domingo, 29 de abril de 2012

Shortbread con melocotón, chocolate blanco y pistachos


Una de las galletas que más me gusta comer, sea comprada o hecha en casa, son las Shortbread, o cualquier tipo de pastita de este tipo. Y he de reconocer que también son las que más ricas me quedan (la abuela y la modestia se han quedado en la otra habitación).

Como me tiraría el día preparando shortbread, y sería demasiado aburrido, alguna vez hay que darles un giro, un cambio. Que puede ser en la forma que les das, o en los sabores que les añades. Cuando vi unas con albaricoque, chocolate blanco y pistachos en Kitchen Confidante, sabía que (algún día) tenía que hacerlas. Con mi acabado rústico, claro, a mí no me gustan las cosas tan bonitas :P


La receta de shortbread que usé es mi favorita, la que uso casi siempre, y luego unas las cubrí con chocolate blanco y pistachos, hasta que estos decidieron acabarse y me puse con las pecanas, dejando unas cuántas al fresco, para probar sin el chocolate.
Las hice para llevar a casa de mis padres, y a mi madre, que no come dulce, ¡estaba encantada con el sabor y textura! Se comió como media, ella sola!! Es un triunfo que pruebe un dulce, debo aclarar, para los malpensados :P
Esto lo cuento, y yo no sé si que una no amante del dulce, que toma el café solo, sin leche ni azúcar, y las manzanas en el estado más verde posible, diga que tu postre está rico es buena o mala señal. O si solo es peloteo materno. Pero bueno...

Os dejo con la receta, y os enseño también unas parecidas que hizo el otro día Carol, en Boca de fresa.

Shortbread con melocotón, chocolate blanco y pistachos (¡o pecanas!)
Ingredientes (para 18 galletas):
- 115 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 1/8 de cucharadita de vainilla
- 25 gramos de azúcar (2 cucharadas aprox)
- 20 gramos de azúcar glass (2 cucharadas aprox)
- 105 gramos de harina
- 35 gramos de harina de arroz
- Una pizca de sal
- Un melocotón pequeño cortado en taquitos
- 70 gramos de chocolate blanco
- Pistachos picados (o el fruto seco que más os guste ;)

Preparación:
1) Batimos la mantequilla hasta que esté cremosa y suave.
2) Añadimos la vainilla y los azúcares y lo mezclamos bien.
3) Incorporamos la harina de arroz tamizada, y cuando esté bien mezclada echamos la harina normal y la sal (tamizadas) y seguimos batiendo, hasta que esté bien integrada en la masa.
4) Agregamos el melocotón en daditos y lo repartimos con una cuchara o espátula.
5) Formamos una bola con la masa, la envolvemos en film, y refrigeramosun mínimo de media hora.
También podemos saltarnos este paso y hacer bolas, pero no podremos usar cortador.
6) Extendemos la masa con un rodillo, cortamos con moldes si somos capaces (las que yo hice con molde son de 5 cm de diámetro), y si no, hacemos bolitas, aplastamos un poquito y las ponemos en una bandeja de hornear.
7) Horneamos a 160º durante 20 minutos. En este punto nos toca estar muy pendientes, es una galleta muy delicada, que se quema o dora en nada.
Va a depender todo de nuestro horno, grosor y tamaño de la galleta, de si la metimos al horno más fría o más caliente... Hay que estar pendientes ;)
8) Dejamos enfiar en la rejilla. Cuando estén completamente frías, pasaremos a cubrirlas.
9) Picamos los frutos secos y los ponemos en un plato.
En otro (este lo queremos hondo) derretimos el chocolate blanco.
10) Ahora pasamos cada galleta por el chocolate, de ahí a los frutos secos, y dejamos otra vez enfriar.

Unas fotos rápidas y a un recipiente, separadas con papel de hornear, por aquello de la cobertura.

viernes, 27 de abril de 2012

Bizcocho indecente de calabaza

Me voy de vacaciones *, unos días estaré fuera, y otros me voy a casa, donde espero que la dictadora de la cocina mi madre me deje preparar alguna cosilla, para poder subirla.
Por si acaso, yo dejo al blog trabajo con alguna entradita programada, para que os toméis algo si venís a verme, mientras en el mundo real yo me hincho a champagne, croissants, baguettes y macarons, y repongo fuerzas en alguna brasserie.

Aquí una versión más decente, de Cocina a tiempo parcial.**
No es el de hoy un bizcocho sanísimo y ligerísimo.
No es un bizcocho de los que yo llamo "de desayuno", sino de los que llamo "de postre".
O sea, que es gula, vicio e indecencia.
Pero está delicioso, y merece la pena (¿¿o debería decir alegría??).


Recuerda en su preparación más a un brownie (ya está la enreda diciendo sacrilegadas) que a un señor bizcocho, por la proporción huevo-mantequilla y la escasez de harina, que al típico bizcocho de desayuno. Así que es perfecto como postre, aunque tampoco se le puede decir que no en el desayuno o la merienda. De hecho, creo que iría genial como capa de un doble brownie.

También tiene que estar tremendo con unas pepitas de chocolate (me encanta ponérselas a los bizcochos de calabaza), e incluso para hacer una tarta, poniendo un rellenito cremoso de chocolate.
Una tarta de las finas finas, claro, de las de: "¡¡Agárrate, que vamos a contar calorías!!". Pero tiene que salir sensacional.

Bueno, vale, que para desayunar tampoco le voy a decir que no...
Os dejo la receta, que está basada en esta de Honest Vanilla, pero con menos cantidades, y usando bourbon en lugar de vainilla (quería poner Frangelico, pero no conseguí abrir la botella!!)***.
Si sois personas decentes, en el blog tengo otra receta de bizcocho de calabaza (o calabacín), que sale muy bueno. De desayuno :P
Lo hice por primer vez con mi madre, y ya he repetido unas cuantas veces.

Bizcocho indecente de calabaza
Ingredientes (para un molde de mini-bundt):
- 80 gramos de mantequilla (temperatura ambiente)
- 80 gramos de azúcar
- Un chorrito de whiskey
- 2 huevos
- 95 gramos de harina (tamizada)
- 25 gramos de maizena (tamizada)
- 80 gramos de puré de calabaza


Preparación:
1) Batir el azúcar con la mantequilla, hasta que esté ligero y cremoso.
2) Agregar el whiskey y los huevos, de uno en uno, de modo que el primero esté bien integrado antes de añadir el siguiente.
3) Añadir la harina y maizena tamizadas y batir un minuto más o menos, hasta que esté bien mezclado.
4) Echar el puré de calabaza y mezclar bien, batiendo hasta tener una masa homogénea.
5) Poner la masa en un molde engrasado y hornear a 160º durante unos 30-45 min.
A mí me llevó 30 minutos, pero por tema tamaño y temperatura, es mejor que le vayáis echando un ojo (total, ¡¡no se va a bajar!!).

No puedo evitarlo, a mí lo que más me gusta es esto, lo crujiente "del revés".
 Hace justo un añito:   La botella de Bailey's no tenía puesto el seguro para niños y me dedicaba a emborrachar ositos.

* Ya sé que mi ausencia (en caso de que algo salga tan mal que mis entradas programadas no salieran) no os iba a preocupar, pero si no lo digo, ¡¡reviento!!
** Ana me paga por el Spam/Patrocinio, hacedla una visita anda, que le hace ilusión estar en un blog de prestigio como el mío. (!!!)
*** ¡¡Tranquilos todos!! El taster ya me ha quitado el seguro para niños de la botella de Frangelico, y está nuevamente operativa.

martes, 24 de abril de 2012

Tartita de arroz con leche y mascarpone



Adoro el arroz en casi todas sus variantes, pero como postre... No sé, siempre me ha parecido que es como si me empanas el pollo con almendras garrapiñadas, me lo sacas en el postre y me dices: "Espera, espera, que ahora le pongo el sirope de chocolate y una bola de vainilla".
Pero lo reconozco, tuve que servirme un segundo pedacito de esta tarta. Iba a negarlo, pero el taster podría leer esto algún día y dejarme de mentirosa...
Es como si vengo y digo que yo adorné mis cupcakes o hice los cake pops, pues que si un día acabamos tirándonos los trastos a la cabeza, viene y me desprestigia, porque por todos es sabido que tengo un gran prestigio... ^^

A lo que vamos!! Esta tarta la hice precisamente porque al taster le gusta mucho el arroz con leche, y yo creo que he pasado la prueba con nota, porque la quiere como tarta para su próximo cumpleaños, con las cantidades multiplicadas por 12 (vale, no dijo 12, pero sí murmuró algo sobre el escaso tamaño de mi tartita, y la necesidad de hacer una versión un poco más grande :P ).

Como iba con tanto miedo, hice una versión a ojo y experimental, y aunque preparé un molde de 18, me bastó con uno de 13 centímetros de diámetro. ¡¡Si llega a salir mal, seguro que me da para cuatro moldes de 20!!

Primero hice el arroz con leche, así, a mi bola, sin medir nada, pensando: "O me paso, o no llego". Básicamente puse el arroz, leche a ojo (fui añadiendo más si me lo pedía el arroz), canela a saciedad y algo de azúcar (sí, hice el guarro y probé para comprobar si ya estaba). No tenía limones para poner ralladura.

Luego es cuando pesé el arroz (así que os pongo el peso ya preparado), y a partir de ahí con un huevo fue suficiente, el queso lo puse a ojo hasta que me pareció la cantidad adecuada...


La base la hice con galletas normales (pero irían genial unas de canela, o las Lotus de caramelo), y lo de forrar también las paredes fue un truco-tramposo. Pensé: "Si la tarta no cuaja, al menos que las paredes permitan que desmolde". Hasta que serví una ración, tuve el miedo de que aquello se desparramase al cortarlo. ¡¡Pero no!! Qué tranquila se queda una en ese momento...
También tenía miedo a que se convirtiera en una tortilla de arroz, ¡¡pero tampoco!!

Así que, aunque la receta sea a ojo, y no la haya inventado ningún maestro, sino una enreda de cuidado, me atrevo a dejaros la receta, porque las cantidades creo que están bastante bien, que no hace falta tocarlas.
Si es cierto que, si sale un poquito más de arroz, podéis mantener un huevo; y que el mascarpone se puede poner en mayor o menos cantidad, al gusto.
No he probado con otro queso, claro, pero creo que el mascarpone, por eso de que no tiene un sabor tan fuerte, es el ideal, tal vez también funcione la nata, que era mi otra opción, pero no sé, algo me dice que la textura del mascarpone (incluso crème fraîche) es mejor aquí.

En fin, al lío, os dejo la receta, que aunque mía, tiene partes no tan mías. La idea de añadir mascarpone la saqué de Teaspoon of spice, que le pone requesón a su Easter rice pie, y el crujiente que va arriba (un opcional imprescindible :P) jamás se me hubiera ocurrido si no lo hubiera visto en la tarta de Sabor en cristal.

Tartita de arroz con leche y mascarpone
Ingredientes (para un moldecito de 13 centímetros de diámetro):
Para la base...
- 15 galletas (usé las Creme Tropical de Gullón, que me gustan más que las María)
- 35 gramos de mantequilla

Para el relleno...
- 220 gramos de arroz con leche (si es posible, del día anterior, que esté bien cuajadito, fresquito...)
- 75 gramos de mascarpone (temperatura ambiente)
- 1 huevo (temperatura ambiente)

Para el crujiente...
- 40 gramos de harina
- 20 gramos de mantequilla
- 40 gramos de azúcar
- Un puñadito de moras

Preparación:
Hacemos la base...
1) Trituramos las galletas.
2) Añadimos la mantequilla y seguimos triturando hasta que se forme una pasta o bola.
La mantequilla es mejor ir echándola a ojo, dependerá también de las galletas, y en este caso entre 30-45 gramos está la cantidad adecuada. Yo me quedé en 35.
3) Extendemos sobre la base de un molde circular o rectangular, cubriendo tambien las paredes.
Para el relleno...
1) En un bol mezclamos el arroz con leche (nunca recién hecho, que esté fresquito, o a ser posible, del día anterior) con el mascarpone y el huevo.
Basta con usar una cuchara de madera, y con llegar al punto en el que el huevo y el mascarpone esté integrados, y no se distingan del arroz con leche.
En este momento, si nos habíamos quedado cortos o justos de azúcar y canela, podemos corregirlo.
2) Vertemos la mezcla sobre la base y horneamos a 180º durante los primeros 15 minutos, bajamos la temperatura a 160º y lo dejamos otros 15 minutos más, o hasta que el relleno esté más o menos firme.
Crujiente...
Mientras horneamos la tarta, vamos haciendo el crujiente, o bien, podemos haberlo preparado previamente.
1) Mezclamos los ingredientes en un bol, con un tenedor o con las manos.
2) Hacemos bolitas con la pasta que hemos formado. Las dejamos en la nevera hasta que saquemos la tarta del horno.
3) Una vez la tarta lleva media en el horno, la sacamos, le vamos colocando por encima las bolitas y las moras y otra vez al horno.
Seguimos a 160º, hasta que el crujiente se haya dorado (35 minutos en mi caso).
Si la tarta aún no nos ha cuajado del todo, podemos tapar con aluminio y seguir cocinando. De todos modos, es de esas tartas que toman consistencia en la nevera.

Para resumir un poco el horneado, el mío fue así: 15 minutos a 180º, bajé a 160º y otros 15 minutos; puse las bolitas crujientes y seguí horneando a 160º durante otros 35 minutos, sin que me hiciera falta tapar con aluminio, pero comprobando la cobertura cada 5-10 minutos.

Una vez tengamos la tarta, la sacamos del horno, la dejamos enfriar completamente en una rejilla (sin haberla desmoldado) y luego en la nevera unas 8 horas mínimo, antes de desmoldar y devorar :P


¿¿La mayor pena?? Salió preciosa, super firme y pefecta, pero al bajar el relleno, me bajó, como veis el centro del crujiente, las moras, y toda la pesca.
¡¡¡Pero si no tiene acabado rústico, no lleva mi firma!!!

Hace justo un añito: El taster también era el causante del postre, unos nachos dulces buenísimos.

viernes, 20 de abril de 2012

Manzana rellena de crumble


Esto es muy otoñal. Pero es que a mí me gusta todo el año.

El otro día Akane (que espero que hoy esté pasando un precioso día y poniéndose hasta las cejas de tarta) me hizo pensar una cosa. Últimamente le estoy dando a los sabores de otoño. Y yo empiezo a pensar que me lo tiro recopilando recetas, y luego no saco la calabaza y la manzana hasta abril. A veces una es rarita.

Pero realmente este es un postre (lo reconozco, para mí una cena en ocasiones) que tomo de vez en cuando, porque me apetece. Y es que ¡¡me encanta!!
El crumble de manzana es un postre que me gusta muchísimo, y cuando lo vi presentado de esta manera en The family kitchen, sin dudarlo me lo guardé, para repetirlo mil veces, haciéndolo al micro cuando aún no tenía horno.


Por fin le he sacado alguna fotillo, y os enseño la receta, pues aunque no tiene misterio, no podía faltar en mi recopilatorio ;)
Los ingredientes del relleno son más bien opcionales, la gracia está en la idea, así que os animo a poner los chips o trocitos que más os gusten, vuestros frutos secos preferidos, lo mismo con los cereales o el tipo de sirope (suelo usar de arce, pero esta vez estrené mi bote de sirope de ágave, y os lo recomiendo, ¡está muy rico!).
Para que os hagáis una idea, esta es la manera de la que lo preparé el otro día ;)
Si lo servís de postre, no dudéis en acompañarlo de una buena bolita de helado, ¡¡y más sirope por todos lados!! A mí me gusta hasta con chocolate!!

Manzana asada rellena de crujiente
Ingredientes (para 1 manzana/ración):
- 1 manzana
- 1 chorrito de zumo de limón (opcional)
- 1-2 cucharaditas de harina
- 1 cucharada de margarina (o mantequilla)
- 1 cucharada de azúcar (podemos usar blanco, moreno, o un poquito de cada)
- Un buen puñado de avena
- 4-5 avellanas
- 5-8 almendras laminadas
- 2 onzas de chocolate blanco, troceadas o ralladas
- Una pizca de canela
- 1 cucharada (o un buen chorrito) de sirope de arce (o de ágave, miel, caramelo...)


Preparación:
1) Lavamos la manzana y la vaciamos.
Hay dos opciones: vaciarla sin quitarle el sombrero, solo para quitar las pepitas y demás parafernalia; o bien quitarle el sombrero y vaciarla un poquito más, para que tengamos más hueco que rellenar.
2) Untamos el interior de la manzana con el zumo de limón (opcional, pero recomendable, para que no se nos oxide).
3) Ponemos la manzana en una fuente (opcionalmente podemos poner aproximadamente un dedo de agua en el recipiente) y comenzamos a asarla, durante unos 10-15 minutos a 180º.
4) Mientras la manzana se comienza a asar, preparamos el crujiente:
En un bol mezclamos la harina, margarina, azúcar, avena, frutos secos, chocolate y la canela, con un tenedor o con la manos, hasta formar un crumble, nada perfecto, sino un crujientillo que puede ser desigual.
Estos ingredientes van un poquito a ojo, en la textura veremos si pide más avena, más harina, más mantequilla...
5) En cuanto tengamos este relleno y la manzana lleve al menos 10 minutos asándose, la sacamos.
Echamos dentro nuestra pasta de avena y rociamos con el sirope (este ingrediente también podemos dejarlo para el final, si tenemos miedo de que se queme, y no agregarlo hasta que no queden un par de minutos para sacar la manzana del horno).
6) Seguimos horneando a la misma temperatura, de 180º durante unos 20 minutos, o hasta que la manzana esté asada y blandita y el relleno dorado y crujiente.


¿¿Os queda helado de vainilla??

Hace justo un añito: Estrenaba mis mi cocotte con un primero muy rico.

miércoles, 18 de abril de 2012

Tortita rápida de cerveza y salsa de queso y cerveza


Aunque odio la cerveza, me encanta cocinar con ella. Rubia o más negra que el carbón, para arroces, carnes, salsas, ¡¡y en postres!! Me gusta para casi todo. Menos para bebérmela.

Una de las cosas que más me gustan son los panes con cerveza.
Lo tienen todo. Son fáciles y rápidos, no manchan nada, puedes hacer cantidades industriales o raquíticas. Le puedes añadir lo que te dé la gana (tipo de cerveza, queso, hierbas...).
Y encima tienen esa corteza taaaaaaaaaaaaaaaaaaaan crujiente.
Y quedan taaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan bien con kilos de queso...

Siempre los había hecho con forma de molde, pero esta vez usé una cazuelita redonda. Para hacer sándwiches es mejor la otra forma, pero para mojar o hacer unas rebanaditas, ¡¡me quedo con esta!!


Soy una rara que de pequeña vaciaba el pan porque glotoneaba la miga, y aún lo sigo haciendo, y todavía a veces me gusta el pan poco cocido, el blancucho que no quiere nadie. A veces he comprado el pan para todos, he llegado a casa con él, y ha sido como: "¿Por qué dejamos que ella elija y compre el pan?". O lo compro blanco, o llevo el más raro de toda la panadería, el que más cosas tiene dentro :P

Sin embargo, en el pan de cerveza, lo de menos es la miga, y con forma de tortita, como veis, sale bien poca.

Os dejo la receta, que varía poco de la que hago siempre, voy cambiando la cerveza y añadiendo o quitando cosillas, pero ya. Y una salsita deliciosa, que os recomiendo, y con la que untamos este pan tan rico.

Tortita rápida de cerveza
Ingredientes (para 1 tortita):
- 110 gramos de harina
- 1 cucharadita de Royal
- 1/2 cucharada de azúcar
- 1/8 de cucharadita de sal gorda
- 90 ml de cerveza (usé una alemana super fuerte, que en el pan queda super suave)
- 1 chorrito de miel (cortito!)
- Una nuez de mantequilla, derretida

Preparación:
1) En un bol mezclamos la harina, Royal, azúcar y sal.
2) Añadimos la cervzea y la nuez y lo mezclamos todo bien con una cuchara de madera.
Con que esté bien integrado nos basta, no tendrá la textura de una masa de pan, ni la suavidad de la de un bizcocho. Es rara. Da igual. Está perfecta.
3) En este caso usé una cazuelita redonda. Sea lo que sea, extendemos por la base la mitad de la mantequilla derretida.
Echamos encima nuestra mezcla y pincelamos el resto de la mantequilla derretida por encima. Esto nos da esa corteza tan crujiente y con tan buen color.
4) Horneamos a 180º durante unos 30-40 minutos (para este pan es suficiente con este ratito, que es muy pequeño).

Este pan es estupendo con cualquier queso, o en un buen sándwich (¡¡codillo!!). Peeeeeeeeeeeero, si os animáis a hacer esta salsa estará de muerte por chocolate.

Salsa de queso y cerveza
Ingredientes:
- 1 cucharada de queso de untar (no usé el típico Philadelphia, sino el de La vaca que ríe, que es como de quesito y está estupendo)
- 1 mini babybel de emmental (cortado en cachos)
- 1 cucharadita de Ranch Dressing (si no, ponemos un poquito de nata o nata agria con pimienta y dará la textura, o incluso mayonesa)
- 2 cucharaditas de cerveza
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto

Preparación:
1) Ponemos en un cuenquito los quesos. Calentamos al micro hasta que está bien derretido, en intervalos cortitos, vamos mezclándolo con una cucharita.
2) Añadimos la salsa y calentamos un poquito más (10-15 segundos). Mezclamos bien.
3) Agregamos la cerveza e integramos bien. Cuando no necesite más, paramos.
Echamos sal y pimienta (opcional y al gusto).

Ya está lista para servir ;) Podemos usará directamente, o guardarla para después. Recomiendo sacarla unas horas antes para que coja temperatura ambiente. Y está igual de rica en semi fría, para untar, o calentándola un poquito y removiéndola cuando la queramos tomar.

Hace justo un añito: Mis ricas espirales de pizza parecían más bien churros.

martes, 17 de abril de 2012

English muffins de espinacas


Ya os conté que, en mi línea de groupie, me había aficionado a Tom y Henry Herbert.

Su programa fue el primer paso.
Después vino su libro.
Con el epic trencher les hubiera puesto un monumento.
Su pan con masa madre es genial.
Y luego les tocó el turno a los english muffins de espinacas. "¿¿Y eso cómo quedará??", se preguntaba una.
¡¡Genial!!

No me quiero ni imaginar cómo estarán si los acompañamos, igual que ellos hicieron, de unos huevos y salsa holandesa, para un desayuno de lo más especial. La receta la saqué de su libro, pero también la tenéis (con los acompañamientos incluidos) en la página de Channel 4, por si queréis echar un vistazo.

Os dejo con la receta de los panecillos. Como siempre, las cantidades las puse a mi manera, y me salieron 3 panecillos. Ideal para comer en el día. El sabor es genial, con tanto color uno cree que van a saber más de la cuenta a espinacas. Pero de eso nada, tienen un sabor muy suave y un color natural super atractivo.
A mí me encanta comer las hamburguesas en english muffins, y creo que hacerlo en unos de estos puede ser genial, así que ¡volverán a caer!

Lo más fascinante de estos panes fue ver el color que tomaban.
Veo un macaron azul, y ni pestañeo...
Me tomo un polo con un tono fucsia de lo más artificial, y como si fuera lo más natural del mundo.
Ahora, te pones a preparar tus english muffins, añades la espinaca, ves el verde que surge, y como si no te lo creyeses. Como si fuera algo de otro mundo.
Como si el colorante natural fuera lo raro, y la norma tuviera que ser el artificial.
Cosas que pasan...

Lo dicho, os dejo con mi receta reducida, y el enlace a la original.

English muffins de espinacas
Ingredientes (para 3 piezas):
- 10 gramos de mantequilla
- 1 cucharadita de azúcar
- 75 ml de leche
- 1/4 de cucharadita de nuez moscada
- 5 gramos de levadura fresca
- 50 gramos de espinacas (picadas)
- 115 gramos de harina de fuerza
- 1 pizca de sal
- Harina de maíz o semolina


Preparación:
1) En un bol derretimos la mantequilla con el azúcar.
2) Añadimos la leche y templamos un poco (no queremos que esté caliente, que ahí va a ir la levadura).
3) Agregamos la nuez moscada y la levadura y mezclamos.
4) Echamos las espinacas picadas y mezclamos bien en la leche.
5)En un bol echamos la harina y la sal. Le añadimos la mezcla verde y mezclamos bien antes de trabajar la masa.
6) Amasamos durante unos 10 minutos a máquina o 15 a mano.
Ahora que tengo amasadora (sí!!!!!!!!!!!!), lo hago unos 5 minutos en la máquina, luego me gusta terminar a mano, para saber cómo está la masa.
Tiene que quedar suave y elástica, es una masa facilísima.
7) Ponemos en un bol la bola de masa, cubrimos con film o un paño y dejamos reposar durante 30 minutos.
8) Espolvoreamos la encimera con harina de maíz, extendemos la masa, hasta que tenga un par de centímetros de grosor (no usamos un rodillo, lo hacemos a mano), y cubrimos con más harina de maíz.
9) Cortamos tres piezas con un cortador de galletas de 7 u 8 cm de diámetro (hice dos de 8 y uno de 7), o con el tamaño que queramos.
10) Calentamos una sartén, le añadimos harina de maíz para que no se peguen los panecitos (hay que tener en cuenta que no estamos usando ninguna grasa para la sartén).
Cocinamos 5 minutos por un lado, les damos la vuelta, y otros 5 minutos por el otro lado.
Lo importante es que no se quemen, así que el tiempo y la temperatura será variable.
La harina de maíz vendrá bien para que no se peguen y queden doraditos, además de darles una superficie crujientita.

Geniales con los tomates rellenos.
Estos panecillos es obligatorio abrirlos con el tenedor!!
Los podemos devorar inmediatamente, dejar enfriar, o recalentar en el horno a la hora de comerlos (yo prefiero hacer esto último, y con 5 minutitos de horno a baja temperatura salen bien ;)

viernes, 13 de abril de 2012

Tarta de queso con calabaza

¿Soy fiable cuando digo que una tarta de queso es adictiva?
Aunque parezca lo contrario, mi dieta no se basa principalmente en tartas de queso.

Aunque estoy pensando en inventar una pirámide nutricional en la que lo hago todo con tartas de queso, y de postre, mi más mejor favorita New York cheesecake.

Da lo mismo, lo voy a decir otra vez, ¡¡esta lo es!! 
En esa dieta y pirámide no puede faltar esta tarta. La calabaza daba un saborcito muy sutil, así que, si os gusta mucho, mucho, pero que mucho, mucho, podéis incluso añadir más.
Si no, con esto es suficiente, un toquecito, un sabor rico, una basecita especiada que le va muy bien.
Porque no iba a hacer un pastel de calabaza, yo tenía que convertirlo en tarta de queso con calabaza.

Aunque tenía un millón (¡o dos!) de recetas guardadas (¿por qué siempre tengo que guardar mil versiones, algunas tan parecidas, de lo mismo?), me basé en esta de Sugar Crafter, como pude usar cualquier otra, pues las hay estupendas por ahí.

¡¡Aquí os dejo el resultado y mi versión de la receta!!

Tarta de queso con calabaza
Ingredientes (para un molde de 15 cm de diámetro):
Para la base...
- 80 gramos de Yayitas (galletas de jengibre le irían estupendas)
- 20 gramos de nueces (si tenéis pecanas, ¡genial!)
- 1 cucharadita de mezcla de especias para pastel de manzana
- 20-30 gramos de mantequilla
Para la tarta...
- 225 gramos de queso de untar (temperatura ambiente)
- 50 gramos de azúcar
- 1 cucharada de azúcar moreno
- 1/3 de cucharadita de mezcla de especias para pastel de manzana (cantidad al gusto)*
- 1 huevo
- 2 cucharadas de sour cream
- 2-3 cucharadas de puré de calabaza
Para la cobertura...
- 60 ml de sirope de arce
- 30 ml de nata (usé ligera, como de cocinar, y vale)
- Un puñadito de pipas de calabaza (previamente tostadas)

* Si no lo tenéis preparado, vale con echar canela, nuez moscada, pimienta de Jamaica y algo de clavo. O solo lo que os guste, o solo canela, o añadir también jengibre, como el preparado para tarta de pastel de calabaza.

Preparación:
En esta ocasión veréis que no hice la parafernalia del baño maría. Siempre que puedo lo hago, pero a veces me da pereza. Si queréis hacerlo, acordaos de forrar muy muy bien vuestro molde, y de ponerlo al hornear en una fuente con agua hirviendo que cubra hasta la mitad del molde ;)
Hacemos la base...
1) En la picadora trituramos las galletas, con las nueces y las especias.
2) Añadimos la mantequilla y seguimos triturando. Cuando veamos que se forma una bola o pasta, paramos. Si queda demasiado arenoso, añadimos más margarina, si nos pasamos con ésta y añadimos un par de galletitas.
3) Extendemos sobre la base de nuestro molde (previamente engrasado) y refrigeramos mientras hacemos el relleno.
Si somos de bases horneadas, a 180º de 5-15 minutos y luego al frigo.
Hacemos la tarta...
1) Batimos el queso de untar hasta que esté cremoso, durante un par de minutos.
2) Añadimos los azúcares y especias y batimos hasta que esté integrado.
3) Echamos el huevo y mezclamos lo justo, para que se mezcle bien.
4) Agregamos la sour cream y el puré de calabaza y batimos.
Dos cucharadas de puré está bien para una persona normal, yo lo probé y le di otra cucharada más, y si la tarta hubiera sido para mí sola, posiblemente hubiera seguido :P
5) Echamos la masa sobre el molde.
6) Horneamos a 180º durante los primeros 10 minutos. Bajamos a 160º y continuamos durante unos 30 minutos.
Enfriamos una hora dentro del horno apagado, con la puerta un poco abierta.
Luego dejamos enfriar completamente en una rejilla.
Por último, toda la noche a la nevera (de 8 a 24 horas). Pasado este ratito, podemos desmoldar ;)
Para la salsa...
1) En un cacito calentamos el sirope y la nata hasta que parezca que vaya a hervir.
Entonces bajamos el fuego y vamos cocinando hasta que se nos espese, a un fuego algo más bajo.
2) Dejamos enfriar un poco antes de echar sobre la tarta. Adornamos con las pipas de calabaza (las podemos tostar 5 minutitos en una sartén, o unos 10 minutos al horno, a 180º).


Otras cosas, además del sirope de arce o cualquier tipo de caramelo, que le van genial a esta tarta son el chocolate y las nueces ;)

jueves, 12 de abril de 2012

Tomates rellenos de mozzarella y albahaca

Con la cámara mala pequeña y sin luz, genial día para tratar de emular a la visualísima Donna Hay
Una receta rápida, sencilla y fresquita, como el libro del que os hablaba ayer. Aquí tenéis un ejemplo de las ideas, tan sencillas como resultonas, que nos propone Donna Hay en Fast, fresh, simple.

Yo estrené el libro con estos tomates rellenos de mozzarella, que además le había visto preparar en la versión de televisión de Fast, fresh, simple. Esta receta forma parte del bloque dedicado a las recetas sencillas (aunque también es rápida), y hace un entrante perfecto que Donna Hay acompaña con unas rebanaditas de un buen pan con prosciutto y rúcula, una estupenda propuesta que en mi caso, modifiqué un poquito ;)

Os dejo la recetita, y os animo a probarla, no se tarda nada y devoras hasta las hojitas de albahaca ;)

Tomates rellenos de mozarella
Ingredientes (para 2 personas):
- 2 tomates pequeño/medianos (si los usamos más bien grandotes, con medio por persona valdrá, abriéndolo por la mitad)
- 5-10 hojas de albahaca (¡¡bien limpitas!!)
- 1 bola de mozzarella
- Sal gorda
- Pimienta mignonette

Preparación:
1) Cortamos la parte superior del tomate. No a la mitad, sino un sombrerito, lo suficiente para que luego entre el queso.
Vaciamos el relleno, con cuidado de no romper el tomate por abajo.
Lo dicho, si tenemos unos tomatones hermosos, cortamos a la mitad, y cada una será una ración.
2) "Tapizamos" las paredes del tomate con hojas de albahaca. Yo pusé 3 ó 4 en cada uno.
3) Partimos la bola de mozzarella en dos y la introducimos en los tomates. Si hace falta recortarlos un poco, lo hacemos sin miedo.
Salpimentamos (esto también podemos hacerlo, si preferimos, al sacarlo del horno)
4) Horneamos al grill a máxima potencia durante unos 5 minutos, o hasta que el queso empiece a dorarse o derretirse.


¡¡Listo!! ¿Puede ser más fácil?

Hace justo un añito: Me iba al parque con unos muffins de chocolate blanco y fresas.

miércoles, 11 de abril de 2012

Libros de cocina - Fast, fresh, simple, de Donna Hay


Hace unos meses me hice por fin con un Donna Hay. Aunque tenía muchas ganas de probar con los Modern classics (que algún día serán míos), me llamaba tanto la atención tener un libro con un concepto tan apetecible como el de rápido, fresco y sencillo, que no pude evitar empezar por aquí, con Fast, fresh, simple, un libro que además cae ideal para estas fechas, en las que empieza a hacer más calor (no será hoy), usamos ingredientes más ligeros, queremos cocinar más rápido...

Me ha gustado mucho, al poco de recibirlo no pude evitar comprarlo para regalárselo a una amiga, y por supuesto, os lo tengo que recomendar EN-CA-RE-CI-DA-MEN-TE, cual groupie plasta.

Para mi gusto es un libro ideal, porque combina a la perfección contenido y contienente, si bien es recomendable saber un poquito qué tipo de platos prepara Donna Hay antes de animarse a ello.
En el plano de los postres, tiene para todos, es bastante variada, pero en los salados es cierto que hay una serie de ingredientes que se repiten a menudo, sus favoritos. Pero no es nada excéntrico, no es difícil conectar con las recetas de la australiana (y luego está lo de siempre, una receta no es una fórmula, admite variaciones).

Para muestra, un botón ;) 
El libro, si por algo destaca es por su presentación, tiene un formato grande, lo que permite que todo entre por los ojos rápidamente. Y lo que entra por los ojos son unas fotos tan sencillas como cuidadas, enormes y hermosas. La foto te lleva siempre a la receta, nunca al revés. Si había leído elogios de los libros de Donna Hay, era en su mayor parte elogiando las fotos y presentación, y lo he comprobado, hasta el más sencillo plato será increiblemente atractivo en las páginas de Fast, fresh, simple, sin que sus recetas e ideas se queden atrás.
Por lo demás, los textos son sencillos, una fuente simple, un tamaño de texto pequeño (como digo, la receta nos entrará visualmente), y tonos azulitos en los títulos, en armonía con el resto del libro. A veces nos encontraremos tres recetas, por ejemplo, en una página, lo que permite que se puedan aprovechar enteras las previas o posteriores para las recetas de esos platos.

En cuanto al contenido, no puedo añadir mucho más al título, porque en este caso, el libro se describe por sí solo, recetas rápidas, recetas fresquitas, y recetas sencillas, a veces todo a la vez, tanto de salados como de dulces. Las explicaciones son correctas, las recetas no son complicadas (no es un libro para ello) y como apoyo, al final hay un glosario, en el que podremos consultar información sobre algunos ingredientes, y unas tablas muy completas de medidas y equivalencias.

Y un botoncito ;)
Está estructurado en tres grandes bloques, que a su vez se subdividen. Como no podía ser menos los bloques llevan por título Fast, Fresh y Simple, y cada uno se subdivide en Savoury y Sweet, así que buscar una receta adecuada a lo que necesitamos en ese momento es facilísimo (además del índice por ingredientes que no falta al final).
El libro incluye un bloque tras el plato fuerte de las recetas. Donna Hay nos regala un puñadito de páginas tituladas Style, donde nos dan consejitos e ideas sobre cómo presentar nuestros platos para hacerlos más apetecibles, un detallito que me gusta mucho.

Y como veis, hoy no me extiendo mucho (o no tanto como otras veces), pues como digo, este libro se describe solo con el título, y es muy visual, no se puede contar, ¡hay que verlo y toquitearlo!
Creo que es un libro fácil de recomendar, no es necesario ser el mayor fan de la australiana para disfrutarlo, es precioso, y espero ir dejandoos por aquí recetitas sacadas de él, pues tiene propuestas geniales, con carne, pasta, verduras, chocolate, frutas...

fast, fresh, simple - Donna Hay
Editorial: Hardie Grant Books (2011, UK)
Fecha de publicación: 2010
Páginas: 206
Fotografías: William Meppem
ISBN: 978-1-74270-206-3

En este enlace podéis echar un vistazo a un par de páginas del interior del libro.
En este otro tenéis alguna de las recetas del libro, entre ellas, un delicioso coulant.
También os recomiendo la web de Donna Hay.

lunes, 9 de abril de 2012

Galletas con pepitas de mantequilla de cacahuete


Me encantan esos tutoriales/guía que de vez en cuando encuentro por ahí para personalizar cookies. Porque es cierto, la receta perfecta para ti, puede ser la menos apetecible para mí. ¿Crujiente o abizcochada? ¿Planita o gordita? ¿Con toquecito de sal o con mucho azúcar moreno?


 Aunque tengo varios guardados, uno de mis favoritos es este de Baker Bettie, que es el que he utilizado para preparar estas cookies bolitas con pepitas de mantequilla de cacahuete. Ya tenía una receta favorita de cookies planitas, pero buscaba unas un poco más acolchaditas, que no fueran blandurrias por dentro. ¡¡La tengo!!


 Os dejo la receta de las galletas que preparé, y os aconsejo que os deis una vuelta por La ciencia de las cookies, de Baker Bettie ;) A pesar de lo que suele pasar con estas galletitas cuando no son muy planas, siguen crujientes un día después (¿¿Más?? ¡¡No lo he comprobado!!).

  Galletas con pepitas de mantequilla de cacahuete
Ingredientes (para 9 galletas):
- 100 gramos de harina
- 1/4 de cucharadita de bicarbonato de soda
- 1/8 de cucharadita de sal gorda
- 60 gramos de mantequilla, a temperatura ambiente
- 30 gramos de azúcar blanco
- 20 gramos de azúcar moreno
- 1/4 de cucharadita de sirope de cookies Monin (o el aroma o extracto que elijáis)
- 1 clara de huevo
- Chips de mantequilla de cacahuete (a ojo)

  Preparación:
1) En un bol mezclamos la harina, bicarbonato y sal.
2) Batimos la mantequilla con los azúcares.
3) Añadimos la clara del huevo y el sirope/aroma/extracto elegido :P Incorporamos.
4) Agregamos la mezcla de la harina y lo mezclamos bien, hasta tener una masa uniforme.
5) Repartimos los chips de mantequilla de cacahuete.
6) Vamos haciendo bolas con una cuchara de servir helado, y las colocamos bien espaciadas sobre papel de hornear o de aluminio.
 Refrigeramos durante un periodo de entre 1 y 12 horas (yo lo dejé toda la noche). También podemos refrigerar toda la masa, y hacer las bolas antes de hornear.
7) Horneamos a 180º durante 10-15 minutos, o hasta que las veamos doradas.
 Colocar inmediatamente en una rejilla y dejar enfriar.


  Sobre el horneado...
- Yo empecé en la bandeja más baja del horno (5 minutos), luego subí a la alta (otros cinco), y los últimos minutos otra vez en la baja. Pero esto es un poco según hagamos normalmente este tipo de galletas.
- Si no las hemos tenido en la nevera, con 9-10 minutitos de horneado están más que listas.


martes, 3 de abril de 2012

Quesada sacrílega


Ya solo llamar quesada a algo que has hecho comprando mantequilla en un Corte Inglés es un sacrilegio. Perdón, SA-CRI-LE-GIO.
Usar para hacerla queso fresco DE BURGOS, ni te cuento.
Pero, ¿cómo lo llamo yo a esto? Porque realmente, aunque sepa que no es una quesada, quesada, QUESADA, es algo que quiere ser quesada, y por eso se merece no llamarse simplemente tarta de queso de Burgos o algo así.


Creo que quesada sacrílega le va bien.
Ahora, si podéis elegir entre hacer esta receta o comprar una quesada de Casa el Macho, ¡¡optad por lo segundo!!

Rondan por ahí muchas recetas. Y sí, será sacrílego, pero igual que puede serlo hacer cualquier otra receta "con denominación de origen", ¿no? Solo que, para las quesadas, yo me pongo muy picajosa.


Las he visto con cuajada, con queso fresco, incluso con yogur, con canela y sin canela, con thermomix (una quesada en thermomix, para matar a las vacas del susto!!), y la más parecida, yo creo, al original, la que usa cuajo. Aunque poca quesada pasiega va a ser sin unos ingredientes pasiegos :P

En fin, yo he seguido la receta de esta página, e iré probando alguna otra, para ver cuál se asemeja más, aunque sea para quitarse el sincio (el mío, y que el padre del taster, que sabe mucho, se ha aficionado a la quesada, nos las pide de tres en tres).
Para enredar próximamente me he guardado la de Jugando a las cocinitas, que usa yogur (natural, que las he visto que usan de limón, y me da como repelús); esta otra, de La Tierruca, se puede hacer con cuajada; y en Mis deliciosas comiditas han usado cuajo.


Y ahora, como vamos a ir todos al infierno de todas formas por ser unos sacrílegos de la quesada, ¡¡os dejo la receta y os animo a probarla!! (Siempre que no podáis comprar una de El Macho!!).
Para deciros que mi madre pensó (sí, sí, incluso después de probarla), que la había comprado hecha, y que era mentira que la había preparado yo... Pero bueno, una madre es una madre, ¿no?

Secreto a voces: Soy tan exageradamente sacrílega y sinvergüenza, que no tenía limón y he puesto lima!! Como veis, lo más gordo me lo guardaba para el final. ¡¡¡Soy lo peor!!!
Cambiando de tema, ¿¿sois más de sobaos o de quesada??

Quesada sacrílega
Ingredientes:
- 500 gramos de queso fresco
- 2 huevos
- 50 gramos de mantequilla derretida
- 100 gramos de azúcar
- 50 gramos de harina
- Limón (la ralladura de medio limón) [Si tenéis más cara que espalda y queréis quedaros sin Reyes en 2013, ¡lima!]
- Canela (esto no es opcional, yo pasé por si me excedía).


Preparación:
Sobre la preparación también he leído cosas muy diferentes, que si a mano, que si a pie, que si con amasadora, que si esto antes y lo otro después, que si con grumos, que si... Lo mismo con tiempos y temperaturas. No puedo decir cuál es la mejor, pero siguiendo esta receta queda muy rico, en serio ;)
1) Batimos los huevos con el azúcar y la mantequilla derretida.
2) Añadimos el queso, desmigándolo, la ralladura del limón (sí, ahora disimula, delincuente, que tú has usado una lima), y lo añadimos a la mezcla del huevo, hasta tener una pasta.
Según mi receta, no tenía por qué ser homogénea, y no pasaba nada si tenía grumos, pero yo intenté que no quedase nada, aunque lo batiera a mano.
Cuando hay que ser rústica me pongo de un finolis...
3) Agregamos la harina, ahora bien lo podemos mezclar con las manos, con la amasadora o con una cuchara o varillas.
4) Vertemos en un molde, sin pasarnos nunca de unos 3 centímetros de grosor, ¡¡que estamos intentando hacer una copia falsa de una quesada!!
5) Horneamos a 200º durante 45 minutos, bajamos la temperatura a 180º y dejamos durante 15-20 minutos más.
Estará lista cuando la superficie esté dorada, y la masa cuajada. En mi caso, el momento de bajar la temperatura lo elegí a ojo, y en 15 minutos más la tenía perfecta. Si se dora mucho, y aún no está para sacar, hay que tapar con papel de aluminio. Esto lo tuve que hacer cuando llevaba unos 20 minutos de horneado.

En mi receta horneaba a 200º durante 30 minutos; las he visto que dicen que precalentemos a 200º, bajemos a 180º al meter la masa y cocinemos durante 45 minutos; y otras piden hasta una hora, así que el tema del horneado, como el parchís, en cada casa se juega de una manera.