martes, 26 de junio de 2012

Llamémoslo 'Schwangerbrezel mit Wurst' - Pan preñado a la alemana con salsa de mostaza y miel

Soy una jeta y me he inventado el nombre de estos bollitos. Pero, ¿acaso no son así la mitad de las palabras alemanas? ¡Yo también puedo aportar! Ahí va mi particular patada al idioma germano xD Me gusta cómo queda, aunque reconozco que me ha resultado complicado elegir entre singular o plural. Así soy yo, cometo un sacrilegio imperdonable, y encima me lo como y hago ostentación de ello...
Todo empezó el viernes. Yo ya tenía planeadísimo mi menú, y mi lista de la compra (que no la compra) para el España-Francia de la Eurocopa, cuando vi que Sonia, de L'exquisit, había hecho estos pretzels rellenos de salchichas Frankfurt, al más puro estilo bollito preñao a la alemana.

Días antes, el taster había comprado unas cuántas salchichas de distintas variedades en la carnicería alemana, pero por exceso de despensa, habían quedado sin probar. No había ninguna frankfurter, eran fleischwurst, wienerwurst y weisswurst, para originales, nosotros :P

¿¿Y yo?? Yo en un momento te monto un menú temático y estoy obsesionada con los pretzels, que por si no lo he dicho mil veces, se me dan de lujo (obviemos que son más sencillos que un york-queso).
Sí... Olvidé el menú y lo cambié por un picoteo totalmente alemán, la lista de la compra acabó hecha pedacitos, las salchichas tuvieron una salida dignísima y fui como una loca fanática a hacer la receta de L'exquisit (he probado unas cuántas, y ¡nunca fallan!).
Cambié un poco las cantidades, pero con esto da para seis medianos o doce pequeños. Usé las tres variedades de salchichas que teníamos, así que basé en su tamaño y número el tamaño de cada bollito.

Y añadí una de las últimas mejoras que le hemos dado a los pretzels, hervirlos no solo en agua con bicarbonato de soda, sino en una mezcla de agua y cerveza con bicarbonato de soda.
Todo empezó hace meses, en casa de mis padres, con una Heineken. Yo quería dar un toquecito y el taster y mi madre acabaron echando lata entera y parte de otra... Sí, efectivamente, meten su zarpa en la comida que YO estoy cocinando.

En lugar de hacer la salsa de queso y cerveza que tanto me gusta para los pretzels, vi tan convencida con la suya a Sonia, que también se la copié. ¡¡El resultado es estupendo!!
Os dejo la receta, en este enlace tenéis la de L'exquisit, y si queréis ver un paso a paso, para haceros una idea, también nos dejó en su blog un link a Picture the recipe.
Todo dicho! Si vais sin prisas y sois pacientes, me cerráis bien esos panecillos, pero la verdad es que no me disgusta cómo quedan los medioabiertos (y en mi caso, era una forma de distinguir la salchicha que iba dentro).

Schwangerbrezel mit Wurst (Pretzels preñados a la alemana con salsa de mostaza y miel)
Ingredientes (para 6 panecillos medianos):
- 3 gramos de levadura fresca
- 2 cucharaditas de azúcar moreno
- 120 ml de agua templada
- 20 gramos de mantequilla, derretida
- 215 gramos de harina (empecé con 200 gramos)
- 1 cucharadita de sal
- Salchichas de frankfurt (yo usé tres de carnicería, según la pieza, calcularemos el tamaño del pan)
Para hervir los pretzels...
- 300 ml de cerveza
- 450 ml de agua
- 20 gramos de bicarbonato de soda
Toque final...
- 1 huevo batido (o 1 yema)
- Sal gorda
- Otras opciones son queso rallado o semillas
Para la salsa de miel y mostaza...
- 40 gramos de mayonesa
- 2 cucharaditas de miel
- 2 cucharaditas de mostaza
- 1 cucharadita de zumo de limón
- 1 pizquita de sal

Preparación:
Preparamos la masa...
1) Mezclar el agua con la levadura y el azúcar y dejar reposar 10 minutos.
2) Añadir la mantequilla derretida a la mezcla de levadura.
3) Mezclar la harina con la sal, hacer un hueco en el centro y agregar la mezcla de la levadura.
4) Amasar hasta tener una mezcla homogénea y una textura elástica, llevará unos 5 minutos con amasadora.
5) Hacer una bola con la masa y dejar en un bol engrasado, tapado con film transparente durante 90 minutos, en un lugar cálido y sin corrientes (no se me ocurre ninguno en el junio madrileño...).
6) Pasado este tiempo, deshinchamos la bola, amasamos un poquito y dividimos en porciones iguales. Aquí ya podéis jugar con lo que vayáis a meter dentro :P
Mis bollitos eran de 65-70 gramos cada uno ;)
7) Estiramos cada porción con un rodillo y formamos rectángulos, más largos que los trozos de salchichas, para que las podamos "encerrar" bien.
Ponemos una salchicha en el centro y cerramos el pan. Hacemos lo mismo con todos los bollitos, si no sellamos bien, se abrirán al hervir.
Esta vez es algo que había asumido que iba a suceder :P
8) Mezclar en un cazo el agua, cerveza y bicarbonato y llevar a ebullición.
9) Cuando hierva, bajamos el fuego y metemos cada pretzel unos 20-30 segundos.
Al sacarlo, lo ponemos en la bandeja en que vayamos a hornear.
10) Pincelamos nuestros panecillos con el huevo batido y añadimos la sal o lo que vayamos a poner.
11) Hornear a 200º durante 18-20 minutos (en el caso de los míos).
El tiempo va a depender del tamaño. Si vemos que se han dorado lo suficiente, pero aún no están hechos, tapamos con papel de aluminio y seguimos. A mí no me hizo falta (esta vez).
Para la salsa...
- ) No es más que mezclar los ingredientes y servirla con los pretzels ;)
¿¿Os animáis??

sábado, 23 de junio de 2012

HEMC #57 - Calabacín (¡¡por los pelos!!) - Clafoutis de tomatitos pera, calabacín y queso con nueces

El otro día iba a preparar mi receta estrella para el HEMC. Era una pizza, basada en una que me encanta de mi italiano favorito, con trigueros, setas, calabacín (claro!) y berenjena. Llegué a casa con mi calabacín, y a la hora de hacer la cena lo había perdido.
Sé que sospecháis del taster, por su alergia, pero lo perdí antes de que él llegase.
Yo creo que lo tiré a la basura sin darme cuenta... Otra cosa no se me ocurre... Fue frustrante, aunque también tuvo su gracia buscar un calabacín hasta por el bolso.
La pizza, con una masa de cerveza, fue de trigueros, tomates cherry, setas y cebolla. Así que no podía ser mi segunda aportación al Hecho en mi cocina.

hemc #57 - calabaciín
¡¡Aún tenéis hasta el lunes 25 para participar!!
Pero sí me valía el clafoutis de tomatitos pera, calabacín y queso con nueces que preparé hace ya unas semanas, basado en una receta del libro de Béatrice Peltre.
No es difícil encontrar en su repertorio recetas con berenjena, calabacín y demás compañeros, y tampoco lo es ver algún twist en clásicos franceses, como este clafoutis salado.
Aparece en el apartado de comidas casuales con amigos, y ella añade en la masa de los huevos albahaca fresca picadita, que yo no tenía; mi receta lleva menos cantidad de leche, porque es desnatada, y la suya entera; y en lugar de nata usé la misma cantidad de crème fraîche.
El queso también lo he cambiado, yo usé queso con nueces (ñam ñam!!), pero ella pone Comté rallado en la masa y por encima queso de cabra desmigado, por si os gusta más su propuesta.

Y con este rollo que os suelto, y a pesar de mi percance con la pizza, os dejo con esta estupenda receta. Está rico calentito, pero también bien frío, más en estas fechas, así que os animo a probarlo! :) Si queréis ver mi otra aportación para el evento HEMC, preparé unos muffins de calabacín con pollo, feta y albahaca, que también salieron de La tartine gourmande.

Clafoutis de tomatitos pera, calabacín y queso con nueces
Ingredientes (para 2 moldes de unos 15 cm):
- 25-30 ml de aceite de oliva
- 1/2 cebolla picada
- 2 ó 3 ramitas de tomillo
- 1 diente de ajo, picado
- 300 gramos de tomates cherry (en mi caso pera)
- 2 cucharaditas de vinagre balsámico
- 1/2 cucharadita de azúcar moreno
- 1 calabacín pequeño, cortado en rodajas muy finas
- 25 gramos de maizena
- 60 ml de leche desnatada (entera habría que poner unos 80 ml, siguiendo las proporciones de la receta)
- 2 huevos
- 80 ml de crème fraîche (se puede usar nata)
- Sal
- Pimienta
- 50 gramos de queso con nueces rallado

Preparación:
Cocinamos los tomatitos...
1) Calentamos 20 ml de aceite en una sartén, a fuego medio.
Cocinamos la cebolla picada y el tomillo durante 4 minutos, hasta que la cebolla esté blandita y el tomillo suelte el aroma.
2) Agregamos el diente de ajo y cocinamos durante un minuto.
3) Añadimos los tomates, cocinamos 2 minutos, moviéndolos y dándoles vueltecitas.
Echamos ahora el vinagre balsámico y el azúcar, mezclando bien. Lo dejamos cocinar durante 4 minutos.
Retiramos el romero y reservamos en un plato (vamos a usar la sartén para el calabacín).
Doramos el calabacín...
1) En la misma sartén, calentamos 5-10 ml más de aceite (según lo que nos haya quedado en ella).
2) Doramos las rodajitas de calabacín, a fuego medio-alto, 30 segundos por cada lado.
No hay que amontonar las rodajitas, así que lo haremos en las tandas que haga falta. Yo en dos veces lo tenía.
Reservamos.
Preparamos la masa del clafoutis...
1) En un bol batimos los huevos.
2) En un tazón, disolvemos bien la maizena en la leche. Se lo añadimos a los huevos batidos y mezclamos bien.
3) Agregamos la crème fraîche y parte del queso rallado (1/3 o la mitad) y mezclamos bien. Salpimentamos.
A por el clafoutis...
Yo unté con mantequilla el molde y lo enhariné. Béatrice lo engrasa con aceite.

1) Colocamos los tomatitos y el calabacín en la base del molde.
2) Vertemos la masa de huevo.
3) Echamos el resto del queso rallado (nos habrán quedado 25-30 gramos) por encima.
4) Hornear a 200º durante 30 minutos, o hasta que esté dorado. Yo lo dejé exactamente ese tiempo.
Et voilà! :P

Hace justo un añito: Hacía unas de "mis" galletas más ricas de lima y limón que a pesar de no ser muy bonitas, fueron un éxito.

lunes, 18 de junio de 2012

Helado de menta (de la de verdad de la buena) con pepitas de chocolate

Sigo dando la lata con los helados. Mi intención es que me confundáis con los Mattus de Häagen Dazs y hacerme un hueco entre los señores de Ben&Jerry. Y hoy os traigo un gran reserva (bueno, vale, reservar reservar, no reservamos mucho).

Es del año pasado, y estaba tan, tan, tan rico, que debe de ser que no quería compartirlo, porque, para ser exactos, y según fechas de la foto, es del 26 de junio. No solo del año pasado, sino de hace casi un año.

Pero se merecía que le hiciera un huequecito aquí. Nos encantó a todos. Al taster, amante de la menta; a mi padre, que come lo que le den; a mi madre, la señora que no come dulces ni postres; a mí, que odio las After Eight y la crema de menta, pero no el sabor a menta.

Es una de esas recetas que, ya cuando la preparas, y solo por el olor, y por ver lo naturales que son los ingredientes que estás usando, te hacen saber que tiene muuuuuchas posibilidades :)
Nada de helados verdes que te quiero verde, nada de aromas en gotitas de menta. Una plantita de menta, infusionar bien sus hojitas, y el resultado es genial.
Un toque casi imprescindible lo da el chocolate. No incorporamos pepitas, ni rallamos chocolate y lo echamos, sino que derretimos chocolate, le pusimos un pelín de aceite, y lo vertemos de una jarrita en la heladera al final del proceso. Tachán, ¡se convierte en virutita nada más tocar el frío!

Seguimos esta receta de Making life delicious. Si tenéis intención de hacer el helado, os recomiendo que os paséis por el enlace, donde hay un paso a paso en fotos para no perderse nada. Os dejo también cómo lo hicimos nosotras :)

Helado de menta con pepitas de chocolate
Toda mi intención es dar envidia. Lo de debajo del mantel es la toalla de la playa, ¡sí! Gracias por fijaros sin que tenga que avisaros.
Ingredientes:
- 1/2 litro (2 tazas) de leche o nata ligera
- 250 ml (1 taza) de nata para montar (alta M.G.)
- 1 taza de hojas de menta (o al gusto)
- 4 yemas de huevo
- 120 gramos de azúcar
- Una pizquita de sal (opcional)
Para los chips de chocolate...
- Chocolate con leche o negro (a ojo)
- Aceite (echaremos un par de gotitas, es solo para que se quede duro al echarlo en el helado)

Preparación:
Para cuando acabemos el paso seis tenemos que tener preparada una fuente grande llena de agua muy fría y hielos. O lo hacemos antes y reservamos en la nevera, o pedimos a alguien que nos ayude mientras hacemos el paso seis (paso en el cual no podremos hacerlo nosotros, ¡¡de ninguna manera!!).
1) Mezclamos en un cazo la leche o nata ligera con la nata de montar y añadimos la hojas de menta, que sumergimos bien.
2) Cocinamos a fuego medio, hasta que veamos que la mezcla va a comenzar a hervir (yo lo llamo que quiere hervir :P ), que será cuando lleve unos 5-10 minutos en el fuego.
3) Sacar del fuego y dejar reposar unos 20 minutos, para que la mezcla tome bien el sabor de la menta.
4) En un bol batimos bien las yemas, y les añadimos el azúcar y la sal.
5) Cuando hayan pasado los veinte minutos de la menta, le añadimos las yemas, sin parar de mezclar con una cuchara.
6) Ponemos la mezcla de nuevo en el fuego, a temperatura baja-media, sin parar de mezclar, con una cuchara de madera, hasta que veamos que ha espesado un poquito. Hay que tener mucho cuidado, porque no queremos que se cocinen los huevos.
7) Censurado. Carlos me ha pillado...
8) Colamos en una fuente o bol nuestro helado, para descartar la menta, que presionaremos bien, para que suelten todos los justo que le queden.
9) Ponemos este bol sobre el baño de hielo que habíamos/nos habían preparado, y mezclamos unos minutos para que se enfríe lo más rápido posible nuestra "natilla".
Cuando esté fresco, a la nevera, y ahí lo dejamos entre 4-24 horas antes de llevar a la heladera (a la que queremos que llegue muy frío :P ).
10) El momento heladera es sencillo, instrucciones del fabricante. En mi caso, tardó unos 20 minutos.
Mientras la heladera trabaja, derretimos el chocolate, añadimos un poquito de aceite, mezclamos, y reservamos.
Cuando el helado esté hecho, unos 20 minutos, echamos el chocolate derretido, sin parar la heladera.
El chocolate se pondrá durito, se mezclará por todo el helado, pararemos la máquina, echaremos en un recipiente, y al frigo, donde es mejor dejarlo unas 3-5 horas antes de probarlo.

Hace justo un añito: Un flechazo me llevaba a preparar unas galletas de lo más fresquitas y veraniegas, con coco y lima.

martes, 12 de junio de 2012

HEMC #57 - ¡¡Calabacín!! - Muffins de calabacín con pollo, feta y albahaca


Antes de mi conversión de voiyeur a blojera, seguía cada mes el evento de Hecho en mi cocina. Veía la larga (a veces larguíiiiiiiisima) lista de fotos y recetas presentadas en el HEMC del mes, iba pinchando en los enlaces más apetecibles, me guardaba las recetas que más me convencían...
Supongo que a partir de ahí llegué a conocer muchos de los blogs que luego visitaba habitualmente. Algunos siguen, otros se irían, y a algunos los dejaría en el camino.
¿Quién sabe si no llegaría desde un HEMC a Albahaca y canela, Cocina a tiempo parcial y la Nek0cina, que ya por aquellos tiempos eran mis más mejores favoritos?

hemc #57 - calabaciín

Los HEMC han vuelto, y curiosamente la anfitriona es mi más mejor favorita Ana, de Cocina a tiempo parcial :P El ingrediente elegido es el calabacín, que me encanta, pero al que el taster es alérgico, así que no lo uso todo lo que me gustaría. Suerte que Ana me tiene mucho cariño y decidió darme una excusa para usarlo de manera inevitable :)

Y he hecho una receta en la que tal vez el calabacín no se vea, pero lleva, y mucho, y sabe, y bastante, y es un bocadito delicioso. Decidí hacer una receta del libro del que os hablaba ayer, La tartine gourmande, de Béatrice Peltre, porque sé/creo que a Ana le gusta el blog, y que le iba a dar un poquito de envidia. Mis fotos no son las de Béatrice, y una receta de cien no es un porcentaje muy alto, pero de esta manera, mi expat favorita y la más puñetera cabrita malvada (siempre está intentando darme envidia, ¡y lo consigue!) se hace con una receta del libro de La tartine :P
Ya solo falta que publique el otro centenar!!

Os dejo con estos muffins, tras la receta, alguna sugerencia, y las cantidades adecuadas para hacer ¡¡solo 4 muffins!!
La original lleva harinas de quinoa y demás, pero yo he usado harina normal y harina de centeno, aunque podéis modificar las cantidades y usar solo la normal. A mí el toque que daba la de centeno me ha encantado.

Muffins de calabacín con albahaca, pollo y feta
Ingredientes (para 8 muffins):
- 25 gramos de avellanas
- 2 huevos
- 60 ml (4 cucharadas) de aceite de oliva
- 70 ml de buttermilk/suero de leche
- 80 gramos de harina
- 70 gramos de harina de centeno
- 1/2 cucharadita de levadura química
- 1/4 de cucharadita de bicarbonato de soda
- Una pizca de sal gorda
- 60 gramos de dados o tiras de pollo asado (o jamón, chorizo...)
- 40 gramos de feta (o Comté, Gruyère, Emmental...)
- 200 gramos de calabacín, rallado
- 2 cucharaditas de albahaca fresca picada
- Pimienta

Preparación:
1) Tostamos las avellanas en el horno o en una sartén, en cualquiera de los dos casos valdrá con poner la temperatura medi alta unos 5 minutos (en el horno tal vez el doble).
Sacamos, quitamos la piel, picamos desigualmente con un cuhillo, y reservamos.
2) En un bol batimos los huevos, añadimos el aceite y el buttermilk y lo integramos bien.
3) En otro bol mezclamos la harina, bicarbonato de soda, levadura química y sal, y se lo agregamos a la mezcla de los huevos.
Mezclamos solo hasta que esté incorporado.
4) Repartimos en la masa los taquitos de pollo, el queso en dados, el calabacín bien ralladito, la albahaca picada y las avellanas.
5) Colocamos en un molde para muffins, engrasado, o bien con cápsulas de papel, y ponemos por encima unas cuántas avellanas picadas más.
6) Hornear a 200º durante 10 minutos, luego bajamos la temperatura a 180º y cocinamos durante 15-20 minutos más. Si se nos doran muy pronto, tapamos los muffins con papel de aluminio.

Se pueden tomar calientes o a temperatura ambiente.

Más cositas...
- La receta de Béatrice lleva jamón, yo puse pollo, pero creo que también quedaría muy bien con un chorizo suave (que nos quede todo el sabor).
- En cuanto al queso, la receta original usa Comté, y recomienda Emmenthal o Gruyère como alternativas. Yo usé feta, porque me apetecía probarlo así.
- El queso lo podéis añadir rallado o en daditos.
- He hecho también una tanda para que salgan solo 4 muffins, ajustando los ingredientes, y he dado con una proporción estupenda, os dejo las cantidades por si os apetece hacer una racioncita de usar y tirar ;)
He usado 1 huevo, 30 ml de aceite de oliva, 45 ml de suero de leche, 40 gramos de harina normal, 40 gramos de harina de centeno, 1/2 cucharadita de levadura química, una pizca generosa de bicarbonato de soda, una pizquita de sal gorda, 40 gramos de pollo en dados, 30 gramos de feta en dados, 80 gramos de calabacín rallado, un puñadito de avellanas, albahaca y pimienta a ojo.
- Lo ponéis sobre una cama de ensalada, ¡y queda genial!

Hace justo un añito: El postre de mi cena oriental eran unas barritas de kumquats deliciosas.

lunes, 11 de junio de 2012

Libros de cocina - La tartine gourmande, de Béatrice Peltre


Este es uno de esos libros de cocina que nacen a partir de un blog, y eso siempre facilita saber si nos gusta, o qué nos vamos a encontrar. Por lo general, si te gusta el blog, ¡¡te gustará el libro!!
El de la francesa (instalada en Boston) Béatrice Peltre, La tartine gourmande, es una extensión de su blog, así que no necesita mucha presentación, y con darnos un paseo por su blog, sabemos qué vamos a encontrar en las páginas de este libro.

Si tuviéramos que resumirlo, podemos decir que destaca por su doble sencillez. Fotos preciosas, de colores muy agradables, cuidadas pero también sencillas, y recetas fáciles y sencillas. No solo es un recetario, pues está lleno de anécdotas, vivencias, recuerdos de infancia de Béatrice Peltre.

Esta infancia en la campiña francesa se aprecia perfectamente en muchas de sus recetas, que con pequeñas variaciones, y por lo que cuenta, son giros que le ha dado a aquello que comía cuando aún vivía con su familia en Francia. Como en todos los libros de cocina, predominan una serie de ingredientes, aquellos que más le gustan a Béatrice, y además es un libro en el que no nos encontramos gluten, pero si un montón de harinas, inlcuso de esas difíciles de encontrar.
Pero por el momento, he podido adaptar sin problema las recetas que he probado.

La tartine gourmande es uno de esos libros en los que no dejas de encontrar recetas que quieres hacer, que sabes que tienes que probar. Todas van precedidas de una introducción de Béatrice, en la que nos cuenta algo sobre esa preparación: cómo surgió, a quién le gustó, cuándo la prepara, dónde la conoció, o nos aconseja cómo sustituir algún ingrediente, servir el plato o darle un giro. Igual que en las largas disertaciones de cada bloque, en el que se nos abre el apetito solo leyendo una descripción de lo que nos vamos a encontrar.


Las recetas, como digo, muy sencillas, vienen muy bien explicadas, paso a paso, con los ingredientes expresados en gramos, onzas, mililitros y tazas, un aspecto que me encanta, pues las conversiones taza-peso no siempre son correctas en el tema de harinas y demás, y cada uno tiene sus manías a la hora de medir los ingredientes. Las fotos, hechas por Béatrice Peltre, están muy cuidadas, y son preciosas, sin dejar de tener ese aire sencillo. Esa sencillez estudiada, sí, pero que entra por los ojos, y que no hace que tu plato, a pesar del toque rústico, sea menos que el suyo :P
Otro acierto es que a ninguna receta le falta su foto, algo que me parece justo, ya que, si en el blog cada receta tiene su foto, ¿por qué iba a faltarle al libro? Sigo pensando que, en un libro, ¡¡cada receta debería tener su foto!! Aunque sea asar un pollo con limón, ¡oye!

En cuanto a la estructura, hace honor a ese Recipes for an inspired life que subtitula La tartine gourmande. Me gustan los bloques en los que se ha dividido, y nos encontramos (tras uno inicial dedicado a los básicos, trucos, utensilios, ingredientes y recetas y técnicas básicas necesarias para algunas de las recetas) con cuatro apartados.
Desayunos y brunch para inspirar, del que me encanta su muesli, su avena, sus muffins, sus tortitas...
Comidas para inspirar, para tomar en casa, de picnic y para comidas con amigos. Este es el bloque que, por mis gustos, menos me llama la atención, aunque ya he probado tres de sus recetas (!!).
Cenas inspiradoras, en el que tenemos picoteos para fiestas, cenas para pasar el finde fuera de casa, cenas con amigos y cenas sofisticadas y elegantes. Es mi bloque favorito, junto con el de postres, aquí tenemos un montón de platos con arroz, queso, tomates, calabacines y berenjenas... Si te gustan sus ingredientes, ¡te gustarán sus recetas!
Y cierran el libro los postres (¡sí, para insipirar!). Se trata de un apartado en el que no nos vamos a encontrar con algo novedosísimo, ni con el último grito de la repostería, pero si un montón de dulces sencillos, fáciles de preparar, pero que satisfacen muy mucho :P Solo con deciros el título de sus apartados, os podéis hacer a la idea: memorias de la infancia en Francia, un amor por la fruta, hornear para el día a día, y preciosos e irresistibles postres.
Otro apartado lleno de ideas estupendas.

Un libro recomendable, como os digo, si os gusta su blog, si os gustan sus ingredientes favoritos (pues los vais a encontrar una y otra vez). Unas fotos y una presentación tan bonitas como cuidadas, y un montón de recetas de andar por casa, pero con un toque un poco diferente.

La Tartine Gourmande (Recipes for an inspired life) - Béatrice Peltre
Editorial: Roost Books
Fotografías: Béatrice Peltre
Fecha de publicación: Febrero de 2012
Páginas: 320
ISBN: 9781590307625

Podéis visitar el portal del libro.
Ahí podéis echar también un vistazo a unas cuántas páginas, para ver un poquito las fotos y presentación.
Si queréis, también se puede ver el índice aquí.
Para comprarlo, es sencillo encontrarlo en Amazon.es y en BookDepository. Aunque, a día de hoy, he visto que en ambos sitios ha subido el precio muy mucho.

jueves, 7 de junio de 2012

Helado de Guinness con pepitas de chocolate



Y después de tanta disertación y divagación con los helados, ¡¡hoy toca!! Vamos a ponernos las botas, las sandalias, o lo que más nos guste calzarnos para tomar un helado.

Este es el primero que hemos hecho esta temporada, un helado de Guinness que está estupendísimo. Y lo dice una no cervecera, a la que le encanta la cerveza de cualquier modo, ¡¡menos en un vaso!!

Había dos recetas de helado con Guinness que me llamaban mucho la atención, una es la de The perfect scoop, de David Lebovitz, que podéis ver publicada en The kitchn; y la otra era esta de Cooking with Michele, que no lleva chocolate, y es en la que me basé para hacer este helado.

Está buenísimo, en serio, es increíble, ¡¡me encanta!! Se puede hacer solo, poner en la base unas olitas de sirope de chocolate o pepitas, cubrir al servir con sirope, como sea está estupendo.
La próxima vez probaré la que incorpora chocolate a la base, ¡¡ya os contaré!!

Helado de Guinness
Ingredientes:
- 240 ml de Guinness
- 250 ml (1 taza) de leche entera
- 65 gramos de azúcar
- 3 yemas de huevo
- 1/2 cucharada de miel (opcional)
- 250 ml (1 taza) de nata (mínimo 35% M.G.)
Para el chocolate...
- 25 gramos de chocolate negro para fundir
- Unas gotitas de aceite

Preparación:
La Guinness se puede cocinar y reducir un rato en el cazo al fuego, o bien incorporar directamente en el momento indicado en la receta, sin haber hecho nada antes con ella.
Cuando hago un helado en el que preparo una natilla al fuego, siempre preparo un baño de hielo, para luego enfriarla rápidamente. Llenáis un bol amplio o una ensaladera con muchos hielos y agua muy fría y lo sacáis cuando haga falta.
Nunca me ha pasado (por ahora), pero dice David Lebovitz que, si se nos hacen grumos en la natilla, porque se nos pasa un poco de calor, se arregla echando mano de la batidora, en un "y aquí no ha pasado nada".
1) (Paso opcional) En un cazo, llevamos la Guinness a ebullición, bajamos el fuego y dejamos reducir unos 5-7 minutos.
Reservamos.
2) En un bol batimos las yemas.
3) En un cazo calentamos la leche con el azúcar, la miel y la mitad de la nata, hasta que el azúcar esté bien disuelto y parezca que va a hervir.
4) Vertemos, poco a poco y sin dejar de remover con unas varillas, la mezcla del cazo a las yemas.
5) Devolvemos al cazo y seguimos cocinando, a temperatura media-baja, sin parar de remover con una cuchara o espátula, hasta que la masa espese y cubra la cuchara. Con mucho cuidado de que no hierva, nos salgan grumos o se nos cuezan las yemas.
6) Cuando tenga la consistencia adecuada sacamos del fuego y añadimos la otra mitad de la nata y la Guinness sin parar de mezclar.
7) Lo pasamos a un bol amplio, que tendremos dentro de otro más grande lleno de hielos y agua fría, para que enfríe todo bien, antes de llevar a la nevera.
8) Dejamos en el frigo 6-24 horas antes de llevar a la heladera.
9) A la hora de preparar el helado, seguimos las instrucciones del fabricante. En mi caso, en 25 minutos ya tenía el helado.
Si queréis añadir pepitas de chocolate, ponedlas en los últimos minutos; si las queréis hacer vosotros, derretid el chocolate, mezclar con el aceite, y verted en le heladera en el último minuto, se repartirá y solidificará solo; también podéis añadir el sirope en el recipiente en el que conservéis, o al servir.
Pasar de la heladera a un recipiente, cerrado herméticamente, y al congelador, al menos 3 horas antes de servir :)


Y en el recipiente de le heladera no quiero ver ni una gota, ¡todos a hacer el guarro y rebañar bien esa estpátula!!

miércoles, 6 de junio de 2012

Libros de cocina - The perfect scoop, de David Lebovitz

The Kitchn en la cocina de David Lebovitz.
Ayer os estuve dando la murga con los helados, y mencioné mi más mejor favorito libro dedicado a esta asignatura :P
Así que hoy os voy a dar la paliza con él. Eso sí, quede claro que pienso que no hace falta tener ningún libro de recetas de helados, que no hay un imprescindible, y que en Internet hay un montón de páginas y blogs que dan unas técnicas, trucos y consejos estupendos para hacer este dulce (con o sin máquina), y miles y miles de recetas, que podemos seguir paso a paso o personalizar.

Sin embargo, si tuviera que elegir uno, sería The perfect scoop, de David Lebovitz, al que seguramente ya conocéis, y del que también podéis sacar una buena ración de información heladera si os metéis en su blog.

Con esto, hoy no me voy a enrollar mucho, os cuento un poquito cómo va el libro por si os pudiera interesar.
Para mi gusto es un libro genial, por varios motivos, y es que me gusta tanto el toque personal de David Lebovitz, hablándonos de sus experiencias, introduciéndonos cada receta con sus impresiones o contando alguna anécdota, como el cursillo que nos da en la introducción del libro sobre ingredientes, técnicas y pautas; y las recetas son estupendísimas, para mi gusto, algunas para seguir al pie de la letra, otras para improvisar sobre ellas o a modo de inspiración.
Creo que en ese sentido, ha logrado un volumen estupendo, que cubre casi todo lo que podemos necesitar para hacer helado (y sus acompañamientos) en casa.
La única pega la encuentro en la escasez de fotos, si bien hay que decir que, si en otro tipo de comida viene bien ver la presentación el color o demás, a mí un helado me entra más por el sabor que por el aspecto. No necesito un colorante verde para que el helado de pistacho o menta me entre por los ojos, si pone que es menta o pistacho, quiero probarlo, y luego ya decido si está a la altura, o mucho colorante y poco más. Las que hay, eso sí, son, como poco, apetecibles :P

Helado de leche malteada de The perfect scoop, para repetir mil veces.
En cuanto a la estructura, hay una introducción en la que David nos habla de su relación con los helados, en el capítulo de Básicos nos enseña a conseguir una base perfecta para nuestro helado, un paso a paso (con fotos), una guía completísima y explicada de ingredientes, y otro apartado para la maquinaria, utensilios y técnicas.
Un bloque que me encantó, y que es una guía muy completa y sencilla, nada pesada, para empezar a hacer helados.

Después, las recetas, cada bloque va con su introducción: qué tipo de recetas vamos a encontrar, nos suele dirigir a alguna que quiere mencionar especialmente, y cada una va también introducida. Las recetas muy bien explicadas, el libro tiene una tipología muy clara, los ingredientes van en tazas, pero también en gramos o mililitros.
Otra cosa muy útil es que, además del índice general, cada bloque de recetas tiene su propio índice.
En cuanto a las categorías de preparaciones: Helados, sorbetes y sherbets, y granitas. Los siguientes son un capítulo de salsas y toppings, uno de "tropezones", más finamente llamado mix-ins, y uno genial de cestitas en las que servir nuestros helados (desde galletas o barquillos, hasta brownies, nidos de merengue, crêpes...). También nos da consejos sobre qué sirope, cachito o barquillo hacerle a nuestro helado según el sabor.

En resumen, un libro completísimo y muy recomendable si queréis tener todo lo necesario para hacer helados en un volumen. Si no, vuelvo a repetir, opino que en Internet hay un montón de recursos que hacen prescindible cualquier libro.

The perfect scoop - David Lebovitz
Editorial: Ten speed press
Fecha de publicación: 2007
Páginas: 256
ISBN: 9781580088084

Si queréis echar un vistazo al libro, para consultar el índice o un pequeño extracto, en Amazon podéis hacerlo. Un poquito de promoción en la web del autor.

martes, 5 de junio de 2012

Va de helados!!

Helado de cerezas (sin huevo)
El otro día iniciamos la temporada heladera casera en casa! No la de comer helados, eso lo hacemos todo el año (porque un brownie, por mucho diciembre que sea, no es brownie sin su helado, ¿verdad?).
Hablo de algo más divertido, ¡¡hacer los helados en casa!! Para eso, sí que hacemos como con las frutas, y respetamos las fechas :P

El año pasado ya dejé por aquí alguna de las recetas que hice con la heladera que me regaló el taster. Probamos un montón de sabores, pudimos hacer aquellos que siempre quisimos, y que los heladeros no nos brindaron.

No soy ninguna experta en el tema de los helados caseros. Pero bueno, ya incluso antes de haber recibido el regalo del taster, yo había ido investigando (porque sabía que mi vida necesitaba una heladera). Así que había leído artículos, libros, y un montón de cositas, y he pensado que no estaría mal reunir aquí las que más me ayudaron, por si a alguien le pudieran interesar. Sobre cómo usar la heladera, no hay mucha parafernalia, es cuestión de hacer la base del helado, siguiendo la receta, preparar unos cachitos si queremos encontrarnos tropezones (tengo una amiga a la que esta palabra le encanta!!), y no llevar a la máquina hasta no tener fría la mezcla. Luego, cuestión de seguir las instrucciones de nuestra heladera, y pensar con qué nos lo vamos a zampar.

Peeeeeeeeero, también se puede hacer helado sin heladera. Lleva más tiempo, pero dicen que puede salir igual de bien. Nunca lo he probado, y creo que, si la idea es hacer bastantes helados (en casa el año pasado no entró ni uno de supermercado, ¡es un vicio!), merece la pena hacerse con uno de estos cacharritos. Cada vez son más fáciles de encontrar, y el otro día vi que ya hay unas cuántas en el Corte Inglés, aunque sigo pensando que Amazon es quien ofrece más variedad, por 40-80 euros hay varias que parecen bien decentes, pero incluso por menos podemos hacernos con una heladera (o heladora!).
Si aún así, os queréis estrenar con uno hecho "a mano", os dejo unos enlaces interesantísimos que leí, cuando pensé que mi primer helado casero, sería hecho a base de tiempo y paciencia.

¿Quién nos enseña a hacer helado sin heladera?
- DeNikatessen ofrece un tutorial que lo deja todo muy clarito, y aporta trucos, técnicas y demás.

- David Lebovitz, mi maestro heladero, tiene también una entrada dedicada al tema en su blog. Para mí es un imprescindible, pero dejémoslo claro, soy una frek de la faceta heladera de David.

- Una de mis referencias favoritas a la hora de hacer helados, es Scoop adventures, que también tiene su tutorial.

- Y para sacar nota, o pasar un buen rato, un artículo a fondo de Serious eats, que además se puede completar con la receta de helado de vainilla sin máquina.

Bases de nuestro helado :P
Helado con Philadelphia y Oreo (base tipo natilla en la que usamos un huevo entero)
Sea con máquina, o con más paciencia que un santo, nos vamos a encontrar con distintos tipos de helados o recetas, no hablo de una clasificación rigurosa, esta que menciono es una clasificación de andar por casa.
En primer lugar, mi favorita, es la modo natilla de huevo (estilo francés). Para preparar la crema de nuestro helado usaremos huevos, normalmente solo las yemas, con las que hacemos una especie de natilla antes de enfriar y llevar a la heladera. La natilla tendrá algún sabor, ingredientes adicionales, y luego añadiremos los cachitos que queramos.
En casa, alguna vez, hemos sustituido las yemas por huevos enteros, ajustando las cantidades, y si cocinas bien la natilla, con cuidado, no hay ningún problema, ni afecta en el sabor.
Para mi gusto, es como mejor quedan, mis favoritos en textura, y también en sabor. Solo hay que tener cuidado al hacer la natilla de que los huevos no se nos cocinen, y ya está :) Ya os digo, es una preferencia personal, y solo me salgo del modo natilla de huevo cuando hago algún helado o algún sorbete de frutas, en los que tiro de agua, leche o leche condensada.

El segundo modo, es similar, la podríamos llamar tipo natilla de maizena (está dentro de las estilo Philadelphia), y está claro, usa maizena, en lugar de huevos. Es una buena opción para aquellos que no quieran usar huevo, y es cierto que puede parecer que el huevo va a dar más sabor indeseable que la maizena, pero a mí este método no me gusta demasiado, tal vez sea que no probé con la receta adecuada, pero si puedo evitarlo, no lo uso :P
Por mucho que la crema tenga la misma textura al sacarla del cazo, no lleva la grasa que nos aportan las yemas.

La tercera manera, llamémosla batido, es la más fácil y rápida, pues al no necesitar cocción, se puede llevar a la heladera directamente, o como mucho, necesitará un par de horitas en el frigo.
En casa nos ha servido para helados hechos con frutas, ya lleven agua, leche, leche condensada...
Se trata de hacer un batido, y en lugar de bebérnoslo, llevarlo bien frío a la heladera. Como veis, rapidísimo.
Aquí ya podemos encontrar sorbetes, que son básicamente un batido de frutas, a veces algo de agua, azúcar, y si queremos algún licor, hierba o especia; o bien los sherbets, cuya diferencia con los sorbetes es que llevan algún lácteo, sea en forma de leche, nata, yogur, buttermilk...

- En Scoop adventures también se habla un poquito de esto.

- Una batalla helado de vainilla amaizenado VS helado de vainilla con yemas, en Making life delicious.

Ingredientes básicos
Helado de leche malteada (uno de mis favoritos, de Lebovitz, con huevos o yemas)
Si nos hacemos con un libro de helados, seguramente encontremos una clasificación bien amplia de esto, lo mismo si entramos en alguna página con un artículo bien desarrollado o un tutorial. Así que, posiblemente, a mí me falten muchas cosas, pero estas son las que creo que siempre hay que tener a mano.

- Lácteos. Casi todas las recetas que sigo llevan una base de lácteos. Que puede ser una cantidad de nata de postres (de 35% M.G. o más) o ligera (11-18% M.G.) con otra de leche entera.
Los porcentajes de uno y otro ingrediente variarán (suele ser mitad y mitad), y aquí también podemos jugar con ellos, por necesidad, o lo que sea. Si en casa no teníamos leche entera, y hemos usado desnatada, ajustando la nata y bajando la leche, hemos conseguido buenos helados.
Y una nata ligera la podemos improvisar en un momento mezclando leche con nata de montar. Sea o no ortodoxo.

También hay recetas en las que tiraremos de yogur, sour cream, queso cremoso... Y nos darán unos helados geniales :)

- Azúcar. Por el tema de la congelación, lo ideal es usar un azúcar invertido, pero nosotros nunca lo hemos hecho. Siempre hemos utilizado azúcar normal. Y en serio, para hacer un helado en casa, va bien! Nunca hemos tenido problemas de conservación, cristalitos, ni nada.

- Huevos. Ya os he dicho que mis recetas favoritas son las que usan huevo, y generalmente, las recetas piden solo las yemas.
Voy a seros sincera, si alguna vez hemos tenido escasez en casa, hemos ajustado la cantidad, sustituyendo huevos enteros por yemas (siempre teniendo en cuenta el peso), y no han sabido raros, ni la natilla se nos ha chafado por las claras, ni nada raro.

Sobrarán un montón de claras, pero siempre podéis hacer con ellas unas pavlovas, merenguitos, tejas o barquillos para servir el helado...

- Alcohol. no es imprescindible, pero siempre es bueno añadir un poquito, pues ayuda a que nuestros helados no sean una piedra, por aquello de que el alcohol no se congela :) En algunas recetas lo usaremos por el tema del sabor también.
En casa siempre añadimos algo, por aquello de que, si Lebovitz lo dice en The perfect scoop, tiene que ser cierto. Seguimos la pauta de no añadir más de 45ml de un alcohol (gradación 40%) para cada litro de mezcla.

- Otras cosas.
Partiendo de lo anterior añadiremos los ingredientes que hagan nuestro sabor.
Frutas, chocolate, Nutella, mantequilla de cacahuete, café, dulce de leche, especias, aromas, extractos, hierbas y demás harán nuestro helado.
Podremos añadir los trocitos que más nos gusten, en forma de chocolatina, galleta, chips, frutas frescas o escarchadas, frutos secos. Cualquier cosa para convertir nuestro helado en un "Ríete tú de Ben&Jerry".

Si son ingredientes de la base, los añadiremos en el momento de hacer la natilla, cuando corresponda, o bien aromatizaremos previamente (en el caso de té, vainilla, canela...), y si son cachitos, yo los pongo al final del proceso de la heladera, un par de minutos antes de parar la máquina. E incluso esos cachitos los dejo con antelación preparados en el frigo, para que vayan lo más fríos posible.

Utensilios
Helado de leche malteada 
Más allá del desembolso inicial de la heladera, casi todo lo que usaremos son cosas que hay en casa.
Batidoras de mano o vaso, sobre todo para los de frutas; un cazo para preparar esas bases tipo natilla; espátulas y cucharas de madera para pasar el helado de la máquina al recipiente; y fiambreras y recipientes para conservar el helado en el congelador (podéis reciclar las fiambreras de plástico en las que vienen los helados del super, pero si tenéis una tipo corcho blanco o acartonada, son mejores).

Hacer el helado es muy fácil
1) Haremos la base, bien sea mezclar y batir; bien se trate de hacer una natilla.
2) En el caso de la natilla, combiene tener preparado un baño de hielo. Un bol bien amplio lleno de hielos, para poder poner dentro otro bol con nuestra base al sacarla del fuego, y que se deje de cocinar y se enfríe lo más rápido posible.
3) Dejar enfriar la base, unas 4-8 horas en la nevera. No queremos llevar a la heladera nuestra mezcla hasta que no esté muy muy muy fría.
4) Preparar según instrucciones. Normalmente llevará unos 20-25 minutos que nuestro helado monte y se forme.
Si añadimos cachitos o sirope, lo hacemos al final, cuando faltan un par de minutos para que acabe el proceso. Pero esto es algo que habitualmente especifican las recetas.
5) Pasar el helado a un recipiente, tapar, y dejar en el frigo unas 2-4 horitas antes de servir.

¿¿Empezamos??
Helado de sirope de arce y Kit Kat (con yemas)
Hay webs en las que las recetas de helados juegan un papel casi protagonista, donde podéis encontrar de todo, y también hay muchas webs que de vez en cuando publican alguna receta de helado.
Lo que más me gusta es que no solo se sacan recetas, sino también ideas. Combinaciones de sabores que tal vez no se nos habían ocurrido. Luego podemos jugar a ajustar ingredientes, variarlos, a cambiar la técnica (podemos convertir un helado sin huevos en uno con huevos, o al revés).
También podéis ver las que he ido publicando en mi enredadera, en este enlace, o en la categoría de helados del índice de recetas.
Os dejo mis páginas favoritas.

- Scoop adventures. De aquí he sacado un montón de ideas y recetas, hay sabores para todos los gustos, combinaciones originales.

- Aunque si hablo de David Lebovitz no puedo hacer otra cosa que recomendar su libro The perfect scoop, en su blog hay también un montón de recetitas :) Podría decir aquello de "casi todo lo que sé lo aprendí de él". Así que no hace falta decir que he probado un montón de sus recetas, les he dado mi propio giro, las he pintarrajeado...
Sus recetas pasa sabores base son geniales, pero también tiene otras más originales, como estas dos, que no he probado, el helado de polenta y el de Roquefort y miel.

- We all scream es una página con recetas de helados ilustradas, divertido y original :)

- The frozen fix también tiene recetas e ideas estupendas

- Aunque no está actualizado hace tiempo, y no tiene un gran número de recetas, podéis encontrar algo interesante en Ice cream by coco cake.

- Los archivos de Triple scoop desserts son otro sitio para perderse.

Aunque estas otras no están tan centradas en helados, tienen algunos para morirse.
- Liliana, de Albahaca y canela, no se rinde a pesar de su intolerancia a la lactosa, tiene un montón de helados (con y sin lactosa), fijaos en este de queso y cilantro!

- En DeNikatessen también hay unos helados estupendos.

- Serious eats tiene un apartado que recoge recetas geniales de helados.

- De Dainty chef también he sacado alguna idea heladera.

- En el índice de Curly girl kitchen podéis ver sus recetas de helado.

¿¿Os gustan los libros tanto como a mí??
Una selección de reliquias y antiguallas
No he leído todos los libros de helado del mundo, y seguramente haya un libro maestro en algún sitio, así que yo recomiendo solo desde mi experiencia, que además de limitada, es subjetiva ;P
Para comprar estas cosas siempre tiro de Amazon y Bookdepository (esta no lleva gastos de envío en ningún pedido a España).
También pienso que, con toda la información que hay en Internet y en un montón de blogs, no es necesario hacerse con un libro, así que os lo recomiendo solo si de verdad os gusta tener este tipo de libros, si realmente os apetece. Si no, ya os digo, os podéis hacer un buen recopilatorio de recetas y aprender un montón de cosas sin pasar una página ;)
Os hablo de los tres que he leído, pues echar un vistacillo, lo he hecho con muchos, y no me han convencido, pero tampoco puedo juzgarlos.

The perfect scoop de David Lebovitz.
Si tuviera que elegir uno de los libros que he leído o a los que he echado un vistazo, me quedaría con este
Ya os hablaré de él, pero me parece el libro perfecto, aunque si tuviera que puntuarle, se quedaría en un 9/10 por el tema de las fotos. Ahora, con alguna foto más, sería un 12/10.

Ben and Jerry's Homemade Ice Cream & Dessert Book, de Ben Cohen y Jerry Greenfield (vamos, Ben&Jerry para los colegas).
Este libro no es un imprescindible. Si costase más, nunca lo hubiera comprado, pero por 4 euros, me di el capricho, y no me arrepiento para nada.
Es un libro divertido, no lleva fotos, sino ilustraciones, está en formato pequeñito. Como casi todos, te da unas ideas y técnicas para preparar helados, un análisis de los ingredientes, sus tres métodos distintos para hacer la base, y luego ya las recetas.
A mí, como amante amantísima de los helados Ben&Jerry's, lo que me aporta este libro es que, si las combinaciones de la heladería me gustan, las de su libro me tienen que gustar. Las recetas que he probado de él me han encantado, y la lectura me resultó amena.
Pero no es para un no fan de esta pareja, ni para alguien que quiera un libro con muchas fotos, ni para aprender a hacer helado (¡¡David Lebovitz!!).
Y de hecho, no creo que materialmente pueda costar más de 5 ó 6 euros.
Nota en mi ránking 8/10, nota objetiva si en lugar de Ben&Jerry pusiera Miguel&Rafa, un 5/10.

The ultimate ice crem book: Over 500 ice creams, sorbets, granitas, drinks and more, de Bruce Weinstein.
Tras leerlo decidí que no merecía la pena la compra. Dejémoslo entre aceptable y pasable... La instroducción me resultó interesante, con el apartado de técnicas, ingredientes y demás.
Pero cuando llegué a las recetas... Como mucho me pueden dar una idea de qué sabor mezclar, pero, es ese tipo de libro en el que vemos la misma receta veinte veces, cambiando sirope de arce por mermelada, avellanas por almendras, o plátano por manzana, sin variar el resto de proporciones, en algunos helados usaba ingredientes que, en mi caso, prefiero sustituir por otros, y sus recetas no me convencían del todo si las comparaba con otras.

Supongo que, si no existiera David Lebovitz, le daría un poquito más de nota, pero así las cosas lo dejo en un 4/10.

Ya que hemos llegado hasta aquí, ¿queréis algo para servir vuestro helado?
Profiteroles con helado de stracciatella (helado no casero)
Si en otros dulces la vista es importante, en el helado, es la combinación de sabores la que me lo presenta apetecible. Si me dices que tienes un helado de fresas y chocolate blanco, cierro los ojos y abro la boca, me da igual si lo han teñido de colorante azul, o si la bola es fea.
Sin embargo, nunca está de más presentarlo un poco resultón :) No hacen falta recetas específicas, un brownie, unos barquillos, cucuruchos comprados, siropes o frutas, ralladuras y virutas de chocolate pueden hacer el juego.
Pero en casa podemos hacer un montón de cosas, a nuestro gusto, y además, con la de claras que nos van a sobrar, ¡no es mala idea!
Os dejo algunos enlaces, aunque no he probado todas las recetas (¡todavía!).
- Mi forma favorita de aprovechar las claras para hacer unas tulipas, estas son de Bakers Royale.
- Estas cestitas hechas con frutos secos para servir helado, de Baked Bree, tienen una pinta estupenda.
- Los mini conitos de Just a taste son geniales!! Y están testados :P
- Algo más contundente es que tu tulipa parezca una Chips Ahoy, como las de Michael Ruhman
o las de Confectious.
- Estas galletas con macadamias y un toque de caramelo y café prometen con algunos helados (Coupon Clipping Cook).
- Ideas para tunear cestitos o barquillos comprados, en The swans.
-Sándich-brownie para helado, de Cheese and chocolate.

Si habéis llegado hasta aquí (que lo dudo!!), os propongo una cosa. ¿¿Tenéis alguna página favorita de dónde sacáis vuestras recetas de helados, o tenéis algunos publicados?? Si queréis, me podéis dejar vuestros enlaces favoritos o propios en los comentarios, y los añadimos en esta lista, así compartimos recursos para ponernos morados a helados este verano :)