miércoles, 26 de junio de 2013

Éclairs de limón y lavanda

Uy... más de una semana desaparecida...
Esta ya se ha ido de vacaciones...

¡¡Qué va!!
Solo trato de que lo parezca.
Es broma. Es mentira. Es broma y mentira.
Sigo aquí.

Y de hecho, cuando tenga vacaciones, colgaré un cartel de neones y tal.
Esto también es broma mentira.
Solo colgaré un folio en alguna parte visible de la casa, con letras grandes pintadas con un Staedtler que dañe la vista (del que no esté de vacaciones).
Sí, me temo que esto último puede ser posible.

Sea como sea, regreso con una buena-buena.
No he podido fingir más que estoy de picos pardos.
Si la lavanda me sorprendió gratamente cuando hice el pollo de Rachel Khoo, he descubierto ahora (ahora hace un par de semanas) sus posibilidades en dulces.
He preparado unos éclairs. Esta vez he sido atrevida. He dejado en el cajón la cuchara de servir helado. Me he lanzado con la manga pastelera. He formado éclairs deformados.

Da igual la forma, con esta crema, ¡¡están de muerte!!
Pero si no sois de choux (por gustos o por temores), os aconsejo igualmente esta crema pastelera con toque de lavanda.
Tenéis que creerme (una vez más). Para una tarta, un hojaldre, para comer a cucharadas. Queda de muerte mortal.
¡¡Es fantástica!!

Y si tenéis lavanda, ¡¡NO-TENÉIS-EXCUSA!!
Os dejo la receta. La idea la he sacado de aquí, pero he tuneado a mi manera, le he puesto limón a la pasta choux y he coloreado la cobertura de chocolate blanco, que si tienes buena mano, queda super cuqui, y si no tienes buena mano... Pues... Queda morado...

Éclairs de limón y lavanda
Ingredientes (para 9 éclairs):
Para la pâte à choux...
- 65 gramos de agua
- 65 gramos de leche
- 50 gramos de mantequilla
- Unas gotas de aroma de limón (se puede poner ralladura)
- Una pizca de sal
- 60-80 gramos de harina tamizada (yo lo dejo en 70)
- 2 huevos M (si usamos L, ponemos el primero entero, y del segundo sobrará un poco)
Para la crema pastelera...
- 240 ml (1 taza) de leche
- 1 cucharada de lavanda
- 3 yemas L
- 50 gramos de azúcar
- 2 cucharadas de maizena
- 25 gramos de mantequilla, a temperatura ambiente
Para la cobertura...
- 75 gramos de chocolate blanco
- 60 ml de nata de montar
- Colorante violeta en gel

Preparación:
Empezamos por la crema pastelera...
1) Calentamos en un cazo la leche con la lavanda, hasta que casi hierva.
Entonces, sacamos del fuego y dejamos infusionar aproximadamente 1 hora.
Luego lo colaremos, para retirar la lavanda, y seguiremos con la receta.
2) Volvemos a poner en el cazo la leche y llevamos a ebullición.
Mientras, batimos en un cuenco las yemas, azúcar y maizena, hasta que palidezca y esté espeso.
3) Añadimos, sin dejar de remover, la mezcla de yemas a la leche.
Bajamos la temperatura a fuego medio-bajo y seguimos cocinando, sin parar de remover, hasta que espese, y con cuidado de no cocer los huevos.
Como lleva maizena, en un par de minutos está listo.
Sacamos del fuego y dejamos reposar 5 minutitos.
4) Añadimos la mantequilla, a temperatura ambiente y troceada en cachitos, poco a poco.
No incorporaremos el siguiente dadito hasta que no se haya integrado bien el anterior.
5) Pasamos a un recipiente, tapamos con film y refrigeramos hasta que lo usemos.
Y ahora ya podemos ponernos con la mágica pâte à choux...
1) Calentar en un cazo, a fuego medio, el agua, leche, mantequilla, aroma de limón y sal.
Cuando la mantequilla se derrita, llevamos a ebullición.
2) Retiramos del fuego, añadimos la harina y mezclamos bien rápido con una cuchara de madera.
Devolvemos el cazo al fuego y cocinamos durante un minuto aproximadamente, sin parar de mover, hasta que la masa se seque y forme una bola que se separa de las paredes de la cazuela.
3) Apagamos el fuego, retiramos, y añadimos un huevo.
Mezclamos bien, con ganas, con una cuchara de madera.
Añadimos el segundo huevo (entero, si es mediano, la mitad o tres cuartas partes si es grande), y mezclamos, igual, con alegría, hasta que la masa esté espesa, pero suave y brillante.
En ese punto, no necesitaremos más huevo.
4) Ahora formamos nuestros éclairs, perfectos o monstruosos, en una bandeja cubierta con papel de hornear.
Lo podemos meter en una manga pastelera, o con una cuchara de servir helado, y podemos hacerlos en forma de profiterol, o alargados si queremos éclairs.
5) Para el horneado de los alargados, dejamos 20 minutos en la parte baja del horno a 210º, subimos rápidamente a la de arriba, tapando si ya están dorados, y cocemos a 180º durante 15-20 minutos más, los 5 últimos minutos con la puerta del horno entreabierta.
Sacamos, hacemos una pequeña incisión y devolvemos al horno apagado, donde los dejamos 30 minutos, con la puerta un poco abierta, para que se sequen por dentro.
Y luego ya los pasamos a enfriar totalmente a la rejilla.
Lo único que cambia en las bolitas es que los primeros 20 minutos tengo el horno a 200º, en lugar de a 210º, y que tengo que taparlos con aluminio un poquito antes.
Vamos a preparar nuestra cobertura...
1) Calentamos en un cazo pequeñito la nata, y la teñimos con colorante.
Con que mojéis en el colorante (en gel) las dos puntitas de un palillo, es suficiente.
2) Cuando haya cogido el color, añadimos el chocolate troceado, bajamos el fuego, y mezclamoms, hasta que esté suave y brillante.
Hora del montaje...
1) Metemos la crema pastelera de lavanda en una manga y rellenamos los éclairs. Si los agujeritos que hicimos antes son más pequeños, clavamo el palito de una cucharita o un cuchillito, para abrirlos más.
Rellenamos bien los éclairs.
2) Metemos los éclairs en el glaseado de chocolate blanco. Si preferís, podéis regarlos con una cuchara, en lugar de mojarlos.
Refrigeramos unos minutos, para que se endurezca un pelín el glaseado, o hasta que vayamos a servir el postre
Hora de comer...

Hace justo un añito: Hice pan preñado a la alemana y lo llamé Schwangerbrezel mit Wurst
¿Y hace dos? ¡Qué pesada!

martes, 18 de junio de 2013

Una ayudita para Merle - Tarta de quark y fresas

Sí, sé que a las fresas se les ha pasado el arroz.
Digamos más bien que a la nata, al crumble, a la leche condensada, se le han pasado las fresas.

Pero yo soy así de inoportuna tardona inoportuna tardona inoportuna y tardona.
Y además, esta tarta está espectacular para la próxima temporada de fresas... o para ya mismo...
Porque os admite un montón de variaciones, ya que podéis utilizar la fruta que os apetezca: cerezas, frambuesas, moras, arándanos, albaricoques, ciruelas. En serio, ¡¡lo que os dé la gana!!

Si la fruta pasa por la batidora, entra en esta tarta.
Está buenísima, es super ligera, y es sencillísima de preparar. No es más que eso, un batidito, un gelificante, ¡y a lucirse!
Fue también mi primera experiencia con el agar-agar, y hasta pensé que no iba a funcionar, que había hecho algo mas, que aquello no cuajaba del todo.
Pero es que la textura que deja es muy más suave que la gelatina, más de mousse. Aunque en esto siempre entrarán en juego las cantidades y el resto de ingredientes, claro.
Y por supuesto, no usar agar-agar no es excusa, ¡¡se puede hacer con gelatina!!
Bueno, vamos al lío, coged la receta, usad la fruta que tengáis a mano, si no tenéis quark, tirad de yogur, queso fresco batido, o lo que os dé en el momento (mayonesa no, ¡claro!).
Yo se la cogí prestada a Kako, de En guete, le he hecho un par de cambios pequeñitos, y la he dejado más fea, así que ¡¡no os perdáis su receta!!

Espero a Merle también le guste. Acaban de tener otro peque, y están buscando en casa postrecitos sencillos y ligeros. ¿¿Te apuntas?? Porque mira que la receta te la dedico... ¡¡pero no te he guardado un cacho!!

Tarta de quark y fresas
Ingredientes (molde de 18 cm de diámetro):
Para el bizcocho...
- 2 huevos L separados
- 1 cucharada de agua fría
- 70 grs de azúcar
- 40 grs de harina
- 40 grs de maicena
- 1/2 cucharadita de Royal
Resto de la tarta...
- 250 gramos de fresas (y alguna más para decorar)
- 1-2 cucharadas de leche condensada
- 250 gramos de quark (seguro que con yogur natural también queda rica)
- 200 ml de nata ligera (como la de cocinar)
- 40 gramos de sirope de ágave
- 1/2 cucharadita de agar agar
- 2 claras tamaño L
- Pizca de sal

Preparación:
El bizcocho lo podemos preparar el día anterior...
1) Montar las yemas con la mitad del azúcar, hasta que palidezcan y estén cremosas.
Montar las claras a punto de nieve con el agua y la otra mitad de azúcar, han de ponerse duras y brillantes.
2) Añadimos las yemas al merengue, cuidadosamente, con movimientos envolventes.
3) Agregamos la harina, maizena y royal tamizados, con una espátula y movimientos cuidadosos.
4) Verter la masa en un molde forrado con papel y hornear a 180º durante 30 minutos, o hasta que esté seco por dentro.
Cuando llevaba 10 minutos lo tapé con aluminio, pero teniendo en cuenta que no se va a ver, el problema no es el color, sino evitar que se queme.
Enfriar en una rejilla, cuando esté fresco, cortamos el desnivel que haya podido salir arriba, y abrimos por la mitad, con un cuchillo de sierra largo.
El relleno de la tarta...
1) Triturar las fresas con la leche condensada, hasta tener un batido.
2) Añadirle al batido de fresas el quark, nata y sirope de ágave y mezclar.
3) Montar las claras a punto de nieve, con una pizca de sal.
Agregar suavemente a la mezcla anterior.
4) Calentar en un cacito el agar agar con un poquito de agua.
Cuando llegue al punto de ebullición, hervimos 2 minutos y lo agregamos la mezcla de quark. Revolvemos bien.
Ahora montamos la tarta, dentro del molde donde horneamos el bizcocho...
1) Colocamos el aro del molde desmontable en el plato de servir. Metemos dentro el primer piso de bizcocho.
Echamos dentro algo más de la mitad de la crema.
2) Tapamos con la segunda plancha de bizccoho.
Cubrimos con el resto de la crema (si es mucha, la dejamos en unos cuenquitos, no es obligatorio echar toda).
Refrigeramos al menos 4 horas, para que cuaje.
Decorar con unas frutitas antes de servir.
Como veis, la decoración de Kako es más mona, más aconsejable ;)

Hace justo un añito: Helado de menta (de la de verdad de la buena) con pepitas de chocolate.
¿Y hace dos? ¡Qué pesada! Pastela marroquí, nos sorprendió tanto como nos gustó :)

jueves, 13 de junio de 2013

Mesa merienda - Rollitos de bacon con plátano al curry

¡¡A merendar!!
Os traigo una otra mesa-merienda. Merienda-cena, que diría mi madre los días que no comen y juntan en la cena la comida, la merienda y la cena, mientras la cara del taster dice nopuedeserposible
¿Otra mesa merienda? Si es la primera que nos traes...
Sí, sí, otra.

Al hacer esta merienda, me acordé de aquella tarta tatin que formó parte de una anterior mesa-merienda, esa comida que ignoro algo más de 300 días al año.

Estamos casi en finde, hay que recoger ideas, así que, si os apetece, os suelgo alguna idea. Esta vez sí que hay receta, y es buenaquetemueres, ¡os lo prometo!
La merienda es de lo más infantil, así que no podían faltar unos pretzels crujientes con forma de animalitos, que descubrí en el Carrefour, y de los que tengo que comprar algo así como 12 bolsas más. Son geniales, menos saladitos que los pretzels crujientes que vienen en palito o forma de Brezel, ¡¡mucho más ricos!!
De hecho, si los encuentro, y me traigo esas mil bolsas, os dejo el enlace a la marca, por si os gusta tanto como a mí probar cualquier chorrada nueva que encontréis al hacer la compra.
Acompañaban junto con un pan de centeno y uno de maíz (ninguno casero, of course), a un quesito Munster, que estaba bien bueno. Y si sacamos quesito, mejor acompañarlo también por alguna mermelada, frutos secos...
Batido de cacao, mantequilla de cacahuete y plátano. Me tiré todo el día prometiéndoselo al taster. Le chiflan estos ingredientes. Bueno, pues el batido le gustó tanto que dio un trago y dijo: "No me gusta nada". Me ahorro dejaros la receta y busco una mejor, ¿vale? A mí me gustó, pero no soy objetiva porque llevaba chocolate.

Y el postre, en mis mesa-merienda, siempre es muy francés, en este caso un clafoutis. Pero con cerezas y albaricoques. Os enseñaré la receta, amenazado prometido.

Hoy os dejo la receta de una parte importantísima de esta merienda de domingo. Un picoteo que me llevé de L'Exquisit. Ya sabéis que Sonia te hace una mesa de tapas y queda como una reina. Cualquiera que haya ido a una reunión social en casa de Sonia (supongo), ha salido defraudado después de la misma situación en la de Isabel Preysler, que solo les ha sacado la bandejita de bomboncitos.
Yo hice sus plátanos al curry con bacon, pocos ingredientes, manchan nada, se hacen en poquísimo tiempo, y podéis preparar la versión decente (enlace anterior) o la versión monstruo-indecente (receta abajo).
Tres de ellos llevan jamón york, en lugar de bacon. Pero es lo que sucede cuando, el día antes, en el supermercado el único bacon que tienen es ese maravillosísimo de Oscar Mayer, que viene con un envoltorio que apenas trae una rendija transparente, la que da a la carne, el resto es todo opaco. Ahí, para que no veas que SOLO es grasa. Y se lo dije al taster, porque mi madre siempre me enseñó a no comprar el paquete amarillo-opaco-bacon-Mayer, que (casi) siempre viene con trampa.
Pero no había otro...

Estaban tan buenos, que repetiremos la receta, con la misma pinta indecente, eso seguro, pero con un bacon decente.

Rollitos de bacon con plátano al curry
Ingredientes:
Yo saqué 9 rodajas de un plátano grandote, porque mis lonchas de bacon eran la mitad desperdicio,y había que cortarlas. Con un buen bacon usáis una loncha por rodaja, y os salen 4 de cada plátano.
- 1 plátano cortado en 4 8 trozos
- 1/2 cucharadita de curry en polvo (o a ojo)
- 4 8 lonchas de bacon (envase transparente o charcutería) *
- 1 cucharada (aproximadamente) de mantequilla

* Después de tener que tirar del jamón york, os aseguro que también está rico, pero os garantizo que la mezcla bacon-plátano es mucho mejor y que el aporte de sabor del bacon es mucho más bueno, así que, si tenéis opción, ¡bacon! (del bueno).

Preparación:
1) Cortamos los plátanos, espolvoreamos bien de curry por todas partes.
Envolvemos cada rodaja en una loncha de bacon (del bueno), lo pinchamos con un palito (o dos, si nuestro bacon es una mierda porquería y tiene más grasa y guarrería que otra cosa).
2) Derretimos la mantequilla en una sartén, y cuando esté caliente, doramos bien los rollitos por ambos lados.
El taster (sí, estoy diciendo que lo cocinó él) los tuvo unos 6 minutos en total.

Si tenéis taster, vosotros, mientras, podéis hacer un batido de chuparos los dedos. Que os chupáis los dedos para ver si os sabe mejor que el batido.

Hace justo un añito:
¿Y hace dos? ¡Qué pesada!

martes, 11 de junio de 2013

Gyrospita de cerdo con salsa de yogur (y todo con bien de ajo)

Os traigo un (nuevo) sacrilegio. Pero está tan bueno, y se prepara tan rápido, que nadie se iba a ofender :P
De gyros no tiene nada, algún día tendré un horno vertical en casa, pero mientras, si me quiero hacer la guay, tengo que llamar gyros a algo que no lo es.
Y la pita no es casera, es de esas que se compran envasadas en los supermercados. Lo cual es otro pecado, con lo rápido que se prepara este tipo de pan.
Pero tan rápido como os lo cuento (o incluso más) se prepara, con una salsita que es más delicia-angelical que sacrilegio-indecente. Yo se lo preparé de sorpresa al taster en lo que venía a casa a ver el partido, y os puedo asegurar (sin que me crezca la nariz) que tenía pinta de disfrutarlo más que platos de horas de ejercicio en la cocina :P
¿Os venís a por la receta?

Gyrospita de cerdo con salsa de yogur
Ingredientes:
Sí, las especias van a ojo, pero estamos hablando de un plato preparado en un pis-pas, sofisticaciones, las justas :P Y todo al gusto, muy personal :P
- 450 gramos de solomillo de cerdo (se puede usar pollo, pero entonces no digáis que es gyrospita de cerdo)
- 1-2 dientes de ajo machacados
- Cebolla en polvo
- Mostaza molida
- Curcuma
- Pimentón
- Cayena
- Orégano seco
- Romero seco
- Cilantro en polvo
- Pimienta
- Una pizquita de sal
- 30-45 ml de aceite
Salsa...
- 150 gramos de yogur griego o natural
- 3 dientes de ajo machacados
- 1/2 cucharadita de azúcar
- 1/4 de cucharadita de mostaza molida
- El zumo y la ralladura de 1/2 limón
- Pimienta blanca
Para servir...
- Pan de pita
- Lechuga, rúcula o mezcla de ensaladas
- Tomate, zanahoria rallada, remolacha rallada, lo que queramos... :P

Preparación:
1) Cortamos la carne en dados, que no sean muy pequeños.
Mezclamos en un cuenco amplio el ajo machacado y el resto de hierbas y especias.
Añadimos el aceite, mezclamos bien, y agregamos los dados de carne, embadurnamos por todos lados y refrigeramos al menos 30 minutos (yo lo tuve algo más).
2) Podemos Tendremos que preparar también la salsa en este momento.
Basta con echar en un cuenco el yogur, añadir el ajo machacado, azúcar, mostaza,ralladura y pimienta y mezclar bien.
Reservar en la nevera cubierto con papel de aluminio o film.
3) A la hora de cocinar la carne la preparamos en una sartén bien caliente (no hace falta aceite, lo lleva el marinado), durante unos 8-10 minutos.
Servir con la salsita fría, un poco de ensalada y unos panes de pita (calentaditos en un horno bien caliente durante 2-4 minutos, o en tostadora).

Y no os perdéis ni la previa,. sobre todo si tiráis fotos como esta.

Hace justo un añito: En Libros de cocina, os hablé de La tartine gourmande, de Béatrice Peltre

sábado, 8 de junio de 2013

Ensalada bajo amenazas - Entre postre y ensalada, con más naranja que verde

Yo por mi amigísimablojera Macarena, lo que sea.
Si quiere lavanda, me saco un vuelo para pasado mañana y me planto en Cardamomoland para llevarle unas hojitas. Y a cambio, solo me apalanco dos semanas a pensión completa en su casa. Con el taster, que subiría un 70% él solito la factura de agua en un hogar de 8 componentes.

Que dice Macarena que quiere ensalada.
Ensalada para mi finlandesa de palo favorita (y la única a la que conozco, que esto es como lo de mi madre más querida y mi amiga vallisoletana preferida).

En realidad, las cosas no son así. Sí, vale, os lo olíais, hay amenazas de por medio.
"Voy a dejar de leerte si la próxima no es una ensalada".
No leí nada más después. Las lágrimas (del miedo) me nublaban la vista. Espero que no exigiera que fuera una ensalada de esas que son ligeras y más sanas que el aire, no pude leer más.
Para eso ya un día os publicaré la ensalada que me ponía mi madre de pequeña (o sea, de los 12 años, que empecé con los antojitos, a los 18, que me mandaron castigada a vivir con unas monjas durante todo un año me fui a estudiar fuera). Todas las noches me obligaba a comer un poco de ensalada antes de la cena, como hacían ellos. Y a mí solo me gustaba la lechuga con vinagre (ni tomate, ni cebolla, ni aceite, como mucho, unas aceitunitas, y verdes). Y yo llamaba ensalada a ese plato de lechuga con cantidades exageradas de vinagre (y como mucho, aceitunitas, y de las verdes).

Y ahora llamo ensalada a esto, que además de una ensalada buenísima, es como empezar por el final. Si ves la lista de ingredientes, y quitando algunas cosas verdes, parece que quiero hacer el postre.
Os dejo con el platito, pero venga, que sigo emocionada, un poco de auto-bombo, ¿visteis qué corazón? Qué manejo del estilismo, madre.
Y ahora confieso que, en su momento, el taster fue quien lo vio en las fotos, y yo le dije que era de la taza, y tuve que irme a ver la taza, que ya me parecía raro que llevase ese corazón.

Con esta receta participo en el concurso Consigue que Macarena, la que pide ensaladas y prepara Laduréeadas, te prepare una tarta para amigas irreductibles de palo y a distancia.

Ensalada más naranja que verde
Ingredientes:
- Mezcla para ensalada
- Un puñado de pistachos
- 4-6 kumquats, en rodajitas finas
- 20 ml de zumo de naranja sanguina
- 20 ml de Grand Marnier
- 2 cucharaditas de azúcar moreno
- 1 naranja sanguina cortada muy fina (de los extremos que sobran sacaremos el zumo)
- 25 gramos de pan especiado de miel, cortado en daditos (usé esta delicia)
- Aproximadamente 30 gramos de queso feta
- Reducción de balsámico con chocolate (¡¡¡sí!!!)

Preparación:
1) Calentamos una sartén pequeña y tostamos (sin nada de grasa, ojo Macarena, que esto es light) los pistachos durante unos 5 minutos.
Sacamos, reservamos, y quitamos de la sartén las migajas que puedan quedar.
2) Mezclamos en la misma sartén el zumo, Marnier y azúcar.
Añadimos los kumquats, cortados en rodajitas finas, y cocinamos hasta que esté caramelizado.
Llevará unos 8-10 minutos, no quedará en la sartén líquido, solo un pequeño residuo de caramelo.
Reservamos los kumquats caramelizados en una bandeja con papel de hornear.
3) Cortamos en daditos el pan de especias y el queso feta, los colocamos, bien separados, en una bandeja de hornear, y colocamos en el horno, a 220º durante unos 5-8 minutos.
Si una de las dos cosas se gratina o tuesta antes, la tapamos o la sacamos.
4) Echamos la mezcla de ensalada en un plato.
Colocamos por encima la naranja sanguina en rodajas y las rodajitas confitadas de kumquat.
Repartimos por encima los pistachos tostados, el pan de especias y el feta gratinado.
Regamos con el vinagre.
Os lo prometo, ¡bestial!

Por favor, no os perdáis el corazón, y luego ya si queréis, venís y me llamáis freak, o lo que queráis.

jueves, 6 de junio de 2013

Pastel de sour cream con frutas del bosque y avellanas

Hoy os traigo el desayuno. O la merienda. O el postre. A mí, la hora a la que vengáis, como que me da un poco igual. Si me he acostumbrado soporto sufro la impuntualidad del taster, puedo comprender que vosotros también tengáis vuestros horarios. (Hi, taster!!)
Atentos al estilismo, cada día soy más fisna, ahora, como antes, sigo guarreándolo todo, pero lo hago en forma de corazoncito, ¡ojo a la taza!
Aunque creo que una de las maneras más geniales de degustarlo es tal y como me lo monté yo.
Fin de semana. Madrugar un montón indecentemente (o lo que es madrugar indecentemente para las personas indecentes que se levantan a las 12 de la mañana). E ir preparando un desayuno rico, mientras vas haciendo tus cositas.
Jolín, en un ratejo, a veces más corto, otras más largo, ahí tienes tu recompensa por el madrugón: la mitad de la faena hecha, todo el fin de semana por delante, y... ¡¡¡un desayuno a la carta y recién hecho!!!
En resumidas cuentas, creo que vengo a deciros que la mejor manera de tomar este pastel es que os levantéis bien prontito y os lo preparéis vosotros, en lugar de llamar a mi puerta cuando os venga en gana para probarlo.
La receta está muy ligeramente modificada de la de Jans Madblog.
Y si queréis alguna otra idea para desayunos de este tipo, ahora que estamos en temporada de cosas rojas, rosas, pequeñitas y cursis, os aconsejo también el pastel de ruibarbo y fresas, el de manzana, frambuesas, moras y almendras (insuperable), su versión con cerezas y plátanos (¡¡cerezas!!), o un pain retrouvé con mascarpone y frambuesas.

Pastel de sour cream con frutas y avellanas
Ingredientes (molde 20-23 cm de diámetro):
- 75 gramos de mantequilla
- 100 ml de leche
- 100 ml de sour cream (la crème fraîche lo puede sustituir por textura, el yogur griego sin azúcar por sabor)
- 2 huevos L
- 90 gramos de azúcar
- 1/2 cucharadita de semillitas de vainilla
- 180 gramos de harina de repostería
- 3/4 de cucharadita de levadura química
- 1 pizca de sal
Para la cobertura...
- 200 gramos de frutas del bosque (usé arándanos rojos, grosellas, moras y frambuesas, restos de congelador)
- 15 ml (1 cucharada) de Frangelico (u otro licor, algún zumo o agua)
- Un puñado de avellanas
- Un puñadito de azúcar de caña
Venga, va, lo del corazoncito es de nota, ¿no? Si lo intento, no me sale.
Preparación:
1) Derretir la mantequilla.
Añadirle la leche, la nata agria y mezclar bien, con unas varillas.
2) Batir con el robot los huevos, el azúcar y la vainilla, hasta que estén espumosos.
3) Agregarle los lacteos a velocidad baja-media, sin parar el robot.
4) Agregar la harina, tamizada y mezclada con la levadura química y la sal, y mezclar hasta que esté homogéneo.
Lo podéis hacer con una espátula o con el mismo robot, a velocidad baja y sin pasarnos.
5) Verter la masa en un molde desmontable o para tarta y hornear a 170º durante 30 minutos.
Mientras horneamos, preparamos las frutas...
6) En un cazo, llevamos a ebullición unos 150 gramos de las frutas (algunas las dejé fuera para que no quedasen luego tan feas y machacadas en el pastel), con un chorrito de agua.
Cuando hierva, pasamos por un colador, reservamos el zumo en el cazo, y las frutas en un recipiente.
7) Pasado el tiempo de horneado inicial, sacamos el pastel, dejamos enfriar unos minutitos (para que se baje un poquito y se coloque mejor la cobertura), y ponemos por encima las frutas, las avellanas y espolvoreamos con azúcar de caña.
8) Otra vez al horno, a 170º durante otros 10 minutos.
9) Mientras, ponemos otra vez en el fuego el cazo con el zumo, le añadimos algo menos de 1 cucharada de azúcar y 1 cucharada aproximadamente de Frangelico (u otro líquido) y cocinamos a fuego medio o medio-alto, hasta que tengamos un sirope.
Cuando tengamos la textura deseada, lo sacamos y pasamos a un cuenco o tarrito.
10) Entonces, ya estará el pastel, lo sacamos con cariño, lo enfriamos en una rejilla, lo desmoldamos o no, según si se deja. ¡Ya queda menos!
La salsa que hemos hecho la podemos echar por encima de todo el pastel, o reservar para que cada uno se vaya poniendo lo suyo (yo recomiendo esto si no nos vamos a zampar todo en el momento).
¡Y ahora sí, listísimo! Ya solo falta que sea sábado y nos espere un café... ¡con chocolate!

Hace justo un añito: Os recomendé The perfect scoop, de David Lebovitz.