miércoles, 29 de febrero de 2012

Bolitas de mozzarella empanadas con salsa de tomate especiada

El queso es una de esas cosas que, como te guste, te convierte en adicto. Pero si encima lo empanamos y lo tomamos calentito, se convierte en un no poder parar. Aunque al taster y a mí nos cuesta probar otra cosa que no sea nuestro queso de cabra empanado, cuando vi estas bolitas sabía que teníamos que probarlas.

Normalmente solo las uso para ensaladas y cosas así, pero ya he encontrado un nuevo uso, porque quedan genial, y tienen el tamaño perfecto. Además, se fíen en un periquete. Pero de eso os podría hablar el taster, porque yo lo de freír lo llevo fatal, así que siempre le dejo el último paso a él.
Estoy pensando en recuperar mi freidora, que desterré por falta de espacio, pero que a veces hecho de menos (¡¡esa sí me atrevo a usarla yo!!).

Os dejo la receta, de Tracey's culinary adventures. Para hacer la salsa me basé también en su receta, solo que aproveché la mermelada de tomate que tenía por casa, y que ya pedía a gritos que la acabase por fin.

Bolitas de mozzarella empanadas con salsa dulce y especiada de tomate
Ingredientes (para 9 bolitas):
Para las bolitas...
- 9 bolitas de mozzarella
- 1 taza (aproximadamente) de harina
- 2 huevos grandes
- 2 tazas (aproximadamente) de pan picado (yo no uso el rallado, sino que prefiero picar trozos más gorditos y crujientes)
- Sal
- Pimienta
- Aceite (para freír)
Para la salsa...
- 2-3 cucharadas de mermelada de tomate
- 1 cucharada de nata ligera de cocinar
- Ajo en polvo (al gusto)
- Jengibre en polvo (al gusto)
- Comino en polvo (al gusto)
- Cayena (al gusto)

Preparación:
Preparamos la salsa...
-) Ponemos todos los ingredientes en un cacito y calentamos a fuego lento. Cuando esté todo bien mezclado, lo metemos en un recipiente y refrigeramos.
Hacemos las bolitas...
1) El primer paso es escurrir la mozzarella de su liquido y secarla bien. Yo esto lo preparé el día anterior, para que en el momento de empanar las bolitas, estuvieran totalmente secas.
2) Un rato antes de ir a freírlas (unos 20 minutos), preparamos el resto de ingredientes.
En un plato hondo echamos la harina.
En un segundo plato hondo batimos los huevos.
En el tercero mezclaremos el pan picado/rallado con la sal y la pimienta.
3) Sacamos del frigo las bolitas de mozzarella. Las cubrimos con la harina, las mojamos en el huevo, quitamos el exceso, pasamos por el pan rallado, volvemos de nuevo al huevo, quitamos el exceso, y por último, las cubrimos de nuevo con pan rallado.
Así con todas las bolitas.
4) Una vez empanaditas las metemos de nuevo en la nevera, unos 10-15 minutos antes de freír, para que no se endurezcan tanto que luego no se fundan. A no ser que las prefiramos más soliditas.
5) Calentamos aceite en una sartén (o freidora), cuando esté bien caliente las vamos friendo, unos 30 segundos será suficiente.
Servimos con la salsa, que podemos utilizar en frío, a temperatura ambiente, o calentar un poquito (nosotros preferimos calentarla).

martes, 28 de febrero de 2012

Coulant de Toblerone


Los Toblerone me encantan.
Tengo un problema/obsesión con ellos. Sin embargo, no abuso del Toblerone (como hago de los bombones Lindt o de los M&M's). Y es que para mí son un poco como el turrón, una cosa navideña, o como las vacaciones, un artículo de aeropuerto.
Costumbres tontas...

Pero es que mis padres tenían (y digo tenían!), la buena costumbre de dejarme en el árbol pijadas Tobleronescas. Podían ser las cajitas surtidas One by one (qué vicio!), o bien esos Toblerones gigantes, los de 400 gramos, de varios sabores (que tuviese para rato, vamos!).
El 25 de diciembre de 2005, qué bien lo recuerdo, fue la última Navidad que los Toblerone aparecieron por casa en forma de regalo de Papá Noel (esa vez fue la cajita surtida).

Desde entonces, la cosa se ha limitado a los aeropuertos, donde a veces pico un poco. De vez en cuando compro una por ahí, pero ya no es lo mismo. Snif.
Me traje de unas vacaciones un capuccino de Jacob's con sabor a Toblerone, que está delicioso, y que atesoro y dosifico como si tuviera diamantes comestibles. Y no me da vergüenza reconocer que lo tengo desde 2010.
Siempre me traigo alguna chuchería de Jacobs, pero el de Toblerone no lo he vuelto a ver, y por eso me hago cartillas de racionamiento.


Postres tenía unos cuántos guardados, un par de mousses (este y el de Food and cook), un par de coulants, como este de Cocinar para 2, y hasta una galleta gigante.
Para mí, todo muy navideño, aunque no lo sea, pero es un símbolo, y me gusta más que el turrón, y es más adictivo, y...

Pero estas fiestas no tuve tiempo, se me quedó el gusanillo.
Lo quitamos el otro día con este coulant. Finalmente, la receta elegida fue la de Dhanggit's Kitchen, aunque yo no lo mezclé con otro chocolate como hace ella. Pero su receta era ideal para un pequeño postre, con ella salen 2 moldecitos

Se puede hornear al momento, pero a mí me encanta hacer los coulants antes, congelarlos y meterlos al horno justo antes de comer. Prefiero cómo salen si lo hago así, y sobre todo, es más difícil que se nos vayan de tiempo. Y ya sabéis, esto hay que comerlo al poquito de salir del horno. De hecho yo, impaciente que soy, ni lo desmoldé, pero salen muy bien si engrasáis los recipientes ;)

Coulant de Toblerone
Ingredientes (para 2 raciones):
- 1 huevo
- 10 gramos de azúcar (opcional)
- 20 gramos de harina
- 50 gramos de mantequilla (y un poquito más para engrasar los moldes)
- 100 gramos de Toblerone (esto puede ser uno o dos toblerones, según el que encontremos, yo esta vez encontré el de 100 gramos, pero a veces parece que lo esconden)

Preparación:
1) En un bol batimos el huevo con el azúcar (si usamos), hasta que esté cremoso.
2) Añadimos la harina tamizada y lo mezclamos bien.
3) Derretimos con cuidado el Toblerone y la mantequilla. Integramos bien y añadimos a la mezcla de la harina.
Integramos.
4) Engrasamos dos ramekins y repartimos la masa entre ellos.
5) Dejamos enfriar.
Cubrimos con film transparente y metemos en el congelador.
6) Al momento de prepararlo (yo lo hice un día después) solo hay que hornearlo (sin descongelar) a 200º durante 15 minutos (10-12 si no lo metemos congelado).

Desmoldar o comer inmediatamente.

jueves, 23 de febrero de 2012

Epic trencher


Y si ayer os hablaba del libro de los hermanos Herbert, The fabulous baker brothers, hoy no podía faltar una recetita salida del mismo. Lo primero que probé fue su epic trencher, se lo vi hacer en el programa, y parecía tan espectacular, que tenía que hacerlo.
Nos gustó más de lo conveniente, creo que yo podría hartarme a comerlo con esos portobello tan ricos, y el taster, que se lo comió sin champiñones, repetiría una y otra vez esa carne tan jugosa y esa salsita.

Eso sí, es para matarme pensar que el pan no lo preparé yo, sino que compré uno de cereales para mí, y uno de ajo y perejil para el taster. Perdonadme, es la cena de un miércoles :P
Se puede preparar para montar este sándwich (Henry Herbert lo presenta más bien en forma de una gran tosta), o bien preparar la carne y servir con la ensalada y los champiñones como acompañamiento/guarnición (lo bueno de las recetas de este libro, como ya comenté).

Os dejo con esta recetita, que sale, además de del mencionado libro, del primer programa de The fabulous baker brothers, en el que nos enseñaban recetas para estómagos hambrientos (en cada capítulo se centraban en un tema: barato, rápido, para conquistar a...). ¡Cumple de sobra! Permitidme que mantenga el nombre original, ¡¡que me encantó!!

Epic trencher


Ingredientes (para 2 personas):
- 350-400 gramos de buey o añojo (la mejor pieza es el solomillo o el morcillo)
- Sal y pimienta
- 10 ml de aceite
- 15-20 gramos de mantequilla (si la tenéis con hierbas, ¡aún mejor!)
- 2 dientes de ajo (cantidad al gusto, picados o en trozos grandes)
- 8-10 Portobello cortaditos en lonchas o tiras (cantidad y variedad al gusto)
- 20 gramos de vinagre de Jerez
- Perejil (se me olvidó!!!!)
- Un par de puñaditos de ensalada
- Un puñado de aritos de cebolla crujientes
Para servir...
- Pan
- Alguna salsita (mostaza iría genial)

Preparación:
1) Salpimentar la carne. Poner a tostar el pan en el horno a 100-120º.
2) Calentar una sartén hasta que esté humeante. Cocinar rápidamente la carne, dorándola, 2 minutos por cada lado.
3) Añadir la mitad de la mantequilla e ir echándola con una cuchara sobre la carne según va derritiéndose.
4) Sacar el pan del horno, ponerle encima la carne y parte del jugo de la sartén. Tapamos con papel de aluminio y devolvemos al horno, donde dejaremos, para mantenerlo caliente, a unos 80-100º. Si queremos que se cocine bien la carne, lo podemos dejar descubierto y a más temperatura (120-140º estaría bien).
5) Volvemos a poner la sartén en el fuego (sin limpiar ni quitar los jugos). Recalentamos, añadimos el resto de la mantequilla, y cuando esté derretida, freímos durante un minuto el ajo. Podemos ponerlo picado, o en trozos grandes para luego poder retirarlo (si no queremos encontrárnoslo).
6) Echamos las setas, subimos el fuego, sazonamos y cocinamos hatsa que estén doradas y blanditas. Añadimos el vinagre y el perejil.
7) Mezclamos la ensalada con las setas, con todo el juguito que haya quedado en la sartén. Salpimentamos si queremos.
8) Sacamos del horno la carne, la cortamos en lonchitas, la repartimos de nuevo sobre el pan y añadimos la ensalada templada con los champiñones. Echamos un poquito de cebolla crujiente, ¡¡y a matar al señor hambre!!

miércoles, 22 de febrero de 2012

Libros de cocina - The fabulous baker brothers, de Henry y Tom Herbert


Bye, bye, cupcakes! Long life the loaf!
Solo esto ya es una declaración de intenciones...

Conocí a los hermanos Herbert gracias a Reyes, de Carrot Cake. Me puso a un solo click descubrir su programa en Channel 4. Los tuve que conseguir todos. Me hice con su libro. ¡¡Me encantan!! Así que no podía dejar la oportunidad de hablaros de ellos, y es que, tanto su programa como su libro, me parecen recomendables totalmente.

Ambos llevan el negocio familiar, la Hobbs House, pero mientras Tom se dedica a la actividad en la que empezó la familia, allá por los años 20 y bajo el nombre de Herbert's bakery, el pan; Henry se preparó para ser carnicero y se encarga de esta parte de la tienda, cuya andadura es mucho más reciente.

Así que, como os podéis imaginar, se complementan a las mil maravillas para enseñarnos recetas de lo uno y de lo otro. Tom nos transmite su pasión por hacer pan en casa, por llevar al centro de la mesa una pieza recién salida del horno; y Henry es el que se ha encargado de buscarnos con qué acompañar ese pan, con unos platos estupendos (no solo de carne, e incluso con algún dulce de por medio). Son recetas que usan como excusa el pan, pero que, por sí solos, son un plato principal, un entrante, o lo que se plantee, lo que hace que el libro tenga ese doble valor.

El volumen, con algo de 250 páginas se divide en seis grandes bloques: una pequeña guía, panes blancos e integrales, pitas y pizzas, panes con masa madre y de bicarbonato, masas enriquecidas, y el último, en el que Henry lleva la voz cantante, Cosas que les gusta hacer a los hombres. No todas las recetas van acompañadas de su foto (su gran fallo, para mi gusto, aunque, en general, no faltan muchas), pero las que hay me encantan. Fotos de los platos con una presentación rústica, y natural, pero de esa en la que hasta la miga de fuera del plato está cuidada sin parecerlo; y también alguna foto de los hermanos en acción, de los ingredientes, de su negocio, así como unas poquitas ilustraciones al inicio y al final del libro.

Todo esto presentado en un papel reciclado pero grueso, una tipografía del tamaño perfecto para meternos con el libro en la cocina, los pasos de las recetas numerados, todo bien explicado, cuadritos con trucos para las recetas, y dos colores, granate y azul, para saber a primera vista quién es el cocinero (aunque en casi todas las recetas Tom, el granate, nos hace panes; y Henry, el azul, nos los rellena).

Tanto en la introducción como en las últimas páginas nos presentan la historia del negocio familiar, y los valores sobre el que este se apoya. ¿Promoción? Tal vez, pero me parece natural, y no me resulta ni de lejos excesiva.
Luego ya te presentan esto de hacer pan como algo fácil, te animan a vencer el miedo, y te aseguran que solo hace falta dominar una receta de pan básico, tras unos cuantos fallos, para luego poder crear por ti mismo, el pan que se te ocurra, y te dan alguna pauta para ello (proporción de ingredientes y demás truquitos).


Antes de pasar a las recetas nos dan una pequeña guía, bastante básica (en el sentido de que no es un Dan Lepard), pero imprescindible, sobre ingredientes (cuánta agua, qué cambia poner más o menos, de qué manera acoge cada harina el agua...), técnicas para amasar y hacer pan, el kit básico para prepararlo y un resumen, en siete pasos (como una rápida guía de consulta).

Ahora ya, al lío, como digo, en cada bloque un tipo de pan lleva la voz cantante, y se va intercalando con recetas de Henry para usar ese pan, aunque lo mejor es que, muchísimos de estos platos podremos prepararlos independientemente del pan, así que tienen un doble valor y función.
Nos encontraremos unos sándwiches y tostas exquisitas para servir con nuestro pan básico (o no), recetas para usar pan rellado, propuestas para nuestras pitas y pizzas, y de repente, cuando ya crees que no va a llegar, aparece la masa madre (curiosamente en el mismo bloque los panes rápidos de bicarbonato).
Explica la masa madre, de una manera correcta, aunque para mi gusto, bastante escueta en ciertos sentidos. En este capítulo, aunque Tom prepara algunos panes, me quedo con los platos que nos trae Henry, para luego dejar paso otra vez a Tom con sus brioches, panes de hamburguesas, challah (intercaladas una vez más con las recetas de Henry).

Cada bloque tiene su introducción, y en el caso del último, Cosas que les gusta hacer a los hombres, esta va de la mano de Henry que nos presenta este bloque como el de sus recetas favoritas, aquellas que le gusta hacer "una y otra vez". Aquí salen algunos de los platos que se vieron en el programa, unas recetas estupendas (en las que Tom también hace alguna aportación, aunque no vaya de pan).

En resumen, un libro recomendable para quien quiera un libro de pan, que lo explique todo muy bien, pero que no sea excesivamente exhaustivo. Pero un libro para aquellos que también quieren encontrarse algo más, ideas, propuestas para acompañar sus creaciones al salir del horno.
Si os ha gustado el programa, os encantará el libro, aunque en este no aparecen algunas de las recetas de la versión televisada (estaba editado antes de que se acabasen de grabar todos los capítulos). Por si queréis echar un vistacillo, os dejo con un enlace a algunas de las recetas de este par de dos.

The fabulous baker brothers - Henry y Tom Herbert
Editorial: headline
Fecha de publicación: 19 de enero de 2012
Páginas: 256
Fotografías: Chris Terry
ISBN: 9780755363650

En Amazon podéis ver las primeras páginas del libro.

viernes, 17 de febrero de 2012

Pastel de carne con cerveza negra


Como veis, ¡¡el hojaldre no tampoco es lo mío!! Tenía marcada la típica página de libro de recetas con distintas maneras para cerrar este tipo de recetas, pero, ¿para qué?
Y allá fui yo, modo rústico, como siempre :P Y eso que me había esmerado haciendo unos caracolitos para decorar... Y di los cortes en el hojaldre, como indicaba la receta, pero fui tan sutil que más que cortes fueron caricias...

Así que, visualmente, mi receta de hoy es como una mini-cocotte con un pegote encima. Pero en realidad se trata de un pastel de carne con cerveza negra (no Guinness, porque usé una alemana que tenía en casa), que tenía ganas de probar hace tiempo. He seguido la receta que publica Jamie Oliver en su Jamie's Great Britain, que es parecida a esta de su Jamie at home, aunque aporta alguna cosilla nueva que me apetecía probar (mostaza y salsa Worcestershire, entre otras).

Muy contenta con el resultado (la carne toma un sabor genial), ahora me toca preparar otra asignatura pendiente que no puedo dejar de relacionar con este plato. Se trata del Shepherd's pie, que además estoy segura de que al taster le va a gustar más que este otro plato. Para esto, cómo no, también confío en la receta que publica en Jamie's Great Britain el único cocinero del mundo al que muchos perdonamos que embadurne su anillo y esas guarreadas manos en la comida que va a servir.

Pastel de carne y cerveza negra
Ingredientes (para 2 mini cocottes):
- 1 chorrito de aceite
- 1 cucharadita de romero picado
- 1 cucharadita de tomillo picado
- 1 diente de ajo picado
- 1 cebolla moradita troceada
- 1/2 zanahoria pelada y rallada
- 250-300 gramos de ternera cortada en dados
- Sal
- Pimienta negra
- 115 ml de cerveza negra (usé Landbier)
- Caldo de carne (suficiente para cubrir la carne)
- 1 cucharada de harina
- 1 cucharadita de mostaza Colman's
- 1 cucharadita de salsa Worcestershire
- 40 gramos de cheddar rallado (u otro queso)
- Hojaldre
- 1 huevo ó 1 yema batido

Preparación:
1) Calentamos un chorrito de aceite a fuego alto, y añadimos el romero y el tomillo.
Aromatizamos bien.
2) Sin bajar el fuego, freímos el ajo, la cebolla y la zanahoria durante unos 10 minutos.
3) Añadimos la carne, salpimentamos, y a fuego medio doramos durante unos 3 minutos.
4) Agregamos la cerveza negra, añadimos agua o caldo suficiente para cubrir la carne, y la harina. Mezclamos.
5) Tapamos y cocinamos a fuego mínimo durante 30 minutos.
6) Pasamos al horno y cocinamos a 200º durante otros 30 minutos (paso opcional).
7) Reservamos y dejamos enfriar. La salsa tiene que estar espesa, si no, retiramos el exceso.
8) Añadimos la mostaza, la salsa y unos 20-30 gramos del queso rallado. Mezclamos.
9) A la hora de hornear, forramos los moldes con hojaldre.
Repartimos la mezcla de la carne (con salsa, pero no muy líquida, ni en excesiva cantidad) en las cazuelitas.
Tapamos con hojaldre y decoramos (yo usé mi super mini cortador de caracol).
Pincelamos con huevo batido.
10) Horneamos a 200º durante unos 30 minutos (o según instrucciones del hojaldre, pues la carne ya está completamente hecha).

¡Soy la foto más cutre del Mundo!

jueves, 16 de febrero de 2012

Patata dulce Hasselback


El otro día os enseñé mis primeras Hasselbackspotatis, unas no muy ortodoxas, pues las preparé con unas patatitas baby.
Hoy vengo con otras, estas tampoco muy ortodoxas. Esta vez la culpa es de las patatas dulces/boniatos, o como lo llaméis (¡¡si es que lo llamáis!!).
Este tipo de patata me encanta, y sin embargo, al ser poco común, la dejo olvidada. Muchas veces tiro de las normales como una costumbre. Y un día, me acuerdo de ellas, y pienso en lo ricas que están en cualquier receta sustituyendo a las patatas normales (y mezcladas, en un puré o gratinado ya es lo más!!).

Eso me pasó cuando me empeñé en probar la receta que yo quería hacer de estas Hasselback, una versión de todo menos light. Por fin lo hice, cambiando el queso, y dando un toque de miel, que me parecía muy adecuado para este tipo de patata, a la que por cierto, no le suelo poner ni sal, porque es como si tuviera sabor suficiente como para no necesitarla.

¡Nos gustaron muchísimo! Y ya hacía un ratito que no compraba estas patatas. Por suerte compré dos, y solo convertí en acordeón a una de ellas :P
Os dejo la recetita, basada en la de A cozy Kitchen.

Patata dulce estilo Hasselback
Ingredientes (para 1 patata, 2 raciones):
A estos ingredientes, si gustáis, podéis añadir cualquier pimienta, hierbecita, o incluso poner sal. Sin embargo, yo tenía ganas de disfrutar su sabor. También podéis usar mantequilla en lugar de aceite :)
- 1 patata dulce de un buen tamaño (¿las hay pequeñas?)
- 2 lonchas de queso (usé un queso fresco loncheado, pero vale cualquiera)
- Un chorrito de aceite
- 2 cucharadas (30 ml) de nata
- Un puñado de grana padano rallado
- Un chorrito de miel (opcional)
Para servir...
- Salsa ranchera
- Salsa de curry y mango

Preparación:
Lo primero y más importante es limpiar muy muy muy muy bien la patata. Insisto simplemente porque cuesta un poquito más adecentar este tipo de patatas que las normales. O tal vez solo sea la impresión que da.
Yo la preparo en crudo, pero si queréis acelerar el proceso la podéis cocer unos minutos (sin llegar a cocinar del todo), o ablandar con un par de minutos al micro (que es lo que suelo hacer cuando quiero ganar un poquito de tiempo con esta clase de patatas, pues son un pelín duras a la hora de cortarlas).

1) Tras lavar la patata, comenzamos a hacer cortes con un cuchillo a lo largo de toda la pieza. Tienen que llegar lo más abajo posible, sin partirl a patata.
Podemos usar de guía/tope una cuchara de las de servir.
Estas patatas son duras, así que, si se nos resisten mucho, 2 minutos al micro, y a por ellas.
2) Separamos un poquito con las manos los huecos que hemos hecho, para que haya espacio, y vamos metiendo en cada franjita un trocito del queso.
3) Rocíamos con un poquito de aceite.
4) Horneamos a 200º durante 50 minutos.
5) Pasados estos 40 minutos sacamos la patata, echamos la nata, el queso rallado y devolvemos al horno, donde la tenemos 5 minutos más.
6) Cuando lleva esos 5 minutos, le añadimos un chorrito de miel (yo puse de romero) y lo dejamos otros 5-10 minutos más.
Así, en total, el proceso es hornear a 200º durante unos 50-60 minutos, yo la iba sacando para darle los toquecillos.


¡¡Y lista!!

martes, 14 de febrero de 2012

Este blog es una estafa - Red velvet cupcakes

Mis primeros cupcakes decorados. ¿Se les puede llamar así? No sé si lo digo por el "decorados" o por el "mis".

En Navidad, mis padres me regalaron un set de boquillas para decorar cupcakes. Por fin me he atrevido, o he encontrado el momento, o lo que sea. Así he experimentado también con mis moldes para tabletitas, aunque yo no soy una experta en los bombones, como otras.
¿¿Dónde está la estafa?? Yo preparé los cupcakes. Yo preparé las tabletitas. Yo preparé el frosting. El taster fue el que utilizó la manga.
Menos en estos que aquí veis, que fueron mis primeros pinitos...
 
¡¡Chicos, sonreíd a la cámara!! ¡¡Que os he decorado yo!!

¡¡Qué desastre!! Pero bueno, sigo ensayando, ya veréis ya... (ejem, ejem, cof, cof).

Mi ilusión por hacer algo al estilo red velvet era, básicamente, el color. No pensé que de sabor me fueran a decir mucho. Esa mezcla de chocolate, suero de leche y vinagre no sabía qué resultado daría. Ahora resulta que el sabor no lo sé describir, ¡¡pero me encanta!! La mezcla es algo que no sabe a nada en concreto, pero que sabe a todo, que está buenísimo, quedan jugositos, fresquitos (bueno, si no los tomas recién hechos), y además, la parte de arriba queda de lo más crujientita.


Hace ya un par de años que teníamos además estas cápsulas para cupcakes, así que la fecha se veía idónea. San Valentín, cupcakes, y colorante y candy melts rojos.

Tenía muchas recetas, pero he usado esta de Alma, de Objetivo: Cupcake perfecto. Con ella me han salido 10 cupcakes. Los primeros un poco crecidos (rellene 2/3) y los segundos un poco más planos (ahí rellené las cápsulas 1/3).
Del frosting sobró bastante (no tanto como la mitad, pero casi). Para que saliera algo decente, fisgamos algún vídeo en Youtube.
He de reconocer otra cosita (además de la estafa de mi invento :P ).
A mí, de estos frosting y de los buttercream, visualmente me gusta que sean muyyyy sólidos, como los que vemos en muchas páginas, porque queda más bonito a la hora de formarse.
Pero de sabor no me gusta nada, el azúcar glass me gusta en galletitas, bizcochos y demás, es decir, tras el horneado. Pero así, en crudo, por mucho que lo deshagas, no me gusta nada.
Así que no puse tanto glass como pedía, lo justo para que se dejase manejar, así estaba rico y pude hincharme a base de bien.
En fin, que soy más de esos frosting que llevan menos glass y más mantequilla/crema, porque de sabor me gustan, pero que para decorar unos cupcakes, hay que hacer estos sacrificios :P

Y hasta aquí llega mi mano con la manga...
Os dejo con la receta :) Ya digo, los cupcakes de Objetivo: Cupcake perfecto, y la cobertura también suya (aunque preparé menos), además de usar unos candy melts y mi molde para bombones con forma de tabletita para decorar un poco.

¡¡Feliz San Valentín!!

Red velvet cupcakes
Ingredientes (para 8-12 piezas, según tamaño):
Para los cupcakes...
- 55 gramos de mantequilla (a temperatura ambiente)
- 100 gramos de azúcar (la original lleva 150)
- 1 huevo
- 1 cucharadita de vainilla
- 150 gramos de harina
- 1 cucharada de cacao amargo en polvo
- 120 ml de suero de leche / buttermilk *
- 1/4 de cucharadita de colorante rojo en gel (o a ojo)
- 1/2 cucharadita de bicarbonato
- 1 cucharadita de vinagre blanco

* Si no lo tenéis, podéis hacerlo echando un chorrito de limón a la leche, y dejándolo reposar unos 5 minutos. También hay quien usa vinagre en lugar de limón.

Para el frosting...
- 25 gramos de mantequilla
- 95 gramos de Philadelphia
- 120-180 gramos de azúcar glass (empecé por 120, luego perdí la cuenta, pero así, a volumen, llegaría a unos 180...)

Para decorar...
- Candy melts (me quedaban 13, y me dieron para seis tabletitas)
- Otras ideas: M&M's o Smarties rojos, sprinkles o azúcar también rojitos, frambuesitas o frutas del bosque...

Preparación:
Preparamos los cupcakes...
Los ingredientes, a temperatura ambiente. La harina y el cacao (que añadiremos en dos tandas), bien tamizados.
1) En un bol batimos la mantequilla con el azúcar.
2) Añadimos el huevo y la vainilla, sin dejar de batir.
3) Echamos la mitad de la mezcla de harina y cacao, e integramos.
4) Agregamos el buttermilk y mezclamos, para después terminar de echar la otra mitad de harina con cacao.
5) Ahora ya echamos el colorante y mezclamos para repartir bien el color.
6) En un recipiente pequeño mezclamos el bicarbonato y el vinagre, y cuando haga burbujitas y espuma, lo añadimos a la masa y lo integramos.
7) Horneamos a 180º durante 18-20 minutos, o hasta que esté seco por dentro.
Las cápsulas de papel las meto en una bandeja de muffins. Las que rellené a 2/3 crecieron bastante, en las otras puse 1/3 y quedaron como veis en las fotos de las bajitas.
En algunas puse dos cápsulas, y en otras añadí la segunda después. Me gusta más cómo queda cuando pongo los dos papeles antes de hornear. Con un solo papel quedan fatal (al menos con esta mezcla de bizcocho tan oscura).

Para las chocolatinas...
Usé los últimos candy melts que me quedaban, pero con 13 me dio para 6 chocolatinas.

1) Derretimos los candy melts en el micro. Poquito a poco.
2) Con una cucharita echamos sobre los moldes, damos unos golpecitos para que se reparta bien y no se hagan burbujas (aunque a mí sí se me hagan). Alisamos la superficie si es necesario.
3) Dejamos enfriar en un lugar frío. Luego podemos meter en la nevera o conservar fuera, según la temperatura que tengamos.
Yo los dejé a temperatura ambiente, y sin ningún problema. En unas 4-6 horas se pueden desmoldar (al menos a las temperaturas que estamos teniendo, y a pesar de la calefacción).

Para el frosting...
1) En un bol echamos la mantequilla a temperatura ambiente, el azúcar glass y el queso frío.
Mezclamos un poquito a mano, y luego ya pasamos a la batidora de varillas, con cuidadito, tapando pra que no nos salga por el aire todo el azúcar (odio manipular el azúcar glass!). Conseguiremos una textura homogénea, que no haya grumos de glass, pero sin pasarnos tampoco de batir.
2) En mi caso, yo lo metí en la nevera unos 5-15 minutitos. Cogí la manga, le puse la boquilla, eché el frosting y al frigo.
Luego ya estaba listo para decorar. Pero si hacéis una cobertura con más consistencia, este paso es prescindible, y hasta contraproducente :P


Y nada, previa visualización de vídeos en Youtube, usamos nuestra 1M de Wilton (yo uso, nosotros usamos, tú usas, él usa...), y coronamos con unas tabletitas, ¡¡y por fin podemos desayunar!!

lunes, 13 de febrero de 2012

Pollo con limón y tomillo


Este es el pollo del que os hablé ayer. El que mereció que sacase a pasear mi salsa zitronen butter.
No soy una grandísima amante del limón por sí solo (tipo zumo de limón, limonada, refresco o sorbete de, y jamás echaría en las rabas un chorrito de limón) y sin embargo, sí me gusta en muchas preparaciones, como curd, sirope, galletas y bizcochos, además de pasta o pollo, por ejemplo.

Así que este pollo, que otras veces hemos hecho con romero, en lugar de con tomillo, es un plato que me gusta mucho, a pesar de que tiene bastante sabor (y olor) a limón. Y queda genial acompañado con la salsa de mantequilla y limón. Sobre todo porque el limón de la salsa es más suave que el de la carne, y se complementan muy bien.

Os dejo la recetita de este pollo tan rico. Aunque he cambiado la manera de cocinarlo, siempre me baso en esta receta de Pass the Sushi, y a partir de ahí, introduces tus cambios (añado o no cebollas o setas, pongo tomillo o romero, le echo uno u otro tipo de pimientas...).

Pollo con limón y tomillo
Ingredientes (para 2 personas):
- 400 gramos de pechuga de pollo (entera o fileteada)
- 6-8 patatas baby
- 4-5 ramitas de tomillo
- 1 diente de ajo
- 1 pizca de sal
- Pimienta negra
- 2 limones (uno en cuartos, el otro zumo y ralladura)
- 2 cucharadas de aceite
Para acompañar...
- Salsa de mantequilla y limón

Preparación:
Empezamos con los preliminares, preparar las patatas y marinar el pollo (al llevar limón, no lo dejaría más de una horita).
1) Cocemos las patatas en agua hirviendo durante unos 5 minutos (si son más grandes, 8-10). No queremos que se hagan del todo, solo que se pongan blanditas :) Las sacamos, las secamos bien y dejamos enfriar.
Reservamos.
2) Mientras preparamos las patatas, picamos las hojitas de t omillo, el ajo, la sal y la pimienta.
Lo aplastamos con un cuchillo grueso, hasta tener una pasta.
3) Mezclamos esa pasta con el aceite y el zumo de uno de los limones.
4) Cubrimos el pollo con la mezcla y reservamos en la nevera hasta el momento de prepararlo.

Para cocinar...
Podemos dorar un poquito el pollo en una sartén, o pasarlo directamente al horno. Yo lo he hecho de las dos maneras, y me gusta más cuando lo doro antes en el fuego, aunque la otra versión es más rápida.
1) Preparamos una fuente, ponemos en ella el pollo (que podemos haber dorado medio minutito en una sartén o no).
2) Aplastamos las patatas y las repartimos por la fuente. Las rociamos con aceite y echamos tomillo, sal, pimienta, y ralladura del limón cuyo zumo usamos anteriormente.
3) El limón que no hemos usado lo cortamos en cuartos y vamos colocando por la fuente, para dar saborcito y olor.
4) Cocinamos a 200º durante nos 15 minutos.
Si no hemos dorado el pollo en la sartén, le ponemos el grill durante unos 5 minutos cuando ya esté preparado. Simpre pendientes, para que no se queme nada.


Lo servimos con la salsa (o sin ella), ¡y listo!

domingo, 12 de febrero de 2012

Receta con trampa - Pasta con salsa de limón y mantequilla


Esta es una de esas recetas en las que el mérito no lo tiene una, ni siquiera una a la que has copiado la receta. Lo tiene un sobrecito. ¿Sacrilegio? ¡¡¡Puede!!! Pero a veces son un buen gran apaño.

Esta vez le toca a uno de los sobrecitos que me traje de Berlín.
Cada vez que salgo "de casa" babeo en los supermercados, pero lo de Alemania es una cosa tremenda. Las filas y filas de sobres con preparados son demasiado. Entre los caprichitos internacionales del Kadewe, y los de "andar por casa" de cualquier supermercado, no sabía qué dejar en su sitio.
Y sobres de estos me traje unos cuantos.
Así estoy, que aún me quedan...

Esta salsa zitronen butter de Knorr la compré pensando en el taster, y la verdad, si llego a pensar que nos podía gustar tanto, ¡¡hubiera traído 200 sobres!!
Que sí, que se puede preparar en casa, ¡¡pero es tan fácil cuando sale de un sobre!!

Lo usamos para tomar un plato de pasta, y para un pollo con patatas al limón. Pero se me ocurren mil cosas con las que tomarlo (huevos escalfados, espárragos...).
Solo hay que mezclar el preparado con 250 ml de agua, o mitad agua y mitad nata/leche (yo lo hice de este modo), añadir, si queremos alguna especia o hierba, y tenemos una salsa genial. Con un sabor a limón muy suave, el toquecito del vino blanco, y una textura cremosa perfecta. Pensé que, al salir una taza, duraría más, pero es que la devoramos!! Con la pasta, con la carne, con las patatas, con el pan... ¡¡No!! ¡¡Con la cuchara no!! Porque no llegó...


Como la otra vez que cociné con trampas os dejo los ingredientes. Yo me copié la lista para tratar de hacer algo similar en casa, aunque tras rebuscar, también me gustó esta receta de salsa de limón y mantequilla, de Exclusively food.
El 30% del contenido del preparado que compré es mantequilla, y lleva también maizena, leche, leche en polvo, azúcar, sal, zumo de limón (en polvo), extracto de vino blanco, vinagre, ajo, apio y cúrcuma.
Supongo que, a partir de estos ingredientes, es cuestión de ensayar, y ver qué sale, o bien, animarme con la otra receta, añadiendo cosillas de esta.

Mañana os traigo una receta (esta sin trampas) que acompañamos también con esta salsita en una cena de lo más limonera y tramposa!

jueves, 9 de febrero de 2012

Focaccia


Este es un pan que quería preparar desde hace mucho tiempo, y del que tenía guardadas muchas recetas, entre ellas la de Lorraine Pascale, con la que me quería estrenar, porque siempre hace unas recetas de lo más sencillas.
Pero aunque usé sus proporciones en los ingredientes (aunque dividiéndolo para hacer una pieza pequeña), he de reconcoer que en la elaboración no he seguido sus pasos.
Casi todos sus panes los deja reposando una vez, y luego los hornea, mientras que yo prefiero dejarlos doblar primero, doy forma, y dejo reposar otra vez, así que para la receta abrí El libro de cocina, y seguí su proceso.
Además en El libro de cocina añaden un paso que, aunque no deja el pan muy bonito (por el doblez, que yo no cierro correctamente), sí que aporta un sabor muy bueno :)

Se pueden hacer muchas variaciones, sin el ajo y el romero, o con otras hierbas, o con cualquier otra forma, porque sea como sea, es un pan delicioso.
Me recuerda a un pan de torta de aceite que me compraba mi madre de pequeña, ¡¡y que me encantaba!! Lo cogía en una frutería. Después dejaron de traerlo, y no he vuelto a encontrar un pan de ese tipo que me guste tanto.

No sé cómo aguanta el paso del tiempo, porque nunca he logrado que durase más de 8 horas, pero la miga queda genial y, la corteza bien crujiente, el sabor con el aceite y el romero es genial, y el toque del ajo es muy sutil (si ponéis poquito, claro).
De hecho, en la foto, el pan está recién sacado del horno, pero luego, cuando ha enfríado un poquito, el aspecto de la miga es mejor :) Lo hemos repetido cuando fuimos a casa por el cumple de mi madre, esta vez en forma de semicírculo (lo que me ha dado la idea para usarlo como base para un calzone.

Es un pan muy muy fácil, me sorprendió muchísimo tan buen resultado, ¡¡así que os lo recomiendo muy mucho!! Nosotros ya estamos mirando a ver cuál elegimos para la próxima vez, pero creo que mi candidata y la del taster no coinciden (¡como siempre!).

Focaccia
Ingredientes (para un pan pequeño):
- 170 gramos de harina
- 7-8 gramos de levadura fresca (o unos 2.5 gramos de levadura seca)
- 2/3 de cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de ajo en polvo
- 1 cucharadita de romero picado (un poquito más para después)
- 30 ml de aceite de oliva (usaremos un poquito más después)
- 80-85 ml de agua
- Sal gorda (para el toque final).

Preparación:
1) En un bol amplio echamos la harina, la levadura fresca (desmigada), sal, el ajo y el romero y mezclamos.
2) Añadimos el aceite de oliva y el agua (podemos empezar poniendo menos, pero lo ideal es poner todo para que la miga sea más jugosita).
Mezclamos con una cuchara de madera.
3) Nos ponemos a amasar. A mano nos llevará unos 10 minutos. Hay que evitar echar más harina (es una masa fácil, ¡así que será sencillo!). Tendremos una masa elástica y nada pegajosa, con un olor sensacional :)
4) Hacemos una bola con la masa, la ponemos en un bol engrasado, tapamos con film transparente o un paño y dejamos en un lugar templado, hasta que doble su volumen.
Yo la tuve hora y media :)
5) Deshinchamos la masa, amasamos un poquito y formamos un rectángulo. En una mitad del rectángulo untamos un poco de aceite de oliva. Doblamos el otro lado sobre éste y cerramos bien.
En la mía se nota ese corte. También se puede poner agua en un extremo, para que se solapen mejor.
En otras recetas simplemente formamos la focaccia, pero a mí me gustó esta idea, y la he repetido así, porque queda una miga muy rica con ese aceitito en medio.
6) Formamos ya la focaccia y la dejamos reposar otros 30-45 minutos, tapada, en un lugar templado.
7) Como habrá crecido un poquito, la estiramos un poquito más, hasta tener la forma que queremos (no hará falta trabajarla mucho). Hacemos hoyitos con los dedos (hasta abajo, para que luego suba y quede como en la foto). Echamos por encima más romero y sal gorda.
8) Horneamos a 200º durante 25-30 minutos.
Cuando llevaba 20 minutos la saque y puse un chorrito de aceite por la superficie.
Cuando estaba lo suficientemente dorada, la tapé con papel de aluminio.

Y aquí la cuidadísima foto tirada con el móvil en casa de mis padres :)
Al sacar del horno, volvemos a echar un poquito de aceite de oliva, ¡¡y lista!!

miércoles, 8 de febrero de 2012

Libros de cocina - Home cooking made easy, de Lorraine Pascale


De Lorraine Pascale ya he hablado por aquí cuando me hice con su Baking made easy. Por supuesto que, cuando salió el programa de Home cooking made easy y vi unas cuántas recetas, me hice con el libro.

Hoy os hablo de él, aunque no me extenderé mucho, pues sigue el esquema de su anterior título, visualmente es como una continuación, aportando nuevas recetas.

Home cooking made easy, igual que su predecesor, recoge 100 recetas, con una presentación igual de cuidada, tapa dura, más de 200 páginas, y esta vez, más fotos que en el anterior (con las mismas páginas, este trae más de 100 fotografías, sobre las 70 del otro título). Igual de vistosas, esta vez, podremos ver casi todos los platos en imágenes, y aunque sigue habiendo unas cuantas fotografías de Lorraine Pascale, no se abusa tanto como en su anterior título.

La introducción de los capítulos es como la anterior, una foto de la cocinera, un colorido fondo con letras blancas, una presentación del bloque, y esa cita que da el toque personal al libro.


Los bloques que presenta Home cooking made easy son entrantes, sopas, canapés y snacks; panes; principales; vegetales; postres; tartas y galletas; dulces, mermeladas y despensa. Respecto a su anterior libro destacaría la parte de principales y vegetales, mientras que los dulces flojean un poquito comparados con los de Baking made easy (y siempre bajo mi punto de vista).

En cuanto al contenido y la presentación de las recetas, sigue la misma tónica, pues es como una continuación del anterior, en ese sentido. Una breve introducción, ingredientes a la izquierda en negrita, y preparación a la derecha. Los pasos no van numerados, como a míme gusta, pero eso ya son picajosismos personales.
Las indicaciones son suficientes, y nos encontramos, como siempre con Lorraine, con recetas más tradicionales, y otras versionadas a su gusto.

En resumen, el libro me encanta, lo considero imprescindible para fans de Lorraine Pascale. Sin embargo, si tuviera que elegir entre uno de sus dos títulos, no sabría cuál recomendar, y habría que matizar.
Baking made easy tiene, en general, más cosas que me gusta entre panes y dulces, mientras que Home cooking made easy aporta más platos principales (o más interesantes) y ha mejorado en cuando a la cantidad de fotos (escasas en el anterior).
En todo caso sigue siendo un libro fresco, con recetas sencillas, apto para todos los públicos, y eso es lo que espero cuando me topo con autores como Lorraine Pascale.

Home cooking made easy - Lorraine Pascale
Editorial: Harper Collins Publishers Ltd
Fecha de publicación: 2011
Páginas: 256
Fotografías: Myles New (115 fotografías)
ISBN: 9780007275922

lunes, 6 de febrero de 2012

Tarta de lima

Hoy vengo con otra tarta de cumpleaños. Esta un poquito más reciente que la del otro día.


Mi madre no es muy amiga de los dulces, menos aún del chocolate, y supongo que tampoco de la tarta de lima, ¡¡pero no me iba a presentar en su cumpleaños sin una tarta!!

Qué narices, ¡seamos sinceros!, que a un cumpleañero no le gusten los dulces, no quiere decir que a su entorno no le valga cualquier excusa para poder atiborrarse a uno, ¿no?

Así que, intentando hacerlo lo más disimiladamente posible (quedaría fatal que me presentase ante ella con un postre lleno de nata o chocolate), preparé esta tarta, que tenía pendiente hace tiempo, de lima.
Era tan fácil, que no pensé que pudiera ser tan genial. Ahora no dejo de pensar en con cuántas otras cosas la puedo preparar.


Para dar un sabor más original, usé en la base galletitas de jengibre, y quise hacer un adornito (que no se ve en las fotos, pero es que las hice antes de atacar, y como veis, alguna es hasta de móvil, ¡ups!), tiñendo parte de la masa de verde, poniéndola en la parte central, para que al corte quedase gracioso. ¡¡Fue un acierto!!
La idea la saqué de otro dulce que tengo pendiente, una tarta Margarita de Dessert for two.

Diréis que qué pintan ahí esos churros de merengue. Pues bien... En Navidad me regalaron unas boquillas para mangas pasteleras, y quiero preparar unos cupcakes, así que mientras voy ensayando, con merengue, con Philadelphia, con puré de patatas... No es muy apetitoso, ¿verdad?

Tarta de lima
Ingredientes (para un molde de 23 cm de diámetro):
Para la base...
Usé dos tipos de galletas porque las de jengibre son un poco más fuertes, pero quería dar ese sabor. También podemos usar 200 gramos de las que más nos gusten.
- 100 gramos de galletas de jengibre (usé Crinkles de Fox)
- 100 gramos de galletas normales (usé Chiquilín, valen Digestive, María...)
- 90 gramos de mantequilla (fría, en dados).
Para el relleno...
200 gramos de
- 3 yemas de huevo
- 4 limas (ralladura y zumo)
- 400 gramos de leche condensada
- Un poquito de colorante en pasta (tono verde hoja)
Para adornar...
- Un par de claras montadas
- Una pizca de sal
- 10-20 gramos de azúcar

Preparación:
Nos ponemos con la base...
1) En una picadora machacamos las galletas con la mantequila (fría, en dados) hasta tener una pasta homogenea.
2) Extendemos con las manos por el molde, no solo por la base, sino también por las paredes.
Mi molde era desechable, de 23 centímetros de diámetro, y no muy alto.
3) Reservamos en la nevera mientras preparamos el relleno.
Ahora también podríamos hornearlo a 180º durante unos 5 minutos y luego refrigerar. En casa este tipo de base nos gusta más así, sin hornear, o solo con el rato de la tarta.
Preparamos el relleno...
1) En un bol batimos las yemas con la ralladura de las limas, hasta que se espesen.
Unos 3-5 minutos con batidora, un poquito más si es a mano.
2) Añadimos la leche condensada y batimos bien, hasta que esté todo bien incorporado. Unos cuantos minutos más.
3) Agregamos el zumo de las limas y lo incorporamos. Ahora bastará con usar una cuchara de madera o una espátula.
Es bueno probar en este momento, lo normal es que no haga falta echar azúcar, debido a la leche condensada. Pero he visto recetas que lo llevan, y supongo que dependerá de las limas. A mí no me hizo falta, y prefiero que se note ese saborcito de la lima.
4) Yo en este momento separé una cuarta parte de la mezcla en un bol más pequeño y la teñí con un poquito de colorante.
Quería que hubiera una parte "oculta" de sorpresa, que luego queda muy bonita al cortar la tarta (¡una pena no tener fotos!).
5) Sacamos la base de la nevera. Echamos en el centro la parte verde de nuestra masa, y cubrimos (con cuidado de no mezclar) con la otra parte de la mezcla.
Dejamos en la nevera.
6) Montamos parte de las claras que sobraron con una pizca de sal y un poco de azúcar y cubrimos la tarta con ellas.
Lo normal es hacerlo con una espátula, pero quería hacer prácticas de manga pastelera, así que me puse a hacer churros).
7) Horneamos a 180º durante unos 20 minutos. Si no la hemos cubierto entera, bastará con estar pendientes a que no haya cuajado, si no, la verdad, no sé cómo se encuentra el punto exacto, pero vamos, en 20 minutos yo creo que ya está todo bien firme.


Dejamos enfríar fuera del horno, y cuando esté fresquita, a la nevera, donde deberá reposar unas 8 horitas antes de desmoldar.

sábado, 4 de febrero de 2012

Mis reliquias y antiguallas - Tarta de Maltesers


Esta es una reliquia gran reserva. La tarta que llevé a mi mejor amiga por su cumple, allá por junio... Aproveché ese finde para ir a casa, y como siempre me está echando en cara que a ver cuándo le enseño proponiendo que le enseñe a preparar un postre chocolatoso, como si no se creyera que yo hago algo en la cocina, decidí que por fin tenía que probar algo.

E improvisé. "Verás como salga algo mal, se ríe de ti hasta el fin de los días". Pero salió bien. Y tengo que repetirla. Y me da rabia, porque me gusta probar nuevas tartas, pero incluso estaba pensando en que tal vez por mi cumple... Pero soy joven, aún queda tiempo para eso :P

Las fotos son de móvil, y no hay corte, pero es lo que tienen este tipo de recetas que llevas para... Que no puedes catarlas ni romperlas con antelación. ¡¡Tensión hasta el final!!
Y el taster: No la publiques, que las fotos son feas...
Y yo: Pero estaba rica
Y él: Yo no la pondría
Y yo: Pero lleva Maltesers...
Y mientras, las fotos sin salir del móvil. ¡¡Pues no me da la gana!! Mi sección de reliquias se merecía esta tarta.

Os dejo la receta, que es para una tarta no muy grande. Y aunque la presentase en una base de tarta de pastelería, ¡¡la hice yo!! No seáis tan mal pensados con la pastelería, nadie vendería una tarta con una cobertura extendida de manera tan rústica. Desde que me regalaron el horno, no hemos vuelto a tener una tarta bonita en casa. Creo que mi familia tiene que estar pasándolo mal, sufriendo en silencio.

Por cierto, creo que fue la primera vez que casi corté Maltesers sin llevarme medio dedo. Solo quedaban un par de ellos por cortar (e iba a medias con mi madre), cuando dije: "Mira, hoy no me he cortado!", y entonces, sucedió.

La receta es esta de Carrot Cake con las cantidades algo reducidas.

Tarta de Maltesers
Ingredientes (para 8 raciones):
Para el bizcocho...
- 115 gramos de mantequilla
- 115 gramos de azúcar
- 40 gramos de Horlicks (u otra malta en polvo, esta es la que no lleva chocolate)
- 25 gramos de cacao en polvo (puse Hershey's)
- 2 huevos (a temperatura ambiente)
- 100 gramos de harina
- 1 cucharadita de Royal
- 2 cucharadas de Bailey's (o la misma cantidad de otro licor o leche)
Para el relleno y cobertura...
Yo solo cubrí la tarta, pero si queréis rellenarla, habrá que hacer el doble o un tercio más que estas cantidades
- 2 cucharadas de Bailey's (u otro licor, o leche...)
- 25 gramos de Horlicks
- 15 gramos de cacao en polvo (Hershey's u otro puro)
- 65 gramos de mantequilla/margarina, a temperatura ambiente
- 125 gramos de azúcar glass
Para decorar...
Con unas dos bolsitas pequeñas valdrá, pero yo tenía grandes, y fui usando de ahí.
- Maltesers blancos y negros cortados por la mitad.

Preparación:
Para el bizcocho...
1) En un bol, mezclamos bien la mantequilla con el azúcar, hasta que tengamos una textura cremosa y pálida.
2) Añadimos la malta en polvo, cacao, los huevos, la harina y el Royal (tamizados) y el licor/leche. Mezclamos hasta que esté suave y cremoso.
3) Echamos la masa en el molde (engrasado o forrado), lo alisamos y horneamos a 180º durante unos 30 minutos (o hasta que comprobemos que está seco por dentro).
Para la cobertura...
Yo llevé la tarta sin cubrir, y el día antes la "embadurné" y refrigeré.
1) Batimos la mantequilla o margarina (en casa de mis padres no había mantequilla) con la mitad del azúcar glass.
2) Añadimos la otra mitad del azúcar glass y la mezcla de Horlicks y cacao en polvo. Mezclamos bien.
3) Agregamos el líquido, y removemos un poco, hasta que esté integrado.
4) Ahora podemos untarlo, o bien guardarlo en la nevera, y sacar un ratito antes de ir a utilizarlo, para que se ablande.
Decoramos...
1) Cogemos a nuestra madre, la ponemos a partir Maltesers por la mitad.
2) Cortamos mal unos cuantos, sin querer queriendo, para poder zampárnoslos.
3) Intentamos no cortarnos.
Tratamos de celebrar que no nos hemos cortado, hasta que no estén todos partidos, o nos podemos llevar un zas en toda la boca en el último Malteser.
4) Debatimos (con la boca llena de Maltesers) de qué modo colocarlos, por qué zona hacerlo...
Los vamos poniendo.
5) Le echamos en cara a nuestra madre que aún compre fídeos de colores de niño de 4 años.
6) Le dejamos a nuestra madre que eche unos cuántos, no le queremos quitar la ilusión, y nos gusta ver su cara de alegría y concentración mientras da un toque payasito a nuestra sobria tarta.


¡¡Solo falta buscar un hueco para la vela!!

miércoles, 1 de febrero de 2012

Bizcocho de naranja y chocolate


¡¡Sí!! ¡¡Soy una pesada!! ¡¡Otro bizcocho!! Pero es que, ahora que tengo un molde bonito (sí, soy una pesada), como que me entran más ganas. Y como tiene el tamaño ideal, puedes desayunar un bizcocho distinto cada semana.

Quería hacer uno con efecto mármol, y no se me ocurría una combinación mejor que chocolate y naranja (sí, ya sé que son más sabores para pollo, pero bueno, hay alguna otra cosilla que también lo acepta bien :P).

Así que manos a la obra usé una receta de bizcocho de chocolate, añadiendo Cointreau; y varié un poquito la de mi bizcocho favorito de naranja con aceite de oliva, del libro Baked explotarions (la agilicé, aunque recomiendo muy muchísimo la original, que ya si eso, os enseño otro día :P).
Os dejo la receta, porque sea por separado, o todojunto, son dos bizcochos buenísimos.

Pastel mármol de chocolate y naranja
Ingredientes:
Para el bizcocho de chocolate y Cointreau...
- 75 gramos de mantequilla
- 25 gramos de cacao en polvo
- 1 pizca de sal
- 90 ml de agua
- 30 ml de Cointreau
- 140 gramos de harina
- 80 gramos de azúcar
- 1 cucharadita de Royal
- 1 huevo
- 60 ml de nata (o de sour cream)

Para el bizcocho de naranja y aceite de oliva...
- 110 gramos de harina
- 1 cucharadita de Royal
- 1 huevo
- 60 gramos de azúcar
- 60 ml de nata (o yogur)
- 45 ml de aceite de oliva
- 20 ml de sirope de naranja (o zumo)
- Un chorrito de zumo de naranja
- Ralladura de una naranja


Preparación:
Empezad por el que más rabia os dé...
Para el bizcocho de chocolate y Cointreau...
1) En un cazo calentamos la mantequilla, cacao en polvo, sal, agua y Conitreau, a fuego medio, sin parar de mover, hasta que esté todo bien derretido y mezclado.
Sacamos del fuego y dejamos enfriar un poco.
2) En un bol mezclamos la harina, azúcar y Royal.
3) Añadimos la mezcla de la mantequilla y el cacao e incorporamos bien.
4) Echamos el huevo y la nata y mezclamos.
Reservamos y nos ponemos con el bizcocho de naranja.

Para el bizcocho de naranja y aceite de oliva...
1) En un bol batimos bien el huevo con el azúcar.
2) Incorporamos la nata, aceite, sirope, zumo y ralladura y mezclamos bien.
3) Poco a poco, agregamos la harina y el Royal (tamizados) y mezclamos bien.

Para montar nuestro pastel...
Hay varias maneras, yo usé dos distintas... La primera de ellas, que tan mal explico, consistió básicamente en copiar el procedimiento de este vídeo.
1) En uno de los moldes fui poniendo capas. Tres capas de cada. Con una cucharada cubrí la base con masa de chocolate, encima hacía lo mismo con la de naranja, así hasta tener el molde lleno.
2) Entonces lo nivelé, y con un cuchillito de untar queso, hice olitas y ochos por la masa, para mezclarlas un poco (eso sí, no queremos que se tiña todo de chocolate).
Con el resto de la masa hice el segundo bizcocho...
-) En este caso eché la masa de chocolate y encima la de naranja. Mezclé un poquito con el mismo cuchillito, esta vez con menos mimo.

Horneamos...
-) Llevará unos 40 minutos a 180º.