miércoles, 30 de octubre de 2013

Léase sin respirar - Vasitos de crema de limón y queso con arándanos/cerezas y streusel de galleta

Ya sabéis que lo mío no es hacer cosas bonitas.
¡¡Pero mirad qué cosa tan bonita he hecho!!
Sí, me da absolutamente igual lo mal que quede que yo lo diga.
Tan igual no te dará cuando lo tachas.
Pues sí que me lo da...
Pues sí, ya lo veo...

El mérito es todo mío...
Porque yo preparé el bizcocho...
Debido a que yo elabore el complicado streusel...
Puesto que fui yo la que batió con ganas los ingredientes de la crema...
¿Y qué más da si fue el taster quien montó la nata?
¿A alguien le importa que fuera el taster quien se ocupó del montaje porque yo hubiera manchado los vasos por todos lados?

Fijaos que fui yo la que tuvo que buscar dos recipientes adecuados en mi antigua (RIP) santa casa... Coleccionar botes vacíos de mermelada y haberme llevado unos vasitos de Maisons du Monde hace unos meses me ayudó a no tener que servirlo en un vaso altísimo del IKEA. Glamour total. Porque tazas tenemos las que queráis, y las que no, eso sí, pero el cristal en esta casa...
Con la mudanza solo he conseguido recuperar dos vasos, hubieran sido tres si el taster no se hubiera cargado uno antes de abandonar el barco.
Pensad que despepité una por una las cerezas (porque de dos en dos hubiera sido genial, pero no tengo un gadget tan freak).
Versión cerezas, para el taster
Venga, va, ¿quién tiene mérito?

Me rondaba en la cabeza preparar algo así desde que me tuve que tomar un postre parecido en un restaurante, porque no tenían el que yo pedí. Una pena, sí, porque desde entonces no he hecho más que pedirlo. Bueno, no, el último día que fuimos a tal restaurante, el taster no me dejó pedir postre, porque pasaba de esperar... no sé... ¿50 minutos? 
En mis 'borradores' entraban mascarpone, queso de untar, yogur natural, yogur griego...
Repasando cremas parecidas, me convenció el uso de nata montada, que parecía que lo dejaba más cremoso. No me convencía tanto tener que montarla, pero bueno...
Y esto es lo que ha salido, con queso de untar. Han quedado taaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan bueníiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiisimos y taaaaaaaaaaaaaaaaaaan bonitos (aunque feo esté que yo lo diga), que repetiré.¿Os apuntáis a estos?
Os aseguro que lo tienen todo, lo fresquito, lo cremosito, lo crujiente y lo fructífero, ¡si solo le falta el chocolate!
Si os vais a Finlandia los tenéis con chocolate, ¡por cierto!
Aunque esos quitan el sueño, vosotros sabréis...

Vasitos (másbienmacetas) de crema de limón y queso con arándanos/cerezas y streusel de galletas
Ingredientes (para 2 macetas ó 4 vasitos):
Para el crujiente de galletas...
- 3 galletas, tipo Digestive, machacadas
- 1 cucharada de almendra molida (mejor si está previamente tostada)
- 1 cucharadita de azúcar
- 15 gramos de mantequilla derretida
Para la crema...
- 150 gramos de queso de untar, a temperatura ambiente
- 110 gramos (1/3 de taza) de lemon curd, a temperatura ambiente
- 1-2 cucharadas de azúcar blanco
- 80 ml (1/3 de taza) de nata alta M.G. (35.1% / para montar)
- 2 cucharadas de azúcar glass
Toque fructífero...
- Arándanos, cerezas, frambuesas...
Y además...
- Un cachito de bizcocho de limón y nata cortado en daditos

Preparación:
1) Machacamos las galletas (no hace falta picadora, con un rodillo y una bolsita, o en un mortero, vale) y las mezclamos en un tazón con la almendra y azúcar.
Deretimos la mantequilla, se la añadimos, y mezclamos bien.
Refrigeramos hasta que lo usemos.
2) Batimos con unas varillitas el queso, crema de limón y azúcar.
Lo reservamos en la nevera.
El paso tres lo podemos hacer ahora, o justo antes de servir el postre...
3) Montamos bien-bien la nata, con el azúcar glass.
Confío en que sepáis hacerlo, yo no lo puedo explicar. Es inexplicable la paciencia de la que me tuve que armar mientras veía que el taster batía y nunca terminaba.
4) Con cuidado, cariño, espátula y movimientos envolventes mezclamos la crema de limón y queso con la nata montada.
5) Y ahora ponemos al taster a hacer capas, bajo la presión de nuestra mirada.
En el fondo desmigajamos la mezcla de galletas, ponemos por encima las frutitas, y luego una capa simpática de crema.
Ahora colocamos unos cuantos daditos de bizcocho, más galleta streusel desmigajado, más fruta y el resto de la crema.
Podemos reservar alguna frutita y un poco de streusel para repartir por encima, o si preferimos decorar con virutas de chocolate blanco, ralladura de limón, algún fruto seco...
Está rico de morir. Las sobras del segundo vasito las tomamos por la noche, más fresquito aún, y estaba buenísimo.

Hace justo un añito: Tarta de la casa (de la mía, de la anterior) versión otoño, no os la perdáis, que ahí también me lucí sin abuela, y estaba buena, buena.
¿Y hace dos? ¡Qué pesada!

jueves, 24 de octubre de 2013

Risotto alla milanese

Hace ya unosvariosmuchos meses, mi madre y yo, cual locas, nos llevamos un cargamento de azafrán del aeropuerto.
Por alguna oferta, estaba a un precio considerablemente más bajo (no hablo solo del "libre de impuestos") que en los supermercados.
Y allá fuimos a la caja, con Toblerone, un montón de mini botellitas de alcohol (porque mi madre colecciona cosas pequeñas y el taster es un alcohólico) y nuestro azafrán.
Pfff, así montando la escena, solo nos faltan las chanclas con calcetines. Pero lo juro, lo único raro del momento eran la cara quépintoyoaquí del taster, face que siempre se gasta en aeropuertos, como si fueran el corredor de la muerte, y la camiseta interior térmica que se pone mi madre cuando viaja a Siberia. Por suerte esta última no se veía.

A todo esto, lo que venía a decir es que desde entonces sabía que haría un risotto alla milanese. Y se lo dije al taster varias veces. Por suerte, su oído y memoria son selectivos un desastre, nunca me echaría en cara el retraso.
Pero yo soy una mujer de palabra (eso ya lo veis, ¡no callo!) y si prometo amenazo con algo, lo hago.
Varios fines de semana había dicho: "De este no pasa". Pero luego algo se cruza en tu camino: un antojo, un producto en el supermercado o una receta nueva. Ahora, cuando vi que Carlos, el chico que solo usa fiambreras de marcas blandas (porque las duras son muy bordes) había preparado este risotto, con las hebras de azafrán contadas, y con vídeo incluido, mi auto-promesa de "este finde" fue definitiva.

Parece mentira, que una de mis comidas más mejores favoritas sean los arroces. Porque mi madre hace los mejores arroces del planeta. Y yo hago los segundos mejores arroces del planeta. Pero apenas hay arroces en mi árbol, son tan poco fotogénicos (y yo tan patas con la cámara), y da tanto por el saco (hablando en plata) comerlos pasados de tiempo, que prefiero envenenaros con brownies y helados.

Va, que lo de que soy de palabra ya lo he demostrado. Os dejo mi receta, que sigue un poco la de No más (arroz) de mamá (incluye vídeo) y otro poco la de Un déjeneur de soleil.
Lo demás, viene heredado de mi madre, me salen los arroces para tripitir. Y si no os fiáis de mi humildad, preguntad al taster, confesará incluso sin amenazas.

Risotto alla milanese
Ingredientes (para 2 personas):
- 160 gramos de arroz carnaroli (o arborio)
- 10+30 gramos de mantequilla
- 20-30 gramos de cebolla picada
- 125 ml de vino blanco
- 15 hebras de azafrán (va, le puse alguna más, por más que nos las dieran contadas)
- 1 pizquita muy pizquita de cúrcuma (da color, nada de sabor)
- 500 ml de caldo de ave (o vegetal)
- 40 gramos de parmesano rallado
- Sal (depende del caldo)
- Pimienta

Preparación:
1) Derretir 10 gramos de mantequilla en una sartén y saltear la cebolla, hasta que esté translúcida.
Añadir el arroz y saltear un par de minutos, removiendo, sin que se pegue.
2) Añadir el azafrán, cúrcuma y el vino blanco y dejar evaporar.
Cocemos a fuego medio, añadiendo el caldo caliente (y sal, si hace falta), poco a poco, sin agregar más hasta que se absorba, un total de 18 minutos (o lo que os haga falta para tenderlo al punto).
3) Sacamos del fuego, añadimos la otra cantidad de mantequilla, rallamos encima el parmesano y mezclamos bien.
Pimientita, y servimos

Hace justo un añito: Estrené mi molde para hacer tarta Tatin
¿Y hace dos? ¡Qué pesada! Una de mis ensaladas favoritas para el otoño, de Lorraine Pascale.

lunes, 21 de octubre de 2013

Hamburguesas de cordero con menta, ajo y limón

¿¿Qué le parecería a vuestras madres si compráis lechazo, lo picáis y hacéis hamburguesas??

A las vuestras no lo sé, a la mía lo tengo claro. Y no os quiero contar las consecuencias. Así que os pido, por favor, que me mantengáis el secreto. Junto al de que uso cuchillos afilados, tengo un soplete, utilizo superficies inestables para subirme a alturas cercanas a ventanas y friego la cuchilla de la picadora aunque siempre me corte.
La del panettone se la podéis contar, esa ya la sabe (y yo ya he mencionado aquí la batallita mil veces, a ver si sufro un nuevo accidente de una vez y dejo de sacar la misma historia...).

El caso, que como me gusta la mezcla de cordero o lechal con menta, pensé en lo bueno que estaría en hamburguesas, me acordé de que tenía feta, fui a por pan árabe... En fin, ¡que no podía ser de otra manera!
Una cosa llevó a la otra, y acabó la mitad de la carne en la picadora (esa con cuya cuchilla me corto cada vez que la friego).
Con la otra mitad, aprovechando que ahora tengo menta para regalar, puede que haga una salsita de menta y manzana (en lugar de comprarla) y repita esta carne con menta que tanto me gusta, o a lo mejor tiro por lo rápido y me lío con una panna cotta de menta, o se pone negra en la nevera y acaba en la basura... ¿A que no hay excusas para no comprar la plantita en cuestión?

Mientras os lo pensáis os dejo con estas hamburguesas, rapidísimas de hacer y deliciosas, os lo prometo. Hamburguesas sin huevo, como a mí me gusta :P
¡¡Pero no se lo digas a mamá!!
Usando un cortador, compactándolas bien al formarlas, y refrigerándolas bien antes de cocinarlas, no necesitaréis harina ni pan rallado, pero si veis que es necesario, siempre podéis utilizarlo, claro :) Pero entonces, que no me entere yo xD

Hamburguesas de cordero con menta, ajo y limón
Ingredientes (para 2 personas):
- 300 gramos de carne de lechazo o cordero picada
- 6-10 hojas de menta fresca
- 1-2 dientes de ajo
- La ralladura de 1 limón
- Una pizca de comino
- Una pizca de sal
- Si necesitáis o queréis podéis ligar con harina, pan rallado o huevo
Para servir...
- Pan lavash (o pitas, naan o lo que os apetezca)
- Canónigos y rúcula
- 1/2 taza de feta desmigado
- Un chorrito de zumo de limón o ralladura (opcional)

Preparación:
1) Picar en un mortero, molinillo o trituradora la menta, ajo y limón (la sal y el comino podemos añadirlo ahora o ponerlo luego, junto con la carne).
Mezclar bien con la carne y formar dos hamburguesas, con la ayuda de un aro de emplatar o un cortador de galletas, compactándolas bien, para que no se nos desmonten enteras.
Envolver en film y refrigerar 2-24 horas (cuanto más tiempo, mejor para la menta :P).
2) Sacar las hamburguesas del frigo 5-15 minutos antes de cocinarlas.
Pincelarlas por ambos lados con aceite y cocinar en una sartén bien caliente, durante 7-9 minutos, aproximadamente, por cada lado.
3) Calentar en una sartén, micro u horno el pan.
Repartir en el centro los canónigos y rúcula, colocar encima de cada pan una hamburguesa (se come más fácil si la partimos en dos) y repartir por encima el feta desmigado.
Para muy observadores: Uso tazas para beber el agua hasta que descubra en qué caja del trastero están mis vasos.
Solo falta cerrar las tortas y devorar como locos :P

Hace justo un añito:
¿Y hace dos? ¡Qué pesada!: 

miércoles, 16 de octubre de 2013

World Bread Day - Rollos de calabaza rellenos de cacao, especias y pecanas

¡¡Ha llegado la fiesta del pan!!
Este año casi me pilla el toro la vaca.
Y eso que ya sabía desde hace semanas lo que quería a preparar para este World Bread Day.

World Bread Day 2013 - 8th edition! Bake loaf of bread on October 16 and blog about it!

Es el tercer año que participo.
Esta es su octava edición, y el reto es llegar a los 365 panes, ¡¡así que no podía faltar!! Para hacer bulto, ya sabéis :P
Este para mí...
El (mi) primer año me estrené con unos panecillos desmontables con sabor a mojito, el año pasado le di a los bollitos de cardamomo de Ibán Yarza, y este año vuelvo a atacar con un pan dulce.
Y muy otoñal, ¡son unos rollitos de calabaza! Me hubiera gustado hacer unos de canela, que al menos el taster hubiera podido comer. Pero no he podido evitar hacer estos panecitos prohibidos para él.
Aquí ya convertidos en pecado mortal, ¡con la salsa de chocolate!
De las fotos no estoy nada orgullosa, pero del resultado sí, así que, si tenéis oportunidad, ¡¡probad esta receta!! :) Bueno, si tenéis ganas, además de oportunidad, claro :) Os aseguro que salen unos panes impresionantes con el mínimo esfuerzo :)
De lo que más orgullosa estoy es de no haberla liado a pesar de no tener rodillo.
He estado de mudanza, y mi rodillo está desaparecido o en un vertedero, no recuerdo muy bien cómo terminó al final. Pero sé que no os interesa, así que prometo no dedicar una entrada a mi rodillo.
El relleno lleva azúcar moreno, cacao y especias, pero se puede utilizar uno sin cacao, solo de canela, u otra especia.
Y aunque no es imprescindible, si regamos estos panecillos con una salsita de caramelo o chocolate, quedarán estupendos :)
Sin más rollos (¡¡qué chispa!!), os dejo con mi propuesta para celebrar el Día Mundial del Pan. Estoy deseando ver el resto de recetas, porque lo mejor de este evento es que se convierte en ese día en el que recopilas un montón de panes que quieres preparar mientras llega el siguiente WBD.
Como salgan los 365, ¡¡va a complicarse la cosa!!

La receta es una mezcla entre alguna que tenía guardada para rollos de canela, y el pan de calabaza que le versioné (y muté a monstruo) a Liliana, de Albahaca y canela, que seguro que hoy nos ha preparado algo :)

Rollos de calabaza rellenos de cacao, especias y pecanas
Ingredientes (para 8 bollos):
Fermento previo...
- 60 ml de leche templada
- 12 gramos de levadura fresca de panadería
- 2 cucharaditas de azúcar
Para la masa...
- 2 cucharadas de azúcar moreno
- 1 huevo
- 25-30 gramos de mantequilla derretida
- 1/2 taza de puré de calabaza
- 1/2 cucharadita de especias para pastel de calabaza
- 1/2 cucharadita de sal
- 250-270 gramos de harina
Para que también nos enamore su interior...
- 40 gramos de mantequilla, a temperatura ambiente
- 40 gramos de azúcar moreno
- 30 gramos de nueces pecanas molidas (u otro fruto seco)
- 1 cucharada de cacao en polvo
- 1/2 cucharadita de especias para pastel de calabaza
Para ponerlos guapos...
- 1 huevo batido
- 1 pizquita de sal
- 1 chorrito de leche
- Un puñadito de pecanas troceadas
Para abrigarlos...
- 60 ml (1/4 de taza) de leche entera o nata ligera
- 20 gramos de mantequilla
- 1 cucharada de azúcar moreno (si queréis la salsa más dulce, subid la cantidad)
- 60 gramos de chocolate al 75% (si queréis la salsa más dulce, usad chocolate con leche)
- 1/4 de cucharadita de nuez moscada (podéis utilizar vainilla u otra especia, o prescindir de ello)

Preparación:
1) Mezclar la leche, levadura y azúcar blanco y reposar 10 minutos.
2) Echar en un bol amplio el azúcar moreno, huevo, mantequilla, puré de calabaza, especias, sal y fermento previo y mezclar.
3) Añadir la harina, poco a poco, echando más si es necesario y mezclar.
Luego amasamos, con el gancho del robot son unos 10 minutos, aunque yo luego le di 2 minutos más a mano.
4) Formamos una bola con la masa, metemos en un bol engrasado, cubrimos con film y un paño y dejamos en un lugar templado y libre de corrientes de aire, hasta que doble su tamaño, unos 60-75 minutos, según la temperatura que tengamos en casa.
5) Mientras, en un cuenco, podemos ir mezclando los ingredientes del relleno, hasta formar una pasta untable.
6) Extendemos la masa en una superficie enharinada, hasta formar un rectángulo de aproximadamente 1 cm de grosor.
Untamos el relleno por el rectángulo, dejando libres los bordes.
Enrollamos la masa y luego cortamos en 8 rollos, de 4 cm cada uno.
7) Colocamos los rollos en un molde de 23-25 cm de diámetro ( en el de 23 solo me entraron 6), dejándolos un poco espaciados (pues aún van a crecer más), tapamos con un paño y dejamos levar otros 20 minutos.
8) Pincelamos los bollitos con la mezcla de huevo y leche , echamos por encima las nueces y horneamos a 180º durante 12-18 minutos.
Yo los tuve en total 15 minutos, 6 en la parte alta del horno, y 9 en la de abajo, tapados con papel de aluminio.
Enfriamos en una rejilla y servimos tal cual o con salsa de chocolate. La podemos regar por todos los bollitos, o solo al servirlos, al gusto de cada comensal :P
Mientras enfría, preparamos la salsa...
1) Calentamos en un cazo a fuego medio-alto la leche, mantequilla, azúcar y nuez moscada hasta que quiera hervir.
2) Sacamos del fuego y añadimos el chocolate troceado, dejamos reposar 1-2 minutos.
Removemos hasta derretirlo completamente y dejamos enfriar antes de verter por los bollitos.
O bien podemos reservarlo para usarlo cuando sirvamos, individualmente. En ese caso, conservaremos la salsa en la nevera y la recalentaremos antes de usar.

Hace justo un añito: Lo dicho, unos bollitos de cardamomo.
¿Y hace dos? ¡Qué pesada! Me repito, ¡panecillos desmontables con sabor a mojito!

martes, 15 de octubre de 2013

Sobre la vaca

Aquí mi vaca.
Escribo esta entrada obligada por las circunstancias. Os debo una explicación. Sé que la esperáis (¿¿??).

Muchos de mis fanses (ya sé que no tengo de eso, pero no hace falta que me lo digáis), me han preguntado en el aluvión de comentarios de mi anterior entrada (por favor, no me humilléis, no vayáis a mirar cuántos eran), y en numerosos mails (esto tampoco os lo creéis, no me extraña) sobre la vaca.

Todo el mundo quiere saber un par de personas (pero así, como lo leéis, dos) han observado que llamé a mi receta de pasta con ginebra y mascarpone, pasta de la vaca y, como dijo mi finlandesa de palo preferida (visitad Cardamomoland, recibo dinero con cada clic), me quedé "tan ancha".
Hasta con forma de lo que no se debe nombrar me tenían la pasta en esta tienda, pero por suerte, no lo ves.

Para mí era de lo más razonable.

Antes de mandarle a mi vallisoletana favorita (no hagáis clic, ella no me paga) su pasta de la vaca, copié la receta del delantal (se ha tomado fatal que eligiese mal la talla, mi amiga) para probarla. De ahí que, lo más lógico, fuese llamarle pasta de la vaca.

Esa, y las mil tonterías cosas guays relacionadas con vacas que uno ve en Suiza, hacen que, si compro pasta en ese país, pueda llamar a lo que salga de ahí vaca.
Aunque para algunas las vacas sean malvadas y lleven chocolate.

jueves, 10 de octubre de 2013

Pasta de la vaca (con salsa de ginebra, mascarpone y gruyère)

Fotos mal tiradas. La luz os parecerá un desastre. Bueno, ¿y cuándo he escondido yo un trapo sucio de ese tipo en la lata de galletas?
Este plato está tan rico que la vergüenza que pueda pasar ante tal despropósito, no puede ser mayor que el favor que hago al mundo mostrando esta receta. (!!!!)

De Suiza me traje un buen cargamento de pasta, no toda para mí, que conste. Yo soy así de cabrita, y obsequio a mis mejores amigas con hidratos de carbono, manteca de cacao, azúcar por un tubo...
Sí, lo sé, otros irían a Italia a por pasta, ya sabéis que yo soy especial.
Los que sí eran míos eran estos lacitos tan coloridos.
Aunque no pierden mucho color, en crudo son más intensos, natürlich! 
Y lo que tenía claro es que iban a llevar esta salsa, que copié de un paquete de pasta que traje para regalar a mi vallisoletana favorita, aunque alterándola un poco. Noooo, no alteré la pasta para envenenar a su novio e irme con ella a Sevilla, ¡¡alteré la receta usando gruyère en lugar de gorgonzola!! Que así parecía más suiza ella.
La pasta de la vaca.

Ya sabéis, si algo lleva alcohol, allá voy yo. Había probado pasta con salsa de tomate y vodka, que al taster le encanta, y a mí también me gusta mucho; pero lo de la ginebra era nuevo. Ahora que se lleva tanto, ¡vamos a ponerla hasta en estos lacitos!

Os recomiendo esta salsa, es muy cremosa, y un pecado mortal, ¡pero merece la pena ganarnos el infierno por algo tan rico!

Pasta de la vaca (con ginebra, mascarpone y gruyère)
Ingredientes (para 2-3 raciones):
- 200 gramos de pasta
- 10 gramos de mantequilla
- 250 g de puerro troceado
- 200 gramos de mascarpone
- 150 gramos de gruyère
- 2-3 cucharadas (30-45 ml) de ginebra
- Sal y pimienta

Preparación:
1) Cocer la pasta en agua salada, según las instrucciones del paquete.
Escurrir y reservar.
2) Calentar la mantequilla en una sartén y saltear unos 5 minutos los puerros.
3) Añadir el mascarpone y gruyère y calentar unos minutos, hasta que se derrita y esté homogeneo.
4) Agregar la ginebra y mezclar, si aún así está muy espeso podemos poner algo de agua (podemos usar la de la cocción de la pasta).
5) Añadimos a la sartén la pasta, salpimentamos, mezclamos y servimos.
Hace justo un añito:
¿Y hace dos? ¡Qué pesada! Me atreví con mis primeros macarons, por ponerles algún nombre...

sábado, 5 de octubre de 2013

Trampas - Cocina precintada (o cocinera con camisa de fuerza)

Hace unos días decía que mi ausencia era mi cocina nueva. Pero la razón era que no había aparecido porque .
Hoy, sinvergüenza de mí, aparezco otra vez con trampas. Esos desayunos tan chulis que realmente no has hecho tú. O que venían listos para el horno. Que dices: "Pero jamía, ¿esto pa' qué me lo enseñas, por qué publicas esto, qué fotos haces tú?". Este es mi bloj, y pongo fotos hasta de mi gato, si se tercia.
Este es aún más tramposo que otras recetas tramposas, pero lo tenía esperando desde mayo.
Debería formar parte de esa sección etiqueta del blog donde hablo hablaría de las compras que me traigo de algún viaje. Hago las fotos, pero luego nunca la publico. Así soy yo.
Ahora que la cocina está semiabierta, pero la cocinera está todavía precintada, le ha llegado el momento, ¡¡por fin!!

Este muesli lo compré en Praga. Cuando fui a Praga, sabía, como cuando voy a cualquier parte, que asaltaría uno (dos, tres, cuatro...) supermercados, lo que no se me había ocurrido es que el muesli más rico del mi mundo vendría de allí.
Estuve a punto de no comprarlo. En los últimos días, pensé en coger la cajita pequeña, por probar. Finalmente, me decidí entre uno de los muchos sabores, un duro trabajo.
La voz del taster: "Coge la bolsa grande, coge más de un sabor...".
Mi sabiduría: "Tú no cojas nada, o coge lo menos posible, ¡¡ya te lamentarás después".

Así fue. Siempre me quedará (más de) una excusa para volver a Praga :)
Ete muesli, por sus sabores, os gustaría a muchos. A Liliana y a Merle, por ejemplo, creo que les encantaría. Lleva muchas cosas, pero son sabores delicados, está todo en su justa medida.

Sí, sé que otros se lo curran (entrada maravillosa de Ana, mega muesli de fiambrera para repartir entre madres de los chicos que ya no aceptan tarteras) y hacen su propio muesli.
A mí siempre me ha gustado ir a Praga a comprar el muesli y a Copenhague a por los pañuelos de papel, dejadme ser así de excéntrica.
Y ya sabéis, si en unos días no aparezco, no lo relacionéis con la cocina, es que necesito galletas de chocolate, y tengo que ir a por ellas...

Hace justo un añito: Rajaba de Sucré, de Ladurée, ¡¡la cosa va de viajes!!
¿Y hace dos? ¡Qué pesada! Pues estaría en Helsinki, comprando suavizante de ropa...