martes, 24 de septiembre de 2013

Mermelada de higos y peras

Como más me gustan los higos, es en sándwich o pizza, con queso.

Llevo siglos (no tantos) pensando en hacer un pastel invertido con higos. Y se me va a pasar el plazo.

Así que, con lo poquito que dura la temporada de higos, una idea estupenda de secuestrarlos durante más tiempo es preparar una mermelada :)
Esta no es solo de higos, lleva también peras, y un toque de vino tinto.
Está genial tanto en dulce, como en una tablita de quesos o con alguna carne.
¿Alguien se anima?

Para esterilizar los botes, sigo usando el truquito de Liliana, de Albahaca y canela.

Mermelada de higos con pera
Ingredientes (para un tarro de 500 ml aprox.):
- 350 gramos de higos negros
- 2 peras ercolinas (unos 200 gramos)
- Un chorrito de vino tinto (opcional)
- 170 gramos de azúcar gelificante

Preparación:
1) En primer lugar, preparamos la fruta. Los higos basta con trocearlos; las peras las pelamos y cortamos en dados, si queremos, para facilitar el proceso, podemos pasarlas un poco por la batidora.
2) Ponemos en el cazo la fruta (yo el higo lo machaco un poco dentro), añadimos el azúcar gelificante y ponemos a fuego medio-alto, removiendo constantemente para disolver el azúcar y mezclarlo todo bien.
Al usar azúcar gelificante, una vez ha hervido la mezcla, añado el chorrito de vino, y en unos 5-10 minutos, la mermelada toma la consistencia adecuada.
Con azúcar normal, limón, manzana, y demás historias, me solía llevar bastante más tiempo, lo tenía hirviendo casi media hora.
- De todos modos, si no tenemos termómetro, que es lo que utiliza mucha gente para dar con el punto exacto, siempre podemos hacer una prueba de textura echando un poquito de la mermelada en un plato muy frío, si al poquito se cuaja como una mermelada, ¡ya lo tenemos!
3) Retiramos del fuego y llenamos los botes esterilizados, y a ser posible, aún calientes. Los cerramos, y ponemos boca abajo un rato, hasta que haga vacío, antes de conservar en el frigo, en la despensa, ¡¡o compartir con alguien nuestra tirada de mermelada casera!!
Hace justo un añito: Empezamos el otoño con un pastelito jugosísimo de chocolate blanco, manzanas, almendras ¡y jengibre!

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Carrot cake de Ana (ligeramente pervertido)

Siento haber estado tanto tiempo sin publicar. Es que he estado cambiando la cocina, por una más grande, bonita y de diseño propio, Kitchen Aid empotrada, y tal, y la verdad, no he podido atender a mis compromisos blojeros hasta ahora.

Bueno, va, esta es mentira.

He estado tanto tiempo sin publicar porque

Venga, al lío, que he vuelto.
El primer trocito, para el desayuno
Este pastel, al principio, solo se llamaba Carrot cake de Ana.
Porque en cuanto vi la receta, tuve un flechazo con ella (con la tarta, con ella y su Cocina a tiempo parcial ya lo tuve hace años).
Bueno, vale, me gustaron tanto las fotos, que me entraron unas ganas repentinas e insaciables de hacer pastel de zanahoria.
¡Cuánto tiempo sin prepararlo!
Sí, confieso, estaba buscando la excusa para que me pasase lo mismo que a Ana y alguien me regalara un robot de esos que corta en todos tamaños y direcciones.
Es tan genial comprar las zanahorias con sus hojitas y todo...

Sea como sea, al momento escribí Carrot cake de Ana, y me copié la receta.
No sé, si encuentras una receta en FoodGawker, de un bloj que no conoces, te guardas la receta como Pastel de zanahoria, y volando. Pero cuando viene de una fuente de confianza, le das nombre. Así, cuando estás eligiendo, sabes que tiene prioridad.
Y vale, lo mejor, si sale mal, puedes ir a quejarte y montarle un pollo a la persona en cuestión.
"Oye, bonita, que he hecho tu pastel de zanahoria, quitando toda la grasa y subiendo la temperatura 40º y me ha quedado una piedra, a ver qué porquería de recetas compartes, eh, mona, que se lo voy a contar a todo el mundo".
Por favor, tenéis que mirar el corte, os lo prometo, ¡¡está para matar por el último pedazo!!
Poco después, Ana me dijo que había hecho una versión "ligeramente pervertida" de mi pastel de ruibarbo y fresas. ¡¡De mi pastel!! ¡¡Mío!! ¡¡Mi recetón!! Bueno, vale, la receta estaba era plagiada prestada de Rosi, y todo está inventado, pero mientras no esté ella delante diré que ese pastel es mío, solo mío, y que tengo el Copyright y todas esas cosas.
Con que esas tenemos, ¿eh? "Pues si Ana pervierte mi pastel de ruibarbo para hacerlo mejor que yo, ahora mismo pervierto su carrot cake, ¡verás tú!".
De acueeeeeeeeerdo, menos dramatismos y tanganas. De todos modos iba a tunear su pastel, y hasta me contuve, que no le puse nada de sour cream. Pero por lo demás, es muy parecido, así que os dejo con mi nuestro carrot cake de Ana (ligeramente pervertido), y aquí podéis ver el suyo, ¡más guapo, él!
Con mucha nuez moscada, ¡¡esta chica no le tiene miedo a la nuez moscada!!
Y por la béchamel de mi madre sé que alguien así tiene que ser de fiar.

Carrot cake de Ana (ligeramente pervertido)
Ingredientes (para un molde de 25x15x5 cm):
- 200 gramos de zanahoria (peso una vez ralladas / 3 zanahorias)
- 120 gramos de piña (peso una vez escurrida)
- 2 huevos L
- 150 ml de aceite
- 135 gramos (aproximadamente 3/4 de taza) de azúcar moreno de caña (del oscuro que viene grueso, prieto y húmedo)
- 90 gramos de harina
- 65 gramos (aproximadamente 1/2 taza) de avellana molida
- 3/4 de cucharadita de levadura química
- 1 cucharadita de bicarbonato de soda
- 1 pizca de sal
- 1/2 cucharadita de cardamomo
- 1/2 cucharadita de nuez moscada
- 1/2 cucharadita de vainilla (uso semillitas de vainas de vainilla)
- 1/4 de cucharadita de jengibre molido
Para la crema...
Batí, en cantidades a ojo yogur natural, queso de untar y sirope de arce.

Preparación:
Yo he usado para esta receta unas varillas y una espátula, pero podéis utilizar el robot, aunque es una masa muy fácil de trabajar.
1) Escurrir la piña, picarla, y volver a escurrirla bien-bien (yo la dejo en un colador soltando el líquido en un recipiente mientras hago el resto de la receta).
Lavar, pelar y rallar las zanahorias, bien finitas.
2) Mezclar en un cuenco los huevos, aceite y azúcar con unas varillas.
3) Mezclar en un cuenco la harina, avellana molida, levadura química, bicarbonato, sal, nuez moscada, cardamomo, vainilla y jengibre.
4) Verter los ingredientes secos en el recipiente de la mezcla de los huevos e integrar bien con una espátula, hasta que no exista harina.
5) Añadir la zanahoria rallada y mezclar con una espátula.
Agregar la piña picada y escurrida y repartir con la espátula.
6) Verter en un molde, forrado con papel de hornear, y cocer a 180º durante 30 minutos.
Os recomiendo hacer la prueba del espaguetti, a Ana le llevó 20 minutos con el doble de ingredientes, y a mí, con 30 minutos, me quedó ideal, menos tiempo hubiera sido coulant.
Con helado, siempre.