lunes, 30 de enero de 2012

Profiteroles

¡¡Profiteroles!! Gustan a casi todo el mundo, se pueden rellenar de lo que quieras, hacer la forma que quieras, usar como entrante o como postre, y lo mejor ¡¡son facilísimos de hacer!!

Aunque he de reconocer que, la primera vez que los hice, repetí tres veces la receta hasta dar con la cantidad de huevo y la textura exacta. A partir de ahí es un camino de rosas...

Y entonces, ¿por qué todavía no habían estado por aquí?
¡¡¡Pues porque me quedan feos!!! ¡¡¡Porque soy un desastre de la manga pastelera!!!
Mi camino era un camino de rosas un poco marchitas...

Más tarde vi que se pueden hacer con una cuchara de servir helado, como he visto a Nigella Lawson, o incluso en el libro de cocina que me regalaron esta Navidad.


Así que la última vez los he preparado con la cuchara del helado, y he conseguido que me queden bonitos lo suficientemente bonitos "bonitos" como para poder publicarlos por aquí.

Os dejo mi receta de cabecera, y alguna modificación/truquito/idea que a veces he hecho y que me gusta. Es como mejor resultado he obtenido, tras probar distintas temperaturas, tiempos, que si la incisión, que si no...
Básicamente uso la receta de Bakingdom, que es la primera que probé, aunque he ido añadiendo truquitos y modificaciones de algún libro de cocina, de Nigella Lawson y de la receta de Donna Hay (la podéis encontrar aquí). Os dejo ese enlace porque sus consejos me han parecido geniales :P

Para rellenarlos, a mí como más me gusta es con helado, aunque ya es elección de cada uno echar nata montada o crema pastelera, igual que la forma o el tamaño, que también será cosa de cada uno.

Profiteroles
Ingredientes (para 5 ó 6 grandes):
Para la pâte à choux...
- 70 gramos de agua
- 25 gramos de mantequilla
- Una pizca de sal
- 30-40 gramos de harina tamizada (yo suelo dejarlo en 30-35)
- 1 huevo (yo no lo uso entero)
Para cubrir los profiteroles...
- 40 gramos de chocolate de cobertura fundido
- Crocanti de almendras opcional
Para rellenar...
- Helado de stracciatella (cualquier sabor vale, pero este le va especialmente bien ;)
- Salsa de caramelo o dulce de leche (opcional)

Preparación:
Hacemos los profiteroles...
1) Ponemos en un cazo el agua, la mantequilla y la pizca de sal.
Calentamos a fuego medio hasta que la mantequilla esté derretida y todo bien mezclado.
Una vez derretido, llevamos a ebullición.
2) Retiramos del fuego, añadimos la harina, y mezclamos bien con una cuchara de madera, hasta tener una masa.
Lo devolvemos al fuego, donde lo seguimos moviendo, durante aproximadamente un minuto, o hasta que la masa se forme una bola.
3) Apagamos el fuego, retiramos y añadimos el huevo, poco a poco.
Cuando la masa esté espesa, pero suave, y brillante, es que ya no hace falta añadir más.
Normalmente no pongo el huevo entero, sino la mitad, o tres cuartos de un huevo grande.
4) Ahora toca formar los profiteroles, sobre papel de hornear o de aluminio, o donde vayamos a hacerlos.
Podemos hacerlo con una manga pastelera, en forma de profiterol, o alargado, o bien, con una cuchara de servir helado.
5) Horneamos a 200º durante 30 minutos.
Cuando los hago más pequeños los pongo a 200º durante 20 minutos, bajo la temperatura a 180º y los dejo durante otros 15-20 minutos.
La cosa es apagar el horno cuando estén doraditos y se vean crujientes.
6) Los sacamos del horno, hacemos una pequeña incisión, devolvemos al horno apagado, y los dejamos durante media hora, con la puerta un poco abierta, para que se sequen.
7) Ahora ya los podemos dejar enfriar.

Cobertura de chocolate...
1) Derretimos el chocolate.
2) Extendemos por los profiteroles. Podemos simplemente hacer un delineadito con forma de estrella, espiral o un simple zig-zag, o si queremos que tengan más chocolate, cubrirlos bien.
Si los cubrimos enteros, luego los podemos decorar con alguna bolita, cereal machacado, cualquier cosita que nos guste. A mí me encanta el crocanti de almendras.
3) Dejamos que el chocolate endurezca.
Luego ya podemos rellenarlos y comerlos, o bien reservarlos a temperatura ambiente, en la nevera, o el congelador, según cuando vayamos a usarlos.

Para servir...
1) Ahora solo hay que echar el relleno. Yo los abro (casi enteros) por la mitad y pongo el helado, pero también se puede usar una manga pastelera y rellenarlos haciendo el menor corte posible (o incluso aprovechando el que ya hicimos al hornearlos), o partirlos en dos.
2) Si queremos, también podemos usar algún tipo de sirope, dulce de leche, o coulis de frutas. Si tienen chocolate tampoco hará falta llegar a tanto.
Y si nos gusta, no les va mal un poquito de nata montada, o lo que se nos ocurra.


Notitas al pie...
- Alguna vez he puesto la mitad de líquido de agua y la otra mitad de leche. Tienen más sabor, y no he notado que perdieran en la textura (se hinchan igualmente).
- Si queremos, podemos agregar un par de cucharaditas de azúcar en la mezcla de mantequilla, agua y sal, para que estén más dulces por sí solos (aunque con el relleno, no hace falta).
- Hay que tener cuidado con el huevo, echarlo poquito a poco. Ya lo he dicho antes, pero de 1 huevo grande, para estas cantidades, pondré la mitad y un poquito más.
Si aumentáis las cantidades, es añadir los huevos de uno en uno.
- Se pueden congelar (con o sin relleno), porque es un postre que descongela muy bien. Luego es sacarlo, dejarlo una media hora a temperatura ambiente, y servir, o bien rellenar y servir.
Yo recomiendo congelarlo sin relleno, y ya luego hacer lo que nos dé ese día.
- En cuanto al horneado, además de esta manera se pueden hacer sin la incisión (a mí nunca se me han bajado por sacarlos sin más).
O bien, en lugar de hacer el corte y devolver al horno apagado y abierto, meterlos a la misma temperatura durante un par de minutos y ya sacar y enfriar. La cosa es que se sequen por dentro :)
- Para rellenar podemos abrirlos por la mitad, o simplemente "inyectar" el relleno con una manga, y quedarán como más perfectitos :)
Dependerá un poquito del tamaño, o del relleno que queramos poner.

En fin, son unas cuántas tonterías, con las que no pretendo (ni puedo) enseñar a nadie. Más cuando en la red podéis encontrar un montón de paso a paso, consejitos y técnicas muy útiles. Además, una vez les has pillado el punto, ¡¡es pan comido!!

viernes, 27 de enero de 2012

Hasselbackspotatis

Aunque a mí me gusta más una guarnición como esta, el taster no es muy amigo de las verduras, así que cuando tomamos carne, la mejor solución es hacer algo con patatas. Así que trato de prepararlas de maneras diferentes, de usar otras variedades, de presentarlo de alguna manera. Aunque siempre volvamos en algún momento a nuestras preparaciones favoritas.

Las hasselbacks son una receta muy socorrida y muy común, pero que todavía no había preparado. Sé que suele hacerse con patatas más grandes, pero sí al hacer la compra las hay baby, no soy capaz de comprar otra variedad.
Tenía guardada esta receta, pero me parecía más indicada para unas patatas un poco más grandes, así que hice esta versión de ensayo (más sencilla y simple) para acompañar los solomillos de ciervo, ¡¡y están bien ricas!!
Me encanta la textura de la piel de las patatas, y en esta receta queda genial, así que no tardaré en preparar la versión con queso (y la de la patata dulce también me llama la atención, en este caso no por su piel, ¡claro!).

Hasselbackspotatis
Ingredientes:
- 5 patatas baby
- 1 chorrito de aceite
- Sal gorda
- Mezcla de pimientas
- Ajo en polvo (si tenéis, mejor usad ajo)
- Unas ramitas de tomillo
- 1/2 limón
- Unos taquitos de mantequilla

Preparación:
1) Preparamos una fuente. Echamos un poco de aceite y lo repartimos.
2) Hacemos cortes a lo largo de toda la patata, sin llegar hasta abajo del todo. Podemos usar una cuchara como guía, para poder cortar sin miedo.
Colocamos la patata en la cuchara, y cortamos hasta que el cuchillo llegue al metal :)
3) Colocamos en la fuente las patatas, con las rajas hacia arriba.
4) Echamos la sal, la pimienta y el ajo en polvo.
5) Ponemos por encima unas ramitas de tomillo
6) Ahora cogemos el limón, rallamos muy fina la piel, que vamos repartiendo por encima de las patatas.
Echamos un poquito de zumo también por encima, procurando que entre en las ranuras.
Cortamos los cachitos de limón que han sobrado y los repartimos por la fuente, cerquita de las patatas.
7) Ponemos un taquito pequeño de mantequilla sobre cada patata.
8) Ahora ya está listo para meter al horno. Lo tenemos a 220º durante una hora, y luego se puede dejar a 200º durante unos 15 minutos más. En este punto, yo lo que hago es subir la bandeja un poco más arriba :)

jueves, 26 de enero de 2012

Solomillo de ciervo con salsa de arándanos y vino


Me encanta la carne. Y me encanta la caza. Pero pocas veces la preparo en casa. Sin embargo, estos solomillos de ciervo me perseguían hace un par de semanas, y aunque prefiero sazonar yo la carne, me hice con ellos, ya preparaditos, y listos para cocinar.

Nos gustó mucho cómo quedaron, y la salsa le va muy bien, así que seguramente repitamos. Con cualquier verdurita o unas patatas hacen una comida fácil y muy completita :)
Os dejo la recetita, que anima a preparar en casa esas cosas que normalmente solo comemos fuera :)

Solomillo de ciervo con salsa de arándanos
Ingredientes (para 2-4 raciones):
Para la carne...
- 400 gramos de solomillo de ciervo
- Mezcla de especias al gusto (yo usé una Cookart de tomate seco y manzana con sal gorda)
Para la salsa...
- 120 gramos de arándanos
- 45 ml (3 cucharadas) de vino tinto (o cava)
- 15 ml (1 cucharada) de vinagre balsámico
- 30 ml (2 cucharadas) de zumo de naranja o Cointreau
- Sal
- Pimienta rosa
- 1 cucharadita de mantequilla

Preparación:
Lo primero, hacemos la salsa...
1) Poner en un cazo los arándanos y el vino y cocer a temperatura baja durante 10 minutos, hasta que la fruta se haya reblandecido.
2) Añadimos el zumo de naranja o licor, el vinagre, la sal, pimienta y mantequilla. Mezclamos y cocinamos hasta que la salsa reduzca y espese.
Reservamos caliente hasta que tengamos la carne, o bien, si vamos a hacer otro día, enfríamos en un recipiente, llevamos a la nevera, y calentamos antes de servir con la carne.
Para la carne...
1) Calentamos un poco de aceite en una sartén.
2) Cuando esté bien caliente, llevamos a la sartén la pieza de carne. Cocinamos unos 5-6 minutos por un lado. Damos la vuelta y terminamos de cocinar por el otro lado, lo que llevará más o menos el mismo tiempo.
3) Añadimos la sal y pimienta, o las especias que queramos, y servimos junto con su salsa.

miércoles, 25 de enero de 2012

Tortita de maíz


Me gusta cocinar en cantidades más bien pequeñas. Sé que para algunas cosas, no es lo mejor. He leído en algunos sitios que el pan es una de esas cosas en las que es mejor amasar una cantidad decente.

Sin embargo, a veces me entran unas ganas irremediables de probar algo, pero tampoco quiero hacer un pan de un kilo, y menos para mí sola. Cuando vi este pan de maíz en Carrot Cake, sabía que tenía que probarlo. ¡¡El pan de maíz es mi más favorito!! Y aquí no puedo decir que comparta lugar con otras variedades de pan. Es que es mi favorito, ¡¡y ya!! Me hice adicta desde que lo compré, y mi padre sabe que es un delito no comprármelo si lo ve en la panadería (cuando estoy en casa, ¡claro!).

Hice una pequeña proporción de la receta, para probar. Ahora sé que puedo repetir. ¡¡Está buenísimo!! La receta de Reyes es genial. Pensé en poner solo harina de maíz, pero tenía miedo de que el amasado y la fermentación no fueran lo mismo, así que usé esta, y creo que sigue sabiendo bastante a maíz, así que, la próxima vez quizás inlcuso aumente la cantidad de harina de fuerza, para ver qué pasa con la textura.
Por fuera es super crujiente, y la miga compacta de los panes de maíz me encanta. No tiene nada que ver con el típico cornbread, que es más bien como un bizcocho, y por tanto, más facilito de preparar.
Cómo aguanta el tiempo, no lo sé, duró lo que la comida del domingo, seguro que menos que el otro tipo de pan de maíz.

Os dejo la receta, que varía muy poco respecto a la original, de Carrot Cake.

Torta de pan de maíz

Ingredientes (para 1 tortita casi individual):
- 85 gramos de harina de maíz
- 25 gramos de harina de fuerza
- 1/4 de cucharadita de sal
- 1/8 de cucharadita de azúcar
- 5 gramos de levadura fresca
- 10 ml (2 cucharaditas) de aceite de oliva
- 60-70 ml de agua tibia

Preparación:
1) En un bol mezclamos las harinas, la sal, el azúcar y la levadura desmigada.
2) Añadimos el aceite y mezclamos con una cuchara de madera.
3) Echamos el agua y mezclamos con la cuchara, igual que hicimos con el aceite.
4) Amasamos. A mano me llevó unos 15 minutos, al final deja de estar tan pegajosa, tiene que estar elástica, que no se rompa.
Intentamos evitar echar más harina, al final, según pasa el tiempo, la masa adquiere la consistencia que buscamos.
5) Hacemos una bola con la masa, ponemos en un bol engrasado, cubrimos con film transparente (también engrasado) y dejamos durante una hora y media en un lugar templado.
Reyes lo dejó una hora, pero yo lo hice así.
6) Pasado este tiempo, deshinchamos, amasamos un par de minutitos, formamos la tortita, volvemos a tapar y dejamos durante otros 45-60 minutos.
7) Hacemos unos cortes en la superficie de la torta y horneamos a 200º durante unos 30 minutos, o hasta que haya dorado y suene hueco si damos unos golpecitos.


¡¡Y tenemos un pan delicioso!! Con el color, y sobre todo, ese rico sabor, de la harina de maíz.

lunes, 23 de enero de 2012

Bizcocho de queso y vainilla


Me voy a convertir irremediablemente en la pesada de los bizcochos. Aquí traigo otro, pero es que ¡¡estaba tan rico!!
Tengo que probar otro con mascarpone, pero de momento, me ha convencido la idea de añadir queso de untar a un bizcocho.

Usé para hacerlo una receta de My Baking Addiction, aunque luego me acordé de que tenía guardado uno que quería hacer hace ya un tiempo, este de Sophistimom, que, por ser menos compacto, creo que me hubiera gustado más como postre que como desayuno. ¡Otra vez será! No recordé hasta después de dónde lo tenía guardado.

Y sí, en mi clasificación de bizcochos, los hay de postre, y de desayuno, aunque luego me los coma todos cuando me da la real gana. En fin, os dejo con mi bizcocho de queso y vainilla de desayuno. Sale un bizcocho como el de la foto.

Bizcocho de queso y vainilla
Ingredientes (para un bizcocho pequeño):
- 60 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 70 gramos de queso Philadelphia a temperatura ambiente
- 50 gramos de azúcar
- 1 huevo (temperatura ambiente)
- 1 cucharadita de aroma de vainilla
- 80 gramos de harina
- 1/3 de cucharadita de Royal
- 1 pizca de sal

Preparación:
1) Batimos la mantequilla y el queso hasta tener una crema homogénea.
2) Añadimos el azúcar y seguimos batiendo hasta que esté integrado y cremoso.
3) Incorporamos el huevo y la vainilla y mezclamos bien.
4) Ahora agregamos la harina, Royal y sal tamizados. Batir hasta que esté mezcladito.
5) Horneamos a 180º durante unos 45-50 minutos, o hasta que esté sequito por dentro.

¡¡Hola!! Soy un bizcocho de desayuno. Si fuera un bizcocho de postre me veríais con yogur y unos frutos del bosque por encima, o con una bolita de helado de limón. Pero soy un bizcocho de desayuno.
¡¡Listo!! Está muy rico con el saborcito del queso. Yo he usado vainilla, pero con limón en su lugar, también tiene que estar muy bueno.

viernes, 20 de enero de 2012

Pollo con salsa de chocolate y naranja


Este es uno de esos post que le dan sentido al nombre de mi blog.
Hace tiempo que me persigue un pollo con salsa de chocolate, una receta de Carina forum, que sabía que tenía que probar, pero de las que dejas para otro día por si las moscas...

El lunes me vi ante un muslo de pollo, pensando en cómo dejarlo preparado para cocinar al volver de la oficina, y entonces lo supe. ¡¡Había llegado el momento!!
Pero la receta de Carina forum (que tengo que probar, ahora que sé que usar chocolate fundido no es una guarrada) exigía otro tipo de preparación, y ya puestas a modificar, mantuve solo unas cuántas cositas de la salsa en la que lo mariné, y empecé a enredar, hasta hacer lo que salió...

¡¡Qué miedo tenía!!
Pero bueno, no estaba el taster, nadie me veía, ni tenía por qué saber que acabaría comiendo un sándwich tras pensar que iba a tomar un sabroso pollo con chocolate.
Finalmente esto no pasó, me ha gustado y sorprendido a partes iguales. ¡¡Y me ha sorprendido muchísimo!! Según juntaba las cosas pensaba, ¡¡no puede salir bien!! Y en lugar de parar, ¡¡ponía otra cosa!!
En serio, el resultado es genial!!

Chocolate y naranja, y no es un coulant, ¿¿estoy loca??

Acompañé con estas patatitas baby que no tienen mucho misterio. Normalmente habría puesto algo de limón, romero, o un poquito de ajo, pero como usé mi mezcla de pimienta favorita, preferí darle fuerza a ese sabor (la pongo hasta en los sándwiches), y solo puse unas ramitas de tomillo (no pude evitarlo).

La pimienta me la traje de Alemania, y es una mezcla que a mi madre le encanta, porque compraba antes aquí una igual, que ya no encuentra. La llamamos pimienta steak, y así se llama esta que traje, que no es más que la mezcla del Block House, y que también se puede comprar aquí.

Pollo con salsa de chocolate y naranja
Ingredientes (para 1-2 raciones):
- 1 muslo de pollo
- 1 cucharada de aceite
- 2 cucharadas de mermelada de naranja
- 15 ml (1 cucharada) de Whiskey (bourbon)
- 10 ml (2 cucharaditas) de caldo de pollo (o agua con un poco de starlux)
- 20 gramos de chocolate 99% fundido (variamos esta cantidad según lo fuerte que sea nuestro chocolate
- 1 cucharadita de azúcar (según el chocolate que usemos, cambiamos esta cantidad)
- 1 cucharadita de salsa Worcestershire (o soja, salsa barbacoa...)
- 1 chorrito corto de tabasco (o cayena en polvo)
- Sal
- Pimienta negra

Preparación:
El día antes marinaremos la carne. La sal y la pimienta podemos echársela previamente al pollo, en lugar de en la salsa
1) En un bol echamos todos los ingredientes y mezclamos bien.
Si la textura falla, añadimos más de los líquidos o de los espesitos, para conseguir la deseada.
Tiene que ser algo más o menos espeso, no demasiado líquido, para unta el pollo, epro tampoco tiene mucha importancia.
2) Untamos la mezcla por los dos lados del pollo, ponemos en una fuente y dejamos en la nevera durante unas 8-24 horas.
3) En el momento de cocinar, sacamos de la nevera la carne entre 15-60 minutos antes.
4) Horneamos durante 15-20 minutos a 200º. Si queremos tostarlo un poco, horneamos 15 minutos a unos 190º, y luego le damos un golpe de grill a una temperatura más alta.

Patatas con pimienta steak y tomillo
Ingredientes:
- 1 puñadito de patatas baby (cocidas y peladas)
- Aceite
- 1/4 de cucharadita de mezcla de pimientas con sal gorda
- Unas ramitas de tomillo

Preparación:
Lo preparé en la misma fuente que el pollo, por tema espacio/tiempo. Las patatas pueden ser de esas de tarro, ya cocidas, o las podemos cocer previamente, pero no mucho tiempo, lo justo para pelarlas, unos 5-10 minutos, para que cuando entren al horno no estén muy muy blanditas aún.
1) Colocamos las patatas en la fuente. Pincelamos con aceite, salpimentamos, añadimos el tomillo, y cocinamos junto con el pollo.
Si las hacemos aparte, yo las pondría a 200-220º y las tendría durante unos 20-30 minutos.

miércoles, 18 de enero de 2012

Plan B infalible para el Roscón de Reyes - Galletas de mantequilla al aroma de azahar

Estas galletas ya han estado aquí. De pasada.
Cuando hice el roscón de Reyes, al ser el primero, y hacerlo de última hora (sin posibilidad de corrección), preparé mi receta de shortbread, ladetodalavida (de la mía), añadiendo un poco de aroma de azahar. La idea era, si el roscón salía incomestible, tener algo con sabor a roscón para el desayuno de Reyes.
Pasaron desapercibidas, el taster probó una, mi madre probó una, mi padre se comió una, yo devoré el resto. El roscón las dejó en un segundo plano, todo el mundo desayunó y redesayunó roscón, y eso que mis frágiles shortbread son la galleta con la que más halagos y peloteo me llevo cuando las preparo (eso sí, he visto que se lleva más halagos cuando la hago en pastita fina, que en galletón, y eso que a mí me gusta más en galletón grueso).

Supongo que es una suerte que no hicieran falta. Y además, por primera vez, ¡¡me las pude tomar yo todas!! Jojojojo.

Vale, ¡¡os dejo la receta!! La foto no es un gran ejemplo, pero para cuando la hicimos, ya me había comido unas cuántas, estaban todas mordisqueadas, y las que no, habían llegado un tanto rotas por el viaje (estas galletitas, si algo tienen, es que son frágiles.

Galletas de mantequilla al aroma de azahar
Ingredientes (para unas 10 galletas):
- 60 gramos de mantequilla a temperatura ambiente (y de la mejor calidad posible)
- 20-25 gramos de azúcar glass
- 1/4 de cucharadita de aroma de azahar
- 20 gramos de harina de arroz (si no tenéis, podéis usar maizena)
- 45 gramos de harina
- 1/8 de cucharadita de sal

Preparación:
Estas galletas las preparo usando tanto la batidora de varillas, como una espátula. Empiezo manualmente, sigo con la batidora, y acabo otra vez con la espátula.
1) Mezclamos la mantequilla y el azúcar hasta que estén integrados y tengamos una mezcla cremosa.
2) Añadimos y mezclamos el agua de azahar.
3) Echamos poco a poco las harinas de arroz (tamizada), cuando esté integrada, agregamos (igualmente tamizadas) la harina normal y la sal.
4) Cuando esté bien mezclado hacemos una bola la colocamos en film transparente, tapamos con otro film y estiramos (prefiero esto a hacer una bola y envolverla, para que se enfríe mejor, y luego no haya que trabajar tan rápido). Lo dejamos aproximadamente una hora en la nevera.
5) Una vez lo tenemos frío, sacamos de la nevera, extendemos un poquito más con el rodillo, si hace falta (o si hicimos una bola, lo estiramos bien). Damos forma con los cortadores (rápido, que hay mucha mantequilla), y vamos colocando en la bandeja de hornear.
6) Horneamos en una rejilla baja a 180º durante unos 15 minutos, o hasta que empiecen a estar doradas.

martes, 17 de enero de 2012

Picoteo de Reyes - Surtido de ahumados, stilton con mango y jengibre y queso con ron

Esto no es una receta. Son un par de cositas que tenía pendientes, que al final no saqué estas fiestas, y de las que al menos, os voy a enseñar un par, las que ni siquiera llegaban a las fechas. Había hecho fotillos y un resumencito de picoteos, pero al final creo que solo saqué los blinis de salmón.

Estas Navidades me he hinchado a comer salmón ahumado. Eso que no me gustaba. Que no probé hasta que por error me pusieron un sándwich de salmón. Y que luego, un día, por arte de magia, me dio por comprar para el taster, pero en cuya hazaña participé.
Vamos, chica extremos. De 0 a 100.

En Reyes fuimos por sorpresa a casa (el año pasado coló y fue muy emocionante, este me pillaron a medio camino, el próximo la sorpresa se la van a llevar cuando mi madre crea que voy a ir en plan sorpresa y vea que realmente no puedo ir). Mi madre había comprado unos surtidos de ahumados, que traía salmón, bacalao y atún.
Y yo, que no puedo con el bonito ni el atún, que es olerlos y me pongo mala (particularmente el bonito). Aprovechando que parecía jamón, ¡¡lo probé!! Me encantó. Chica extremos...
El bacalao ni lo toqué, que no quiero llevarme la desagradable sorpresa de que me guste...


En el picoteo de Reyes mi madre lo puso en panecillos tostados. Untó de base Philadelphia, y le añadió pimienta y unas alcaparritas. ¡¡Improvisado, pero bien rico!!

Yo llevé un par de quesos que me encantan, para tomar con mis crackers favoritos (soy la única que tiene esa obsesión en casa con los crackers de LU), un stilton de mango y jengibre (odio la textura del stilton, pero me gusta muchísimo) y el de ron y almendras (el taster, que bebe ron, lo odia, y a mí me resulta super adictivo, especialmente con un poquito de miel).

Como veis, mi presentación es aún más sofisticada que la de mi madre...

lunes, 16 de enero de 2012

Galletas felices de avellana con relleno de Nutella

Ya lo dije el otro día, en 2011 fui muy buena.
Así que Papá Noel me trajo unas cuántas chorraditas para la cocina. ¡Era de esperar! ¡Este año por fin tenía horno propio!
Aún recuerdo cuando, hace un par de años, regalé a mi madre unos cortadores con forma de hombrecito para hacer galletas de jengibre. ¡¡A mi madre!! Que no solo odia hornear postres (y un bizcocho pase, pero unas galletas no entran en su mente), ¡sino que ni siquiera le gusta el dulce!

Una de las chorraditas que mencionaba, fue un cortador de galletas de Dr Oetker. ¡¡Me encanta!! Suelo preparar galletas que no admiten cortadores (por su sabor son mis favoritas), y sin embargo, tengo guardadas unas cuántas recetas para usarlos, ¡¡así que seguro que le saco partido!! ¡¡Es tan simpático!! ¡¡Ahora no sé si voy a ser capaz de usar mis otros cortadores!! ¡¡Veo galletas sonrientes en todas partes!!

De momento he probado con esta receta, con la que salen 16 galletas. Esta vez usé un sirope de avellana que me traje de Alemania, y les da muy buen sabor, así que usaré esta receta base cambiando el sirope/licor/aroma, a ver qué me va saliendo, porque me parece una receta ideal para hacer las formas.

Galletas felices
Ingredientes (para 16-18 galletas):
Para las galletas...
- 120 gramos de harina
- 40 gramos de azúcar
- 60 gramos de mantequilla (a temperatura ambiente)
- 1 cucharadita de sirope de avellana (o cualquier otro líquido)
Para el relleno...
- Nutella

Preparación:
1) Con una batidora de varillas, mezclamos bien la mantequilla y el azúcar.
2) Añadimos poco a poco la harina e integramos. Primero lo hice con la espátula, y luego volví a la batidora. Añadimos el líquido y mezclamos, ahora ya con cualquier espátula o cuchara de madera.
3) Formamos una bola de masa con las manos. Cubrimos con papel film y dejamos una hora en la nevera.
4) Espolvoreamos con harina la encimera o superficie donde vayamos a prepararlas. Estiramos la masa con un rodillo y cortamos las galletas.
5) Horneamos las galletas a 180º durante unos 15 minutos, o hasta que las veamos doraditas.

¡¡Sonreiréis aunque sea lunes!!
Y si habéis llegado hasta aquí, seguro que todo el mundo la conoce, pero el otro día me di cuenta de que no tenía metidos en mis favoritos del blog esta página, ni esta, ¡¡echad un vistacito!!

viernes, 13 de enero de 2012

Bizcocho de yogur y limón


En 2011 fui muy buena, o muy pesada. O las dos cosas.
Sea por una (ojalá), por otra (¿¿yo??), o por ambas a la vez (que más da), la cosa es que Papá Noel apareció con un molde de Nordic Ware. Sí, de esos por los que algunas babeamos. Como si los bizcochos fueran a salir más ricos (¿¿no es así??).


Había tres o cuatro que me gustaban especialmente, y mi Papá Noel, que es un listo se decantó por este. Para los ingredientes que suelo usar y las cantidades que cocino, ¡¡es ideal!!
Menos mal que Papá Noel existe, porque de haber sido los padres, mi madre hubiera elegido algo así, y de haber sido los novios, ahora tendría este castillo. Pero tiempo al tiempo, hay que empezar con los básicos, luego ya podemos soñar hasta con el molde en forma de dinosaurio, si queremos.

Y aquí tenéis el primer bizcocho que preparé, sacado de otro regalito navideño, El libro de cocina, del que os hablé ayer. Está buenísimo. Claro, que está buenísimo por el molde, ¡¡no os creáis!!


Os dejo con la recetita, en la que he cambiado unas cuántas cosillas respecto a la del libro. Se trata de un bizcocho bastante básico, pero delicioso, muy jugoso, con una textura ideal, al que podéis cambiar la intensidad del limón. Y aunque no duraron mucho, los tres o cuatro días que nos acompañaron estos pequeños, no perdió la textura para nada. La original llevaba más azúcar que el que yo usé, y la cantidad que yo puse de harina la pedía de almendra molida, y al revés. Pero como digo, la guía fue esa receta.

Bizcocho de yogur y limón
Ingredientes (para un molde de 5 tazas de capacidad):
- 170 gramos de mantequilla
- 100 gramos de azúcar (la original pide 150, pero creo que así está perfecto)
- 1 limón grande (la receta pedía 2, yo no tenía)
- 2 huevos XL (la receta pide 3 huevos)
- 150 gramos de harina
- 70 gramos de almendra molida
- 2 cucharaditas de Royal
- 150 gramos de yogur natural (usé un Daníssimo, porque me gusta lo cremosito que es)
Para humedecer el bizcocho...
- 40 gramos de azúcar
- 2 cucharadas (30 ml) de zumo de limón

Preparación:
Para el bizcocho...
1) Engrasamos el molde, lo enharinamos y quitamos el exceso.
2) En un bol batimos la mantequilla con el azúcar. Añadimos la ralladura y mezclamos.
3) Vamos añadiendo los huevos, y cuando esté integrado, empezamos a incorporar la harina, levadura y almendra molida (tamizadas).
4) Cuando tengamos una mezcla homogenea añadimos el zumo de medio limón y el yogur y batimos.
5) Echamos la mezcla en los moldes y horneamos a 180º durante 40 minutos, o hasta que esté seco por dentro.
Dejamos enfriar y desmoldamos (y no voy a hablar de lo bien que desmoldan estos pesados y pequeñines moldes!!).
Para humedecerlo...
Esto lo hacemos una vez está frío el bizcocho, y es un paso opcional, pero que recomiendo, ¡no veáis qué fresquito duró este pastel!

1) Calentamos el azúcar y el zumo en un cazo, hasta que esté bien disuelto.
2) Pinchamos el bizcocho por el lado "feo" varias veces y rociamos con nuestro sirope de limón.
Una vez esté fresco y seco, ¡¡podemos atacar!!


¡¡Ahora, por fin, ya podremos babear gracias al bizcocho, y no a sus moldes!! ¡¡Seguro que está menos duro!!

jueves, 12 de enero de 2012

Libros de cocina - El libro de cocina

Os hablo hoy de uno de los regalos que dejó en casa Papá Noel. Parece ser que para mí...

De este libro me enamoré en un VIPS. Me puse a pasar sus páginas y me gustaron especialmente tres cosas: el índice por imágenes, la cantidad de fotos, y la variedad de las recetas.
Son las tres cosas que sigo destacando de él, ahora que lo tengo.

Ante todo, hay que destacar que este no es uno de esos libros donde seguir las artes culinarias de tu autor/cocinero favorito, ni tampoco trae unas preciosas y delicadas fotos en las que el entorno vale tanto como el contenido del plato.
No. Este es un recopilatorio de recetas, no hay una gran introducción en cada una. Es un libro práctico, lleno de recetas, todas con su foto, una buena foto, mostrándonos el resultado final, más allá del florero, el mantel o la luz matinal.

Lo atractivo de su presentación (además del hecho de que a ninguna receta le falte su foto), está en que, cada gran bloque viene precedido de un índice fotográfico. Nos encontramos con todas las fotos en miniatura, junto con el título de la receta, una pequeña descripción, el tiempo que lleva prepararlo, y la página donde podemos encontrarlo. No puede ser más práctico. Para darle más valor aún a este muestrario inicial, está subdividido, y así, el índice fotográfico no sigue el orden de las páginas y subcategorías, sino que en una página veremos tentempiés con tostadas, en otra segundos platos vetegarianos, o platos únicos, postres rápidos...
Esta herramienta es muy útil para dar un paseo, fijarte en algo, e ir directo a la receta. No siempre es lo que buscamos, pero a mí me resulta genial. Estas Navidades, con el tema de los aperitivos, ha sido un filón.

El libro, de más de 500 páginas, está dividido en cuatro grandes bloques (entrantes y bocados ligeros, platos principales y guarniciones, pasteles y postres, y técnicas), que a su vez, están divididos en otros apartados muy útiles (podemos encontrar pescado y marisco, pizza, huevos, guarniciones de verduras, o salsas para postres, por poner algún ejemplo, entre la amplia variedad de subcategorías).

Viene precedido de una introducción en la que Victoria Blashford-Snell (editora jefe) nos da una serie de pautas y consejos básicos, y a lo largo del libro, cuando se hace oportuno, nos podemos encontrar unas cuántas páginas acerca de un bloque temático. Los sándwiches, quesos y pescados son tres de estas categorías, encontraremos su clasificación, cómo preparar, cómo conservar...
En resumen, básico, pero completo, al igual que el apartado de técnicas, en el que nos encontramos con unas cincuenta páginas llenas de explicaciones en paso a paso con fotos (y esto siempre es de agradecer, aunque algunas de ellas ya las dominemos, ¡o ya tengamos nuestro librillo!).

En cuanto al contenido, desde que me lo regalaron he probado ya unas cuántas recetas (sobre todo en la parte de aperitivos, para aprovechar la Navidad, como ya he dicho), y lo encuentro un buen libro. Trae cantidad y variedad, y aunque no siempre nos vayan a sorprender, sí hay algún platito más exótico, otros más del día a día. Hay de todo.
Son recetas fáciles de seguir, vienen introducidas por el número de raciones, tiempo de preparación y a veces alguna indicación especialmente importante que nos destacan por medio de un simbolito, la necesidad de algún utensilio especial, consejos de conservación y congelación, y en los casos oportunos, nos comenta si el plato es bajo en grasa, sin gluten, o similares.
La lista de ingredientes viene bien clara, la letra tiene un tamaño correcto, se usa la negrita para destacar, y no está nada amontonado.
Lo mismo podemos decir de las instrucciones de las recetas, con los pasos numerados, bien distinguidos, y una vez más, ayudándose de la letra negrita para resaltar algunos detalles.

Con todo esto, recomendaría este libro. Me parece un recopilatorio básico ideal, tanto para cocinillas menos experimentados, como para quien ha pasado un ratito en la cocina. Siempre que no tengáis ya un básico potente, ya que imagino que, en ese caso, podría ser repetitivo, a no ser que queráis renovar.
Como digo, es un buen recopilatorio, las indicaciones son geniales, y las cantidad de fotos (y los mencionados índices fotográficos) me parecen muy útiles.
Lo encuentro el regalo perfecto no solo para quien quiera un libro así (yo no tenía algo tan general, y me ha venido de perlas), sino para aquellas personas que van a tener que meterse un poquito más en la cocina y aún no lo han hecho, ¡¡con este libro no se aburrirán de cocer pasta y añadir tomate!!

El libro de cocina - Victoria Blashford-Snell (editora jefe)

Editorial: Blume
Fecha de publicación: Febrero de 2011 (2008 en su edición original)
Formato: Tapa dura (28x23 cm)
Páginas: 544
Fotografías: VV.AA.
ISBN: 9788480769198

Datos editorial.
Para ver el interior del libro.

martes, 10 de enero de 2012

Mis historias para no dormir - Paté de higaditos al Cointreau (el misterio de hacer algo rico que hará que no vuelvas a probarlo)

Hoy no os voy a decir, ¡¡tenéis que hacer esto!!
Esto es lo más divertido que he hecho en la cocina, ¡¡y lo que más asco me ha dado en mi vida!!
Pero es que lo ves en un programa, lo ves en un libro, lo ves en un blog, ¡¡y el resultado final es apetecible!! Y te olvidas de los pasos previos, porque en la pantalla son tan limpios... Pero en persona tienes que tocar y oler.
Y a partir de ese día, no vuelves a tomar ningún tipo de foie, paté, terrina, o cualquier cosa que esté hecha con hígados. Con lo que me gusta el foie de pato y oca, con su manzanita. Y desde que hice esto, no he sido capaz de untarme nada similar en un pan.

En fin, que lo pasé fatal, pero cuando vi a Jamie Oliver hacer este paté en un especial navideño, no dudé en comprar higaditos para hacerlo.
Ya eso fue una odisea, el taster vio las sustancias verdes y no quería ni mirar, un señor nos observaba como si fuéramos idiotas. Estuve a punto de desistir, pero el taster insistió en que me llevase los higaditos. A pesar de que fue él quien me dio primero el asquito...

Así que nada, me pongo a ello, para Nochevieja.
Vale, ahora toca lavar bien los higaditos y quitarles las partes verdes. ¡¡Ja!! Solo teng oque limpiarlos, porque los míos no tienen partes verdes, ya me fijé yo bien de no llevarme los más guarros. ¡¡Ja!! Tú abres el envase, y de ahí salen más higaditos de los que te pudieras imaginar. ¡¡¡¡Qué asco!!!!


Me tuve hasta que tapar con un trapo la nariz y la boca, ¿¿¿os podéis creer que me daba arcadas el olor al triturar luego mi guisadito de higaditos??? ¡¡Qué risa!! Y yo gritando sola por casa como una loca. Y echando perfume. Y riéndome. Y gritándome. Y dándome arcadas. Y pensando: "¡¡No voy a poder volver a comer ningún tipo de foie o paté en mi vida!!".

Creo que hay cosas que es mejor no hacer en casa. O tal vez sí, si quieres ponerte a dieta, claro.
Pero es que ya me lo dijo mi madre, que no se podía creer que hubiera hecho esto, si cuando ella hervía a Bugui (nuestro siamés) higaditos de pollo (su desayuno del sábado), ¡yo me moría del asco y del olor!
Lo que no sé es, cómo en frío, huele normal, la textura es normal, pero claro, si lo has hecho tú, ¡¡te sigue dando un asco terrible!!
Fregué los cacharros 3 veces, me lavé las manos una docena, limpié la cocina, recién limpia y sin haber ensuciado, del puro asco que tenía... ¡¡Una experiencia!!

En fin, os dejo la receta, basada en la de Jamie Oliver, solo que yo le quise dar mi toque Cointreau (la otra opción era cava-naranja). También me ayudé de una de El libro de cocina, de editorial Blume, del que ya os hablaré  ;)
Estaba buenísimo, pero no fui capaz de tomar más que tres tostaditas.

Paté al Cointreau 
Ingredientes (para 2 tarrinas):
Para preparar el paté...
- 230 gramos de higaditos de pollo (no os esforcéis por buscar los más bonitos, que os va a dar lo mismo)
- 40 gramos de mantequilla
- Tomillo picado (un buen puñado, al gusto)
- 100 ml de Cointreau (o podríais poner parte de Cointreau y parte de zumo)
- Cebollino (un puñadito)
- Sal
- Pimienta (usé mezcla blanca-negra)
Para cubrir una vez esté frío...
- 35 gramos de mantequilla (derretida)
- Ralladura de media naranja
- Un puñadito de cebollino

Preparación:
Hacemos el paté...
Lo primero es limpiar bien los higaditos (aj, aj, aj, aj). Yo básicamente, de la tarrina de 450 gramos, salvé estos 230, y lo demás eran cosas que me daban demasiado asco. Pero supongo que de una tarrina de 450 gramos, lo normal es descartar unos 50 gramos... :P
1) Partimos por la mitad los higaditos, que habremos secado bien después de lavar.
2) Calentamos un poquito de aceite en un sartén y los doramos a fuego alto durante cuatro minutos.
3) Bajamos el fuego a temperatura media y añadimos el tomillo, Cointreau y cebollino.
4) Seguimos cocinando, y cuando hierva, bajamos el fuego a temperatura baja y cocinamos durante 4 minutos, o hasta que el líquido haya reducido, moviendo con la cuchara de vez en cuando.
5) Retiramos del fuego y dejamos enfriar 5-10 minutos (Jamie no lo hace, así que lo dejé enfríar muy poquito).
6) Salpimentamos y trituramos en la picadora. Cuando esté bien picadito (qué olor, por favor, ¡qué asco!), añadimos los 40 gramos de mantequilla, fría y cortada en dados, y seguimos picando.
Cuando tenga una textura de lo que queremos (no se tarda nada), pasamos por un colador (opcional, pero para mi gusto imprescindible), añadimos un poco de tomillo y cebollino para que tenga cachitos (si queremos), y llenamos los tarritos. ¡Y a la nevera un par de horas!
Para cubrir el paté...
Cuando lleve un par de horas en la nevera, nuestro paté habrá enfriado, y podremos poner la cobertura, para que se conserve mejor (en mi caso era un poco innecesario, porque lo íbamos a tomar al día siguiente, pero preferí hacerlo.
1) Derretimos 35 gramos de mantequilla.
2) Echamos por encima del paté un puñadito de ralladura de naranja y un puñadito de cebollino (esto le dará un olor genial a nuestro paté). Y encima cubrimos con una capa de la mantequilla derretida.
Tapamos con film transparente, y otra vez a la nevera.

Y ya lo tenemos listo para servir, entre uno y tres días después parece que es lo mejor, en cuanto a sabor. Nosotros lo tomamos tras 24 horas en la nevera.

sábado, 7 de enero de 2012

Huebrownies (¡¡con triple de huevo!!)

Cuando vi esto, aluciné en colorines, pero no le di más importancia, son esas cosas que se ven, pero no se tocan, ni lo pensé, adiósmuybuenas. Eché un vistacillo, pero ni me leí la receta, totalpáqué...

Más tarde me lo encontré en La receta de la felicidad, y seguí pensando que sería imposible para mí. Tú ves las recetas de Sandeea, sus explicaciones, y oye, que parece fácil hacer una obra de arte en la cocina.
Pero la que es torpe, es torpe, y tiene años de experiencia en ello.

Pero la gente empezó a animarse, y por fin, pensé que si todo el mundo (¡y mirad estos!) podía hacerlo, ¡¡yo no!! Pero no perdía nada (tiempo y huevos) por intentarlo.
Así que le eché un par (o dos), ¡¡y salió!! No me lo podía creer. Tendríais que ver lo que me reí mientras los preparaba, yo sola, como una loca, y pensaba: "No va a salir, no va a salir". Pensaba que en algún momento se rompería el huevo, no llenaría bien el molde, se estropearía la cosa en el horno... Agonías...


Los usamos la mañana de Navidad, ¿¿no es día de sorpresas y regalos en originales envoltorios?? ¡¡Pues este es uno!! Le pedí a mi madre que le pelase al taster su huevo cocido, que él es un torpe y yo no sé qué (pondría alguna excusa como: "No quiero quitarle el esmalte", aunque mis uñas sean siempre un desastre, o a saber qué chorrada improvisé).
Mi madre, sin apreciar el agujerito de debajo, empezó a abrir el huevo-brownie, ¡¡tendríais que ver su cara cuando vio aquello tan oscuro que había dentro del huevo!! Tardó un poquito en ver que era un bizcocho, su cara era mezcla entre susto y alucinación. ¡¡Fue genial!! Debió de pensar que había sido capaz de chamuscar un huevo cocido, ¡o qué sé yo! Venga a preguntar que qué había pasado, que de dónde había sacado ese huevo, que qué había hecho...
En fin, una pena que sea de esas caras que solo se ve una vez. La próxima, tendremos que buscar otra víctima.

Os dejo con el paso a paso, que es el mismo que podéis ver en la La receta de la felicidad, y con mi receta de brownie con ponche de huevo (sí, la cosa va de huevos).

Huebrownies
Preparación de las cáscaras:
Yo usé cuatro huevos XL.
1) Con un sacacorchos pinchamos la base de los huevos, y luego ya con los deditos hacemos un agujerito pequeño. Tan solo para que salga el huevo, ahora es mejor que quede pequeño, porque si nos hace falta más grande, lo podemos arreglar cuando echemos el brownie. El agujerito será como un dedo pequeñito.
2) Vamos vaciando los huevos en un bol, la clara va saliendo, para la yema, introduje el sacacorchos para pincharla. Poco a poco, paciencia, y el huevo acaba enterito en el recipiente.
3) Ahora llenamos otro recipiente de agua con sal, y metemos dentro los huevos (rellenos de este agua). Lo dejamos una media hora.
4) Pasada la media hora, sacamos lo huevos, vaciamos del agua, y dejamos secar sobre papel de cocina.
5) Cuando estén secos y vayamos a usarlos, echamos un poquito de aceite en cada huevo, repartimos bien dándole vueltecitas, y quitamos el exceso sacudiéndolo un pelín.
6) Preparamos una bandeja de hornear muffins, ponemos papel de aluminio en cuatro cavidades, y encima acomodamos los huevos, con el agujero hacia arriba, dejándolos listos para rellenar de nuestra receta de brownie o bizcocho.
Yo hice el brownie de ponche de huevo que os dejo a continuación.

Brownie con ponche de huevo
Ingredientes (para 4 huevos XL y una bandejita):
- 150 gramos de chocolate negro para postres
- 60 gramos de mantequilla
- 2 huevos
- 70 gramos de azúcar
- 1 pizca de sal
- 40 gramos de harina
- 10 gramos de cacao en polvo
- 60-90 ml de ponche de huevo

Preparación:
1) En un bol derretimos el chocolate con la mantequilla y lo mezclamos.
2) En otro bol mezclamos los huevos con el azúcar.
3) Incorporamos la mezcla de chocolate en la de huevo y mezclamos bien.
4) Añadimos la sal, harina y cacao en polvo e integramos. Por fin echamos el ponche de huevo e integramos.
5) Metemos nuestra mezcla en una manga pastelera (yo usé un decomax de Lekué) y vamos echando la masa en los huevos (que teníamos preparados en la bandeja de muffins y engrasados por dentro). Poco a poco. Si hace falta, abrimos un poquito más el agujerito que hicimos.
Yo ponía un poco, daba unos golpecitos para que se fuera asentando la masa al fondo, y seguía echando. Con paciencia, aunque lleve tiempo.
Llenamos unos 3/4 de la capacidad de los huevos, pues si se sale el bizcocho, luego lo podremos retirar con facilidad.
La parte que nos sobre, la ponemos en una bandeja forrada con papel de aluminio, para hacer otro brownie.
6) Horneamos a 180º durante unos 20 minutos. El otro, el que hice en la bandeja, me llevó algo menos de 15 minutos, era pequeño y fino.
7) Cuando lo saquemos, si se nos ha salido brownie de la cáscara, lo quitamos (se despega solito fácilmente), limpiamos bien el huevo si se ha manchado con chocolate o algo.

¡¡Y a sorprender!! ¡¡O dar un susto, como le pasó a mi madre!!

viernes, 6 de enero de 2012

Adiós Navidad - Roscón de Reyes de Albahaca y canela (que no con albahaca y canela)

Este año, sí o sí, tenía que preparar el roscón familiar.

Aterrorizada, decidí hacerlo, sin tiempo para experimentos previos  (por si acaso, preparé unas shortbread con aroma de azahar, por si salía mal, que dieran el pego).
No las tenía todas conmigo, porque tenía que empezar la elaboración el día 4, para comer el roscón el día 6, porque el día 5 trabajaba y luego viajaba, y tenía muy poquito rato antes de ir al curro. Al final pedí consejo a mi maestra Akane (no, ¡ya sé que el roscón de Reyes no es suizo!). Me dio los consejos necesarios para no llevar un pedrusco a casa. Así que le debo ¡¡unos cuántos millones de gracias a Akane por ayudarme/aconsejarme!!!

Llegué a casa pensando que, por pasarme en el horneado, me habría quedado horrible y tendríamos que tirarlo. Y resignada le decía al taster: "Lo que más rabia me da es que no sé dónde escondí la figurita, y quiero recuperarla". Por lo demás, solo me fastidiaba tanto tiempo perdido, el madrugón, total, yo ya tenía mis galletas de emergencia...


Llegamos a casa, enseñamos el roscón, decidimos estrenarlo (si sé que nos tomamos la mitad el día 5, lo horneo el día 4 y se acabó...), me pongo a cortar, ¡¡y saco el regalo!! ¡Qué rabia!! Dejé ese cacho ahí, como si nada, ¡pero ya no tenía ningún misterio! Y cuando quiero que me toque, ¡¡ni a tiros!! ¡¡Vaya gracia!!
En fin, sorpresa mayúscula, no estaba tan mal (aunque sí que debí hornearlo menos, parecía más pan y menos pan-bizcocho que lo que estamos acostumbrados), y en mi casa ha encantado. No me lo podía creer, y hasta pensaba que era por no desilusionarme. Pero todos han repetido (yo también!), ¡por algo será!
Ahora sí, creo que lo mejor es hornearlo y hacerlo en un día, nada de dejar en la nevera y bla-bla-bla. O al menos a mí no me va, creo que hubiera quedado increíblemente mejor haciéndolo al momento (¡¡y horneándolo menos!!).

Aunque vi muchas recetas, mis guías fueron básicamente tres, que os cito.
Me ayudó muchísimo el vídeo del roscón que hizo Ibán Yarza con David de Jorge (al que conocí gracias a Akane, Ana y sus guarrerías, y me refiero a las de David de Jorge, no a las de ellas dos)  .
Me vinieron también bien los consejos y el vídeo (que vi un par de veces) de Webos fritos.
Akane fue mi maestra de ceremonias para la ocasión, no solo porque seguí su receta, dividiendo las cantidades, sino porque le pedí consejo y muy atenta, me aconsejó y logró que no metiera la patita hasta el fondo. Además de que sus recetas son siempre (o hasta el momento :P) un éxito asegurado, especialmente las de panes y dulces, que son las que más problemas nos pueden plantear, estaba segura de que sabría un poquito sobre lo de tener que hornear para viajar :P

Dicho esto, aquí os dejo la receta, aunque no digo nada que no podáis encontrar aquí, insisto. Eso sí, abajo os dejo algún comentario/sugerencia, porque me llamó la atención la leche aromatizada de Ibán Yarza, y el año que viene quiero decorar mi roscón como éste que podéis ver en Cocina a tiempo parcial y que ha quedado divertidísimo, sin dejar de ser el roscón tradicional (algo distinto tenía que tener, siendo horneado en Holanda, ¡nada menos!).

Roscón de Reyes
Ingredientes (para uno de tamaño decente):
Para la masa de arranque...
- 15 gramos de levadura fresca
- 30 ml de leche tibia
- 50 gramos de harina de fuerza
Para el roscón...
- 275 gramos de harina de fuerza (si hace falta añadiremos más)
- La masa de arranque
- 100 ml de leche tibia
- 60 gramos de azúcar (la próxima vez pondré un poquito más)
- 1 huevo y la mitad de la yema de otro (o 1 huevo pequeño)
- 5 gramos de sal
- 20 ml de aroma de azahar (o agua de azahar)
- Unas gotas de aroma de ron (o unos 15-20 ml de ron)
- Ralladura de limón y/o naranja (opcional, yo no puse)
- 60 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
Para decorar...
- 1 huevo batido
- Frutas escarchadas (naranja, mandarina y guindas)
- Almendras laminadas
- Azúcar humedecido (yo no puse)
Para pasar un buen rato familiar...
- Figurita
- Haba (como no tenía, usé una estrella de anís)

Preparación:
Para la masa previa...
1) En un cuenco echamos la leche y deshacemos la levadura. Añadimos la harina y mezclamos bien. Formamos una bola y dejamos fermentando aproximadamente durante una hora.
Para el roscón...
1) En un bol amplio ehcamos la harina y vamos incluyendo el resto de ingredientes, dejando la mantequilla para el final.
Lo mezclamos bien con una cuchara de madera, hasta que esté todo bien homogeneo.
2) Enharinamos ahora una superficie y nos ponemos a amasar durante 15 minutos, hasta tener una masa elástica, aunque seguirá siendo un tanto pegajosa.
Si hace falta, añadimos más harina (yo añadí aproximadamente 15-20 gramos más en este proceso). Siempre con paciencia y con cuidado lo de añadir más harina, como en todos los panes.
3) Ponemos en un bol engrasado la bola de masa y la cubrimos con film transparente también engrasado (o un paño húmedo).
Dejamos levar durante 2 horas, en un lugar cálido y sin corrientes.
4) Pasado este tiempo, deshinchamos la masa y dejamos reposar durante 5-10 minutos.
5) Nos ponemos a amasar un poco de nuevo y formamos el roscón (si se nos resiste o encoge, lo dejamos reposar otros cinco minutitos, y volvemos).
El agujero encogerá, así que hay que hacerlo amplio.
Escondemos nuestra haba/estrella de anís y la sorpresa.
Pintamos con huevo batido y dejamos durante aproximadamente 1 hora (o hasta que doble su volumen).
6) Ahora tocaría hornear, en mi caso, lo metí bien envuelto (¡que no cubierto!) en la nevera, donde lo dejé toda la noche.
7) Lo sacamos una hora antes de hornear y lo ponemos en un lugar bien calentito.
8) Volvemos a pintar con el huevo, ponemos las frutas y almendras laminadas, y horneamos a 180º durante unos 15-20 minutos (lo dejé casi media hora, y es una pasada de tiempo).
Cuando esté todo lo dorado que lo queramos, tapamos con papel de aluminio, para que no se oscurezca más de la cuenta.


Dudas, ruegos y preguntas...
- Puse todos los ingredientes a temperatura ambiente.
- Ibán Yarza hace una masa madre que deja reposar 3 horas, y en Webos fritos la meten en un bol con agua templado hasta que flote, y entonces la usan.
- La masa madre se puede preparar el día antes, dejar una hora fuera, y luego guardar en la nevera, hasta el momento de utilizarla.
- Ibán Yarza hace una leche aromatizada con cítricos, canela y agua de azahar que tiene muy buena pinta.
- Tanto Akane como Ibán Yarza (lo explica en el vídeo) insisten en echar la mantequilla al final, ¡¡será por algo!! ¡¡Haced caso a los expertos!!
- Creo que lo ideal es poder hacerlo en el día. Yo no tenía mucho tiempo el día 5, y tuve que hornearlo entonces, creo que esto, y el tiempo de horneado, es lo que me falló un poco (eso y que mi horno es pequeño para tanto rosco, la próxima vez, haré dos pequeños).
Otra opción, que me aconsejó Akane, que no pude hacer por falta de tiempo, y que tiene mejor pinta es hacer el día anterior hasta el primer levado, reservar en la nevera, y sacar al día siguiente para continuar con el proceso (pero aún quedarán un par de horitas).
- El horneado también lo he visto a 200º durante 10-15 minutos; y a 200º los 10 primeros minutos y luego durante unos 10-15 más a 180º. Cada horno es un mundo, y el mío, por su tamaño, y porque calienta que da gusto, acepta mejor (para mi gusto) los 180º y bajar el tiempo de las recetas (no subirlo, como hice).

martes, 3 de enero de 2012

Navidad - Costillar de cordero con menta

Hoy vengo con una receta que no es muy navideña, pero sí muy de comida familiar, de asado de domingo. Un costillar de cordero a la menta!

Llevaba tiempo con ganas de preparar cordero (a mi madre no le gusta su sabor, y en mi casa siempre se come lechal, les gusta más a todos), y finalmente, cuando vi este costillar, me lo agencié, para hacerlo con una salsa-gelatina de menta y manzana de Mrs Bridges que había comprado en el Gourmet Experience, inspirada por algún plato de cordero y menta que le vi a Jamie Oliver.


He tardado un par de meses en encontrar justo lo que buscaba para esta gelatina, pero aquí está, ¡¡por fin!! La gelatina es genial, la untas en la carne, y en el horno se va deshaciendo, soltando los juguitos, y olores, y le da un sabor nada exagerado, además de ir hidratando a la carne mientras se preparad.
Había algunas otras variedades de esta marca que me llamaban la atención, así que seguiremos probando, porque el resultado es bueno (aunque lo suyo sea preparar estas cosas en casa).

Os dejo con la receta de cómo lo hice ;) También añado el enlace para que veáis cómo prepara la salsa Jamie Oliver, con menta, vinagre y azúcar (la mía lleva también manzana).

Costillar de cordero a la menta
Ingredientes:
- Un costillar de cordero
- 2 cucharadas de aceite
- Sal
- Pimienta blanca
- Pimienta negra
- Mostaza molida
- 4-6 cucharadas de salsa gelatinosa de menta y manzana
- Zumo de manzana (o vino blanco, o sidra, o caldo...)
- Zanahorias baby
- Cebollitas
- Ajo

Preparación:
1) El día anterior preparamos el costillar, lo untamos con aceite por los dos lados, y añadimos la sal, pimientas y mostaza.
Ahora vamos untándole bien con la salsa de menta y manzana, y dejamos en una fuente en la nevera.
2) Sacamos 1 ó 2 horas antes de ir a cocinarlo. Ponemos la piel hacia fuera, echamos por la fuente las zanahorias y las cebollitas y ponemos encima de la piel (en la que haremos unos cortes) unos dientes de ajo.
3) Cuando vayamos a hornear, regamos con zumo de manzana.
4) Cocinamos a 200º durante unos 40-45 minutos (dependerá del tamaño). De vez en cuando le vamos regando con más zumo, si es necesario.
Si no se nos ha puesto crujientita la piel, le damos un golpecito de grill.

¡Y listo!

lunes, 2 de enero de 2012

Navidad a lo british - Christmas cake


Hay tres cosas navideñas muy british que me llaman muchísimo la atención:
Los mince pies
El Christmas pudding
La versión en bizcocho del pudding de Navidad

Los mince pies jamás me atrevería a hacerlos, y además, me fío un montón de Walkers.

Lo de tener que usar una olla y tirarme siglos para hacer el pudding, me echa para atrás. Leo la palabra steam y me flojean las piernas. ¡Ya lo probaré en Inglaterra!

Así que este año me he decantado por el christmas cake, cuyos ingredientes son parecidos a los del pudding (aunque estoy segura de que la textura de éste será mucho más húmeda), se puede (y debe!) hacer con antelación y sirve para el desayuno de Navidad. Yo lo probé antes de dárselo al taster para que se lo llevara a sus padres, y ¡¡está delicioso!! Navidad fuimos a mi casa, y yo había preparado dos desayunos distintos, uno para dejarles a ellos, y otro para llevarnos nosotros. Este se quedó en Madrid porque al taster no le gustan estas cosas, odia todos los tropezones que lleva mi christmas cake. El color con esa miel es genial, el olor le gustó hasta a él, y el sabor es ideal, si te gustan las pasas y todas estas cosas, ¡¡claro!!


Mi receta es una mezcla entre ésta, que me enamoró, de Juls Kitchen (la saca de la revista de Jamie Oliver!), y una de Nigella Lawson (que usa hasta cacao, cosa que yo he preferido evitar para este bizcocho!).

Os dejo la receta, como digo, mezclada y tuneada, y con las cantidades muy muy reducidas. No sé qué diría un radical británico del molde que he usado, ¡pero no he podido evitarlo!
¡¡Más vale tarde que nunca!!

Christmas cake
Ingredientes (para un árbol de mentiras):
- 70 gramos de arándanos secos
- 60 gramos de uvas pasas
- 60 gramos de ciruelas secas
- 60 gramos de albaricoques secos
- 25 gramos de frutas escarchadas
- 60 ml de Cointreau (lo suyo es ron o brandy, pero...)
- 50 gramos de mantequilla
- 50 gramos de miel
- 40 gramos de azúcar moreno
- 1 naranja (zumo y ralladura, aunque yo solo usé el zumo)
- 1/4 de cucharadita de canela
- 1/8 de cucharadita de jengibre
- Una pizca de clavo
- 1 huevo (batido)
- 60 gramos de harina
- 40 gramos de almendra molida
- 1/8 de cucharadita de Royal
- 1/8 de cucharadita de bicarbonato
- Un puñado de nueces troceadas (25-30 gramos)

Preparación:
1) Lo primero troceamos los frutos (menos las pasitas, y algún arándano, que dejé entero).
2) Ponemos en un cazo las pasas, arándanos, orejones, frutas confitadas, la mantequilla, azúcar, miel, zumo de naranja y las especias.
3) Lo ponemos a fuego medio. Cuando hierva, empezamos a remover, y cuando la mantequilla esté bien derretida, bajamos bien el fuego y lo dejamos 10 minutos.
4) Lo retiramos del fuego y dejamos reposar durante media horita en un bol.
5) Añadimos el huevo batido, la harina, almendra molida, Royal, bicarbonato y las nueces y lo mezclamos bien.
6) Echamos en el molde y horneamos a 160º durante unos 50 minutos.


Este pastel se puede hacer incluso semanas antes, basta alimentarlo con un poco de alcohol cada varios días. En mi caso, lo preparé el día 20, así que solo vale con humedecerlo un poquito el día antes, o un par de días antes, y está jugosito.