jueves, 28 de febrero de 2013

Profiteroles de cacao rellenos de crema pastelera de fruta de la pasión y chocolate blanco

Profiteroles. Si es que hasta le sobra el -oles.
Ese postre que parece complicado, pero no-qué-va-en-realidad-es-muy-sencillo.
Ese postre que está tan rico cuando lleva crema, pero también helado, y además nata, y ¡ponme un poquito de sirope por favor!
Y sin embargo, miedo da pedirlo en restaurantes o comprarlo en pastelerías (por suerte, esto último da menos reparo).
Te dan cada cosa...
Gracias si la pasta viene descongelada...

Y oye, que cuando haces el auto-máster en pâte à choux (que en realidad es tirarse unas cuantas horas en casa hasta que lo consigues, lo que pueden ser 3 intentos, o 300), ya no se te resisten jamás.

Cuando vi en Citrus and candy sus profiteroles de cacao, rellenos de crema pastelera de chocolate y fruta de la pasión, pensé, ¿por qué no? ¡Hasta con cacao van a ser tuyos!
Por favor, ¿¿quién se puede resistir??
Qué añadir, que está feo-feo que yo lo diga, pero vaya postraco, sí, postraco he dicho.
La receta de los profiteroles ya la tenéis aquí, pero voy a insistir, por si aún queda alguien en casa que no ha pasado por la satisfacción de preparar sus profiteroles en casa.
Evidentemente, es una receta para torpes, recordad dónde estáis. Va con su método para esquivar la manga pastelera y su acabado rústico. Pero oye, ¡¡nadie os manda que lo hagáis como yo!!

De paso, os recomiendo también la crema de chocolate blanco y fruta de la pasión, que me ha encantado y sirve para más preparaciones (ideal combinada con un toque de cacao). No sé, por ejemplo podéis usarla para hacer una tarta con una base quebrada de cacao. O servida con un helado de chocolate.
¡Está de vicio! Y el chocolate blanco ayuda a suavizar el sabor de una fruta que pudiera parecernos un tanto fuerte, si no estamos acostumbrados.
Pero a lo que vamos. Aquí tenéis la receta original de los profiteroles con cacao. He seguido la proporción de ingredientes de Citrus and candy, pero he conservado mi manera de prepararlos (que es similar), y he cambiado el relleno por una crema pastelera de fruta de la pasión y chocolate blanco (me pareció que el chocolate negro iba a matar un poco demasiado el sabor de la fruta).

Y en serio, os animo a probar un día con esta pasta chox, que luego os sirve para mil preparaciones.
Hay que pillar el punto de horneado, que para mí es lo único que presenta alguna dificultad.
Cada receta da mil indicaciones diferentes, totalmente distintas a la siguiente que leéis, así que es dar con el método al que veáis que os adaptáis tu horno y tú.
Hecho una vez, hecho doscientas.

Profiteroles de cacao rellenos de crema pastelera de chocolate blanco y fruta de la pasión
Ingredientes:
Para la crema pastelera de chocolate blanco y fruta de la pasión...
Podéis reducir las cantidades, con esto os va a sobrar algo, pero ya os digo, está de miedo.
- 250 ml (1 taza) de leche
- 3 yemas de huevo (L)
- 40-60 gramos de azúcar (al gusto)
- 20 gramos de maizena
- 100 gramos de chocolate blanco, derretido
- 60 ml (1/4 de taza o 4 cucharadas) de pulpa de fruta de la pasión
Para los profiteroles de cacao...
- 30 gramos de harina
- 5 gramos de cacao en polvo
- 30 ml de leche
- 30 ml de agua
- 25 gramos de mantequilla
- 1 cucharadita de azúcar (podéis poner más, pero la pâte à choux no tiene que estar dulce)
- 1 pizca de sal
- 1 huevo M (si usáis uno L, mejor lo tenéis en un cuenquito, por si no tenéis que añadirlo entero)
¿Qué tal una cobertura y un poquito de alegría?
- Unos 40 gramos de chocolate blanco derretido
- Unas bolitas de chocolate con galleta, o crocanti de almendras, o cacao en polvo, o lo que os apetezca, para no dejar el blanco tan solito

Preparación:
Vamos a hacer la crema pastelera, que esta podemos prepararla un par de días antes...
1) Llevar a ebullición la leche en un cazo.
2) Mientras, batimos en un bol las yemas, el azúcar y la maizena con unas varillas, hasta que esté pálido y espesito.
3) Verter una pequeña cantidad de la leche en la mezcla de las yemas, sin dejar de remover.
Pasar ahora al cazo, también revolviendo.
4) Seguir cocinando a un fuego medio o medio-bajo (hay que ir controlándolo) durante unos minutos, sin dejar de remover, hasta que esté espeso (serán más o menos 5 minutos).
Ha de tener la consistencia de una crema, que se quede en la cuchara, que mantenga la forma si regamos con ella.
Lo importante es que no se cuezan los huevos y salgan grumos.
5) Cuando tenga esa textura, bajamos el fuego al mínimo, añadimos el chocolate derretido y la pulpa de la fruta de la pasión y cocemos 1 minuto más, a esa temperatura bajita, bajita y sin dejar de remover.
Pasar a un recipiente, dejar enfriar y pasar al frigo.
Si queremos evitar que se forme una costra, podemos poner papel film, que haga contacto con la crema.
A la hora de utilizar la crema, la removeremos un poquito.
Ahora ya tenemos vía libre para ponernos con los profiteroles...
1) Mezclar en un cuenco la harina y el cacao tamizados. Reservamos.
2) Poner en un cazo la leche, el agua, la mantequilla, el azúcar y la sal.
Calentar a fuego medio, y cuando la mantequilla esté derretida y todo bien mezclado, llevamos a ebullición.
3) Cuando hierva añadimos la harina (si usamos cantidades más grandes es mejor añadirla fuera del fuego y luego volver a este) y mezclamos bien con una espátula durante un minuto, hata que la masa forme una bola, se seque y se vaya a las paredes de la cazuela.
4) Apagamos el fuego, retiramos, y añadimos el huevo (entero si es mediano, poco a poco si usamos uno grande):
Mezclamos hatsa que la masa esté espesa, pero suave y brillante, que es cuando ya no hace falta más huevo.
5) Ahora toca formar los profiteroles.
En una bandeja forrada con papel de hornear les damos el tamaño y forma desados, según qué queramos preparar con ellos.
Yo, como soy una negada para la manga patelera, lo que hago es usar una cuchara para servir helado.
Si queréis tapar imperfecciones o alisar la superficie, os mojáis un poquito el dedo y aplanáis, queda perfecto.
6) Ahora toca el horneado.
Horneamos a 200º durante 20 minutos, luego bajamos el horno a 180º y dejamos otros 15-20 minutos. A partir de esos 15 minutos a 180º, si los dejo más tiempo, aguanto la puerta del horno con una cuchara de madera, para que esté un poquito abierta.
Apagamos el horno, los sacamos, abrimos con un cuchillito por un lado (si queremos hacer bocadillitos de helado), o hacemos dos incisiones en la base (si queremos rellenar de crema con una manga y que no se vea el roto), colocamos otra vez en la bandeja y dejamos en el horno apagado, con la puerta entreabierta durante 30 minutos.
Pasamos a una rejilla y dejamos enfriar por completo.
Estos eran grandotes, si son pequeñitos, hay que ajustar los tiempos.
La receta original indicada 210º durante 10 minutos, bajaba a 180º y le daba otros 15-20 minutos, luego pasaba directamente a uan rejilla, sin hacer el corte ni enfriar o secar en el horno.
¿Habéis dicho que sí?
1) Dejamos los profiteroles en la rejilla de enfriado o colocamos sobre papel de hornear.
2) Derretimos el chocolate blanco, y con ayuda de una cucharita (si sois menos rústicos que yo, usaréis una manga, o algo) repartís por encima de los profiteroles.
Lo hacemos de uno en uno, así podemos coger cada profiterol y dar unos meneítos, para que se extienda un poquito el chocolate.
3) Si queremos, echamos por encima puñaditos de bolitas de galleta con chocolate, frutos secos, crocanti, algún adorno, o tamizamos cacao en polvo (para esto esperad a que el chocolate se asiente un poquito).
Si es otra cosa, lo hacemos aún cuando el chocolate está fundido, para que se quede pegado.
Y toca rellenarlos...
Metemos la crema en una manga pastelera y rellenamos por las incisiones que habíamos hecho.
Al hacer dos incisiones en la base, conseguimos que al introducir el relleno por una, el aire salga por la otra.
En el caso de los bocadillitos, si cortáis por un ladito, usad una boquilla con forma de estrella, para que quede más mono.
Si hace falta, ahora podemos abrirl un poquito más las rajitas o los agujeritos que hemos hecho al sacar del horno los profiteroles, porque en un principio solo lo hicimos para que la pasta se secase por dentro tras el horneado.
Más cositas...
- El líquido que usamos para la pasta choux puede ser solo agua, solo leche, o mitad y mitad, como hago yo. En sabor gana un poquito más con leche, y no complica en nada la textura u horneado.
- Cuidado con el huevo, porque cuando trabajamos con cantidades más grandes, añadimos de uno en uno, pero al usar estas tan pequeñas, puede que no necesitemos el huevo entero (a no ser que sea mediano). Si tenéis huevos L, puede que con casi tres cuartas partes de huevo ya tenga la consistencia necesaria.
- Este es un postre que congela muy bien (con o sin relleno), al sacarlo solo hay que dejar media hora a temperatura ambiente y servir, o rellenar y servir.
Es mejor, si preparamos cantidades más grandes, que congelemos sin relleno, así luego podemos usar lo que nos apetezca o tengamos a mano.
- El horneado es un mundo, yo suelo tener a 200º 15 ó 20 minutos, luego bajo a 180º y termino otros 15-20, a veces los últimos 5 minutos dejo la puerta un poco abierta. Y normalmente los saco, hago la incisión y luego los dejo en el horno apagado y abierto 30 minutos.
Pero también los he sacado sin más, y no se me han bajado ni nada.
He visto mil formas distintas, pero al final, lo importante es que no nos pasemos de horneado, para que no se quemen, y que se queden secos por dentro. Con el método que mejor os funcione.
- Si vais a poner helado y los profiteroles son amplios, se puede abrir casi por la mitad para rellenar.
Pero si queréis algo más fino, para inyectar el relleno con una manga pastelera, valdrá con hacer un agujerito con un cuchillito o una cuchara, bien en un lado, bien por debajo.
Si lo hacéis en la base, como no se va a ver, es mejor hacer dos agujeritos, algo separados, para que mientras rellenáis, el aire salga por el otro agujerito.

Como dije la otra vez, no soy nadie para enseñar estas cosas, porque para torpe y negada, aquí estoy yo, pero son unas cuántas cositas que me han funcionado.
En cualquier libro de cocina, blojjj reputado (!!) o vídeo de Youtube podéis ver consejos, técnicas, paso a paso, que os pueden ayudar más (y mejor) que yo :P

Hace justo un añito: Coulant ¡¡de Toblerone!! Yo es que cuando acaba febrero, ¡¡estoy que lo tiro!!

miércoles, 27 de febrero de 2013

Tarta de queso con leche de coco y piña

Hay sitios donde es mejor no dejarme suelta.
- La sección de quesos del Hipercor.
- La sección de alimentos internacionales del Carrefour (caso 2).
- Las tiendas de alimentación internacional (¡¡Fass!!).
- La zona de galletas y cereales del Lidl.
- Los Gourmet Experience.
- El pasillo de los chocolates de cualquier supermercado (¡las tiendas Lindt!).
- Cualquier supermercado una vez he cruzado la frontera de nuestro país (¡¡Kadewe!!).
- Un mercado que piso por primera vez.
- Panaderías, pastelerías y bombonerías con cosas carísimas y preciosas (¡¡AOKI!!).
- Longchamp.
Si estáis interesados en una lista más amplia, seguro que el taster tiene un directorio mental extensísimo al respecto.

En el caso 2 nos encontrábamos hace unos viernes, cuando, tras hacer un poco el groupie con varios ingredientes, y después de haber metido unos flapjacks en la cesta, le puse al taster (que tras el momento de vergüenza había vuelto a acercarse a mí) una lata de leche de coco en las manos.

Retrocedamos. Unos segundos antes de depositar la lata en sus manos, la vi y me dije yo mí me conmigo misma: "¡¡Leche de coco!! Voy a comprarla, ¡¡así le hago al taster esa tarta de leche de coco y queso que vi en L'Exquisit!!".
Era una sorpresa para el taster: "Jiji, no tiene ni idea de para qué quiero la leche de coco, ¡verás qué ilusión le hace la tarta!".

Regresemos al momento en el que coloco en sus manos la lata.
Lo hago.
Y el taster suelta escupe por esa bocaza que god le ha dado: "¿Vas a comprar esto?".
Ese esto que decimos poniendo en la palabra todo el asco y desprecio que podemos acumular.
Ese esto de: "Conmigo no cuentes".
Ese esto de: "¿Para qué quieres tú esta porquería?".
Y tú, te quedas ahí, te haces más (¿¿más??) pequeñita aún y piensas: "Pos fale...".

Eso sí, luego, cuando engullía la tarta, no le oí rechistar, ¿sabéis? ¡Bien que le gustó! Y eso que tenía al lado un brownie...
Pero es que es así, yo sé mejor que él lo que le gusta (no voy a hablar ahora de cartas de restaurantes), y de hecho, posteriores usos de la leche de coco en ciertas recetas (auto-promo: Próximamente en sus pantallas) pensadas para él me han dado la razón.

Por ahora os dejo una tarta de queso con leche de coco y piña.
La receta está basada en la tarta de queso con naranja y salsa de mango de Sonia, de L'Exquisit, y en esta otra de coco y piña de Taste your life.
Tengo que probar la versión con naranja, pero con lo que le gusta al taster la piña, sabía que esto (ajjjjj, esto, qué mala la leche de coco, ¿eh?), le iba a encantar.

Tarta de queso con leche de coco y piña
No penséis que soy la única persona de la Tierra que consigue que se le achate una tarta (que también) es que usé una  base ya preparada, en un molde desechable. Excusas...
Ingredientes:
- 200 gramos de ricotta
- 175 gramos de queso de untar
- 90 gramos de leche de coco
- 80 gramos de azúcar
- 2 huevos L
- Unas gotitas de aroma de ron
- 1 cucharada de maizena (o harina)
- Unos 150 gramos de piña (fresca o de lata) troceada en daditos
- Coco rallado

Preparación:
1) Picar la piña en cachitos pequeños, si es de lata, previamente escurrida.
2) Batir en un bol con las varillas los dos quesos, la leche de coco y el azúcar.
3) Añadir los huevos y mezclar bien; agregar el aroma de ron, la maizena o harina y mezclar hasta que esté integrado.
4) Con una cuchara o espátula repartimos bien los cachitos de piña y 1-2 cucharadas de coco rallado (esto es opcional).
5) Verter sobre la base y hornear a 170º durante 60 minutos.
Cubrí con papel de aluminio cuando llevaba algo más de media hora.
Enfriamos la tarta dentro del horno apagado, con la puerta entreabierta, durante aproximadamente 1 hora, después la dejamos enfriar completamente en una rejilla, y por último al menos 8 horas en el frigorífico, antes de desmoldar y servir.
Podemos añadir coco rallado por encima antes de servir, e incluso, si queremos, en los últimos minutos de horneado lo podemos poner por encima y quitar el papel de aluminio para que se tueste, que así está más rico ;)

lunes, 25 de febrero de 2013

Hamburguesas de la casa (de la mía) v.2.0 con aros de cebolla de la de Sonia (¡¡que llevan Guinness!!)

Ya os prometí ayer que hoy venía con más (¡y mejor!)
Que comer pan con pan, por mucha remolacha que lleve...

Estos english muffins estaban pensadísimos para envolver mi hamburguesa de la casa.
Es una hamburguesa que ya ha estado por aquí, preparada con carne de costillas de cerdo (deshuesadas, ¡claro!), y que esta vez he hecho con ternera y un poco de presa ibérica, pero manteniendo las avellanas, los tomates secos y la manzana. También es una versión mejorada, porque he aprendido a preparar mis hamburguesas sin necesidad de añadir huevo para ligar (qué triste que tu arma para ligar sea un huevo batido, ¿no?).
Si para servir unas hamburguesas no puede faltar algo crujiente, y aunque las patatas fritas con un clásico, a mí no se me ocurre mejor opción que unos (buenos) aros de cebolla. Estos que no son de mi casa, sino de la exquisita cocina de Sonia, y tampoco los he preparado yo, sino que he dejado ejecutar al taster. 
Son los mejores aros de cebolla que he probado nunca jamás. Así, sin más...
Y no he probado pocos.

La versión original de las hamburguesas de la mi casa la podéis ver aquí, y en este otro enlace tenéis unas hamburguesas extra y los aros con Guinness de Sonia, de L'Exquisit.
Si os gusta la cebolla, no podéis iros de aquí sin pinchar ¡¡AQUÍ!!

Hamburguesas de avellanas, tomate y manzana
¡¡Anda que no queda chuli el tomate verde con el pan rosa!!
Ingredientes (para 2 hamburguesas):
- 300 gramos de carne (mezclé ternera con algo de presa ibérica)
- 1 puñado de avellanas troceadas
- 1 manzana (mediana) picada en daditos o rallada
- Unos taquitos de tomates secos
- Sal
- Pimienta
- Un puñado de pan picado
Para servir...
- English muffins de remolacha
- Rúcula y canónigos
- Unas rodajas de tomate (¡¡verde!!)
- Puré de manzana
- Queso cambozola

Preparación:
1) Picar las dos carnes y pasar a un bol.
Trocear las avellanas, los tomates secos y la manzana.
2) Mezclar (con las manos o una espátula) estos ingredientes junto con la sal, pimienta, y un poquito de pan picado (o rallado).
Cuando esté bien mezclado, formamos dos bolitas, aplanamos, y damos formas de hamburguesa.
Podéis hacerlo a mano, no tienen que ser perfectas, pero también podéis ayudaros de un cortador de galletas, para que queden más iguales. Yo utilice un chisme para formar hamburguesas, un cacharro que me regaló la madre del taster.
3) Envolver las hamburguesas en film transparente y refrigerar.
4) Antes de cocinarlas, las sacamos del frigo, para que cojan temperatura.
5) Calentar una sartén y pincelar las hamburguesas con aceite por un lado.
Cuando la sartén esté bien caliente, añadimos las hamburguesas, cocinando por el lado engrasado durante unos 5 minutos.
Pincelamos el otro lado con aceite, damos la vuelta, y cocinamos otros 5 minutos, más o menos.
5) Colocar en la base del pan la rúcula, el tomate, y encima, la hamburguesa.
En el otro panecillo irá el queso y la salsa de manzana.
Podemos manetenerlo caliente en un horno a 100º, si nos hace falta. En ese caso sin la rúcula ni el tomate, pero sí con el queso, para que derrita.

Y mientras, nos buscamos alguien que prepare esta maravilla de receta. Sí, ¡maravilla! ¡O más!

Aros de cebolla con Guinness
Ingredientes:
- 2 cebollas (usé una blanca y una morada)
- 330 ml de Guinness (u otra cerveza negra)
- 1 cucharada de miel
- 2 cucharaditas de mostaza
- 1 diente de ajo picado
- Unos 100 gramos (o lo que vayamos necesitando) de harina, harina de maíz y sémola (o bien solo harina)
- Sal
- Pimienta negra

Preparación:
1) Cortar las cebollas en aros.
Mezclar en un bol amplio la cerveza, miel, ajo y mostaza.
2) Sumergir lor aros en la mezcla de cerveza y dejar reposar durante 20 minutos.
3) Mientras, mezclamos en una bolsa las harinas con sal y pimienta.
Vamos calentando la freidora o el aceite.
4) Pasados los 20 minutos, escurrimos la cebolla y la vamos rebozando en la bola de la harina.
Freímos (nosotros teníamos la freidora a 190º, subiendo a 200º cuando perdía fuerza) hasta que estén dorados, y las vamos pasando a un plato con papel absorbente.
Si tenemos que mantenerlas calientes mientras hacemos el resto (nunca amontonéis los fritos en la sartén o la freidora, o el aceite perderá temperatura y los fritos no quedarán bien), podemos pasarlas a un horno a 80-100º.

domingo, 24 de febrero de 2013

HEMC#59 - Remolacha - English muffins de remolacha

Aunque no cada mes, de vez en cuando sigue saliendo algún reto en Hecho en mi cocina. Cuando vi que para febrero nos proponían cocinar con remolacha, sentí por fin el empujóncito que necesitaba para usar este ingrediente.
hemc #59 - Remolacha
Y es que tenía (y tengo) guardadas mil recetas que quiero probar (en dulce, en salado, en zumo... :P), pero al final siempre me daba pereza.
Tuve un pequeño accidente con mi remolacha, así que queda pendiente un plato muy especial que estoy deseando probar.

Mientras arreglo el desastre, me dedico a pensar en lo ricos que estaban nuestros english muffins de remolacha.
Los english muffins me chiflan, me parecen un bollito ideal para una hamburguesa o un bocadillito de carne.
Y estaba deseando probar a hacer pan con remolacha, después de ver el color tan bonito que tenía el de Sandra, de La receta de la felicidad.
Yo me decidí por la versión english muffin, siguiendo mi receta de english mufins de espinacas, a la que solo hay que variar un pelín las cantidades, por el tema del líquido que aporta la remolacha.

Es un pan muy fácil de preparar, que no exige mucho tiempo, y que queda especialmente rico al ser cocinado en una sartén, y no en el horno, aunque podemos acabar de rematar metiéndolos un ratito, ya abiertos, para tostar la miga.
Uno de los bollitos (no hay foto, nos lo comimos casi recién hecho), lo hice solo en el horno, y en 15 minutos a 200º estaba rico, no tiene la textura y corteza del cocinado en sartén, pero también queda bien, es otra opción.

Y ya sabéis, ¡¡estos panecitos hay que abrirlos con tenedor!!
Mañana más (¡y mejor!).

English muffins de remolacha
Ingredientes (para 4 piezas):
- 10 gramos de mantequilla
- 1/2 cucharada de miel
- 90 ml de leche templada
- 8 gramos de levadura fresca de panadería
- 40 gramos de puré de remolacha (cocida o asada)
- 175-200 gramos de harina de fuerza
- 1/2 cucharadita, bien colmada, de sal
- Un puñadito de sémola (da igual si es de maíz o de trigo)

Preparación:
1) Mezclar en un bol la mantequilla derretida y la leche templada con la miel, comprobar que está templada, pero no caliente, y en ese caso, disolvemos la levadura.
Mientras dejamos reposar esto unos minutos, vamos pesando el resto de ingredientes, preparando los recipientes, y demás ;)
2) En un bol amplio mezclamos la harina y la sal.
Agregamos el puré de remolacha al bol de la levadura, mezclamos bien, y agregamos a la harina.
Mezclamos bien con una cucharad de madera, y empezamos a amasar. Con el robot me llevó unos 10 minutos, y tuve que añadir más harina (podéis también empezar con menos leche o menos puré, o bien hacerlo como yo y tirar de un poquito más de harina).
3) Engrasar el bol, cubrir con film o un paño y dejar en un lugar templado, hasta que doble su volumen.
Yo lo tuve 60 minutos, pero otras veces, esta clase de pan no me lleva más de 30.
4) Calentar una sartén a fuego medio-bajo.
Extender la masa en una superficie enharinada con sémola, y formar, con ayuda de un rodillo, un rectángulo de unos 2 cm de grosor.
Cortar formas con un cortador de unos 7-8 cm de diámetro. En este caso los hice de 9 cm, para que no me desbordase la hamburguesa, y con el resto de la masa preparé un bollito formado a mano.
5) Echar algo de sémola en la sartén (para que no se pegue) y cocinar los english muffins, unos 7-8 minutos por cada lado, bajando el fuego si es necesario.

Si son más pequeños, en unos 5 minutos por cada lado será suficiente.
Si hemos usado un cortador o un aro metálico, podemos cocinar los bollitos dentro del aro.
El proceso en horno, para un panecillo de tamaño considerable es hornear a 200º durante 15 minutos.
Si queréis tostar la miga, cuando vayáis a utilizar los english muffins, los abrís con un tenedor, y los calentáis en un horno a 210º durante 5-8 minutos, o bien podéis usar una tostadora.

jueves, 21 de febrero de 2013

Casibrownie con frambuesas, pistachos y chocolate blanco

Desde que descubrí las proporciones ideales para hacer estos falsos brownies con puré de manzana, llamémoslosbizcochosjugositos, no dejo de enredar con la receta.
Puedes manejarlo a tu antojo, buscándole cada día nuevas parejas, que él nunca te falla.
Vale, lo mismo pasa con cualquier receta de browniedeverdad.
Pero es que cuando lo haces con puré de manzana queda taaaaaaaan jugoso incluso en frío, que es demasiado irresistible.
Y healthy blojer que pareces: "No, es un postrecito ligero, nada de mantequilla, mucha manzana, sí ¡¡y cuatro kilos de azúcar y chocolate, pedazo de petarda!!".
Cuando me topé con estos brownies en Salted lemons, mi objetivo glucoso más inmediato era liquidar un tarrito de puré de manzana que tenía en el frigo.
Pero claro, cuando vi tal bestialidad de brownie, esa mezcla tan genial de frambuesas y chocolates, supe que no podía esperar mucho nada para probarlo.
Ahí reapareció mi receta comodín, el bizcocho jugosito, que pasaría por un brownie en cualquier desfile, que seguro que iba a acoger gustoso un puñado de frambuesas y unas pepitas de chocolate blanco.
Oye, y ya que estaba, y sabiendo que lo mismo se relaciona con harina que con frutos secos, pensé elevarlo todo a un nuevo nivel, le busqué un nuevo amiguito.
Y es que, ¿qué fruto seco quiere más al chocolate blanco que el pistacho?
¿Qué fruto seco es mejor amigo de las frambuesas que el pistacho?
Sí, lo visualicé: P-I-S-T-A-C-H-O.
Estos eran mi reserva para otro dulce, pero acabé con ellos, igual que hice con el puré de manzana, y de hecho, tuve que tirar de almendras para completar la cantidad.
Con él se fue también mi recién comprado chocolate de frambuesas del Lidl, que realmente había comprado para comerme a bocados, pero que me pareció otra señal del destino la gula (del norte, en mi caso).
El taster puso el broche perfecto, helado de tarta de queso del Häagen Dazs (verano, heladera, ¡os añoro!).
Y yo me puse... ¡los botines!

Os dejo la receta, por si alguien más necesita zapatos nuevos.
El esqueleto, el mismo que el de el jugosito de chocolate blanco, jengibre y almendras que os enseñé hace unos meses, y la causante del experimento, esta receta de Salted lemons.

Casibrownie con frambuesas, pistachos y chocolate blanco
Ingredientes (para un molde de 15x15 cm / 6-9 raciones):
- 50 gramos de pistachos molidos (recomendable usar 80 gramos y omitir las almendras)
- 30 gramos de almendras molidas
- 20 gramos de cacao en polvo
- 75 gramos de azúcar
- 140 gramos de chocolate negro (usé una mezcla de chocolate con frambuesas del Lidl y Lindt postres)
- 160 gramos de puré de manzana (unas 4 manzanas, cocidas o asadas y hechas puré)
- 2 huevos L
- 1 pizca de sal
- 50 gramos de chocolate blanco troceado (o pepitas)
- Unos 75 gramos de frambuesas, frescas o congeladas

Preparación:
1) Mezclar en un bol los frutos secos molidos, cacao, sal y azúcar.
2) Derretir el chocolate y mezclar con el puré de manzana, usando una espátula.
Añadir los huevos y mezclar.
3) Agregar a la mezcla del chocolate la de los frutos secos molidos, son un par de vueltecitas con la espátula, hasta que esté homogéneo.
4) Repartir el chocolate blanco troceado y más de la mitad de las frambuesas, con cuidado para que no se rompan.
5) Verter la masa sobre el molde (forrado y/o engrasado si es necesario), alisar con la espátula y colocar por encima el resto de frambuesas.
Horneé a 180º durante 20 minutos, luego tapé con papel de aluminio, bajé la temperatura a 160º y lo tuve otros 20 minutos.
Normalmente lo hago así, o lo cocino solo durante 30-35 minutos, a 180º, sin bajar temperatura, pero esto es un poco a ojo y dependiendo del horno o lo que le hayamos metido al brownie.
En este caso, me cuidé por las frambuesas :P
Creo que no hace falta que os cuente lo que tenéis que hacer al sacarlo de horno, ¿verdad?

Más cositas...
- Como la otra vez, si queréis probar este bizcochito, podéis jugar con ingredientes y cantidades.
El chocolate, podéis usar el tipo que queráis, lo mismo que los frutos secos molidos, las pepitas pueden ser de cualquier chocolate, o de algún fruto seco, y en lugar de frambuesas, si preferís poner moras, arándanos o cualquier cosita, lo mismo.
- A mí me gusta ponerle el cacao en polvo, igual que hago con los brownies, pero se puede omitir, y en cuanto al azúcar, se puede poner la mitad blanco y la mitad moreno (también habrá que ajustar la cantidad según el chocolate que usemos, y si lleva o no cacao en polvo).
- Se conserva bien bastantes días, también congela que da gusto, y aunque a temperatura ambiente está aún muy jugoso, se le puede dar un toque de micro si queremos que haga el contraste ideal con el helado.

martes, 19 de febrero de 2013

Mini Babybel empanados

Sigo empeñada (¡ja!) en dar con la receta de la felicidad, que dicen que Sandra la tiene...
Motivo por el cual, el taster y yo nos decidimos a probar los Mini Babybel empanados de La receta de la felicidad.

Vale, sí, esto es mentira, la felicidad nos importa un pepino, aquí lo que pasa es que al taster y a mí nos gusta más el queso empanado que a un tonto un lápiz (si es que es cierto eso de que a los tontos les gustan tanto los lápices).

El resultado fue genial, nos han encantado, y el empanado quedó crujientísimo, así que la próxima vez ya hemos decidido que compraremos un variadito de Mini Babybel, y así servimos un surtido :)

Os dejo la receta, y os animo a probarla, si os gusta el queso empanado, necesitáis hacer algo así con vuestra próxima rejilla de Babybel.
Los únicos cambios respecto a la original, de La receta de la felicidad, que podéis ver aquí, son que nosotros usamos Mini Babybel con Emmental (¡los amarillos!) y que le pan que usé no es rallado fino, sino pan tostado picado, que me gusta más.
Además, lo preparé con antelación y lo congelé, y quedó perfecto, podéis hacerlo sin miedo :P

Mini Babybel empanados
Ingredientes:
- 1 paquete (6 piezas) de Mini Babybel con Emmental (o del sabor que queráis)
- 1 huevo
- 1/2 taza (o algo más) de pan picado
- Pimienta

Preparación:
1) Batir el huevo en un cuenco.
Mezclar en otro bol el pan picado con la pimienta (o perejil, o lo que queramos ponerle...).
2) Rebozar cada quesito en el huevo batido, quitar el exceso y cubrir completamente con pan picado.
Hacemos esto con todos los mini babybel y dejamos reposar al menos 5 minutos, para que se selle bien la costra de empanado.
Yo lo tuve como 20 minutos en el frigo, en lo que me puse a hacer alguna otra cosa.
3) Pasado este tiempo, volvemos a pasar cada pieza por huevo y pan rallado.
4) Ahora podemos freír durante unos 30 segundos por cada lado, o bien, congelarlo, como hicimos nosotros.
En el caso de los quesitos congelados, pusimos la freidora a 190º y lo tuvimos un par de minutos, aproximadamente.
Una vez fritos, los pasamos a papel absorbente, para que chupe el exceso de aceite.
Y ya podemos servirlo, en este caso con una salsa de ricotta, nueces y tomate.
Si por el motivo que sea tenéis que esperar unos minutos antes de servir, en un horno a 100º se mantienen calientes, sin perder la textura ;)
¿Os apuntáis?

sábado, 16 de febrero de 2013

Sesión de maquillaje - Bizcochitos de cacao y Marnier para salvar un pequeño percance

A veces, estas cosas (me) pasan.

Ves un postre, te enamoras de él, sabes que tiene que ser perfecto (cómo no, ¡¡si lleva ricotta y naranja!!). Lo ves un viernes, y decides que, en diez días, va a ser el postre ideal para esa comida de domingo.
Con tantos días de antelación, no puede fallar (ni faltar...) nada.

Y cuando te pones, tras una semana pensando en tal capricho (no, no he dicho capricho, he dicho postre anónimo), québienestepostrequepuedeshacerloconantelación¡oye!, vas a sacar los ingredientes, et voilà! Lo que ni se te pasó por la cabeza: solo te queda una hoja de gelatina, ni media cucharadita de gelatina en polvo, ni un paquetito sin abrir...
Tú, que siempre tienes gelatina en todas sus variantes posibles, por si acaso. A ti, que no te mereces quedarte sin ambas gelatinas a la vez.
Pero te pasa.
Versión mousse
Pero, jolín, tú ya estabas enamorada de ese postre tan genial. EstolohagoyocomoquemellamoPetunia.
Ya lo sabes con antelación, pero es como si necesitaras ver que, usar la mitad de gelatina, no va a funcionar...

Otras veces, el desastre habría acabado en la basura, y yo habría hecho otro postre, que tiempo había de sobra.
Pero, ¿sabéis? Esa cosa tenía una textura y un sabor impresionantes.
Así que refrigeré una parte, que quedó una mousse bastante decente.
Aunque lo mejor fue la segunda parte del postre... Pensé que, llevando algo de gelatina, la nata tan montada, y el huevo igualmente subidito de aires, podía convertirse en un semifreddo, un postre que mi amor a la heladera me había impedido preparar hasta ahora.
Conge VS Frigo
Y no sabéis lo bien que quedó :) Sigo prefiriendo una preparación de helado con sus yemazas, su nata, y su heladera. Pero el taster y yo hemos convenido (ahora pondrá cara rara y pensará: "Ah, ¿sí?", y supondrá que es uno de esos casos en los que te da la razón para que te quedes tranquila) que, para algunos postres en los que quieres cierto sabor de helado, mientras no tienes heladera, un semifreddo es una opción estupenda. Durante un par de días la textura es perfecta (he de reconocer que tiré las sobras, porque pensé que no iba a conservarse muy bien).
Y para completar la faena, para maquillar el destrozo inicial, preparé unos bizcochitos rápidos de cacao y naranja. Se hacen en nada de tiempo y salen unas bases jugosísimas y estupendas para este postre de ricotta, del que no os dejo la receta, pues aunque quedó bien, seguramente, en caso de hacer un semifreddo en sí, tendría que haber variado alguna cosa para que fuera perfecto.
Tampoco os voy a dejar la original, aunque la propietaria de la receta y causante del asunto sabe bien lo que pasó. No os la dejo porque este postre lo tengo que preparar bien-bien, y ese día haré el groupie con la PR y CA, en lugar de criticarla por no avisar en su maravillosísimo bloj de que hay que fijarse en la despensa en si hay o no existencias de gelatina.

¿Os apuntáis al bizcochito? Lo hice en dos moldecitos de tartaletas, para que hubiera un hueco en el centro para el semifreddo. Sobró ración para llenar medio moldecillo de magdalena y sacar un bocadito bien rico. Podéis sacar también dos magdalenas o muffins, pero de un tamaño algo bajo, supongo.

* He decidido añadir el enlace de la receta original, lo de no ponerla fue una coña con Sonia, de L'Exquisit, porque estuve contándola mi desastre, y me prometí (no sé si le prometí) que haría su receta como god manda, con gelatina y todo. Tengo miedo de que se confunda el no dejar el enlace con atacar la receta (cuando el problema no es la receta, sino que yo no tenía la gelatina necesaria) o con una falta de ganas de citar las fuentes (con lo que me gustan a mí las fuentes, oye, sobre todo si tienen luces y chorros de colores).

Bizcochitos rápidos de cacao y naranja
Ingredientes (3 raciones):
- 2 cucharadas de almendra molida
- 2 cucharadas de cacao en polvo
- 1-2 cucharadas de azúcar
- Una pizca de sal
- 15 ml (1 cucharada) de leche
- 15 ml (1 cucharada) de Grand Marnier *
- 20-25 gramos (más o menos 2 cucharadas) de mantequilla derretida
- 1 huevo, ligeramente batido
- 1/2 cdita de semillas de vainilla (opcional)
- 1-2 cucharadas de daditos de piel de naranja confitada (o cachitos de chocolate, frutos secos...)

* En resumen, vais a necesitar unos 30 ml (2 cucharadas) de líquido, pudiendo usar solo leche, o como hice yo, leche+licor, e incluso añadiendo algo de café, por ejemplo. 

Preparación:
1) Mezclar en un bol el azúcar, almendra molida, cacao en polvo y sal.
2) Añadir la leche, licor, mantequilla derretida e incorporar con una espátula.
3) Añadir el huevo y la vainilla y mezclar bien. Repartir los daditos de naranja, o pepitas de chocolate, frutos secos troceados...
4) Verter en moldes de tartaletita o magdalena y hornear a 180º durante 15-20 minutos.
Yo lo tuve en la parte baja durente 12 minutos, lo subí, lo tapé y lo tuve 5 minutos más.
Y yo, que cuando echo el sirope siempre me sale feísimo, y esta vez, sin quererlo, me sale una S perfecta, como una especie de acusación, o algo...

Hace justo un añito: Hice una Hasselback ¡¡con patata dulce!!

miércoles, 13 de febrero de 2013

Variado de tartaletas - Mousse de chocolate, crema de limón al romero y ganache de chocolate blanco y mascarpone

¿Por dónde íbamos?
No, hoy no.

Habíamos hecho unas bases de tartaletas de dos sabores, las de avellana, y las de coco con lima.
Que sí, como galleta para el desayuno están muy bien, pero ya si las rellenamos de algo, podemos utilizarlas para el postre.

Pues aquí está, unas las rellenamos de un lemon curd, que esta vez aromaticé al romero, aunque usando la misma receta, la infalible de David Lebovitz.
Mis favoritas llevan un mousse de chocolate muy sencillo, hecho solo con claras, azúcar y chocolate, que es mi versión favorita por su intenso sabor a chocolate y por textura, y que descubrí en este artículo tan interesante de The Guardian, sobre cómo hacer el mousse de chocolate perfecto.
Y además, aún sobra tiempo para hacer un ganache de chocolate blanco, pero con mascarpone en lugar de nata o crème fraîche. Está preparado basándome un poco en cómo hago las ganaches de chocolate.

Rellenos que se hacen en muy poquito tiempo, sin manchar casi nada, y con los que apenas generaremos sobras.
Exceptuando algo de crema de limón, que tendremos que conservar en un tarrito, el resto nos da para poco más que estas tartaletitas, que es lo que queríamos.
El de lemon curd, con una mermelada de cerezas, que venía de incógnito.
El toque especial o sorpresa viene cuando a alguna de las tartas le untamos alguna mermeladita o alguna crema de frutos secos en la base. Podemos jugar con nuestras preferencias: merme de frambuesas, cerezas o arándanos en las de limón; de naranja en las de chocolate; una capa muy fina de crema de nueces de macadamia en las de chocolate blanco...

Y cómo no, nos hacemos los elegantes y finolis poniéndole por encima unas frambuesitas, gajitos de naranja, cerecitas, o lo que tengamos a mano.
Con esto, si la manga pastelera no es lo nuestro, ni se nota :P
En cuanto a las bases, la de avellana es genial para la de mousse de chocolate (y también para la de chocolate blanco I); mientras que la de coco la encuentro másqueideal para la de limón (y también para la de chocolate blanco II).

Mousse de chocolate
- 1 huevo L, separado
- 40-50 gramos de chocolate (62-70%, preferiblemente)
- 1-3 cucharaditas de azúcar (al gusto)

Preparación:
1) Derretir el chocolate y enfriar.
2) Montar la clara, agregar el azúcar cuando esté ya cogiendo consistencia y seguimos montando hasta que esté bien firme.
Ya sabéis, debemos de sentirnos a salvo si damos la vuelta al bol sobre nuestra cabeza :P
3) Mezclamos el chocolate derretido con la yema, hasta que esté homogéneo.
Añadimos una tercera parte de la clara montada al chocolate y lo incorporamos.
4) Pasamos ahora el chocolate al resto de la clara e incorporamos cuidadosamente, con movimientos envolventes, hasta que esté homogéneo.
Verter sobre las tartaletas con una manga pastelera o con una cuchara.
Refrigerar hasta el momento de servir :)

Más cositas...
- En algunas ocasiones he puesto Marnier al mousse, y con las recetas de mousse que llevan nata, mantequilla y demás parafernalias va bien, pero con esta receta de huevo y chocolate a secas no me da buen resultado, me fastidia la textura.
- Lo que sí he hecho ha sido untar la base de alguna tartaleta con mermelada de naranja y luego cubrir con la mousse, queda muy bien ;)

Crema de chocolate blanco y mascarpone
- 40 gramos de mascarpone o crème fraîche
- 50 gramos de chocolate blanco

Preparación:
1) Calentar en un cazo pequeño la nata o el mascarpone.
Cuando esté derretido lo sacamos del fuego y añadimos el chocolate blanco troceado.
Dejamos reposar un par de minutos.
2) Mezclamos con una espátula y dejamos enfriar unos minutos antes de verter sobre la base.

Más cositas...
- Igual que con el mousse de chocolate, podemos poner en el fondo una capa de alguna mermelada, o alguna pasta de frutos secos, como la crema de macadamias o pistachos, que le va muy bien.
- Aunque lo más genial para estas de chocolate blanco es añadir unas frambuesitas por encima, lo agradeceréis a cada mordisquito :P

Lemon curd con un toque de romero
- 60 ml de zumo de limón
- 30-50 gramos de azúcar (dependerá de cómo esté el limón)
- 1 huevo L
- 1 yema L
- Una pizca de sal
- 40 gramos de mantequilla en dados
- 1 ramita de romero (opcional)

Preparación:
1) Mezclar en un cazo todos los ingredientes, menos la mantequilla y el romero, con unas varillas, una espátula, o una cuchara de madera.
A mí me sale más rápido hacer esto con las varillas, y luego pasar a una cuchara.
2) Añadimos la mantequilla y ponemos a fuego bajo, sin dejar de remover, hasta que se derrita.
3) Cuando esté derretida, echamos una ramita de romero, subimos la temperatura y cocemos la mezcla a fuego medio, removiendo constantemente, hasta que espese.
Si cogemos un poco con la cuchara y lo echamos sobre el cazo de nuevo, haciendo una formita, ha de mantenerse.
En ese punto ya está lista ;)
Retiramos el romero y repartimos en las tartaletas.
Lo que no usemos se puede conservar en tarritos y nos sirve para preparar otro postre, una mousse, o untar en las tostadas (¡o galletas!)

Más cositas...
- En esta sí que os recomiendo poner una base antes de la crema de limón, de una mermelada que le vaya bien. Yo usé de cereza, pero cualquier fruto rojo le va a ir estupendo. Queda muy muy rico.
- El toque de romero es opcional, pero os aseguro que está de miedo.

Tres rellenos y dos bases, hoy no hay que preocuparse por elegir :P
Hace justo un añito: Un pollo y unas patatas muy aromáticos y bien ricos, tan sencillo como ponerle limón y tomillo.

lunes, 11 de febrero de 2013

Variado de tartaletas - Las bases: de avellanas, y de coco con lima

Detrás, de lima y coco; las de delante, con avellanas molidas.
Me chiflan los dulces en raciones pequeñitas y variadas.
La caja de pastelitos de la confitería, el variado de bombones (-itas) donde casi no se repite ni uno, el surtido de hojaldritos o de tartaletitas, o las cajas de surtido de galletitas o pastitas. Cualquier cosa acabada en -ita. ¿Maldita se come?

Me gusta porque significa que, ese día, no tienes que elegir ni pensar.
No hay dudas entre chocolate o frutas. Ni entre frío o caliente. O entre brownie y profiteroles.
Puede haber de todo.
¿Sabéis a lo que me refiero? Mi padre comiéndose 1 o ninguno; mi madre y yo guarreando todos con un cuchillo y partiéndolos en 2 ó 3 cachitos para probar todos; el taster comiendo 1 por gusto y 2 ó 3 mitades más por la presión de la novia y la suegra... El merengue del fondo no, ese no lo comparto con nadie. 
Pero estas cosas siempre son más fáciles de comprar que de preparar.
Si sois dos gatos (y medio), por mucho variadito mini que prepares, va a salir para repetir hasta la saciedad.
Si sois una docena de gallinas (o de huevos), te va a dar más trabajo que para qué.

Sin embargo, siempre he querido preparar un surtidito, en versión muy poco variada, claro, que una tiene una cocina, dos manos, y un tiempo libre limitado.
Pero me ha gustado el resultado.
Preparé bases de tartaletitas de dos sabores, y unos rellenitos distintos para completar.

Hoy os enseño las masas, y mañana las rellenamos, ¿os parece?
Las recetas están sacadas de la revista Elle à table de mayo de 2012; unas llevan avellanas molidas, y otras coco y lima. Os van a dar para 6-8 tartaletas individuales.
Yo lo que hice fue separar la masa antes de añadir 'el ingrediente' y preparar así solo 7 tartaletas, pero de los dos sabores.

Bases para tartaletas de avellanas, y de coco y lima.
Ingredientes (con cada una os saldrán 6-8 tartaletas individuales):
Para la sablée de avellanas...
- 200 gramos de harina
- 100 gramos de mantequilla, fría y en dados
- 1 pizca de sal
- 1 huevo L
- 50 gramos de azúcar
- 50 gramos de avellanas molidas (recomiendo aumentar la cantidad)
Para la sablée de coco...
- 200 gramos de harina
- 100 gramos de mantequilla, fría y en dados
- 1 pizca de sal
- 1 huevo L
- Unas gotitas de aroma de ron (opcional)
- 40 gramos de coco rallado o picado (aumentaría también un pelín la cantidad)
- Ralladura 1 lima

Preparación:
1) Ponemos en un bol todos los ingredientes de la masa y lo mezclamos bien con las manos, estrujando entre los dedos, hasta tener una mezcla homogénea, pero aún algo granulosa y desigual.
2) Forramos los moldes de tartaletas y horneamos a 170º durante unos 20 minutos.
Yo lo tenía 10 minutos en la parte baja del horno con pesos, y luego quitaba los pesos y el papel y dejaba destapado otros 10 minutos en la parte alta del horno.
Como las preparé un día antes de hacerme con más moldes para tartaletas, usé alguno improvisado, que dejaba una zona hundida en la base, aproveché para rellenarla con pepitas con sabor a yogur fundidas, dejar secar, luego das la vuelta, rellenas, ¡¡y verás qué sorpresa más agradable!!

Más cositas...
- Si lo ponéis sin pesos subirá un poquito, pero no es una cosa bestial, servirá para rellenar igualmente. Os lo digo porque no puse pesos en todas.
- Si usáis un molde grande, las indicaciones de la receta son hornear con papel pergamino y pesos durante 15-20 minutos a 180º y luego enfriar antes de rellenar.
- Si el relleno de la tarta necesita horno, no hace falta horneado previo de la base.
- Las proporciones de la receta que viene en la revista son de 220 de harina por 125 de mantequilla, y en la base de coco añade también el zumo de una lima.
- Podéis prepararlas el día antes, si las mantenéis en un recipiente hermético, van a seguir crujientitas.
- Si queréis hacer 2 medias raciones, mezclad solo la harina, mantequilla, sal y huevo, y cuando esté casi a punto, las dividís, añadís a cada una su fruto seco molido o su coco y aroma, y dais el último par de manotazos para integrar. No es que salgan cantidades industriales, pero es que nosotros éramos somos dos (y dos esperando las sobras).
- Cuando vuelva a preparar estas bases, subiré en unos 30 gramos la cantidad de almendra molida (bajando la de harina) y también un pelín aumentaré el coco (bajando menos la harina, o sin tocarla, no sé muy bien qué haré).

viernes, 8 de febrero de 2013

Ir a por un puñado de hierbas y volver con espirales de cardamomo y muesli

Un día entré en una casa llena de hierbas y especias en busca de unos bollitos de coco.
Pero salí de allí con un montón de pasteles a cuestas.
Y entonces Mai me habló de su pan de muesli.
Con mucho tacto le dije que se guardase sus sugerencias, bastante sacaba yo de allí.
Pero de camino, no fue su pan de muesli lo que me encontré, sino unas caracolas de cardamomo con muesli.
Calladitas se las tenía...
Pero ah, esas sí, esas me las llevé todas, y al día siguiente, al volver del trabajo, me puse a ello.
Están geniales, son parecidas a los bollitos de cardamomo de Ibán Yarza que tanto nos gustaron.
El relleno me pareció de lo más original, no lo había visto en este tipo de bollitos: ¡muesli!
¡Muesli!

Vosotros no lo sabéis sabíais, pero soy extremadamente adicta al muesli.
Me podría comer el bote de medio kilo 600 gramos de una sentada.
Si un día caigo en algún lado oscuro, la clínica de desintoxicación será de chocolate o de muesli.
O de las dos.
Y de frambuesas.
Bueno, espera, también

Venga, va, os dejo la receta ;) Mis cantidades, algo reducidas, que los peluches no comen. Incluso así me salieron 14 bollitos, que ya son más que demasiados :P
Aunque nunca hay suficientes, según lo miremos.
Para ver la receta original, os dais una vueltecita por Hierbas y especias, que tiene unos pasteles para morirse. Y ojo, que hay días que la tía se enrolla más que yo antes de la receta xD

Algunas de sus recetas me recuerdan a mi querida Liliana, de Albahaca y canela, así que si os gusta un blog, os gustará el otro.
Aunque a estas alturas, posiblemente las conozcáis a las dos, y yo solo estoy haciendo el groupie :P

Espirales de muesli
Ingredientes (para 14 bollitos):
- 100 ml de leche templada
- 6 gramos de levadura fresca de panadería (2 gramos si es de la seca)
- 20 gramos (algo más de 1 cucharada) de azúcar demerara (podéis subir hasta 30, que es lo que llevaban los bollitos de cardamomo)
- 200 gramos de harina de fuerza
- 1/2 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de cardamomo molido (Mai pone una pizca)
- 20 ml de aceite vegetal o mantequilla derretida
Para la pasta de almendras...
- 80 gramos de pasta de mazapán
- 10 gramos de mantequilla
- Un pelín de leche (a ojo, y si es necesario)
Y además usaremos...
- Unos 80-100 gramos de muesli para el relleno (el mío era de coco, manzana y plátano secos)
- Un huevo mezclado con un pelín de leche y una pizca de sal para pincelar *
- Azúcar grueso o unas almendras picaditas para decorar

* En la primera tanda (primera foto) pincelé solo con leche, en la segunda (foto bajo el título) ya había conseguido huevo.

Preparación:
1) Templar la leche y disolver en ella la levadura y el azúcar.
Dejar reposar unos 5 minutos en el tazón.
2) Mientras, mezclamos en un bol amplio la harina, sal y el cardamomo.
3) Añadimos la leche con levadura y el aceite o la mantequilla derretida a la harina, mezclamos bien con una cuchara, y cuando esté manejable amasamos.
A máquina me llevo poco más de 5 minutitos.
4) Engrasar un poquito el recipiente, formar una bola con la masa, cubrir con film o un paño y dejar en un lugar templado hsta que doble el volumen.
En esta caso me llevó aproximadamente 75 minutos, pero no era el día más cálido del invierno, precisamente.
Puede llevar 60-90 minutos, según la temperatura ;)
Mientras leva, hacemos la crema de almendras...
1) En una picadora, o bien con un tenedor, mezclamos la mantequilla, el mazapán y un pelín de leche, hasta que esté fácil de extender.
También se puede hacer un relleno de almendras como el de los bollitos de cardamomo, partiendo de almendra molida.
Cuando la masa haya doblado su volumen...
1) Sobre una superficie enharinada, extendemos la masa con la ayuda de un rodillo, hasta tener un rectángulo.
Untamos por encima la crema de almendras, y echamos por encima el muesli, dejando los bordes libres.
2) Enrollamos la masa, y de este rollo largo vamos cortando rodajas de unos 2-3 cm de grosor.
El cuchillo ha de cortar bien, que sea de hoja ancha y bien afiladito, para que no queden churros.
Si sois yo, usaréis un cuchillo afilado, de hoja ancha, que corta bien, pero os saldrán igualmente unos churros.
3) Vamos colocando las espirales en una bandeja forrada con papel de hornear, las pincelamos con la mezcla de huevo batido con leche, y echamos por encima el azúcar o la almendra picada.
Dejamos reposar en la bandeja durante otros 20 minutos.
4) Yo las horneé como los bollitos de cardamomo, a 210º y durante unos 15 minutos.
Las tuve 8 minutos en la parte baja, y luego otros 5 ó 6 en la parte alta del horno.
Lo cubrí con papel de aluminio, para que no se dorase de más, cuando llevaban en el horno unos 10 minutos.
Mai las hornea a 200º hasta que se doran.
¿Y para qué esperar a que se enfríen?
Hace justo un añito: Os hablaba de mi querido Home cooking made easy, de Lorraine Pascale

jueves, 7 de febrero de 2013

Ensalada de conejo y pomelo, servida en la cesta de la felicidad

Intentar emular a un ídolo de masas (de repostería) no siempre es bueno.
Que tú puedes empezar tan feliz, y acabar fracasando estrepitosamente.

Que es lo que pensé que me iba a suceder cuando intenté hacer la cesta para ensalada de la chica que anuncia Calgonit y ahora ha puesto un bloj de cocina.
¿O era la chica del bloj de cocina que ahora anuncia lavavajillas?
Algo de eso...

La cosa es que desde que vi estas cestas en La receta de la felicidad, y tras el "éxito" de sus huebrownies, decidí que podía volver a intentar plagiarla.
Y oye, que si la chica tiene la receta de la felicidad, vale la pena intentarlo, ¿no?
Más o menos...
Solo encontré una masa brisa en el supermercado (hay cosas que es imposible buscarlas los sábados, os lo aseguro), así que tuve que hacer un apaño.
Para un cuenco ya no me daba.
Pensé que iba a salir un churro, pero me dije: "Esto va a ir al horno sí o sí".
Cogí otro molde.
Y sí, ha salido un churro, pero para ser yo, da el pego, ¿verdad?
¿¿Verdad??
¿¿¿Verdad???

Utilizamos la cesta para una ensalada, servida como le gusta al chico de los tuppers, que es que no me da tiempo a nada, no me pasa una, ¿¿lo ves?? ¡¡¡A veces desmenuzo la carne!!!

La ensalada es similar a esta de ayer, pero con conejo confitado, algún fruto seco, y un aderezo de pomelo.
En cuanto a la cesta, la de Sandeea está hecha sobre un cuenco, mientras que la mía, por cuestión de cantidades, la hice en forma de barquita sobre un molde rectangular, y lleva una sola plancha, y no dos, de masa brisa. En La receta de la felicidad podéis ver cómo hacer la cestita y su ensalada, que también está de muerte.
Si es que no lo habéis visto ya, que me extraña, porque a esta chica la vemos hasta cuando friega los platos.

Ensalada de conejo confitado con aderezo de pomelo
Ingredientes (para 1-2 personas):
- Un ratito y un pelín de paciencia para hacer una cesta hecha con 1 placa de masa brisa u hojaldre
- Un muslo de conejo confitado
- Un puñadito de azúcar demerara
- Una bolsita de mezcla de lechugas (lo sé, mamá, sueñas con que un día las mezcle yo solita)
- Un puñado de cacahuetes picantes con miel (vamos, los que no os hayáis zampado al abrir la bolsa)
- Un pomelo
Para el aderezo...
- 30 ml de reducción de vinagre
- 45 ml de miel
- 60 ml de zumo de pomelo
- 1/4 cdita de mostaza molida (¡porque sí!)
- 1 pizca de sal
- 15-20 ml de aceite de oliva

Preparación:
La cestita la podemos preparar con unas horas de antelación.
-) Se trata de hacer el entramado como indica Sandra en su receta, ponerlo sobre un cuenco o el bol que queramos, y hornearlo a 200º durante unos 15-20 minutos, o hasta que se dore.
A mí me llevó más o menos 20 minutos, luego lo tapé con aluminio y lo tuve 5 minutos más, a 180º.
Para el aderezo...
En este caso usé una reducción, si no, hubiera usado vinagre y reducido todos los ingredientes (sin el aceite) en un cazo. Posiblemente no habría añadido aceite después.
1) Ponemos en un tazón la reducción de vinagre, la miel, el zumo de pomelo, la mostaza y mezclamos bien, con unas varillas.
2) Añadimos poquito a poco el aceite y seguimos batiendo, con fuerza, hasta que tengamos una mezcla bien homogénea.
Agregamos la sal, al gusto, y reservamos.
Para la ensalada...
1) Pasamos el muslito de conejo a una bandeja de horno, espolvoreamos el azúcar por la piel y horneamos en la parte alta del horno a 200-220º durante 15-20 minutos.
Si vemos que se dora de más, bajamos la altura del horno, o bien cubrimos con aluminio.
O las dos cosas :P
2) Mientras, cortamos la piel del pomelo, intentando acabar con toda la parte blanca, hacemos unas láminas bien finas (como si quisiéramos carpaccio de pomelo).
Sacamos ralladura de la piel (con 1 cucharadita vale).
3) Cuando tengamos la carne, montamos la ensalada.
Ponemos sobre nuestro cuenquito las lechugas, añadimos la carne de conejo desmenuzadita, echamos por encima los cacahuetes, colocamos las laminitas de pomelo.
Por último agregamos la ralladura de pomelo y nuestra salsa (si queréis, la ralladura la podéis incluir en el aderezo, como hice yo).

Hace justo un añito: Hice a mi madre una tarta de lima bien rica por su cumple. Ella pudo soplar la vela, y el resto nos zampamos la tarta.