miércoles, 16 de abril de 2014

Casi-Libros de cocina - Un pastel de limón y arándanos para pajaritos

¿Os acordáis de esos días en los que preparaba entradas [sí, hablo en pasado] de libros de cocina?

Alguna vez se colaron no libros, blogs que son tan ferpectos, que desearías ver convertidos en un libro lleno de fotos. Para meterlos en la cocina, y pintarrajearlos, y mancharlos, y decir: "Hala, ¿a que ya no está todo tan perfecto y tan bonito? ¡Toma!".
Ya peloteé a Elena, de Delicious Stories.

Y como soy tan pesada, hoy vais a tener que aguantarme otra de estas. Hoy es uno de esos (muchos) días en los que, citar la fuente de mi receta, me deja (otra vez) en muy mal lugar.
Así que voy a enseñaros lo que yo hice, y luego os voy a intentar convencer de que vayáis a verla a ella, porque lo hace todo mucho más bonito, más listo y más alto.
Vamos, que estoy yo para montar un negocio: "No, no, compre usted el queso en la tienda de al lado, tienen unos vendedores checos guapísimos". [¿De dónde habré sacado yo esto?]

Bueno, al lío.
Lo que es el pastel en sí no necesita mucha presentación, limón y arándanos son una combinación infalible, y si encima os digo que lleva crème fraîche y mucha mantequilla, ya os veo encender el horno.

Esto que aquí veis un tanto rústico, lo podéis ver en versión preciosa en Eat little bird, de mi querida Thanh.

Thanh es una de esas personas a las que tendríamos que adorar, venerar y pagar (no os preocupéis, que esto solo lo digo porque sé que ella nunca lo va a leer) por regalarnos un blog taaaaan chulo.
Es una australiana afincada en Suiza [¿Notáis una cierta debilidad por los blogs de expat? La cosa es que no lo busco...] que hace unas fotos preciosas, que cuida un montón la presentación de las recetas, incluyendo casi siempre el paso a paso en fotos (a mí esto me encanta).
Peeeero, no solo es eso, no. Además de pasar un ratito de lo más agradable en su blog, alegrándonos la vista, también es una delicia de leer, y sus recetas son fantásticas. De esos blogs en los que no sería capaz decidir si dulce o salado.
Es una amante de los libros de cocina, de la gastronomía asiática, y en resumen, de la buena comida en general. Todo eso es lo que os vais a encontrar si visitáis su blog, los que aún no la conozcáis.
Y además, ¡¡es un encanto de chica!!

Así que corred, id a visitar a Thanh, aquí tenéis el índice de recetas, que solo con eso os vais a querer quedar, y aquí os dejo su pastel de limón y arándanos (en este caso no hay paso a paso, pero este pastel es lo más fácil que puede haber).

Bueno, no os quejaréis, mejor cuando hago una entrada vendiendo un blog que un libro, ¿no?

Lo dicho, la original de Eat little bird la podéis visitar aquí, y yo os dejo mi receta, que solo aumenta la cantidad de limón y arándanos.

¡¡Oye!! ¿¿Hola?? Pero, ¿dónde os habéis ido todos? :P
No hagas el freak, ¡anda!

Nota para groupies: En esta entrada ni siquiera he mencionado al taster. Las fotos las hizo a mala leche y solo se comió el glaseado porque no le gustó el pastel. Sí, el glaseado. Sí, sí, la cosa blanca llena de azúcar se la come, y deja el pastel. Conocemos a gente que quita el glaseado y come el pastel, él lo hace al revés. El taster cree que los arándanos son minas, que alguien le explique que son unas frutas deliciosas. Gracias.  

Pastel de arándanos y limón
Ingredientes (molde alargado de 25cm):
- 150 g de mantequilla derretida
- 200 g (1 taza) de azúcar
- 2 huevos, TA
- 140 g de crème fraîche, TA
- Ralladura de 2 limones
- 1 cucharadita de semillitas de vainilla
- 225 gramos de harina
- 1 cucharadita de levadura química
- 150-200 gramos de arándanos

Preparación:
1) Mezclar en un bol la mantequilla, el azúcar y los huevos.
2) Añadir la crème fraîche, ralladura de limón y la vainilla y mezclar hasta que esté bien integrado.
3) Incorporar la harina y levadura química mezclados y tamizados y mezclar bien.
4) Enharinar los arándanos (total, para lo que me sirvió...) y repartirlos en la masa, muy cuidadosamente, con una espátula.
5) Verter en el molde engrasado o forrado con papel, y hornear a a160º durante 50-60 minutos, comprobando que nos salga limpio el espaguetti de la prueba.
Enfriar en el molde durante 5-10 minutos y luego pasar a una rejilla a enfriar por completo.
Espolvoread glass o, como en mi caso, podéis usar un glaseadito de vainilla, ¡este pastel lo merece!

lunes, 14 de abril de 2014

Browmisú

¿Sabéis cuando estás en un restaurante y todo el mundo ha decidido su plato, y hay una que aún duda entre 2 7 cosas?
¿Y cuando tu pareja no sabe si llevarse el jersey rojo, el verde, el azul, uno de cada, o ninguno y no hay quien abandone la tienda?
¿Sabéis qué desquiciante para el que espera?

Yo no. Yo soy la otra parte.

Por eso no sé cómo no me inventé yo este postre. ¡¿¡Por qué?!?
¡¡Yo, una de las máximas exponentes de la indecisión!!

Browmisú. Si solo el nombre es taaaaaaaaan mono...
Un cómo ponerme encima todo el armario para no tener que elegir.
Un sueño hecho realidad.
Sería como si cuando nos vamos de vacaciones 10 días pudiéramos llevarnos ropa para 40. Y no como hasta ahora, que solo podemos llevarla para 15-20. *

No me digáis que no sería genial no tener que elegir postre. Poder comer el brownie y el tiramisú, porque es justo lo que nos apetece, y no sabemos cuál nos apetece un poquito más.
Pedir opinión al de al lado no vale.
- ¿Verde o naranja?
- Verde
...y entonces y no te apetece tanto el verde...
- Pues pide el naranja
- Pero es que el verde también me gusta...
La vida es durísima, está llena de momentos en los que hay que tomar decisiones importantes para tus diez próximos minutos de futuro.

Pues aquí vengo yo a resolveros la vida. En cierto modo, con este postre estáis comiendo el brownie y el tiramisú, sin tener que elegir, sin hacer esperar, ni nada de nada.

Bueno, habrá quien se llevará las manos a la cabeza por un nuevo sacrilegio y dirá: "Ni brownie, ni tiramisú, ¡se lo ha cargado todo!".

Lo que sea, pero está para matar por el último pedazo.
Que es el mejor, porque este no hay que elegirlo, es el que queda.
¿No os cuesta decidir por qué lado empezar a cortar la tarta?
¡A mí un montón! Porque uno es el más bonito, pero el de al lado tiene más crujiente, pero del otro lado tiene más chocolate, y el taster en frente, con el cuchillo de la tarta, que al final eliges bajo presión porque es o el postre o tú (el que va a recibir la presión del cuchillo sobre sus carnes)**.

Y por primera vez (negaré haberlo dicho) os aconsejo que no lo sirváis con helado. Este browmisú tiene una mezcla perfecta de texturas y sabores, así que creo que la mejor manera de comerlo es tal cual.
Como muchísimo muchísimo, un sirope de café por encima le iría estupendo.

Va, ¿os animáis? Que mirad que, como no lleva helado, ¡es light!
La receta la he sacado de Full ford ahead, solo hay alguna variación. Clic aquí mismito para ver la original, con paso a paso y cantidades industriales.
*Sí, los (2) fans del taster estáis de enhorabuena, voy a hablar bien de él, un aplauso en agradecimiento, que es él quien me alquila presta un trozo de su maleta para hacer esto posible. 
**Que sí, que sí, que los (2) fans del taster seguís defendiendo que no es violento, a pesar de que me abandonase aquí y aquí. Pero el otro día me estaba cayendo del taburete de la cocina, y en lugar de ayudarme a subir, ¡¡me empujó hacia el suelo!! 

Browmisú
Ingredientes (6 raciones / molde alargado de 25cm):
Brownie...
- 55 gramos de mantequilla
- 15 ml (1 cucharada) de aceite
- 3 cucharadas de cacao en polvo
- 20-30 ml (4 cucharaditas - 2 cucharadas) de Kahlúa
- 100 gramos (1/2 taza) de azúcar
- 1 huevo L
- 1/2 cucharadita de semillas de vainilla
- 50 gramos de harina
Para el toque tiramisú...
- Unos cuantos ladyfingers (depende del tamaño del molde)
- 45 ml de Kahlúa
- 30 ml de café (de máquina, o café soluble disuelto en agua)
Para la crema de mascarpone...
- 110 gramos de mascarpone
- 1 cucharada de azúcar
- 1 clara de huevo tamaño L
- 1/2 cucharadita de semillas de vainilla

Preparación:
Con espátula y todo en el mismo cazo, sencillo, ¿no?
1) Derretimos en un cazo la mantequilla, aceite y disolvemos el cacao en polvo.
2) Fuera del fuego agregamos la Kahlúa y mezclamos.
Luego añadimos el azúcar, huevo y vainilla y mezclamos muy bien.
Por último incorporamos la harina, con espátula, sin batir demasiado, pero sin dejar trazas de harina.
Esta con varillas, manuales o de robot...
3) Mezclamos el mascarpone, azúcar, clara de huevo y vainilla.
Y a montar el postre, preparamos las ladyfingers y mezclamos Kahlúa y café en un bol o plato hondo...
4) Engrasamos y/o forramos con papel de hornear un molde, fondo y paredes, para desmoldar bien.
Echamos toda la mezcla de brownie (menos 2-3 cucharadas) y extendemos en el molde.
Colocamos por encima las ladyfingers, presionándolas un pelín, ajustando por toda la bandeja (troceándolas si hace falta), con la costrita de azúcar hacia abajo.
Echamos por encima la mezcla de café y Kahlúa, usándola toda, repartiéndola igualmente para que cubra todas las galletas.
Extendemos ahora con una espátula la crema de queso, por encima, trabajando cuidadosamente para no hundirlo todo.
Por último, echamos las cucharadas de masa de brownie que hemos reservado, y hacemos un pequeño oleaje con un cuchillo.
5) Horneamos a 180º durante 35-40 minutos y enfriamos por completo en el molde antes de servir.
Y como siempre, ¡no os olvidéis de la bolita de helado!
Va por ti, autoestopista, siempre te quedará mi mantel de París, y las gilipolleces tonterías.

Hace justo un añito:
¿Y hace dos? ¡Qué pesada! Coles de bruselas y porbotello glaseados, un par de guarniciones bien chulas como alternativa a las patatas fritas :)

sábado, 12 de abril de 2014

Tortitas de cebolleta

Hoy os traigo un aperitivo que os puede salvar la vida.
Bueno, no tanto, pero lo cierto es que es una receta que, si hacéis una vez, no dejaréis de tener a mano nunca jamás. Si estás falto de ideas, el plan inicial falla, tienes prisa, o te surge la necesidad, tienes un aperitivo delicioso en menos de 15 minutos.
Vamos, que en 10 minutitos si te aceleras a lo Jamie's 15 minute meals, lo tienes.

Yo lo serví con el nasi goreng, que me pareció que daba al menú un toque muy oriental. Oriental sacrílego de andar por casa española. ¿Qué más da?

Ese día le había prometido al taster de entrante mis langostinos en salsa de whiskey, cayena y miel (una receta que me queda estupenda, pero de la que todas las fotografías que guardo son antibloj total). Solo las he hecho estando ausente el taster, porque es un poco especialito con los langostinos.
Así que, más que prometer, pensé que era una amenaza.

Por eso, en el último momento, mientras le esperaba para freír el huevo (tengo una libretita llena de reproches, me chifla sacarlos), se me ocurrió preparar estas tortitas (que ahora busco el enlace y os lo pongo).
Me dije: "¡Qué contento se va a poner cuando vea que no he hecho langostinos!".
También pensé: "Así al menos no tendré que comerme el entrante yo sola".

Y entonces, cuando serví la comida, el taster me dijo: "¿No ibas a hacer unos langostinos?".
Así, como echándolos en falta.

El taster es un tipo raro. O algo.
Y yo sigo pensando que los langostinos me los hubiera acabado comiendo yo sola.

¿Tenéis 15 minutitos y cuatro ingredientes basiquísimos?

Tortillas de cebolleta
Ingredientes (para 2-4 personas / 1 tortita):
- 70 gramos (1/2 taza) de harina
- 60 ml (1/4 de taza) de agua templada
- 1/4 de taza de cebolleta (la parte verde) troceadita
- Sal
- Pimienta de sichuan (opcional)
- Aceite de sésamo (o el que queramos)
Para la salsa...
- 2 cucharadas (30 ml) de salsa de soja
- 2 cucharadita (10 ml) de vinagre de arroz
- Unas gotitas de aceite de sésamo
- 1/2 cucharadita de azúcar de caña
- 1/8 de cucharadita de jengibre molido
- 1 diente pequeñito de ajo picado

Preparación:
La salsa se hace en un periquete, la podemos preparar antes...
1) Meczlar en un bol la soja, vinagre, aceite, azúcar, jengibre y ajo.
Podemos meterlo en un tarrito de conserva pequeño, cerrarlo bien, y agitar con ganas.
Y ahora nos vamos a poner con las tortitas, que tampoco os creáis que llevan mucho más tiempo...
2) Mezclar en un bol la harina, agua templada y sal.
Cuando esté bien mezclado pasamos a la encimera enharinada y amasamos, 3-6 vueltecillas nada más.
3) Echamos por encima la cebolleta y la pimienta (esta también podemos echarla en la masa de harina) y damos unos pligutes, 3 ó 4, para que se reparta uniformemente.
Extendemos con un rodillo hasta formar un círculo de 20 cm de diámetro.
4) Pincelamos con aceite (creo que tenía que haber usado bastante más, porque suelen quedar más brillantes) generosamente por ambos lados la tortita.
Cocinamos en una sartén muy caliente a fuego medio-alto, durante 2-3 minutos por cada lado.
5) Cortamos en gajos y servimos con la salsa.
Están muy ricas, mejor recién hechas, porque luego pierden la textura crujiente.
Hace justo un añito: Chips de patata violetas, este sí que me dio trabajo durante horas...
¿Y hace dos? ¡Qué pesada! Tarta anti-taster de queso y calabaza
Eso sí que es ser pesada, las reliquias de hace tres años