miércoles, 23 de abril de 2014

Pastelitos de buttermilk y sanguinas con caramelo de miel

Ya os lo dije, que si hacíais este sherbet tan bueno, ibais a poder preparar un postre genial.

Sí, un postre con flores, una cosa super chic, de gourmet total.
Aunque no sean flores de tienda deli, sino del Lidl, es igual de chuli.
Y hablando de Lidl y flores...
Venga, va, voy a dejarme de chorradas...
Y hablando porque este blog es míopersonal y rajo de lo que me da la gana...

El otro día descubrí algo en el Lidl. Cogí un catálogo al salir de mi Lidl más mejor favorito (porque no todos son iguales). Días después, en casa, me lo estudié.
Y encontré esto.
[He decidido darle al blog un poco de vidilla poniendo algo de carne]

Allí estaba, en el catálogo del Lidl.
[Habéis visto que el tema no estaba mal hilado, ¿verdad? Lidl y flores].
Ese conjunto de ropa interior.
Idéntico, en estampado y diseño, que uno adquirido por mí hace casi un año en Intimissimi.
11 euros.
Once euros en el Lidl, claro, que yo no digo que el mío fuera de Victoria's Secret, no, pero no quiero recordar lo que pagué por el conjuntito, pongamos entre 4 y 5 veces más. ¡¡Prima!!


Oh, my god.
No sé qué era es peor. Si pensar que compras un conjuntito de ropa interior tosexy y chuli, que dices "qué cosa más cuqui para el verano", y resulta que es lencería de supermercado; o pensar que has pagado unos 45 euros por lo que el Lidl vende por 11.
Y con dos braguitas. 11 euros con dos braguitas. Que yo solo me llevé una, porque queda más fino que comprar las braguitas en pack, claro.
Pero bueno, oye, que yo no lo saqué de un cesto de plástico o metal, ni me tuve que asomar entre la señora que va a por la picadora o el mata insectos, no, estaba colgado en perchitas y había probadores, y no lo metes en una cesta con ruedas ni nada.
Sí, es muy fuerte. Muy muy muy fuerte.
Igual lo peor es que ahora el taster se pitorrea con que él no se compra los calzoncillos en el Carrefúl y yo sí compro mis conjuntitos cuquis en Lidl.

Llevo un año llevando ropa interior de supermercado, y pensando que era ropa interior de tienda con perchas. Ahora ya no me siento tan sexy. No, no me miréis así, que antes tampoco xD
Por supuesto, a partir de ahora, procuraré no hacer gasto en Intimissimi. ¿Cómo sabré que no es el conjunto que año que viene voy a encontrar en el Lidl? No quiero volver a pasar por lo mismo. ¡Once euros! ¡Con dos braguitas!
Los de Etam estarán felices, ya no volveré a serles infiel... hasta que no encuentre sus pijama buzo en Carrefour.

Bueno, anda, que tanto hablar de ¿flores? os tiene que estar entrando hambre, ¿os apuntáis a este postre?
Es apto para mini pisos, mini parejas, visitas inesperadas de vecinos, y todo lo que se os dé, porque con estas raciones os salen 3 pastelitos, y si hacéis la mitad os sale postre para 2 sin sobras. Ideal, ¿no?
Se prepara en nada de tiempo, lo mismo que la salsa.
Y ya veis qué postre más vistosillo.
Los copetitos que cortáis para dejar plano el bizcochito, los podéis usar para servir un vasito o cocotte.
Lo podéis servir con yogur griego, mascarpone, crème fraîche, nata montada o, mucho mejor, un buen helado. Este de sanguinas (o de alguna otra fruta o cítrico) le va estupendo. Un toque de canela o chocolate no es que le fuera mal, pero entendedme, os tengo que vender mi sherbet de naranjas sanguinas.

¡¡Venga, que estas flores del Lidl las había hace un año en el Experience con la misma caja!!

Nota al pie escote para ultra-fans: No, no he explicado quién ha montado el postre, no creo que tenga importancia que fuera el taster quien colocase el pastelito en el plato, repartiera las flores, formase la bola del helado y me diera las indicaciones para echar la salsa. Porque al fin y al cabo, a mí me hubiera quedado igual, ¿no?
¿Qué?


Pastelitos de buttermilk y sanguinas con caramelo de miel
Ingredientes (3 pastelitos):
Para los pastelitos...
- 120 g de harina
- 1/2 cucharadita de levadura química
- 1/4 de cucharadita de bicarbonato
- 1/2 cucharadita de sal
- 28 gramos de mantequilla, TA
- 6 cucharadas de azúcar
- Ralladura de 1 sanguina
- 1/2 cucharadita de semillitas de vainilla
- 2 yemas L
- 120 ml (1/2 taza) de buttermilk
Caramelo de miel...
- 1-2 cucharadas (15-30 ml) de nata de montar (si hace falta, añadiremos más)
- 3 cucharadas (45 ml) de miel
- Unos daditos (ni 5 gramos) de mantequilla
- Un poco de vainilla
- 1/8 cdita de fleur de sel
Para servir...
- Sherbet de pomelo :P
- ¡Florecitas!
- Chocolatinas chorras

Preparación:
Hacemos los pastelitos...
1) Tamizar y mezclar harina, levadura química, bicarbonato y sal.
2) Cremar 3-4 minutitos la mantequilla, azúcar y ralladura, que palidezca un poco.
Añadir la vainilla y las yemas, de una en una, y mezclar bien.
3) Agregar la mezla de harina, alternando con el buttermilk, empezando y terminando con la harina y sin pasarnos de vueltas.
4) Verter en tres ramkines engrasaditas y hronear a 165º durante 25-30 minutos.
Enfriar 5-10 minutosy desmoldar.
El caramelo de miel, que podremos recalentar si hacemos previamente...
1) Calentar en un cazo la nata y la miel y cocinar removiendo hasta que espese (teniendo en cuenta que endurecerá más según se enfríe).
2) Fuera del fuego añadimos la mantequilla, vainilla y sal y mezclamos, si hace falta aligerar, usamos más nata.
Servimos...
1) Cortar el copete del pastel para alisarlo.
Comérnoslo, porque es lo más rico, o usarlo para servir los pastelitos en taza.
2) Poner encima una bola de sherbet, decorar con una chorrada de chocolatina y unas flores y regar con nuestro caramelo de miel.
Hace justo un añito: Día del libro con Smitten kitchen
¿Y hace dos? ¡Qué pesada!
Eso sí que es ser pesada, las reliquias de hace tres años

lunes, 21 de abril de 2014

Sherbet de sanguinas y leches en vinagre*

*Uso del vocablo cedido cogido prestado por de nuestra finlandesa de palo favorita.
Podría haberlo llamado helado, o incluso haberme tomate la libertitad (¡qué osada!) de ponerle sorbete.

Como soy guay, pero sobre todo, porque soy una aplicada alumna groupie de David Lebovitz, vamos a llamarlo sherbet.
En principio un sherbet se distingue de un sorbete en que lleva lácteos o claras de huevo. Y la palabra sherbet suena más divertida.

Aunque ya lo he dicho mil veces (os lo voy a repetir, que seguro que no me hicisteis caso), soy más partidaria de las cremas de helado con yemas, me gusta más su textura, pero en el caso de las frutas, a veces no usar tantas yemas y nata supone que consigamos más sabor.
En este caso, podríamos haber hecho una crema pastelera de sanguinas (curd si nos ponemos en modo guay), pero con esta receta conseguís un helado con más sabor al cítrico, muy rápido de hacer, y de lo más refrescante, nada que ver que un cremoso, y algo más pesado, helado con una base de yemas.

Como para algunos ya empieza la temporada que para mí nunca acaba, os dejo la entrada en la que os di la paliza (y algunos consejos) sobre preparación de helados: ¡¡clic!!
Pero como seguro que ya sois unos expertos, tal vez solo queráis reíros de mis (!!) creaciones (!!).

He seguido esta receta de The semi-frugal life, cambiando las cantidades. Iba a usar pomelo, como la original, pero encontramos unas sanguinas en el supermercado, y al taster le encantan, así que maté dos pájaros de un tiro, pero se me escapó uno y el taster sigue vivo, preparaba la receta que quería probar, pero le daba el gustazo al decorador de panna cottas.

En el momento de hacer el helado, no tenía hierbas en casa (¡yo!), pero imaginad esto con romero, tomillo, albahaca, o incluso (esto ya es si te vuelves toloco) cilantro.

Venga, que si hacéis los deberes, lo vais a poder servir con un postre muy chulo :)

Nota al taster*: Mírate esto, ¿de quién te rías ahora?

* Sí, nos vemos todos los días, pero no me escucha cuando hablo.

Sherbet de sanguinas y buttermilk
Ingredientes:
- 75-90 ml de zumo de (2) sanguinas
- Ralladura de 1 sanguina
- 500 ml (2 tazas) de buttermilk
- 180 g de azúcar (ajustadlo al gusto)
- Una pizquita enana de sal

Preparación:
1) Batimos el zumo, ralladura, buttermilk, azúcar y sal, hasta que se disuelva el azúcar.
Lo podéis hacer a mano o en la batidora.
Refrigeramos el batido 1-2 horas.
2) Preparamos en la heladera según las instrucciones de nuestra máquina, en mi caso este helado estuvo casi 30 minutos (otros en 20-25 los tenemos listos).
Pasar a un recipiente hermético, tapar bien y congelamos hasta servir.
Dejamos una pequeña parte en la cubeta de la heladera para hacer de catadores.

miércoles, 16 de abril de 2014

Casi-Libros de cocina - Un pastel de limón y arándanos para pajaritos

¿Os acordáis de esos días en los que preparaba entradas [sí, hablo en pasado] de libros de cocina?

Alguna vez se colaron no libros, blogs que son tan ferpectos, que desearías ver convertidos en un libro lleno de fotos. Para meterlos en la cocina, y pintarrajearlos, y mancharlos, y decir: "Hala, ¿a que ya no está todo tan perfecto y tan bonito? ¡Toma!".
Ya peloteé a Elena, de Delicious Stories.

Y como soy tan pesada, hoy vais a tener que aguantarme otra de estas. Hoy es uno de esos (muchos) días en los que, citar la fuente de mi receta, me deja (otra vez) en muy mal lugar.
Así que voy a enseñaros lo que yo hice, y luego os voy a intentar convencer de que vayáis a verla a ella, porque lo hace todo mucho más bonito, más listo y más alto.
Vamos, que estoy yo para montar un negocio: "No, no, compre usted el queso en la tienda de al lado, tienen unos vendedores checos guapísimos". [¿De dónde habré sacado yo esto?]

Bueno, al lío.
Lo que es el pastel en sí no necesita mucha presentación, limón y arándanos son una combinación infalible, y si encima os digo que lleva crème fraîche y mucha mantequilla, ya os veo encender el horno.

Esto que aquí veis un tanto rústico, lo podéis ver en versión preciosa en Eat little bird, de mi querida Thanh.

Thanh es una de esas personas a las que tendríamos que adorar, venerar y pagar (no os preocupéis, que esto solo lo digo porque sé que ella nunca lo va a leer) por regalarnos un blog taaaaan chulo.
Es una australiana afincada en Suiza [¿Notáis una cierta debilidad por los blogs de expat? La cosa es que no lo busco...] que hace unas fotos preciosas, que cuida un montón la presentación de las recetas, incluyendo casi siempre el paso a paso en fotos (a mí esto me encanta).
Peeeero, no solo es eso, no. Además de pasar un ratito de lo más agradable en su blog, alegrándonos la vista, también es una delicia de leer, y sus recetas son fantásticas. De esos blogs en los que no sería capaz decidir si dulce o salado.
Es una amante de los libros de cocina, de la gastronomía asiática, y en resumen, de la buena comida en general. Todo eso es lo que os vais a encontrar si visitáis su blog, los que aún no la conozcáis.
Y además, ¡¡es un encanto de chica!!

Así que corred, id a visitar a Thanh, aquí tenéis el índice de recetas, que solo con eso os vais a querer quedar, y aquí os dejo su pastel de limón y arándanos (en este caso no hay paso a paso, pero este pastel es lo más fácil que puede haber).

Bueno, no os quejaréis, mejor cuando hago una entrada vendiendo un blog que un libro, ¿no?

Lo dicho, la original de Eat little bird la podéis visitar aquí, y yo os dejo mi receta, que solo aumenta la cantidad de limón y arándanos.

¡¡Oye!! ¿¿Hola?? Pero, ¿dónde os habéis ido todos? :P
No hagas el freak, ¡anda!

Nota para groupies: En esta entrada ni siquiera he mencionado al taster. Las fotos las hizo a mala leche y solo se comió el glaseado porque no le gustó el pastel. Sí, el glaseado. Sí, sí, la cosa blanca llena de azúcar se la come, y deja el pastel. Conocemos a gente que quita el glaseado y come el pastel, él lo hace al revés. El taster cree que los arándanos son minas, que alguien le explique que son unas frutas deliciosas. Gracias.  

Pastel de arándanos y limón
Ingredientes (molde alargado de 25cm):
- 150 g de mantequilla derretida
- 200 g (1 taza) de azúcar
- 2 huevos, TA
- 140 g de crème fraîche, TA
- Ralladura de 2 limones
- 1 cucharadita de semillitas de vainilla
- 225 gramos de harina
- 1 cucharadita de levadura química
- 150-200 gramos de arándanos

Preparación:
1) Mezclar en un bol la mantequilla, el azúcar y los huevos.
2) Añadir la crème fraîche, ralladura de limón y la vainilla y mezclar hasta que esté bien integrado.
3) Incorporar la harina y levadura química mezclados y tamizados y mezclar bien.
4) Enharinar los arándanos (total, para lo que me sirvió...) y repartirlos en la masa, muy cuidadosamente, con una espátula.
5) Verter en el molde engrasado o forrado con papel, y hornear a a160º durante 50-60 minutos, comprobando que nos salga limpio el espaguetti de la prueba.
Enfriar en el molde durante 5-10 minutos y luego pasar a una rejilla a enfriar por completo.
Espolvoread glass o, como en mi caso, podéis usar un glaseadito de vainilla, ¡este pastel lo merece!