viernes, 29 de marzo de 2013

¿Dulces? 26 - Pain retrouvé (relleno de mascarpone y frambuesas :)

Aquí nunca hay pain perdu. Cuando el pan se pone duro, feo, tieso, o pesado (sí, cuando no dejas de verlo por la cocina y no paras pensar: "A ver cuándo te quitas del medio de una vez"), suele acabar en la basura.
Sí, mal, c'est la vie.
Así que, si tal, podemos hablar de pain retrouvé.
Brioche fresco como la brisa de la mañana.
Cortas la rebanada (o rebanadas, si no eres tan egoísta como yo) la noche antes.
La dejas ahí, toda la noche, al aire, en una rejilla (o en un plato, tampoco hay que ser tan estricta).
Y si vives en Madrid, el ambiente será tan seco, que al día siguiente te preguntarás si usarlo para hacer el desayuno, o meterlo en el bolso por si te intentan agredir en el metro.
Hola, taster, ¿lo ves bien, o quieres que te lo acerque más?
Ah, hola, taster, ¿estás viéndome?
Estás pensando cómo es posible que me haya hecho (para mí sola) este desayuno, ¿me equivoco?
Que me tiro siglos diciéndote que un día te haré el croissant french toast del VIPS, pero luego acabas allí tomándotelo.
Madruga y sabrás lo que es desayunar bien.
Pues como ves, no tengo excusa, no te lo hago porque...
Porque...
Porque ¿no es tu cumple?
¡¡Ahora toca pedir un deseo!!
Este te hubiera encantado, está relleno, y te podría haber puesto fresas y plátano, o Nutella y plátano, en lugar de frambuesas.
Suena bien, ¿verdad?
Bueno, dicen que la comida entra por los ojos, pues sírvete.
A los demás, os digo lo mismo ;)

Bon appétit!!

Pain retrouvé
Ingredientes (3-5 tostadas 1 ración, haciendo trampas):
Menos en lo del huevo (!!), podéis añadir un ", aproximadamente" en todos los ingredientes de la lista...
Bueno, tampoco os pongáis velas de más, ni suméis Carlos de mascarpone, que ya tenemos bastantes.
- 1 cucharada grande como diría Carlos, de mascarpone
- Azúcar (al gusto, yo he puesto 1 cucharadita)
- 4-6 frambuesas frescas
- 1 rebanada de brioche de unos 2 cm de grosor (con estas cantidades podéis preparar como 3-5 tostadas)
- 1 huevo L
- 15 gramos de mantequilla, derretida
- 2 cucharadas de azúcar
- 160 ml de leche
- Un chorrito de Marnier
- 30 gramos de harina
- Una pizca de pimienta rosa
Servir con...
- Salsa de chocolate o vainilla
- Azúcar glass
- Unas cuantas frambuesas
Solo si es vuestro cumple...
- Corazoncitos cursis de colores
- Velas feas de Mickey* compradas a última hora en el Opencor (lo del Opencor va a ser como el Pryca, ellos pondrán el nombre que les dé la gana, lo mismo que haremos nosotros al nombrarlo)

* Mickey, sabes que te adoro, pero en esta serie de velas Opencoreras no sales especialmente favorecido. Hubiera preferido las velitas con ranas, los Disney baby, o que cada número fuera un personaje distinto. Si hasta te han vestido como un pequeño ratón payaso...

Preparación:
La sartén hay que calentarla a fuego medio-alto durante algo de tiempo antes de derretir la mantequilla, así que calculad cuándo encendéis el fuego, yo la tuve unos 5-7 minutos antes de usar.
1) Mezclamos en un tazón el mascarpone, las frambuesas y el azúcar, con un tenedor, queremos machacar las frambuesas y teñir la crema :)
2) Hacemos un corte en la rebanada de pan (por eso tiene que ser gruesa). Es solo para formar un bolsillito en su interior, no queremos cortar o separar los bordes.
Rellenamos el bolsillito con la crema de mascarpone, con la ayuda de una cuchara, con cuidado de no romper mucho el pan.
3) Batimos en un plato hondo o un cuenco amplio el huevo, mantequilla, azúcar, leche y licor.
Añadimos la harina y la pimienta y batimos hasta que no haya grumos. Con un tenedor o unas varillas es suficiente.
4) Sumergimos el pan en la mezcla, y lo dejamos 20-30 segundos por cada lado.
Luego quitamos el exceso, y si vamos a preparar más pan, reservamos mientras remojamos el resto.
5) Cuando la sartén esté bien bien caliente, añadimos aproximadamente 10-15 gramos de mantequilla.
Cuando se derrita y humee ligeramente (ligeramente, he dicho), colocamos el pan con cuidado y cocinamos.
Lleva unos 4-5 minutos por cada lado, hay que dar la vuelta cuando esté dorado.
Y ya solo queda servir con lo que queramos, ¡¡y soplar las velas!!

Más cositas...
- Como digo, con este relleno os va a dar para unas 3-5 tostadas como la de la foto, solo habría que aumentar, además del pan (of course), la cantidad del relleno, y el número de platos, tenedores y cuchillos.
- Los ingredientes son un poco a ojo, por poner una cucharadita menos o más de leche o azúcar, no va a cambiar el mundo, es solo una orientación. Esta receta no es para comerse el coco con los recipientes medidores y la báscula.
- En el relleno, podéis poner otro tipo de queso, alguna mermelada, otras frutas, o Nutella, mantequilla de cacahuete, similares...
- He visto recetas que, tras rebozar en el huevo, se atreven a 'empanar' con una costra de cereales y avena. No me he atrevido, pero suena bien, ¿no?
- He puesto Marnier y pimienta rosa, pero podéis aromatizar la leche con un palito de canela o una vaina de vainilla, o bien añadir las especias, licores o sabores que más os gusten. ¡¡Jugad con las combinaciones!!
¡¡Saludad a Petunia!!
Hace justo un añito: Celebraba el cuarto de siglo con esta tarta apoteósica.

jueves, 28 de marzo de 2013

¡¡Dos blogañitos!! - Pastel de ruibarbo y fresas con Streusel (hoy invito yo... ¡o no!)

¿Y por qué ayer las sobras?
¿Y por qué hoy el pastel?
¡¡Estamos de cumpleaños!!
Este ilustre bloj está de cumpleaños.
Dos añitos, no hace falta decir qué tal llevados, ¡¡están llevados!!
Para celebrarlo, cómo no, tenía que hacer un pastel especial, bien grande, para todos, y bien rico.
Una necesita algo especial para su cumple.
Se lo tiene que currar con la receta...
¿Y qué he hecho? ¡Trampas!
Mi pastel de segundo bloganiversario está robado. Es el mismo que usó Rosi para celebrar los 3 años de Sugg-r.
Sí, sí, el mismo...
Uno no puede ir por ahí copiando tartas de cumpleaños, cada uno tiene que tener la suya, jolín.
Esto no sería para tanto, si no fuera que hasta los ingredientes del pastel me los ha puesto Rosi.
Vale, todos no, solo el ruibarbo. Solo. Como si fuera poco. Sin ese ingrediente, no podría celebrar el cumplebloj por todo lo alto, ¡¡con ruibarbo y todo!!

La receta cambia poquitísima cosa del de Rosilet, que podéis ver pinchando aquí.
Sí, habéis visto el pastel en tantas posturas y platos, que os estáis preguntando si queda un cacho para que os invite, que es lo que god manda cuando hay un cumple.
Pues bien, si cuando lleguéis veis que no queda, id cogiendo del de sugg-r. Dejadme un cacho. ¡Gracias!

Notitas previas... (esta es nueva)
- Con esta cantidad daría para un molde de 25 centímetros de diámetro, aprovechando toda la masa.
- Yo he utilizado uno de 20 centímetros, y me ha sobrado un relleno genial para 2-3 crumbles (vale, para 2 crumbles ¡¡y para untarte en la tostada del desayuno un par de días!!), algo de streusel para una ración de crumble, y en mi caso, nada para el bizcocho.
- La masa de este bizcocho da miedo. Da igual si lo has leído en la receta original. No importa que vayas avisada. Cuando te ves ante la masa piensas que algo has hecho mal. Crees que va a ser imposible extender eso y no liarla parda. Pues confiad, de verdad de la buena, la cosa sale, y sale estupendísima.
- No os perdáis este pastel por no tener ruibarbo, solo con fresas, con fresas y manzanas, con ciruelas, o con la fruta que se os ocurra, va a salir estupendo ;)

Pastel de ruibarbo y fresas con Streusel
Ingredientes:
Los ingredientes, como he dicho, dan para un molde de 23-25 cm, o para uno de 20 cm con sobras para algún crumble o ramekin.
Para el relleno de frutas...
- 225 gramos de ruibarbo cortado en rodajitas de dos centímetros
- 225 gramos de fresas sin tallo y cortadas
- 120 ml de zumo de naranja sanguina * (se puede usar agua, otro zumo, mezclar ambas cosas…)
- 100 gramos de azúcar
- 2 cucharadas de Maizena
Para el Streusel...
- 80 gramos de harina de trigo
- 110 gramos de azúcar
- 85 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
Para la masa...
- 225 gramos de harina
- 100 gramos de azúcar
- 1 cucharadita de levadura química
- 1 cucharadita de bicarbonato
- 1 pizca de sal marina
- 110 gramos de mantequilla, fría y cortada en daditos
- 125 ml (1/2 taza) de buttermilk **
- 1 huevo L
- 1/4 de cucharadita de semillas de vainilla

* Nada en especial, tenía en casa naranjas sanguinas y limas. No había mucho donde elegir, como veis, pero vamos, que quien dice sanguinas, en este caso, dice un par de naranjas de zumo.
** Lo de siempre, si no tenéis dónde conseguirlo, ponéis un chorrito de limón (también vale vinagre) en la leche y dejáis reposar al menos 15 minutos. O el método que uséis en casa para hacer buttermilk, claro.

Preparación:
Molde engrasadito, el fndo con papel de hornear, y las paredes cubiertas de harina. ¿Lo tenemos?
Hacemos el relleno de fruta...
1) Calentar en una sartén amplia o en un cazo el ruibarbo, las fresas y el zumo, a fuego medio, durante unos 5 minutos, o algo más, hasta que la fruta se ablande.
Mientras, vamos mezclando en un cuenco la maizena y el azúcar, para tenerlo a mano a punto.
2) Cuando la fruta está blanda, añadimos la mezcla de maizena y azúcar, la repartimos bien con la espátula, y cocinamos, a fuego medio o medio-bajo (id controlando), durante unos 5-10 minutos más, removiendo frecuentemente.
Cuando haya espesado y empiece a burbujear un pelín, sacamos del fuego y reservamos.
A por la capita crujiente...
Esto se puede hacer lo primero, pero si lo preparamos ahora, daremos tiempo a la fruta para que se enfríe, la mejor manera de extenderla sobre la masa.

1) Mezclar todos los ingredientes con un tenedor, hasta tener una miga desigual. Tapar y refrigerar hasta que lo utilicemos.
Solo nos queda el bizcocho...
1) Mezclar en un bol los ingredientes secos.
2) Añadimos poco a poco, a velocidad lenta, la mantequilla, hasta que esté grumoso.
3) Mezclamos los ingredientes húmedos y luego los añadimos a la masa, poco a poco.
4) Extendemos en el molde la mitad de la masa, luego el relleno de ruibarbo y fresas, y cubrimos con el resto de la masa.
Hay que extenderla bien, es más de untar que de verter.
Esparcimos por encima el streusel, cubriendo toda la superficie.
5) Horneamos a 180º durante 40-50 minutos.
Si vemos que se dora de más, tapamos con aluminio.
Como dice Rosilet, es complicado comprobar si está seco por dentro (no queremos cargarnos la costra tan bonita), así que es cuestión de fiarnos de nuestro horno, que ya nos conocemos todos, ¿verdad?
Enfriamos completamente en el molde antes de cortar y servir.

Más cositas...
- En esta receta, Rosi comenta un truco que alguna vez se me ha pasado por la cabeza, y nunca me he atrevido, que es tapar con aluminio y poner calor solo abajo.
Mi horno calienta como un tiro, y a veces he pensado en hacerlo, pero nunca me he atrevido, pensé que era una salvajada, viendo que no, ¡probaré!
- Dice también que esta receta está mejor para degustar en el día, como mucho al siguiente (me encantan estas excusas para devorarlo bien cuanto antes), y comenta que se puede congelar en porciones.

Hace justo un añito: Pues debía de estar de cumpleaños, celebrando el año, porque aquí la tarta, tardó en aparecer.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Postre con sobras de la tarta de mañana :)

Últimamente, este bloj se está poniendo un poco: "Mira lo que tengo".

Hoy no os voy a dar una receta.
Solo os voy a enseñar este postre hecho con recortes de otro.
Y como no se ve lo que es exactamente, os lo voy a decir dos veces (o tres).
Porque va a ser ahí donde despliegue el: "Mira lo que tengo".

Lo que veis es un crumble de ruibarbo y fresas.
Que es un crumble que lleva ruibarbo.
He dicho ruibarbo.
Suficiente.
Nunca.

¡¡No me lo puedo creer!!
Vale, os parecerá una tontería, lo mismo mi chincha no os da ni una gotita de envidia verde, pero es que, cuando viajo a un lugar donde hay ruibarbo, tengo que pedirlo en todos los dulces del mundo.
Que este verano me cogí una ración de tarta de ruibarbo, incluso cuando se veía demasiado verde, es que si lo tengo delante, ¡necesito mi ración!
Y claro, tenerlo en mi casa, delante de mí, cuchillo en mano, azúcar cerca, es como asistir a uno de esos momentos que marcan tu vida.
Ese punto en el que la fruta burbujea y desborda el crumble es tan perfecto...
¿Y de dónde lo he sacado?
Rosi celebró el tercer cumplebloj de su Sugg-r con un 3S.
Un sorteo-sorpresa-secreto.
¡Nunca había visto un sorteo tan chulo!
Y no lo digo porque fuera una de las afortunadas (eso solo lo hace perfecto, no más chulo :P).

Es un juego de lo más divertido, ella hace un sorteo, pero no lo dice; tú participas en el sorteo, pero no lo sabes; y el premio también es una sorpresa, porque Rosilet lo quiso adaptar según a quien le tocase.

Y no lo ha hecho mal. A Kako le cayó un libro de Ottolenghi, que no te puedes imaginar libro más perfecto para ella.
¿Y acertó conmigo?
¡¡Un montón de ruibarbo!! Y un libro de recetas de helados y pequeños postres, ¡¡con sus cuenquitos y una cuchara de servir helado!!

Vale, igual no es un secreto que tengo un problema con los helados y los postres minis, pero aún así, no me digáis que no es currárselo.

He empezado diciendo que esta era una receta con sobras.
Pues aquí tenéis a la reina madre.
Saluden a la reina madre, p-o-r---f-a-v-o-r
He tardado un poquito en sacar el ruibarbo a la luz pública, pero no podía esperar a enseñaros esa perdición de ahí arriba sin dar las gracias otra vez a Rosi, por el detallazo y la molestia de incluir ruibarbo en el paquete.
No os podéis imaginar además, el cuidado que puso en envolver y presentar el regalo.
Bueno, vale, como no os lo podéis imaginar, os lo enseño, ¡mirad el celo de heladitos!
Mañana menos... ¡pero mejor!

Hace justo un añito: Sacrilegiaba (otra vez) a Liliana. Daba un giro rústico y mutante a unos deliciosos panecillos de calabaza y vainilla, que también tenéis en Albahaca y canela.

martes, 26 de marzo de 2013

Panna cotta de cambozola en dos versiones :)

Llamémosla panna cotta...
No lleva nata, sino leche, porque la grasa ya la aporta el queso.
Es una panna cotta de aperitivo, muy similar a las de postre, pero en versión salada.
Se puede hacer del queso que más os guste, y con vuestros compañeros favoritos, estas cosas admiten tantas variaciones como nos podamos imaginar.

Yo me la encontré en este blog, con gorgonzola, y sin desmoldar, y de ahí han salido estas dos versiones.
Si no os gustan, ya sabéis, tunead a vuestro antojo, lo que os quería enseñar es la idea, que queda muy cuca para sorprender con el aperitivo :)

Si lo queréis hacer para tomar en tarritos individuales, podéis bajar la cantidad de gelatina, para que quede más cremosito.
Y usar unos cuenquitos bien pequeños, pues es algo contundente, una de las de la foto sería demasiado para una sola persona (si queremos que cene/coma algo más).
Y eso sí, imprescindible servir con unos palitos de pan, tipo grissini, o preparar unos bastones con hojaldre o masa de pizza, como hice yo, que utilicé unos recortes de masa de pizza.

Bueno, si os da por probar, mejor no lo hagáis exactamente como hice yo, que a mí se me quemaron mis palos de pizza con ajo y romero mientras hablaba por teléfono, y tuve que usar los de la foto, mucho más bonitos.
Comprados, vamos.
Una panna cotta lleva pan de especias y miel como base, y un sombrerito de manzana y nueces, que fue la que más nos gustó. Una combinación muy rica. Toda una tarta de queso. Casi valdría hasta para la sobremesa.
La otra tiene una base de salsa de tomate y vodka, que pensé que al taster le chiflaría, pero él también se decantó por la otra versión.

Aquí tenéis el enlace a la panna cotta de Le monde de Mademoiselle Natali, que fue la receta que me creó el antojo.

Panna cotta de cambozola 
Ingredientes:
Para las panna cottas de queso...
- 1 hoja y 1/2 de gelatina
- 100 gramos de queso cambozola
- 100 gramos de leche
- Una pizca de sal
- Una pizca de pimienta
Para las de manzana y nueces...
- 1/2 hoja de gelatina
- Zumo de manzana
- Un puñadito de nueces
- Un trocito de pan de especias y miel
Para los de tomate...
- 1/2 hoja de gelatina
- 2 cucharadas de tomate en pasta
- 10-15 ml de Vodka
Para servir...
- Mezcla de rúcula y canónigos
- Algún palito de pan, pizza, hojaldre...
- Un puñadito de nueces
- Vinagre o miel


Preparación:
Para las panna cottas de queso...
1) Hidratar las hojas de gelatina en un tazón con agua.
2) Calentar en un cazo la leche y el queso, hasta que este esté derretido y todo bien mezclado.
3) Cuando el contenido del cazo vaya a hervir, escurrimos la gelatina, la agregamos al cazo y batimos enérgicamente, con unas varillas, hasta que esté bien disuelta.
Enfriar un poquito antes de verter en los moldes, dejar enfriar un poco más y refrigerar al menos 2 horas.
Para todo lo demás...
1) A la hora de hacer la gelatina de tomate y zumo haremos lo mismo.
Hidratamos la gelatina, calentamos los líquidos y luego mezclamos bien, hasta que no haya grumos.
Al ser cantidades tan pequeñas, lo hice un poco a ojo, en ambos casos cuajó bien.
2) Para hacer las bases, basta con cortar el pan de especias del tamaño de la base de nuestras panna cottas, con un cortador de galletas, un vaso, o un cuchillo si no tenemos nada del tamaño adecuado.
3) Servimos con un chorrito de miel y unas nueces, en el caso de las de manzana; al de tomate le irá bien una ensalada, unos palitos de pan de romero y aceitunas, o de tomate y romero, y un chorrito de reducción de balsámico.
Antes de servir las panna cottas, es mejor dejarlas un ratito fuera del frigo, para que estén a temperatura ambiente, más que frías.

sábado, 23 de marzo de 2013

Kaiserschmarrn

Esta receta no está aquí por mi buena presentación o por mi mano con la cámara.
Está aquí para dar envidia. Es una de esas publicaciones de "mira qué tortitas de muerte que me acabo de merendar".

Incluso así, no he sido tan mala como hubiera podido. Esto lo suyo es publicarlo un lunes, para fastidiar.
Pero yo lo publico hoy, que todavía hay finde (y puente) por delante para probarlo, o que no tenéis ni ganas porque ya tenéis plan con el que poneros finos.

Pero está por eso. Mira-lo-que-tengo, y tal...

No es este el único motivo de que haya tirado dos fotos a lo loco, y aún así lo publique.
¿Quién puede hacer más de un par de fotos mal plantadas con eso ahí delante?
Cuando tienes tan cerca, por fin, esa tortita esponjosa aun caliente, su helado sin derretir, sus vainilla paseándose por el calor del plato, sus frutas aún fresquitas, sus frutos secos, su loquesea, lo que quieres ¡¡es clavar el tenedor!!
Sobre todo si la preparación ha sido una odisea...

Estas Kaiserschmarrn son una especie de crêpe (más bien una señora crêpe) austriaca, aunque en la zona de Baviera también son bastante frecuentes.
Es parecida a una tortilla soufflé, en la que toda la masa va de golpe a la sartén, para luego destrozarla. Más cómoda de comer imposible :P
En apariencia puede parecer más una tortita, en sabor a una crêpe.
Al taster y a mí nos gusta más que las tortitas. Esto depende de gustos, pero es más ligera, menos abizcochada y más tipo soufflé, más esponjosita. Con una crêpe no la compararía, si quiero tortitas, me vale una Kaiserschmarrn, si quiero crêpes, no.

Lleva un poquito de Frangelico y especias para pastel de manzana, para que pegase con el helado de manzana con que lo iba a servir.
Aquí tenéis la receta original, que es de Maras Wunderland, un blog con mucho encanto, tanto por las recetas, como por sus fotos.

Kaiserschmarrn
Ingredientes (2 personas):
- 2 huevos, separados
- 200 ml de leche
- 15 ml de Frangelico
- 130 gramos de harina
- 1/4 de cucharadita de especias para pastel de manzana
- 1 pizca de sal
- 1 cucharada de azúcar
- Aproximadamente 10-15 gramos (1 cucharada) de mantequilla
- 15 gramos de mantequilla
Para servir...
- Helado de manzana
- Fresas troceadas
- Arándanos secos
- Crocanti de avellanas
- Sirope de chocolate
- Sirope de arce
- Salsa de vainilla
- Azúcar glass (yo no lo usé)

Preparación:
1) Batir las yemas con un poco de sal y 90 ml de leche.
Añadirle la harina (mezclada con las especias y la sal) y los otros 125 ml de leche, alternándolos.
Agregar el Frangelico.
2) Mientras reposa la masa (unos 5 minutos), montamos las claras a punto de nieve, añadiendo la cucharada de azúcar cuando ya estén ligeramente montadas, y subiendo entonces la velocidad, para dejarlas bien firmes.
3) Incorporamos el merengue a la masa de harina, con movimientos envolventes, con la ayuda de una espátula.
4) Derretir la mantequilla en la sartén (la mía tenía unos 20 cm de diámetro).
Ahora vamos al lío, vosotros sabréis...
Método vamos a enredar, a ver qué pasa/viviendo al límite:
- Verter la masa y cocinar a fuego medio o medio-bajo durante aproximadamente 10 minutos.
- Mientras, ir corriendo de la cocina al ordenador, del ordenador a la cocina, y así un par de veces, mientras te metes a Youtube a ver cómo le dan la vuelta a santa plasta. A la masa de la sartén que le den, claro, mucho menos importante controlar que no se queme, que estar a darle la vuelta.
- Finalmente dejar que sea el caprichoso del taster el que lo haga, dando la vuelta en un plato.
Técnica taster - Versión descafeinada
Su versión no es tan nenaza como el que las mete en el horno
Técnica la vida sin gracia - Aquí no hay riesgo, sin riesgo no sabe tan rico.
Pero tampoco es como este valeroso caballero, que da la vuelta a lo burro, como yo pensaba hacer
Técnica pro - Así saben mejor, ahí, jugándote el tipo.
- Una vez hemos dado la vuelta, cocinamos un par de minutos, rompemos en cuatro, y luego en más cachos, a lo bruto, con un tenedor, una pala de cocinar, lo que sea.
- Cocinamos un par de minutos más y servimos con bien de cosas, ahí, a lo bestia.
Método para personas normales (o gente que quiere/cree serlo):
-) Verter la masa y cocinar a fuego medio o medio-bajo durante 3-5 minutos.
-) Marcar en cuatro piezas la tortita, sin llegar hasta abajo del todo, sin cortar, con una cuchara o lo que sea.
-) Dar la vuelta, y cocinar otros 3-5 minutos. Cuando está ya más o menos hecha, la cortamos en cachitos más pequeños que vamos salteando.
-) Servimos igualmente con un montonazo de cosas.

Hace justo un añito: Tarta de queso con mango y chocolate blanco, ¡¡estaba rica que te mueres!!

viernes, 22 de marzo de 2013

Tarta de queso y sanguinas

La duda ofende, cuando encontré sanguinas en la frutería me lleve todas (todas las que pude...).

Y después de este pastel de polenta y sanguinas, iba a venir una de pollo con las susodichas, pero al final se convirtió en una tarta de queso (cualquier cosa...).

De queso no, de quesos, porque esta lleva ricotta, mascarpone y queso de untar.
Bueno, vale, la mía no lleva mascarpone. Incomprensiblemente, ese día no tenía en la nevera. Pero lleva crème fraîche (¡¡sí!!).
Aunque no son el mismo sabor, sí se logra un resultado muy similar cuando se sustituyen el uno por la otra o la otra por el uno.

Al final hasta se convirtió en un verdadero trabajo de sobras, pues con ella acabé lo que quedaba en el tarro de crème fraîche, un excedente de ricotta (es que cuando veo la ricotta que me gusta me la llevo a pares, y si al día siguiente sigue ahí, me llevo otros dos pares, y así...), liquidar la sour cream y darle salida a una tarrina abierta de queso de untar.
Vamos, que no quiero ser bruta, pero os animaba a juntar todos los lácteos abiertos del frigo para hacer una tarta echándole un par de huevos (hablo de los de gallina) y algo de harina.

Y lo mejor de esta tarta de queso es que es lo más fácil que hay... Los ingredientes se pueden mezclar en la picadora o con la batidora de brazo.
Sí, no importa el aire, no hacen falta varillas, no hay que manchar más de un bol, no tenemos que tirar de baños maría, ni de nada...
La única planificación es tener los ingredientes preparados a temperatura ambiente, y a ser posible, la ricotta un pelín escurridita.
Y está para repetir :)

Os dejo con la receta, que está un pelín (chiquitín) modificada y un pelín (grandote) dividida de esta tarta de A culinary journey with chef Dennis

Tarta de queso(s) y naranjas sanguinas
Ingredientes (para un molde de 18 cm de diámetro):
Para la base...
- Unos 100-120 gramos de galletas, tipo Digestive
- Unos 35-50 gramos de mantequilla
Para el relleno de la tarta...
- 150 gramos de ricotta (escurrida, o al menos quitando el exceso de líquido)
- 150 gramos de crème fraîche (la original lleva mascarpone)
- 50 gramos de sour cream (o yogur griego, e incluso si no tenéis, podéis usar un queso de untar)
- 25 gramos de queso de untar (necesitaba 75 gramos de sour cream, pero como no tenía, tiré de eso)
- 60 gramos de azúcar
- 2 huevos L
- 1 cucharada (bien colmada) de harina
- 1/4 de cucharadita de ralladura de naranja sanguina
- 1/4 de cucharadita de semillas de vainilla
Para la cobertura...
- 1 sanguina, cortada en rodajas y sin piel
- 1-2 cucharadas de mermelada de melocotón o naranja
- 1 chorrito de zumo de naranja sanguina (opcional)

Preparación:
Preparamos la base...
1) Metemos en la picadora las galletas troceadas, las picamos hasta tener migajas.
Añadimos la mantequilla en dados y seguimos picando, hasta que se forme una masa.
2) Extendemos sobre la base del molde (forrado con papel de hornear o engrasado) y presionamos bien.
Refrigeramos mientras preparamos el relleno.
Otra opción es picar las galletas, añadir la mantequilla derretida en lugar de fría y mezclar.
También podemos hornear a 180º durante 7-10 minutos la base, sin relleno, yo nunca lo hago.

A por el relleno...
No está hecha la modo clásico de usar varillas o el robot con el accesorio de los pasteles, sino con la batidora de cuchillas. Aún así, como en las tartas normales, todos los ingredientes están a temperatura ambiente.
1) Batir la ricotta, la crème fraîche, la sour cream y el queso de untar, hasta tener una mezcla suave.
2) Añadir los huevos, de uno en uno, y batir.
3) Agregar el azúcar, harina, sal, ralladura y vainilla y batir hasta que tegamos un batido bien homogéneo.
4) Verter sobre la base de galletas y hornear a 190º durante 50 minutos.
Cuando llevaba 25 minutos tapé con aluminio y bajé la temperatura a 180º.
Dejar enfriar por completo y refrigerar al menos 8-12 horas.
A la hora de servir preparamos nuestra cobertura...
1) Cortamos en rodajas finas la naranja y quitamos la piel (a mí me queda así más bonito que si me dedico a pelar y cortar).
2) Calentamos en el micro la mantequilla, hasta que esté líquida, y añadimos (opcional) un chorrito de zumo de sanguina (de las tapas que nos han sobrado al trocearla).
3) Vertemos sobre la tarta, poco a poco, y extendemos con un pincel.
Yo empecé poco a poco, me confié, lo eché de golpe, y había demasiada cantidad (no había problema de sabor, pero sí que cubrió demasiado mis preciosas naranjas).

Hace justo un añito: Nos zampanos una mermelada de mango y fresas (con jengibre y whiskey), y casualmente ¡¡había zumo de sanguinas para desayunar!!

martes, 19 de marzo de 2013

Chez ¿Paul? - Chaud Saucisse

Esto es algo que quería preparar hace años.
Sí, esta cosa tan sencilla, este par de ingredientes metidos en pan, esta comida tan poco delicada, pero tan perfecta.
Lo que tiene delito no es que sea tan sencillo, sino que siéndolo, no lo hayamos preparado antes.

Os voy a contar un cuento una batallita de las mías.
Paul es una cadena francesa, que contaba con un establecimiento en Príncipe Pío.
Cuando el taster y yo éramos pequeños (léase pequeña de residencia universitaria), siempre (léase a veces) me hacía ir hasta Príncipe Pío, para recogerme en un lugar intermedio.
Como aún éramos pequeños, yo iba encantada en metro a Príncipe Pío, mientras él iba en coche (nótese que el esfuerzo que hacía yo por vernos era mucho mayor que el suyo, que iba cómodamente en coche).
Algún día, por lo que fuera, parábamos en el centro comercial.
Y un día, en la planta de arriba, entre Vips, hamburgueserías, y demás cadenas, le arrastré al fondo del pasillo. Había visto algo, un sitio casiencantador.
Era un Paul (vale, sí, otra cadena, como el resto de locales de la planta).

No fue la única visita, nos enganchamos. Siempre el chaud saucisse, las tartaletas de limón y chocolate del taster, mis macarons, cuando aún no eran el último grito.
Ya no quedábamos en Príncipe Pío, pero de vez en cuando nos pasábamos a por lo nuestro.
Hasta que un día, al subir, ya no había sillitas de madera verdes, sino un fast food chino o algo así.
Desde entonces, con los dedos de una mano podría contar las veces que hemos ido a Príncipe Pío. Snif.
Desde entones, los chaud saucisse se han reducido a un par de encuentros.
En Londres tuvimos uno a nuestro alcance, pero su horario no lo estaba tanto.
Tan solo en algún viaje a Francia.
Pero, seamos sinceros, cuando estás en Francia, quieres probar tantas cosas y sitios, que no vas a estar todo el día en un Paul.
De hecho, solo recuerdo un chaud saucisse, una estación de tren (¿Nantes?), un hombre haciéndonos esperar (ups), otro hombre hambriento (tranquis, tenía Nesquick), el taster y yo zampándonos unos chaud saucisse...

Y desde entonces habré repetido cien veces que teníamos que hacer este bocadillo en casa.

A cada cerdo...
Siguiendo la descripción de este sándwich, que tenía guardada tras buscarla en páginas de Paul de distintos países (¡¿cómo soy tan freak?!), he dado con una receta peligrosamente parecida.
Demasiado.
¡Es perfecta!
En algunos países aparece que usan gruyère, en otros emmental, que es el que yo puse, y de sabor quedaba igualito a los que hemos probado (aunque recuerdo que en ¿Nantes? tenía un sabor más fuerte de mostaza que en Madrid).
Tal vez debamos aumentar la capa de nata fresca y mostaza, que parecía algo más escasa que en Paul.
Y claro, no tenía salchichas de Estrasburgo, en estas ponía que eran de Viena (y yo de Naipydó, ¡claro!)

Como sea, os animo a probar esta ración tan necesaria de grasas en estado puro esto.
¡¡Aquí está mi bocadillo favorito del mundo mundial!! El Chaud Saucisse (ahora con mayúsculas) de Paul(¿a?)

Chaud saucisse chez Paul(a)
Ingredientes (para 2 personas):
- 2 baguettinas rústicas o tipo chapata (decir baguettina queda como mejor que escribirlo)
- 4 cucharadas /1/4 de taza) de crème fraîche (yo puse la mitad, pero hacedme caso, ¡le va a faltar!)
- 1-2 cucharaditas de mostaza en polvo (esto va según gustos, hay que ir probando, es sustituible por mostaza en salsa, ajustando la cantidad)
- Pelín de pimienta (negra y blanca, ¡¡¡sí!!!)
- 2 salchichas de Estrasburgo (bueno, yo las compré en el Carrefour, que es lo más cercano que tenía a Estrasburgo...)
- Una cantidad indecente de béchamel (decir casi 1 taza suena aún más indecente)
- Un montonazo de Emmental rallado (en algunos países, este bocadillo lleva Gruyère)

Preparación:
Venga, atentos, que hace falta versión vídeo, es complicadete...
1) En una sartén pequeñita (os vale el micro), calentemos la crème fraîche, le añadimos la mostaza y mezclamos bien. Es solo para derretir y mezclar.
Hay que probarlo para ver si está bien de mostaza.
2) Mientras, hacemos un corte en el pan, por arriba, por el medio, retiramos algo de la corteza y sacamos bastante miga.
3) Echamos la mitad de la crema con mostaza en el hueco que hemos abierto, y repartimos bien.
Colocamos encima las salchichas, acomodándola bien dentro del pan. Con cariño...
4) Ponemos encima una pequeña parte del Emmental rallado, luego regamos cada bocadillo con una indecente cantidad de la béchamel, a lo bestia, y luego echamos casi todo el queso que nos quedaba sin utilizar.
5) Horneamos a 200º durante 15-20 minutos (10 en la parte baja, el resto en la parte alta del horno).
Sacamos del horno, subimos la temperatura a 220-240º, función grill, echamos por encima de los bocadillos el resto de queso rallado, y vuelta al horno, otra vez bien arriba.
Ahora serán unos 4-7 minutos, es cuestión de gratinar el queso que acabamos de añadir, para que quede bien doradito y haga costra (¿por qué dos cosas tan desigualmente apetecibles compartirán nombre?).
Cuando hay grill, no podemos irnos muy lejos, no se puede hablar de tiempos, es cuestión de estar bien pendientes, cuando tenga el color deseado :P lo sacamos y nos lo zampamos.

¡¡Cuando ya no queme, s'il vous plaît!!
Uy, ¡¡¡qué cosa más mona!!!

sábado, 16 de marzo de 2013

Lo hago, no lo hago, lo hago, no lo... - Pastel invertido de polenta y sanguinas con caramelo

El taster me ha sugerido que comentase que él no ha tenido nada que ver en las fotos de este pastel.
Yo creo que no era necesario, salta a la vista, esta vez me he lucido, las fotos llevan mi firma.
Pero aún así, he decidido hacer caso a su ruego.
Buf, ahora que no tengo ese cuchillo verde tan cerca del cuello, me siento mejor.
Solo pensar en que alguien iba a tener que limpiarlo todo, me intranquilizaba un poco.

Ahora sí, ¡¡hola!!
Hoy os tengo que aconsejar que no hagáis este pastel.
Pero debo rogaros que lo preparéis.

¿Sabéis esos pasteles -casi todos- que tienen algo especial? Una parte-premio, me refiero.
Quieres la parte del centro porque está más jugosa, o los bordes porque se han tostado, o esa zona de la izquierda, que parece que han caído más pepitas de chocolate...
Cuando pasa algo así, el desequilibrio de ese pastel, que tiene una parte más atractiva, hace que nuestro mundo esté más equilibrado.
El taster está orgulloso de fotos como esta. No quiere casarse conmigo porque se quedaría sin fotógrafa para la novia.
¿Y qué pasa cuando no hay ese desequilibrio equilibrante?
Pues que lo quieres todo.
Fijaos, la parte de abajo (que en realidad fue la de arriba) está crujientita.
Mirad, la parte de los bordes está caramelizadita, sabe a gloria.
Asomaos un poquito, el centro es jugosísimo.
Espera, espera, no me pongas solo del borde, ponme de ahí, de donde pille más naranja.

Pensaréis que por eso os recomiendo no prepararlo. Por la dieta, y tal.
No, no es eso. Es que si haces este pastel, tan jugoso, no querrás preparar ningún bizcocho sin polenta.
¡¡Qué color!! ¡¡Qué sabor!! ¡¡Qué plasta soy!!
Además de plasta, soy una estafadora, ¡¡mirad lo que pasó en realidad al dar la vuelta al pastel!!
Os dejo la receta, la he hecho a partir de esta (modificando unas cuantas cosas, empeñada en hacer un pastel con aceite de oliva, sin poder evitar añadir algo de alcohol, curiosa por saber cómo quedaría con azahar, indignada al leer el paso en el que quitas la piel a las naranjas).
Yo me la encontré en Hummingbird High, pero os he mencionado la otra porque lleva las medidas en gramos.

Templado está bien rico, en frío también es perfecto, servido sin más, a modo desayuno, es estupendo, pero una bolita de helado (pienso en vainilla) o con algo de nata montada (o crème fraîche o mascarpone, como pondría Elena), me parece también muy buena idea.

Después de esto, sé que esta tentación de Delicious Stories y yo nos encontraremos pronto.

Pastel invertido de polenta y sanguinas al caramelo
Ingredientes:
Para la base de sanguina y caramelo...
- 15 gramos de mantequilla
- 60 gramos de azúcar moreno
- 1 cdita de Marnier (vale zumo de limón)
- 2 sanguinas (yo usé una pequeña y una grande)
Para el pastel...
- 70 gramos de polenta
- 35 gramos de harina
- 5 gramos (aprox. 3/4 cdita) levadura química
- 1 pizca de sal gorda
- 100 gramos (1/2 taza) de azúcar blanco
- Las semillas de media vaina de vainilla
- ¼ de cucharadita de ralladura de naranja sanguina
- 85 gramos de aceite
- 2 huevos L, a temperatura ambiente
- 60 ml (1/4 de taza / 4 cucharadas) de sour cream, a temperatura ambiente
- ¼ de cucharadita de aroma de azahar

Preparación:
Empezamos con las frutas y el caramelo...
Yo usé el molde para tarta Tatin, apto para horno, podéis prepararlo en una sartén y luego pasarlo a un molde (en ese caso, recomiendo forrarlo con papel de hornear.
1) En el molde apto para horno derretimos, a fuego medio, 20 gramos de mantequilla.
Mientras, cortamos las naranjas en rodajas, de aproximadamente 1 centímetro de grosor. Bien lavaditas, que vamos a usar la piel. Se entiende. No, aquí no se entiende nada.
2) Volvamos a la mantequilla, cuando esté derretida, añadimos el azúcar moreno y 1 cucharadita de Marnier, mezclamos un pelín, y cocinamos, a fuego medio-bajo (disminuyendo si vemos que corre peligro).
Hemos de formar un caramelo, para ello el azúcar ha de disolverse, nosotros hemos de tener paciencia, la mezlca ha de tomar un color doradito, nosotros nos preguntaremos veinte veces si saldrá, no debemos remover con espátulas, solo como mucho, levantar un poco el recipiente y dar un par de meneos si hay que distribuir algo (si hay zonas más líquidas, por ejemplo).
Pasados unos eternos 15-20 minutos (en el caso de este molde, cuando uso sartén me sale antes), tendremos el caramelo, colocaremos encima las rodajas de naranja (vosotros podéis hacerlo con buen gusto y finas maneras), dejamos a fuego bajo un par de minutitos más, y reservamos.
La maldición de los invertidos y las Tatin, siempre parece suficiente fruta, ya encogerá y se esconderá luego, ya...
Ahora ya toca hacer el pastel y precalentar el horno, 180º, por favor...
1) Batimos en un bol la harina, la polenta, la levadura química, sal, azúcar, la ralladura de sanguina y las semillitas de la vaina de vainilla.
2) En otro bol batimos con unas varillas el aceite, los huevos, la sour cream y el aroma de azahar, hasta que esté bien incorporado todo y no haya grumitos de la nata agria.
3) Añadir los ingredientes secos y mezclar con una espátula, no hay que pasarse, se integrará fácilmente.
4) Verter la masa sobre las sanguinas, repartiendo bien por toda la superficie.
Ahora pasa algo fantástico. Al menos, en mi caso.
Al echar la mezcla, algo de caramelo sube a la superficie. Ahí, tú piensas yo pienso: "Genial, a la gente se le suele hundir la fruta en la masa de los bizcochos, y a mí se me va a hundir la masa del bizcocho en las naranjas, verás qué plasta sale".
Falsa alarma: El resultado fue esta base crujientita y caramelizada :)
Nada de eso, la masa se quedó donde tenía que estar, lo mismo hicieron mis sanguinas. Pero ese caramelo que subió a la superficie, ese caramelo, ¡¡¡se convierte en una capita crujiente caramelizada al hornear el pastel!!!
5) Tras esta reflexión os recomiendo que lo metáis de una santa vez al horno, a 180º, durante 45 minutos.
Debería decir, hasta que esté dorado, y el palillo salga limpio, pero no hice la prueba.
Cuando llevaba casi 30 minutos tapé con aluminio y pasé a la parte alta de horno.
Sacar del horno, enfriar en el molde unos 10 minutos y luego dar la vuelta en un plato (si usáis un molde normal, es posible que tengáis que hacer un poco de hueco/aire con un cuchillito).
También podéis optar por enfriar en una rejilla. Pero, qué naranjas, templado está de muerte.

Hace justo un añito: Una tarta de queso también puede ser perfecta ¡¡hecha con la picadora!! Banoffee cheesecake de Nigella Lawson, o tarta de queso con plátano con mi firma.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Patis de remolacha, arroz y garbanzos (falso falafel)

Sí, lo he llamado patis (deformación de patties).
Pero es que soy taaaaaaaaaaaan animal que siempre estoy con los 'falso loquesea', 'loquesea con trampas', 'loquesea sacrílego'. Que me las cargo todas...
Esta vez he decidido darle un nombre, que parezca que tiene cuerpo y alma (propios).
La próxima, lo mismo me como el paréntesis, ¡¡como me ponga yo rebelde, veréis!!

He estado siglos pensando en comprar y preparar algo con remolacha. Venga a guardar recetas.
El HEMC fue el causante de que por fin comprara por primera vez remolacha no rallada (y luego por segunda, y después por tercera...).
Uy, madre, con la remolacha para arriba y para abajo más de un mes.
El taster paseando remolacha.
Yo redecorando la cocina.
O no lo tocas en años, o no paras. Eso ha pasado con la remolacha.

Bueno, la cosa, que aunque estas patis no llegaron a tiempo para el HEMC, ¡¡no os las podéis perder!!
A ver, sí podéis, pero a mí me han gustado un montón (solo os digo que tengo preparados los ingredientes para repetir).
Se pueden formar como pequeñas patis, a modo de falafel, para un picoteo, como guarnición (un poco heavy) o para rellenar un pan de pita (o similar).
También se pueden preparar en forma de hamburguesas vegetarianas, algo más grandecitas, con su bollito y demás.

La receta es una mezcla de dos, a las que os recomiendo echar un vistazo.
Son este falafel de remolacha de La flor del calabacín (que usa menta, hinojo, curry y tahini, y no lleva arroz), y unas hamburguesas de remolacha, arroz y legumbres, vistas en Seven Spice (y también en Post Punk Kitchen).

Las mías son así... :P
Y que dice el taster que la próxima vez usa freidora para que queden más crujientes por todos lados.
Yo os dejo su sugerencia, vosotros confiad en mí.

Patis de remolacha, arroz y garbanzos
Ingredientes (7-10 piezas):
Las cantidades son aproximadas, no pesé nada, usé tazas y cucharas, y sin ser picajosa.
- 1/2 taza de arroz salvaje cocido
- 1/3 de taza (5 cucharadas aproximadamente) de garbanzos cocidos (escurridos)
- 1/4 de taza (4 cucharadas) de remolacha cocida
- 1 diente de ajo machacado
- Algo menos de 1/4 de cucharadita de sal
- 1/4 de cucharadita de comino
- 1/4 de cucharadita de curry
- 1/8 de cucharadita de pimentón dulce
- Ralladura de 1/2 lima
- 6-8 cucharadas de pan picado o rallado (empezé usando solo 1/4 de taza ó 4 cucharadas)

Preparación:
1) Trituramos en la picadora los garbanzos y la remolacha.
Añadimos el arroz y seguimos picando, ha de juntarse, pero para nada ser un puré, sino un picadillo.
2) Pasamos la mezcla a un bol, agregamos el ajo machacado, sal, especias, ralladura y pan picado y mezclamos bien, con una espátula, o con las manos (de este modo se integrará mejor).
Que está muy húmedo y no se va a formar nada, ponemos más pan picado (o rallado).
3) Formamos bolitas de masa, las aplanamos entre las manos y le damos forma de patis/hamburguesitas/falafel.
Si queremos pequeñitas, serán aproximadamente 8 piezas, pero podemos hacerlas más grandes, a modo de hamburguesa.
Si queremos que nos queden más bonitas, podemos usar un cortador de galletas para dar forma.
Colocamos en una fiambrera, separadas por papel film o de cocina, y refrigeramos, así a la hora de cocinar estarán más firmes.
4) Freír en abundante aceite, bien caliente (fuego medio o medio-alto), durante unos 5-7 minutos por cada lado (dependerá del tamaño, estas eran pequeñitas), sin amontonarlas (de 4 en 4 piezas más o menos).
Si vemos que se seca el fondo de la sartén, añadimos un pelín más de aceite.
Secar en papel de cocina al sacar de la sartén, y si es necesario, colocar en un horno a 80-100º para que no se enfríen.
Nosotros las tomamos de acompañamiento, pero esto con naan o pan de pita tiene que estar genial.

viernes, 8 de marzo de 2013

Gözleme (entre comillas) de ternera, espinacas y feta

Sí, no podían ser gözleme a secas. Siendo míos, tenían que llevar comillas, o algo.
Y es que todo estaba preparado para preparar gözleme, cuando el taster-dijo-yo-pensé que esa masa en la plancha o en sartén no parecía muy allá.
Que se iba a romper.
Que tal, que cual.

Total, 220º, bandeja bien caliente, y al horno.
La solución de los cobardes. Apostar por lo seguro. El horno no te falla. Ytodasesascosas.
Nos queda pendiente hacer una masa que nos inspire confianza para preparar en el fuego, pero estos gözleme, que no sé si podemos llamar gözleme, estaban deliciosos.
El pan me gustó tanto, que me parece una estupenda masa rápida cuando tienes antojo de pizza o calzone, pero no tienes el tiempo de levado que exige tu receta favorita.
El relleno es estupendo, poquita cosa, mucho comino, decidí seguir la receta original, pensando que igual no acertaba con los sabores que nos gustan. Me contuve el impulso de bajar la cantidad de comino y añadir otras especias.
Bueno, pues menos mal, porque nos encantó. Ni poca especia, ni mucho comino, por el contrario, una proporción perfecta.
He seguido la receta de Elena de Delicious stories, que da igual lo que publique, con sus fotos y sus palabras siempre te entran ganas de preparar todo lo que pone, y de comerte hasta las flores :P
Publicó la receta justo cuando yo había estado a punto de preparar esta otra, de Délices d'Orient, pero por cosas de la vida, lo había pospuesto un poquito.
Empujón de Elena para preparar cuanto antes este plato. La receta de la masa sigue la de Délices d'Orient (añade leche) y el relleno es el de Elena (Delicious stories).
Para la próxima vez (taster ausente) me queda probar la versión con berenjenas de Las libretas de Calohe.

Y a vosotros, ¡¡os animo a que elijáis vuestra favorita y probéis!! Está muy bueno, y aunque lleve tanta cosa, se prepara en nada, al menos con estas recetas, en 15-30 minutos tenéis levada la masa.

Gözleme (entre comillas) de ternera, espinacas y feta
Ingredientes (2-4 piezas / 4 raciones):
Para el relleno...
- 1 cebolla pequeña picada
- 2 dientes de ajo machacados
- 400 gramos de carne de ternera picada
- 1/2 cucharada de perejil picado
- 1 cucharada de comino molido
- 1 cucharada de ralladura de limón
- Un par de guindillitas secas
- Sal
- Pimienta
- 150-200 gramos de feta desmenuzado (otra buena idea es mezclarlo con ricotta :P)
- 100 gramos de espinacas frescas, troceadas
Para la masa...
- 250 gramos de harina
- 1 cucharadita de levadura seca de panadería
- 1-2 cucharaditas de azúcar
- 3/4 de cucharadita de sal
- 75 ml de leche tibia
- 60 ml de agua tibia
Salsa para servir...
- 2-3 cucharadas de sour cream (o yogur griego, crème fraîche...)
- 1 chorrito de zumo de limón
- Ralladura de 1/2 limón
- Ralladura de 1/2 lima

Preparación:
Empezamos cocinando la carne y las espinacas, que luego reservaremos (también podemos empezar por el pan, y preparar esto mientras crece)...
1) Calentar unos 15 ml (una cucharada) de aceite de oliva en una sartén amplia, a fuego medio.
Cuando este caliente, salteamos la cebolla y el ajo, unos 5 minutos, hasta que se doren.
Agregamos el comino, las guindillitas secas y salteamos un par de minutitos, removiendo.
Agregamos la carne, mezclar bien y cocinar a fuego medio o medio-alto unos 5-10 minutos.
2) Sacar del fuego, añadir la ralladura de limón, perejil, sal y pimienta al gusto, y reservar.
3) En otra sartén (o en la misma ¿por qué no?), con un pelín de aceite caliente, salteamos unos minutos (2-5) las espinacas, previamente troceaditas.
Reservamos.
4) La salsa no es más que mezclar en un cuenco los ingredientes y reservar (en el frigo o a temperatura ambiente, según preferencias de textura y temperatura :P).
Y nos ponemos ahora con el pan...
1) Mezclar en un bol la harina, levadura seca, azúcar y sal.
2) Hacer un hueco en el centro, añadir la leche y el agua (templados), y remover con una cuchara de madera.
3) Amasamos durante unos 5 minutos, hasta tener una masa suave y elástica.
Yo le di un par de minutos con el gancho amasador del robot, y luego ya pasé a mano, porque es una masa agradecidilla.
4) Engrasar el bol, tapar con film o un paño y dejar en un lugar templado, hasta que doble el volumen, son unos 20 minutos (echando un vistazo a partir de los 15, y teniendo en cuenta que según la temperatura y demás, nos puede llevar incluso 30).
5) Dividimos la masa en dos partes iguales (podéis hacer 3 ó 4 más pequeñas).
Estiramos cada bola con un rodillo, en una superficie enharinada, podemos formar círculos o rectángulos, según la forma que le vayamos a dar.
Rellenamos medio rectángulo o círculo con espinacas, carne, y el queso desmenuzado, dejando además un bordecito libre para poder sellarlo.
Cerramos los paquetitos doblando la masa, y sellando bien el cierre, presionando un poquito, o haciendo una vuelta, como en un calzone.
Pincelar la parte de arriba de los gözleme con aceite.
6) Calentar el horno a 220º con la bandeja de hornear dentro (o una piedra, si tenéis).
Cuando esté caliente, colocáis encima los gözleme y cocináis 15 minutos a 220º, en la parte media-baja del horno, y luego durante unos 7-8 minutos a 200º en la parte alta del horno.
Hay que comprobar si hace falta tapar, si se nos dora en exceso.
- La receta original calienta una plancha o una sartén a fuego medio-alto, pincela los panes con aceite, y los dora 3-4 minutos por cada lado (siendo cada pieza de la mitad de tamaño de las que veis en la foto).
Sea como sea, ¡¡servimos con la salsita y devoramos!!

Hace justo un añito: Os presenté a mi mascota, ¡¡masa madre!!

martes, 5 de marzo de 2013

Tiramisú ("genovés" y alcohólico)

¡Me encanta el tiramisú en todas sus sacrílegas versiones!
Siento debilidad por hacerlo con galletas Lotus, pero no le hago ascos a las savoiardi; me parece muy cuco servirlo en moldes individuales, aunque aprecio un tiramisú de los que no se 'desmontan' al cortarlo; groupie del sabor tiramisú en forma de bolitas, helado o batido.

Imprescindible que lleve huevos, prefiero la versión sin nata.
Que sepa a café, y que no le falte amaretto, aunque con Bailey's, Frangelico o vodka nunca he dicho que no.
Pero que lleve mucho alcohol. Másquemucho.
A pesar de que la combinación con Lotus me gusta un montón, este que hoy os enseño es mi tiramisú perfecto, aquel que cuando pruebas, sabes que está hecho para ti.
En lugar de soletillas, lleva una genovesa, a la que puse un pelín de Disaronno. El sabor es similar a las ladyfingers y demás, pero con una textura, para mi gusto, más adecuada para que la crema aguante bien si queremos hacer una tarta.
El bizcocho lo empapé por los dos lados (¡¡sí!!), que a eso ya lo llaman vicio, y en lugar de café y amaretto, que es lo que suelo usar, puse Kahlúa (¡¡sí!!) y amaretto, que a eso ya lo llaman alcoholismo.
Y en cantidades másquegenerosas.

Solo siento que mi querida Merle, que pensaba que le iba a invitar a un cachito, se va a tener que quedar sin probarlo, ¡¡dentro de unos meses seguro que ya puede apuntarse a una ración!!
Os dejo la receta, y mis agradecimientos xD ¡Qué payasa que soy!
Le debo a Un déjéneur de soleil el relleno (os recomiendo echar un vistazo a su tiramisú, ¡¡lleva mascarpone y ricotta!!
Sin Sonia y su genovesa, en L'Exquisit, nunca habría llegado hasta aquí. Queda estupenda, hasta ahora hacía una receta de Pierre Hermé, pero esta me ha gustado mucho más.

Para que quedase más bonito y presentable a la hora de servir, tipo tarta, se me ocurrió usar gelatina, pero no sabía si fastidiaría el invento de montar yemas y claras, así que le debo a esta receta de Larik Malasha el haber hecho el experimento por mí.
Yo he puesto bastante menos, nada, una hojita para todo el relleno, pero logra el objetivo, que es que la cosa aguante bien el peso de los bizcochos.
Tal vez sea un poco sacrilegio usar gelatina, pero os aseguro que, con esta cantidad, queda una crema muy suave, nada gelatinizada, ¡palabra de taster!
También se lo debo a mi pasado hiperkahluero (¡gracias Sergio!), y a mi maestro de mezclas (¡gracias Miguel!) sin él, creo que jamás habría empapado un bizcocho por ambos lados, mientras daba tragos de Kahlúa.

Y por último, pero no menos importante, al taster, ¡por espolvorear el cacao como yo jamás lo hubiera conseguido! Sí, va en serio, se me da fatal ese paso.

Si queréis otras ideas, tenéis esta bomba de tiramisú de L'Exquisit; la receta de Larik Malasha, que también es una presentación muy mona; y para una ocasión más especial, esta tarta taaaaaaaaaaaan apetecible de Pastry affair o esta otra en Moje Wypieki..

¡¡Hala, vamos!! ¡¡O alabamos!! No hagas chistes tan malos, p-o-r---f-a-v-o-r!!!

Tiramisú ("genovés" y alcohólico)
Ingredientes (molde de 15x15 / 6-9 raciones):
Para la genovesa…
- 3 huevos L, separados
- 95 gramos de harina
- 95 gramos de azúcar
- Un chorrito de amaretto (opcional)
Para empapar el bizcocho…
- Amaretto (puse unos 90  ml)
- Kahlúa (puse nos 120 ml)
* Sí, os estoy contando que puse casi 1 taza de alcohol
Para el relleno…
- 2 huevos L, separados
- 20-25 gramos de azúcar glass
- 20-25 gramos de azúcar blanco
- 250 gramos de mascarpone
- 1 hoja de gelatina
Para decorar…
- Cacao en polvo

Preparación:
Para la base…
Esto podemos prepararlo el día antes.
1) Montar las yemas con el azúcar, hasta que doblen su tamaño, será como una mousse, si cogemos una cucharada y la 'regamos' por el bol, mantendrá la forma.
2) Agregar la harina con la ayuda de una espátula, hasta que esté homogéneo.
3) Montar las claras a punto de nieve.
4) Cuando estén bien firmes, añadimos una pequeña parte a la mezcla de las yemas, y mezclamos, sin mucho cuidado, con la espátula, es solo para que las yemas suavicen su textura.
Agregamos el resto de las claras, esta vez sí, con cuidado, con movimientos envolventes, hasta que estén bien incorporadas.
Si queremos, le ponemos un chorrito de amaretto y mezclamos un poquito.
5) Vertemos en el molde forrado con papel de hornear y horneamos a 160º durante 30 minutos (a partir de 20-25 minutos, y según el grosor de vuestro bizcocho, estad pendientes, podéis hacer la prueba con un espagueti).
Cuando llevaba 15 minutos lo cubrí con papel de aluminio, pero en este caso, mientras no se vaya a quemar, no tiene importancia si se dora un poco, pues no se va a ver.
Enfriar unos minutos en el molde, luego en una rejilla, y mantener envuelto en film hasta que lo vayamos a usar.
Para la crema…
1) Montar las yemas con el azúcar hasta que estén claras y como una mousse.
Buscamos lo mismo que hicimos al preparar la génoise.
2) Mezclamos las yemas con el mascarpone, delicadamente, con una espátula.
El mascarpone ha de estar manejable (si no, antes de mezclarlo, lo batimos un pelín, que se ponga cremoso).
3) Montar las claras a punto de nieve con una pizca de sal y el azúcar glass.
4) Ahora agregamos cuidadosamente las claras, en movimientos circulares, desde la base hacia arriba.
A partir de aquí hay dos opciones, usar así la crema, o añadir gelatina, si queremos una tarta un poco más 'presentable'(A ver, seamos sensatos, con estas cantidades de licores, esta tarta es impresentable, y quien la prepare un indecente).
-) Remojaremos en agua fría una de gelatina, durante unos 10 minutos. Yo lo puse lo primero, cuando iba a preparar el relleno, para que se hidratase mientras montaba los huevos y demás.
-) Escurrimos la hoja de gelatina, la ponemos en el micro 10 segunditos, para que se derrita, y mezclamos bien con la crema de queso. No va a haber grumos, porque va a estar disuelta, pero sí es importante mezclar bien, para asegurarnos de que está repartidita.
Y entonces sí, preparamos el invento…
1) Mezclar en una taza la Kahlúa con el Disaronno.
Echad una parte del mismo tamaño en una copa, que beber solo es muy triste, y queremos una genovesa contenta.
Preparamos la genovesa, cortamos con un cuchillo de sierra el copete, para nivelar la superficie, y abrimos por la mitad (a mí no me quedó precisamente por la mitad), con cuidado y paciencia, para que no se nos estropee el invento.
Usaremos para montar el mismo molde en que horneamos el bizcocho, en este caso era de fondo removible, pero aún así forre las paredes con film y el fondo con papel de hornear.
2) Pinchamos el primer bizcocho por la parte que no tiene el corte, empapamos bien, pincelando, con el alcohol.
Colocamos en el molde, dejando la parte borracha que toque el suelo del recipiente.
Pinchamos por el otro lado, la miga por la que hemos cortado, y empapamos bien con el pincel, generosos, y sin miedo.
Extendemos por encima la mita de la crema de mascarpone, con ayuda de una espátula.
3) Hacemos lo mismo con el segundo bizcocho, pinchamos por un lado, pincelamos bien con licor, colocamos (licor hacia abajo).
Pinchamos por arriba con un tenedor, pincelamos bien bien con alcohol y extendemos el resto de mascarpone.
Cubrimos con film y refrigeramos hasta la hora de servir (al menos un par de horitas, ideal 8-12).
A la hora de servir espolvoreamos con cacao.
¡¡De muerte!! ¡¡¡Os aseguro que querríais repetir!!! Me dirijo a la gente de verdad, esa a la que le gusta el tiramisú xD

Hace justo un añito: No hice nada, pero si no vuelvo a poner aquí mis Snickers, me muero xD