viernes, 30 de septiembre de 2011

Pretzels

Antes ya me gustaban. Pero en mi viaje a Berlín me enamoré de los Pretzels!! Y comí unos cuántos. De todos los tamaños. ¿Y el placer ese de hacerte una foto como una imbécil usando el pretzel como máscara? Descubrí que me gustan más los tiernos y gorditos, que los grandes y finitos (aunque estos son mejores para las foto-máscara). Aunque los mejores son esos con una parte fina y crujiente y otra acolchadita y tierna. También compré algunos bollitos de pretzel, no tienen la forma, pero están buenos, buenos!
Con mil recetas pendientes para hacerlos, el otro día me decidí. Con mucho miedo también, como cada vez que hago pan. Pero este es el pan que mejor me ha quedado nunca. Y está feo que yo lo diga, pero lo digo, ¡¡es que quedó buenísimo!! De hecho, lo voy a poner en grande para que se vea bien (eso está aún más feo que decirlo!). Ahora me da miedo repetirlo y que no me quede tan bien, que haciendo lo mismo no salga igual. Pero ¡¡¡tengo que repetirlo!!!
Hice cuatro bollitos, la próxima vez quiero hacer unos de este tamaño, y otros un poquito más finos y grandes.

De momento os dejo la receta. Hay gente que no da el baño de yema, pero a mí me gusta cómo queda así. Y es muy importante lo de la inmersión en agua con bicarbonato, porque les da mucho sabor y ese color tan especial, y aunque hay gente que da unos cortecitos con un cúter, yo no lo hice, porque a veces se abren solos (aunque los míos no tienen muchos "cortes", creo que cuanto más tiempo lo dejas en el agua, más se hacen, pero no sé...).

Pretzels:
Ingredientes (para 4 piezas, de 50 gramos cada una):
- 75 ml de agua templada (a unos 40º)
- 1/2 cucharadita de azúcar
- 1/4 de cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de levadura de acción rápida (o unos 10 gramos de levadura fresca)
- 135 gramos de harina (de la normal)
- 12 gramos de mantequilla (derretida)
Para hervirlos...
- 2 tazas de agua
- 2 cucharadas bien colmadas de bicarbonato
Para adornar...
- Yema de huevo
- Sal gorda (no tenía pero es lo ideal)
- Semillas (sésamo, amapola, pipas...)
- Queso rallado (usé grana padano)

Preparación:
1) Mezclamos el agua, azúcar, sal y levadura en un bol y mezclamos hasta que esté bien disuelta la levadura.
2) Sin dejarlo reposar añadimos la harina y la mantequilla derretida e incorporamos bien con una cuchara de madera.
3) Ahora toca amasar. A mí me llevó 10 minutos, a mano.
4) Engrasamos un bol con aceite, cubrimos la masa con él, la posamos y tapamos con film transparente (o con un paño). La dejamos una hora, o hasta que haya doblado su tamaño.
5) Dividimos la masa en 2 ó 4 piezas del mismo tamaño (las mías tenían 50-55 gramos cada una). Hacemos tiras/churros bien largos, y damos forma.
Como no sabría explicarlo, os dejo el procedimiento que seguí (no tiene mucho misterio, pero para mí sí, oye!).
6) Posamos sobre el albal donde lo vamos a hornear y metemos en la nevera. Yo lo hice simplemente porque iba a seguir cocinando, pero se puede hacer en el acto, o hay gente que lo deja levar un cuarto de hora más.
7) A la hora de hacerlos hervimos el agua con el bicarbonato. Cuando hierve, sacamos los panecillos de la nevera y los cocemos, de uno en uno, durante 15-30 segundos. Yo los tuve más bien 20-30 segundos. Sacamos, pincelamos con huevo y cubrimos (con el queso, las semillas...).
8) Los horneamos a 230º durante 12-14 minutos. Vigilando, eso sí, cada 5 minutillos, ¡¡que se hacen en nada!!



Para servir, con cualquier salsa, aunque simplemente mojados en un poquito de Philadelphia, ya están deliciosos. Yo puse una salsa de queso azul y una thousand island que compré en el Gourmet Experience de Castellana. Estuve el otro día y me gustó mucho, creo que tiene más cosillas que el de Serrano (y sobre todo que el de Goya, que no es muy grande!!). Me gustó más, sobre todo, para tomar algo por allí, porque han puesto bastantes cosillas, y variadas, que en los otros. Hay un Harina, que tengo que probar, porque aunque me generaba alguna reticencia, Ana, de PartTimeCook los ponía bien en su blog, ¡y su blog siempre es de fiar!
En resumen, que os recomiendo la visitilla a este nuevo Gourmet Experience, aunque si habéis estado en espacios similares en otros países, siempre notaréis que aún nos falta algo en ese sentido ;)
En realidad, tienen que estar geniales con esta salsa, pero no tenía tiempo, ni ganas de abrir una cerveza para una mini ración de salsa (hay que tener en cuenta que luego no me la hubiera bebido, porque odio la cerveza y solo la tengo para cocinar!!).

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Pudding de brownie y Cointreau

Tengo un montón de recetas guardadas pendientes de hacer. Tantas, que sé que nunca podré hacerlas todas (sobre todo porque a veces me obsesiono con una y la repito y repito y repito). Cuando la guardas siempre piensas: "Esta la tengo que hacer ya", pero a veces otra se adelante, le quita el puesto, te entra antojo de otra cosa... A veces te pones a buscar en tus archivos y tienes que elegir una entre 200, ¡¡y no es fácil!! Menos para una indecisa como yo (que lo soy, ¡¡y un rato grande!!).

Sin embargo, el otro día, no sé por qué, me puse a buscar algo rápido en mi archivo Otros postres (tengo los archivos ya categorizados, porque si no se me junta un word de más de mil páginas...), donde tengo todo lo pensado y por pensar, y me dio el flechazo con una receta que encontré en Delicieux, y que luego abandoné ahí a su suerte. He pasado mil veces por la página donde la tengo copiada, pero ni siquiera la botella de Cointreau (¿hay algo con lo que pueda ir mal el Cointreau? ¡Porque yo hasta me lavaría el pelo con él! Pero no quiero parecer una alcohólica en la uni, en el curro, en el metro...) me ha empujado irremediablamente a hacerlo, en una versión un poco más rápida, sin baños ni marías ni nada.
Esta vez sí que caí, la obsesión chocolate naranja me atrapó, y me puse manos a la obra con el Cointreau brownie pudding, que tuneé un poco, como siempre, y que reduje para sacar una ración pequeñita, que llenará una mini-cocotte, o bien podremos repartir en dos cazuelitas, en lugar de en una.
El postre perfecto si tú amas los brownies, tu taster oficial es feliz con los postres tipo pudding; tú adoras el chocolate y la naranja; a tu taster le gustan los cítricos y el chocolate cuando no empalaga (y aunque parezca mentira, esto no empalaga); y cuando tú eres una obsesa del Cointreau, y tu taster está dispuesto a probar cualquier cosa que lleve un ingrediente común con el de un buen copazo (si hubieras dicho cocktail, hubiera quedado mejor!!).

En fin, que os dejo un postre sencillo de hacer, muy rico, con una mezcla de sabores genial, intensos, pero no empalagosos, y una textura ideal (¡de la muerte!). Tenía miedo de que quedara muy o muy poco hecho, pero salió genial :)

Además de dividir la receta, cambié la proporción de azúcar (puse 40 gramos donde pide 100, y fue sobrado), cambié la mantequilla por margarina (me daba pereza cortar y derretir la mantequilla), usé mermelada de naranja a falta de ralladura, y cambié los chips de chocolate blanco por chocolate Lindt de naranja (era un placer encontrarse los trozos!!!).
Con una espátula y una cuchara de madera se hace todo fácilmente, sin necesidad de batidoras ni historias :P

Pudding de Cointreau y chocolate
Ingredientes (para 2-3 raciones):
- 50 gramos de margarina (derretida y fría)
- 1 huevo (a temperatura ambiente)
- 40 gramos de azúcar
- 18 gramos de cacao amargo (Hershey's)
- 18 gramos de harina
- 1/2 cucharada de Cointreau (o algo más, fui generosa)
- 1/2 cucharada de mermelada de naranja con whiskey
- 3 onzas de chocolate Lindt con naranja
- Una bolita de sorbete de naranja o mandarina le tiene que ir genial (no, yo no tenía!)

Preparación:
1) Batimos el azúcar con el huevo hasta que esté espeso y pálido. Añadimos la margarina, previamente derretida, y ya enfriada e incorporamos.
2) Añadimos el Cointreau y la mermelada e incorporamos.
3) Echamos la harina y cacao tamizados y mezclamos (sin sobrebatir).
4) Troceamos el chocolate y lo añadimos. Repartimos bien.
5) Engrasamos un poquito una o dos minicocotte, o bien podemos usar cazuelitas de barro, menos profundas y más amplias. Echamos encima la mezcla.
Ponemos nuestro(s) recipiente(s) dentro de una fuente, y cubrimos hasta la mitad con agua caliente.
6) Horneamos durante 25-30 minutos a 160º.
Al sacarlo tendré que estar sequito por arriba, ¡¡pero no por dentro!!

Yo lo dejé fuera de la nevera para tomarlo un par de horas después de hecho. El taster opina que hubiera estado bien haberlo metido en la nevera. Yo pienso que preferiría incluso haberlo templado al micro.
Como veis, ¡somos almas gemelas!
Nota mental: La próxima vez usa dos recipientes aunque hay que fregar más.
Nota mental 2: ¡¡Piensa que friega el taster!!

No tuvimos tiempo, pero hubiera estado genial haber tenido a mano un heladito de mandarina o naranja para acompañar!! También podéis preparar un coulis de naranja, pero creo que no le hace falta, porque el sabor ya lo lleva, y el helado, más que necesitarlo, es bueno por la textura, ya que de sabores va bien de por sí el postre.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Amaretti

Las amaretti no tienen porqué ser bonitas. Vale con que estén ricas.
Vale, lo sé, es una mentira como un templo. Pero si un día llegase donde cualquiera que me conozca con algo superbonito (que encima estuviera rico) y dijera: "Mira, las he hecho yo", pensarían sin dudarlo que lo he comprado en cualquier tienda de Delicatessen internacionales...

Sin embargo, estas galletitas nadie pensaría que las venden en ninguna parte, así que me quedo más tranquila en cuanto a la fiabilidad de su (¡¡mi!!) autoría.


Tonterías a un lado, os diré que me ha encantado cómo quedaron estas galletitas. Siempre me han gustado las amaretti, y no pensé que una receta con claras montadas se me pudiera dar bien. Pero si yo he conseguido que me hayan salido tan buenas (de esas que no sabes si van a llegar vivas a la foto, a sus destinatarios, a la temperatura ambiente...), ¡es que las puede hacer cualquiera!
Lo mejor de que sean hechas en casa y no compradas (no voy a decir que las mías sean mejor que las compradas, sería mentira, ¡supongo!), es que puedes probar la masa cruda (una guarrería, y todo lo que queráis, pero también una delicia).

El sabor almendra/huevo es ideal, y aunque yo no lo hice, se le puede poner extracto de ron, naranja o incluso un poquito de Amaretto, y tienen que quedar aún mejores, así como cualquier especia, miel, o sabor que nos apetezca.
La receta que yo traigo es simple, simple.

Amaretti
Ingredientes (para 15 piezas):
- 1 huevo (separada la yema de la clara)
- 80 gramos de azúcar glass (la receta original pedía 100 gramos)
- 160 gramos de almendras en polvo
- Azúcar glass para espolvorear
- 8-15 almendras crudas (según si adornamos con ellas enteras o a la mitad)

Preparación:
1) En un bol batimos bien la yema y le añadimos e incorporamos el azúcar.
2) Echamos la harina de almendra y lo incorporamos (queda una pasta rara, no pasa nada).
3) En otro recipiente montamos las claras. Como lo hice a mano, no las monté hasta formar una piedra inmensa, pero sí lo suficiente para que no se vuelquen si damos la vuelta al bol.
4) Vamos agregando poco a poco las claras en la mezcla de la yema y mezclamos con una espátula de silicona, sin sobrebatir, incorporándolo con suaves movimientos circulares.
5) Envolvemos la masa en film transparente y reservamos durante aproximadamente una hora.
Podemos aprovechar ahora y sacar tanto el azúcar con el que bañaremos las galletitas como las almendras, que pelaremos y partiremos a la mitad.
6) Sacamos la masa de la nevera, hacemos bolitas (cada una debe de tener entre 13 y 15 gramos, según la receta que seguí, aunque alguna es más grande). Pasamos por el azúcar, colocamos en papel de hornear y adornamos con almendras.
7) Lo horneamos a 160º durante 30 minutos, o hasta que veamos que empieza a dorarse.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Crème no brûlée de queso y jengibre

A mí no me gustan los postres "de cuchara". No me gustan los flanes, ni las natillas, ni la crema catalana... Es decir, me gusta su sabor, pero nunca lo pediría de postre. Si tomo postre, prefiero que sea un helado, una tarta, un bizcocho, es decir, la mayor guarrería posible! Y para días normales, tengo yogures de frutas o naturales, pero nunca flanes y esas cosas (soy una tía de extremos, o se come bien el postre, o se come un postre cutre, no hay medias tintas!!!).

Sin embargo, al taster sí que le gustan las natillas, los flanes, el arroz con leche... Así que el otro día, saqué mi vena altruista y decidí hacer una receta de Lorraine Pascale (me encanta!!!!). Una crème brûlée, que ni es brûlée, ni sigue la receta original, pero que está basada en una que hizo Lorraine Pascale, con mascarpone y jengibre. A mí se me cayó la vainilla a la hora de hacerlo, de ahí el color. Pero bueno, así estaba más rica, ¡¡supongo!!

Crème "brûlée" de queso y jengibre
Ingredientes (para 2 mini cocottes):
- 150 mililitros de nata
- 40 gramos de queso Philadelphia (o Mascarpone!)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (yo eche como medio bote, ¡¡me sobra el dinero!!)
- 1/2 cucharadita de jengibre en polvo
- 2 yemas de huevo
- 20 gramos de azúcar moreno (usé del finito)
- Azúcar para quemar, crema de caramelo o dulce de leche para decorar

Preparación:
1) Calentamos en un cazo la nata con el queso y la vainilla, y cuando parezca que va a hervir, retiramos del fuego y añadimos el jengibre.
2) Mezclamos las yemas con el azúcar. Añadimos poco a poco, y sin dejar de remover, la mezcla caliente a las yemas.
3) Echamos en un par de moldes (en este caso usé las cocottes).
4) Ponemos las cocottes en una fuente de horno. Cubrimos con agua caliente hasta la mitad.
5) Cocinamos a 150º durante unos 40 minutos. Es lo que me llevó a mí (en la rendija baja del horno), pero a partir de los primeros veinte minutos hay que ir revisando bien :P
6) Enfriamos en la nevera, durante al menos una hora. Yo lo dejé toda la noche, y antes de servir lo decoramos con caramelo (el de la foto) y dulce de leche.

martes, 20 de septiembre de 2011

Aperitivos con forma de muffins - Huevos y hash brown cups

No tiene mucho misterio, pero el otro día hice un par de guarniciones un poquito diferentes para las hamburguesas, os dejo también las recetitas.
En lugar de hacer las típicas patatas fritas, hice unas Hash brown cups, de las que ya dejé por aquí una receta, y unos huevos un poco rápidos, basados en estos de Kirbie's Cravings (los tengo que hacer iguales un día, y tengo para elegir dos recetas distintas!).

Usé para las dos cosas mi molde para muffins, ¡¡¡¡que me encanta usar para todo!!!!
Las recetas, por decir algo, os las dejo aquí abajo!!

Hash brown cups
Ingredientes (para 4 piezas):
- 1 patata roja pequeña
- Queso grana padano
- Una pizca de sal
- Mostaza en polvo
- Pimienta
- Aceite

Preparación:
1) Rallamos la patata (bien limpita y sequita). Rallamos el queso (un puñado, a parte iguales, más o menos, con la patata, o al gusto). Añadimos el resto de ingredientes (a ojo) y mezclamos bien con un tenedor.
2) Engrasamos los moldes de muffins y echamos la mezcla de patata y queso. Aplanamos bien con un tenedor.
3) Lo horneamos durante unos 40-60 minutos (lo tuve 50) a 180º.

Huevos con complejo de muffin
Ingredientes (para 2 personas):
- 2 huevos
- Una pizca de sal
- Pimienta
- Mostaza en polvo
- Queso rallado (puse muy poquito)
- Bacon, york... (opcional)

Preparación:
1) Engrasamos el molde de muffins. Rompemos dentro el huevo, con cuidado de no cargarnos la yema.
2) Salpimentamos, echamos el queso rallado, y los taquitos de york/bacon si vamos a usar.
3) Horneamos a 180-200º (yo lo puse a 200 para aprovechar el horneado de las patatas) durante unos 10 minutos (yo lo puse 7 y quedó poco hecho).
Luego se pueden poner como acompañamiento, o bien meter en la hamburguesa :)

sábado, 17 de septiembre de 2011

Hamburguesas ibéricas a cara descubierta con sombrero de queso

Me encantan las hamburguesas!!! Pero no las típicas!! A mí me gusta jugar con los condimentos, con el tipo de carne, con el pan, a ser posible, ¡¡¡con todo!!!
Llevaba tiempo para hacer unas hamburguesas con presa y/o secreto, y al final, pasó tanto tiempo, que las he probado antes en dos restaurantes, uno es en La casa del pregonero, de Chinchón, y la segunda vez en NiMú (en este segundo las ponen empanadas).

Finalmente, ayer las hice, acompañadas con unas especias de Ducros cookart de tomate, albahaca y manzana, que están buenísimas y quería estrenar para estas hamburguesas, con un pan de maíz y con una cresta de queso. Para hacerlo un poquito original :)

Hamburguesas ibéricas a cara descubierta con sombrero de queso y pan de maíz
Para hacer la hamburguesa cortaremos el pan con la forma de la carne, lo tostamos un poquito (porque es bastante abizcochado) y coronamos la hamburguesa con el queso, una vez esté crujiente. Si queremos, podemos usar alguna salsa (nosotros no quisimos, para no quitar los sabores que le dimos a la carne). Además, yo me puse tomate seco en la hamburguesa, al servirla, que creo que le queda genial. El taster pasa del tomate seco y con el del condimento de la carne tuvo suficiente...
Ahí van las recetas...

Pan de maíz
Ingredientes:
- 150 gramos de harina de maíz
- 50 gramos de harina
- 25 gramos de azúcar
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 huevo
- 1/2 taza de leche (más si es necesario)
- 30 ml de aceite
- 3 cucharaditas de Royal

Preparación:
1) Mezclamos en un bol todos los ingredientes (con una espátula o una cuchara de madera será suficiente).
2) Echamos sobre un molde engrasado (yo lo hice rectangular y plano, porque lo iba a usar para esto, pero se puede hacer en un molde más alto y estrecho).
3) Horneamos a 180º durante unos 22 minutos (aunque eso también dependerá del tamaño).

Hamburguesas ibéricas
Ingredientes (para 2 piezas):
- 250 gramos de presa o secreto ibérico (o una mezcla de ambas)
- 2 cucharaditas de especias de manzana, tomate seco y albahaca
- 1 cucharadita de mezcla de pimienta para carne (uso la de Block House)
- 1 chorrito de salsa Worcester

Preparación:
1) Picamos la carne y ponemos en un bol.
2) Añadimos las especias y mezclamos bien.
3) Echamos la salsa Worcester y mezclamos. Hacemos un par de bolitas con las manos y aplanamos.
4) Pincelamos con aceite un film transparente. Sobre él ponemos nuestras hamburguesas, que pincelamos con más aceite para cubrir con otro trozo de film.
Reservamos en la nevera hasta la hora de cocinar la carne (yo lo tuve unas 24 horas).
5) Cocinamos en una sartén o grill durante unos minutos, hasta que esté bien hecho.

Crestas de grana padano
Ingredientes:
- Grana padano (vale parmesano)
- Nueces o algún fruto seco (opcional, lo haré la próxima vez)
- Especias (opcional)

Preparación:
1) Rallamos el queso (yo no le puse nada más). Si usamos más cosas, condimentamos, echamos los frutos secos picados y mezclamos.
2) Sobre un papel de horno colocamos el queso, en forma de circulitos, o como queramos.
3) Horneamos a 200º, en la rejilla más alta del horno, durante 3-5 minutos (yo lo tuve 4). Lo sacamos y lo dejamos enfiar y endurecerse. Mucho cuidado de no quemarnos!!
Si queréis, también quedan unos cestitos muy chulos para servir algo, para eso podéis ves este enlace :) En el que además dan los pasos para hacerlo en micro ;)

viernes, 9 de septiembre de 2011

Fass

Hoy vengo con un par de platos con trampa, y es que no vengo con recetas, sino con dónde conseguir los elementos para hacerlas, ¡que es precisamente de lo que quería hablar hoy!

Fassgrill abrió sus puertas en 1975, y tiene varios restaurantes alemanes en Madrid, aunque yo me voy a centrar en el de Concha Espina (C/Rodríguez Marín, 84), al que tengo que ir a cenar/comer algún día (la terraza tiene una pinta genial, y el interior me gusta mucho), ya que de momento mis incursiones en la zona se han limitado (¡entrecomillemos esto!) a su tienda de especialidades alemanas. ¡Un paraíso!

La conocí hace muy poquito, tras mi enamoramiento con la comida alemana (¡¡y con lo que no era la comida!!) después de nuestro viaje a Berlín, y en muy poco tiempo hemos ido ya cuatro veces, así que casi necesitaba hablar de este sitio aquí.
Dentro de estas tiendecitas que proliferan por Madrid en las que nos ofrecen productos internacionales, esta es la más especial para mí, ya que es como un supermercado de verdad. El resto de tiendas de este tipo suelen ofrecer sobre todo "caprichos", dulces, picoteos, salsas y cosas así.
La tienda de Fassgrill es más como un pequeño supermercado alemán, con su panadería y pastelería, charcutería y quesería y su carnicería, además de los productos envasados de alimentación, y una pequeña sección de menaje (cuyas tacitas me tienen enamorada, sin ser gran cosa).

Como digo, ya hemos ido unas cuantas veces, así que tengo unas cuantas cosillas de las que poder hablar!
Empiezo por mi parte favorita de la tienda, que es la carnicería! Se puede decir que es perfecta, ya que a la variedad de las carnes, que salen muy buenas, hay que añadir el genial trato del carnicero, que no duda en aconsejarte el mejor corte para uno u otro plato, e incluso explicarte cómo hacerlo (estoy segura de que a mi taster le quedó tan rico el Gulasch gracias a eso).
Hemos comprado allí distintos tipos de salchichas alemanas (muy buenas), carne para hacer Gulasch (quedó genial, y como digo, el carnicero nos dio algunos consejitos, y eso que lo íbamos a hacer con un sobre preparado), y un codillo de cerdo, que si lo buscas con la coletilla de fresco y con piel no siempre es fácil de encontrar por estos lares.
Acostumbrada a codillos salmuerizados, o a que cuando los encuentro frescos no tienen piel, le pregunté por unos codillos semicocidos que tenía allí, y decidí también saber si a veces los tenían frescos y con piel. Nos dijo que cualquier pieza que quisiéramos, se la podemos pedir, y si hay posibilidad, ellos te la traen (en algunos sitios es imposible conseguir esto).
Total, que un par de semanas después ya estábamos yendo a pedirlo, y al día siguiente (ayer) hemos ido a por nuestra pieza. Nos sacaron el jamón entero (que daban ganas de llevárselo tal cual, con lo rico que hubiera estado asado o al carbón), nos cortaron la pieza por donde quisimos (un codillo de 1'800 kilos), y ahí lo tenemos, preparado para ver si lo asamos y nos queda la piel bien crujientita, ¡¡¡con lo que nos gusta en casa el codillo!!! Días antes, el mismo carnicero me había dado consejitos para prepararlo, tanto el fresco como el semicocido, e incluso me dio algún truquito para el salmuerizado (aunque en casa más o menos le tenemos dominado, jejeje).

Dejando a un lado la carnicería, la charcutería ofrece una variedad de embutidos típicos alemanes muy buenos (el jamón ahumado que tanto nos gustó, por ejemplo); la quesería sí que nos llama menos la atención (más o menos son variedades que puedes encontrar en otros sitios); y en la zona de dulce, hemos probado alguna tarta que estaba rica, aunque a mí me gusta más la panadería (con sus panecillos de semillas, pipas, queso, y sobre todo, ¡sus pretzel!).

En cuanto a los productos envasados, lo de siempre, y todo genial. Chocolatinas (ayer compramos una de Ritter, que me encantan estas chocolatinas, de amarena, buenísima), cereales y mueslis, galletas, zumos (hay unos de Natreen de cerezas buenísimos, y los de manzana tienen que estar geniales), bebidas de avena, preparados para postre (streusel, distintos puddings y mousse, preparado para tarta de queso y rellenos para tartas...), salsas, platos preparados y casi preparados (de patata, carne, conservas...). En fin, un poco de todo.
Si casi me traje de Berlín medio supermercado y se me quedó allí la otra mitad, tengo en Madrid un sitio donde conseguir algunas de las cositas que descubrimos allí, y que tanto nos gustaron.

Mención aparte merece algo de lo que me enamoré en Berlín, y que tal vez no sea lo más exquisito culinariamente hablando, pero a mí me encantó! Sus supermercados tienen metros y metros dedicados a ayudas para cocinillas, estanterías repletas de preparados de Maggi, Knorr y Ubena, sobrecitos con la base para hacer platos alemanes e internacionales. Y los que hemos probado hasta el momento no han defraudado para nada. No es la mejor manera de cocinar, vale, pero para hacer un plato especial, laborioso o algo más sofisticado que un filete a la plancha cuando no tienes tiempo, ¡¡vienen de lujo!!
Fassgrill solo tiene una pequeña muestra, pero ya la hemos aprovechado bastante (y aún tenemos pendientes algunos de probar en casa, tanto de los comprados en Madrid, como de los que trajimos del Kadewe).

Es una pena que no tengan mi favorito, una mezcla de Knorr de esas que traen bolsita, para hacer codillo, con sabor a mostaza y miel. Traje dos, y ya pasaron a mejor vida. ¡Con lo bueno que hubiera quedado con ello nuestro codillo! No pierdo la esperanza de acercarme un día y encontrarlo allí, ¡esperándome a mí!
Sin embargo, hemos usado las mezclas de Ubena (esta marca la hay en algunos Carrefour) para hacer Gulasch, y la de Maggi para hacer Currywurst (que no tiene ningún misterio, lo sé), y ha quedado todo genial, igual que la que ya he dicho de codillo.
Tenemos pendiente usar algunas que trajimos del Kadewe, de platos orientales (estas no son de marca alemana), y otras que compramos en supermercados de allí para cocinar distintos platos, así como otras que hemos ido pescando en FassGrill (una de Stroganoff, que tiene que estar genial, porque además allí te orientan con la mejor carne para hacerlo, o la mezcla para hacer las patatas gratinadas que tanto me gustan).

Pero bueno, ya me he enrollado bastante, así que solo me queda recomendar este sitio a todo amante de este tipo de tiendas, especialmente al que le guste o apetezca lo alemán, que no dudéis en probar sus carnes y, si hace falta, consultar a su carnicero. Os dejo la dirección y el horario, y un par de cosillas de las que hemos hecho con cosillas compradas allí (han salido ya varias cenas de las cosas alemanas compradas aquí y allá, así que volveré a dar guerra más adelante). Me queda pendiente, como digo, visitar el restaurante, pero tengo esperanzas en que esté todo rico, la carta al menos me llama la atención :)

Fassgrill

Dirección:
Rodríguez Marín, 84 (esquina Concha Espina)
Teléfono:
915 63 74 47
Horario (de la tienda):
L-V -> 9-20
S -> 9-15

Y aquí las Currywurst (hechas con un preparado de Maggi) y unas patatas crujientes y buenísimas, de las que ya hemos repetido también (cocinadas igualmente con un preparado de Pfanni que nos encanta).

Currywurst con patatas
Para el Currywurst usamos un sobre de preparado, al que hay que añadir 200 ml de agua y 2 salchichas (que son unos 250 gramos o algo más), y espolvorearlo con un poquito de curry.
Se doran las salchichas, se cortan las rodajas mientras vas haciendo el preparado, y cuando este vaya a espesar, agregas de nuevo las salchichas y calientas un par de minutos.

Para las patatas solo hay que calentar una cucharada de aceite, y cuando tenga temperatura añadir el contenido del sobre, cocinarlo 5 minutos por cada lado (dando vuelta solo una vez) y ya. Quedan doraditas y crujientitas.

Y lo servimos con pretzel y pan de queso.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Helado de leche malteada


Al de Amateur Gourmet no se le fue la pinza cuando decidió dedicar una canción al helado de leche de malta de David Lebovitz, es que alguien tenía que dedicarle algo (un monumento, un día festivo, una canción...) a este helado.

Mira que es difícil que yo me decida por un sabor de helado, sea hecho en casa, sea en la heladería... Me gustan casi todos, me da igual que sean sabores clásicos, de fruta, o sobre todo, cosas de las que antes era raro ver en un helado y que ahora ya son normales (ferrero rocher, nutella, profiteroles...). Pero es que la sensación de probar esta cosa es diferente. Sobre todo la primera vez, cuando es un sabor nuevo, y nada parecido a ningún helado que hayas probado antes.

En fin, que el helado de leche malteada de David Lebovitz (¡¡¡y el mío también!!!) es impresionante.
Os dejo la receta, sacada de The perfect scoop, un libro que también sería perfecto si no tuviera tan pocas fotos!
Introduje algunos cambios en los ingredientes, que os dejo después de la lista; pongo las cantidades que hicimos en casa, que son la mitad de lo que pide el libro, porque siempre intentamos dividir (si quieres estar todo el verano haciendo helado y no tener tanto excedente es recomendable!). Este helado monta bastante, así que de todos modos sale cantidad, y es muy muy muy cremoso y tiene un sabor indescriptible, que todo el mundo debería probar al menos seis veces en la vida.

Helado de leche malteada
Ingredientes (para unos 700-800 ml):
- 125 ml (1/2 taza) de half and half (11-18 M.G.) *
- 75 gramos de azúcar
- Una pizca de sal
- 250 ml (1 taza) de nata de montar
- 1/8 de cucharadita de vainilla
- 45 gramos de Horlicks**
- 3 yemas de huevo***
- 1 taza (170 gramos) de Maltesers troceados****
Versión enreda...
*No nos quedaba este tipo de nata en casa, y lo sustituimos por leche, sin que ello afectara a la textura del helado. Sin embargo, si preferéis usar lo que pide la receta y tampoco lo tenéis, basta con que mezcléis leche y nata de la de montar a partes iguales, y tendréis la nata ligera.
**Yo siempre tengo la malta de esta marca, David Lebovitz recomienda en el libro usar Horlicks o Carnation, y dice que Ovaltine no es lo mismo, y que "no debería ser usada" aquí.
***Como siempre tenemos que rompernos la cabeza para buscar salida a las claras sobrantes (y se pueden hacer unos barquillos geniales, pero no siempre los quieres), decidí poner 2 huevos pequeños enteros, y no hay ningún problema, si tienes cuidado con que no se te cocinen las claras (que son más delicadas que la yema), va perfecto. Tal vez influya en la textura, pero no creo que sea apreciable. Ya habíamos seguido alguna receta que pedía el huevo entero, y nunca ha salido nada raro :)
****Yo tan solo troceé 100 gramos, y creo que es cantidad suficiente, aunque nunca le haría ascos a un Ben&Jerry lleno de tropezones!!

Preparación:
1) En un cazo calentamos la leche o la nata ligera, el azúcar y la sal.
2) En un bol mezclamos la nata de montar, la vainilla y el Horlicks. ¡¡Huele bien!! ¡¡Pero no es nuestro postre!!
3) En otro bol mezclamos los huevos (o las yemas).
4) Echamos la mezcla de la leche azucarada sobre los huevos, poco a poco y sin dejar de remover.
Lo devolvemos de nuevo al cazo y seguimos cocinando, a fuego medio, moviendo constantemente con una cucharad de madera o una espátula, hasta que ha espesado y la cubra.
5) Ponemos el bol de la nata en un baño de hielo, y le añadimos la mezcla de la cazuela, removiendo para que deje de cocinarse lo antes posible.
6) Refrigeramos la mezcla antes de llevarla a la heladera. Picamos los Maltesers (yo lo hice desigual, algunos en dos, otros en tres o cuatro, y si eran pequeños, enteros) y los dejamos en la nevera o el congelador, para ponerlos lo más fríos posible en el helado.
7) Preparamos en la heladera, tardará unos 20-25 minutos, aunque monta mucho, así que hay que estar pendiente :) En el último minuto añadimos los Malteser troceados.
¡¡Y listo!!


Lebovitz recomienda comerlo con brownie, nosotros lo tomamos "al fresco", pero tiene que estar muy rico si al sacar de la heladera montáis un par de sándwiches con unas galletitas, y lo dejáis en el frigo para tener un par preparados. De todos modos, está tan rico, que a cucharada limpia no le falta nada!