jueves, 28 de noviembre de 2013

Más y másmejor - Pollo asado con bourbon y salvia

Tras demostraros ayer que lo que tengo en casa, no es un taster, sino un artista, hoy vuelve mi yo formal con un recetón (¡os prometí que lo era!).

Si mi madre se entera de que he usado el pollo de la granja de mi padre* para hacerlo al bourbon, pondría el grito en el cielo.
Para ella, un buen pollo solo se merece ajo, romero o tomillo, vino blanco o cognac, ya sabéis, cosas de mamis.
A mí esas cosas me másmolan, pero emborrachar al pollo también me parece genial.

Para ser fiel obediente a mi madre, he asado el pollo como Dios Edda manda. Su entradas de consejos y trucos siempre son estupendos, y no le falta ni el de cómo asar un ave a baja o alta temperatura, ¡¡tenéis para elegir!!

*No, mi padre no tiene ninguna granja**, yo hablo de la granja de mi padre, el pato que mató mi padre, la huerta de mi padre y similares a las cosas que compra, porque se dedica a ir a por verduras, huevos y carne a una granja, y mi madre no para de repetirlo y tripitirlo. Cansinamente.
**Bueno, mi padre tiene una pequeña granja, pero no da mucho que alimentar, un gato y un centenar de pájaros.
Va, no son un centenar, pero yo un día dije 20, el taster dijo una cantidad mucho mas bestia, y resulta que tenía razón él.

Pollo asado con bourbon y salvia
Ingredientes:
- 1 cuarto trasero de pollo (o muslos, contras...
- 2 cucharaditas (10 ml) de aceite de oliva
- 1 diente de ajo picado
- 2 hojas hermosas de salvia, picaditas
- 1 cucharada (15 ml) de salsa de soja
- 3 cucharadas (45 ml) de zumo de naranja
- 2 cucharadas (30 ml) de bourbon
- 2 cucharaditas de azúcar moreno
- Sal
- Pimienta
- Aceite
- Mantequilla

Preparación:
1) Mezclar en un tazón o cuenco el aceite, ajo, salvia, soja, zumo, bourbon y azúcar.
Poner el pollo en una fuente o una bolsita de conservar alimentos y verter el marinado, masajearlo bien.
Marinar en el frigo varias horas (masajeando o dando vueltecitas de cuando en cuando).
2) Sacar el pollo del frigo un rato antes de cocinarlo, y quitar el marinado (podemos tirarlo o reducirlo en el fuego para hacer una salsita).
Salpimentar un poco el pollo (más pimienta que sal, por la soja) y untarlo con un poco de aceite y mantequilla.
3) Hornear a 200º durante 20-40 minutos, dando la vuelta cada 10-15 minutitos, pincelando más grasa si hace falta, y tapando con papel de aluminio si se quema la piel.
Los últimos 3-5 minutos me gusta poner el grill a tope para dorar la piel.
Reposar 5 minutitos y servir, tal cual, o con la reducción del marinado.

Hace justo un añito: Panna cotta Capucine, ¡bestialísima!
¿Y hace dos? ¡Qué pesada! Yorkshire pudding, ¡¡yo es que los 28 de noviembre lo doy todo!!

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Esto cada día parece menos mi bloj de cocina...

Vale.

Voy a empezar diciendo que yo no disfruto puteando al metiéndome con el taster.

Que soy una tía tranquila. Pacífica. La fiesta en peace. Pinchar lo justo. Y eso.

Pero es que me las pone a huevo.

Me curro un recetón (juro que lo es), sirvo, y oigo: "¡Mira, parece un dinosaurio!".

Me acerco y no lo veo. Me lo describe y lo aprecio aún menos.

Y a los dos días me manda esta cosa por mail, como prueba de que, efectivamente, parece un dinosaurio.
De hecho, si es un dinosaurio, ¿por qué lleva pico?
Si es una gallina con pico, ¿por qué lleva patas?

Para mí, esto prueba otras cosas: no parece un dinosaurio, el taster desayuna algo ilegal, y tiene mucho demasiado tiempo libre.

Y yo, si publico esta entrada, supongo que también.

Mañana más y másmejor.

PD: No me preguntéis la edad del taster.
PPD: Sigo pensando que sería socialmente más cómodo tener niños en casa a los que atribuir ciertas cosas.
PPPD: ...y más un reflejo de su nombre
PPPPD: La anterior completa el título.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Tarta 3 chocolates (y otros treses, traumas y torturas)

Esta tarta no solo es una tarta 3 chocolates.
También tiene 3 colores (obvio), 3 texturas (me gusta más así que la típica en la que en cada capa solo cambia el tipo de chocolate), 3 marcas (porque en el negro soy fiel a Lindt, en el mediano solo encontré Hipercor y en el blanco... solo suele haber Nestle, que no es santo de mi devoción en este producto...), 3 retos, 33 años...

¡¡Vale, no son 33 años!! El taster me lo ha fastidiado, ¡hubiera sido un puntazo!
Pero seguro que no le mola que le eche un 3 de más. ¡En serio! Se pone muy femenino picajoso con el tema de la edad.

Reto 1: Hornear la base en mi horno maldito que se está estaba muriendo. [Sí, al final le he matado]
Reto Retísimo 2: Montar la nata para la mousse de chocolate con leche.
Reto 3: Jolín, tengo que montar más nata para la de chocolate blanco, y esta vez, sin azúcar...
¿Quién esperaba que las capas me quedasen perfectamente uniformes? Así también está buenaquetemueres, ¿sabéis?
Reto viejo conocido de enreda: [No encontrar un producto habitual en el super justo el día que lo necesitas] No encontraba chocolate con leche de postres en el super, casi me muero. Menos mal que el taster vio un paquete de chocolate con leche para cobertura marca Hipercor. No sé si era una oferta puntual, porque no me fijé, pero es de Valor (me pareció por el aspecto, y lo confirmé al leer el envase), y estaba mucho más barato que éste (comparando con el negro, que ese sí que lo había de las dos marcas).
Yo lo digo por si alguien le interesa y usa uno de los dos, que compare los precios, porque es el mismo producto, pero puede que por lo que sea uno de los dos esté más barato en ese momento.

Al lío, esta es la tarta de cumpleaños del taster. ¿¿Habéis visto las velitas?? Son estas, de DrOetker, que mi entorno debe de estar ya hasta los mismísimos de mi típica interrogación.
Y pensar que en mi cumple me tuve que conformar con los restos del Opencor. Qué vida más dura llevo, dedicada a los demás y sin tiempo para míis velas.
Le presenté cientos de candidatas, lo redujo a dos (otra vez será), que iban encabezadas por esta.
Me negué un año más a hacerle el búho. ¿Para qué se lo enseñaste entonces?

La receta original lleva café en polvo y vainilla en la primera capa, yo quería que esto fuera chocolate chocolate chocolate, así que no puse ninguna de las dos cosas. La segunda lleva agua en lugar de leche, yo quería que fuera chocolate con leche-leche-leche.
También me decanté por hacer una versión healthy, reduciendo los 80 gramos de mantequilla de la base a 20.
Va, os veo la cara, no me estáis creyendo.
Seguro que pensáis que se me acabó la mantequilla. Pues no, señores.
No digo más. ¿Por qué no puedo yo hacer sana esta tarta? Solo con ese cambio ya nos podemos comer tantos cachos como queramos.

Bueno, va, os dejo los enlaces, he usado esta receta que vi en Moje Wypieki, y que también tenéis en Crunchy, creamy, sweet.

Tarta 3 chocolates
Ingredientes (para un molde de 23-25 cm de diámetro):
Para la base de chocolate negro...
- 200 gramos de chocolate negro (mínimo 70%, que contraste bien con la siguiente capa)
- 80 gramos de mantequilla (yo me colé, puse 20, y no he notado nara raro...) *
- 4 huevos, separados y a temperatura ambiente
- 65 gramos de azúcar
- 1 pizca de sal
Para la mousse de chocolate con leche...
- 4-5 cucharadas (60-75 ml) de leche caliente
- 2 cucharadas de cacao en polvo
- 200 gramos de chocolate con leche para postres
- 1 taza y 1/2 (375 ml) de nata para montar (mínimo 35% M.G.), muy fría
- 1 cucharada de azúcar
- 1 pizca de sal
Para la capa de chocolate blanco...
- 1 cucharadita de gelatina en polvo
- 1 cucharada de agua
- 125+250 ml (1/2 + 1 taza) de nata para montar (mínimo 35% M.G.), la segunda cantidad muy fría
- 170 gramos de chocolate blanco
- No me olvidé el azúcar al montar la nata, es que esta capa no la necesita, listillos
Para no dejarlo en capa y media...
- Ganas
- Tiempo
- Paciencia. O algo similar.
- Una flor en el ojal (de la chaqueta) para montar la nata por primera vez en nuestra vida, y hacerlo sin accidentes, incluso apellidándonos Clumsy **
- Un tuerto mirándote para que tu horno, que se está muriendo, decida jugártela en este momento.
- Muuuuuuuuuucha nata por si la liamos.
- Un montón de huevos por si el horno nos la pega.
Si después de todo esto, nos sobra ganas de decorar el engendro...
- ¡¡¡Velitas!!! [Va, qué más da que no sea tu cumpleaños, si encuentras velas chulas, úsalas, que luego llega tu cumple y das con cosas como esta]
- Chocolate rallado, en virutas, fideos... [La cosa es tapar imperfecciones]

* Da igual que te repases la receta 20 que 80 veces si escribes en tu libreta un 8 y luego lees un 2 toooodo el rato.
** Va por ti, ¡Macarena!

Preparación:
Hacemos la base de chocolate negro, que tendrá que estar muy fía antes de seguir, y que podemos hacer el día antes...
1) Derretir el chocolate y la mantequilla, mezclar y enfriar 5 minutitos.
2) Añadirle las yemas y mezclar bien, con una espátula.
3) Montar las claras con sal y azúcar, a punto de nieve, que estén firmes y brillantitas.
4) Echar un par de cucharadas de las claras montadas a la mezcla de chocolate y mezclar sin cuidado, para aligerar.
Luego agregamos el resto, poco a poco, con cuidado y movimientos envolventes, para romper el menor aire posible, pero integrándolo bien.
5) Extender en un molde con papel de hornear en la base y hornear a 160º durante 15-20 minutos (va a depender un poquito de si el molde es de 23-25), yo lo tuve 18.
Enfriar por completo sin desmoldar, en una rejilla. Saldrá más inflado que un pavo, y se bajará (si se baja feamente, podremos cortar para igualar cuando se enfríe).
Si vamos a dejar el resto para mañana, tapamos con film o aluminio y refrigeramos.
La mousse de chocolate con leche, montar nata, momentos de tensión...
1) Mezclamos la leche caliente con el cacao en polvo, disolviéndolo bien y dejando sin grumitos.
2) Derretimos el chocolate con leche, le añadimos el cacao con leche, mezclamos bien y enfríamos 3-5 minutos.
3) Montamos la nata, a velocidad baja-media durante 30-60 segundos, añadimos el azúcar y la sal y entonces subimos la velocidad (si sigue líquido no, que la liáis parda, como el taster cuando hace hacía hizo una vez tortitas en casa de su madre, que la muy ingenua sí le deja prepararle a las novias la merienda sin supervisión***) y montamos bien, bien la nata, unos minutos que al final no son tantos, pero que parecen interminables, en los que creemos que se nos va a cortar la nata y no sabemos cuándo parar.
Mojamos el dedo, lo probamos, pensamos que está genial, se nos pasa por la cabeza dar saltos y esas cosas, pero decidimos que mejor seguimos, no se vaya a calentar o bajar la nata.
4) Echamos un tercio de la nata montada en la mezcla de chocolate, mezclamos bien, y luego con más cuidado añadimos el resto e incorporamos con una espátula.
Vertemos en la base enfriada de chocolate, damos un par de meneítos en la encimera, para romper posibles burbujas de aire, alisamos la superficie con una espátula, y refrigeramos al menos 30 minutos.
Si has llegado hasta aquí, ¡con esta puedes! Lleva gelatina, es pan comido...
1) Poner en una tacita la gelatina y echar encima agua.
2) Llevar a ebullición en un cazo 1/2 taza (125 ml) de nata.
Cuando hierva, añadimos la gelatina y mezclamos bien.
3) Añadimos el chocolate blanco, y dejamos fuera del fuego (o encima, pero apagado) durante 20-30 segundos.
Luego removemos con una espátula, hasta que esté bien lisito.
Dejamos enfriar un poquito a temperatura ambiente, unos 5 minutos.
4) Montamos a punto de nieve la nata, empezando a velocidad baja, y aumentándola cuando veamos que ya no la vamos a liar (¿os he dicho que una vez el taster me hizo una merienda, me preparó tortitas con nata, y le dejó a su madre la cocina, que más que un Belén, parecía el jardín de Papá Noel?).
Cuando lo tengamos, volvemos a evitar el impulso de dar saltos, hacernos la ola o cruzar a casa del vecino y decirle: "¡¡¡Lo tengo!!!".
Añadimos un tercio de la nata montada a la mezcla de chocolate, mezclamos (no vuelvas a decir mezclamos bien, pedazo de petarda), y luego echamos la mezcla de chocolate al bol de la nata montada (yo lo hice así, más que nada, porque el chocolate seguía en la cazuela, que aún mantenía calor), e incorporamos cuidadosamente con una espátula, hasta que esté bien integradito, pero sin bajar la nata.
Vertemos sobre la mousse de chocolate con leche, meneo en la encimera para acabar con burbujas, alisado infructuoso con espátula y 2 horitas o algo más de frigo.
Antes de servir, desmoldamos, decoramos con virutitas de chocolate (o con lo que sea, pero tapa eso, por favor), ponemos velitas, pedimos deseos (o dejamos que lo pidan otros) y empezamos a contar lo estupendos que somos por haber logrado tal resultado.
*** Esto solo sucedió hace muchos años, cuando aún me estaba dejando conquistar, no ha vuelto a suceder jamás de los jamases. Si quiere tener un detalle conmigo, me lleva a tomar las tortitas fuera. Pero, ¿cocinarme algo? ¡¡¡Ni palomitas al micro!!!
Lo único que me prepara es el Frenadol, por lo demás, os lo juro, ni un Nesquick me hace...

Otros años, en el cumple del taster...
Sobredosis de limón
Peluches tomando Guinness

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Helado de vainilla (vainilla)

Con lo que me gustan hacer los helados. Con lo pesada que me pongo con los helados. Y todavía no había aparecido por aquí un sabor básico basiquísimo, el primero de la lista, la base además para otros sabores, el que va con cualquier "tropezón" (Liliana me perdone el uso de la palabra).

Ahora que tengo una cocina de verdad (hasta ahora todo lo publicado son cosas pedidas a domicilio, las servía, fotografiaba y me inventaba una receta, de ahí que muchos me comentéis que cuando habéis intentado alguna no os ha salido), tengo también la heladera conmigo.

Así que, como si fuera una recién llegada, he decidido empezar mi nueva vida (!!) con el sabor de sabores. Helado de vainilla. Pero de vainilla de verdad. Con quésonesascosasnegras, que diría el taster (porque si ve cualquier cosa negra en una comida cree que son semillas de amapola, da igual que sea la pimienta negra de un solomillo).
Ups... Acabo de ver que esta es un poco como la de ayer, ¡¡¡andaba yo metiendo la manaza!!!
La receta que he seguido es la de David Lebovitz. Tiene dos, una en The perfect scoop, y otra en su blog.
He seguido los ingredientes de la de la web (baja las yemas de 6 a 5), y la preparación habitual que uso para hacer helados con base de huevos. Abajo os doy un poco más la lata al respecto ;)

Y ya que vamos de básicos, hace tiempo publiqué una entrada sobre preparación de helados (no soy ninguna experta, pero incluye enlaces útiles) y en el índice podéis ver otros sabores.
El artículo que acompaña al helado de vainilla de David Lebovitz es muy interesante, no os olvidéis de hacer clic.

Helado de vainilla
Ingredientes (para 1 litro aprox):
- 500 ml (2 tazas) de nata
- 250 ml (1 taza) de leche entera
- 150 gramos (3/4 de taza) de azúcar
- 1 pizca de sal
- 2 vainas de vainilla (la vaina y las semillitas)
- 5 yemas L (notita al pie)

Preparación:
Siempre, cuando preparo helado, uso un baño de hielo para frenar rápidamente la cocción de la natilla, podéis hacerla o no, pero en ese caso, cuando estéis preparando los huevos, tened a mano un bol amplio (más que aquel en que echemos la base) con hielos y algo de agua fría...
1) En un cazo calentamos la mitad de la nata (1 taza / 250 ml), la leche, el azúcar y la sal.
Cuando esté caliente, añadimos las vainas y las semillas de la vainilla, apagamos el fuego, y dejamos infusionar tapado durante 1 hora.
2) Pasado este tiempo recalentamos la mezcla de leche.
Mientras, en un bol, batimos las yemas; y en otro, amplio, en el que vayamos a refrigerar la crema del helado, echo los restantes 250 ml de nata.
3) Cuando esté caliente la leche, echamos una pequeña parte a las yemas, sin dejar de remover, y devolvemos al cazo, también removiendo.
Ahora cocinamos la crema a fuego medio o medio-bajo, vigilando la temperatura y removiendo constantemente con una espátula, hasta formar una ligera natilla, que cubra la espátula (si pasamos un dedo para formar una línea, el resto de crema no la tapará).
4) Cuando la tenemos en este punto metemos el bol que hemos preparado con la nata en el baño de hielo, vertemos la crema encima (a través de un colador, o tras quitar las vainas de vainilla) y removemos un poquito, para que se enfríe más rápido.
Cuando esté lo suficiente frío, lo sacamos del baño de hielo y lo refrigeramos 8-24 horas.
5) Lo vertemos en la heladera y preparamos según las instrucciones, unos 15-25 minutos.
Si queremos echar alguna cosita, yo lo hago en los últimos 2-3 minutos, para que se reparta un poquito.
Pasamos el helado a un recipiente y congelamos, en un par de horitas ya podemos servirnos la primera bolita.

Más cositas...
El caos en el que debe acabar todo postre
- David Lebovitz utiliza 6 yemas en el libro, y 5 en la receta que tiene en su blog, pero indica que podemos usar entre 5-8 yemas, para jugar con la consistencia. Tened en cuenta, de todos modos, que si usáis 8, tendrá una textura muy cremosa y buena, pero estoy segura de que sabrá un poquito a yema, y quizás sea cremoso, pero también algo pesadete.
- Para un helado menos denso, más ligero, podéis sustituir la nata de montar por nata ligera, pero no será tan cremoso, claro.
- En la receta de David Lebovitz se usa 1 vaina de vainilla, y al final, antes de enfriar, añade 1 cucharadita de extracto de vainilla.
- En cuanto a la nata, se puede hacer de dos maneras, y aquí hablo de este helado, o cualquiera con base similar. La primera es calentar solo la leche, azúcar, y en este caso, vainilla, y cuando tengamos la natilla añadirla a toda la nata fría (esto acelera un poquito el proceso de enfriado antes de refrigerar, y por tanto, corta la cocción de los huevos antes).
La segunda opción, la que yo suelo usar es utilizar la mitad de la nata con la leche, y la otra mitad la reservo fría. Cuando tengo la natilla la agrego sobre la mitad de la nata reservada, y así refresca antes.
- Esta receta, con o sin la vainilla, infusionando con otro ingrediente, o como queramos, añadiendo los tropezones que nos apetezca, es, para mi gusto, una base perfecta para casi cualquier sabor.
- Poco más, pero si queréis, podéis usar 1 cucharada de whiskey o algún licor

Hace justo un añito:
¿Y hace dos? ¡Qué pesada!

martes, 19 de noviembre de 2013

Pre-postre - Tomas falsas

¿Vuestro blog tiene tomas falsas ocultas?

¿¿¿No???

¡¡¡No me lo creo!!!

Yo sí que tengo...

Bueno, todas mis fotos parecen tomas falsas. Pero me refiero a, ya sabéis, toma falsa-falsa, no a mal tomada :P

Aunque es cierto que podría sacar un montón, esta me hizo tanta gracia, que me dio por pensar en qué tomas falsas podría haber detrás de cada entrada de blojjj.
Esta toma falsa es del taster, me decoró el postre que parecía una carroza del orgullo gay, y encima uso un molde con panna cotta sin desmoldar como punto de apoyo, confundiéndolo con un libro. Merecería sección independiente. Qué digo, un bloj para él solo.
Esta vez, como casi todas, he sido yo.
El taster esmeradísimo, y voy yo y me pongo a pasar una bayeta por la mesa, sin aparente explicación.
Creo que por eso, aunque sea una gichorrada, me da la risa cada vez que la veo.
La cara del taster fue un poema.

Me acordé de una foto que vi el otro día en el blog de Mihaela, a quien se le había caído el brownie, estratégicamente colocado, dentro del vaso de leche, aunque le quedó estupendo :P

O de una de mis tomas falsísimas, cuando desmoldé un pastel invertido de naranja sanguina.
Algo parecido a lo que hace Merle, mi amiga de Sobre dulce y salado, aunque en este caso no son los percances con la cámara (o quien este delante), sino los de la cocina.

Debería haber un día para sacar estas vergüencitas, como esos programas que hacían (¿hacían?) en los 40TV cuando iba al colegio. Que solo veía 40TV en tres casos: no había presentador (vamos, para ver un vídeo / oír una canción), cuando el calvo de Rockola se metía con todo quisqui (y ahí, normalmente, la música me la saltaba) y el 28 de diciembre, cuando sacaban las tomas falsas :P

martes, 12 de noviembre de 2013

Más bien fue excusita - Brownies de cacao con sorpresa fundida


¿¿Cuándo me habéis visto dejar sin publicar una receta rica por las fotos??
¿¿He repetido fotos en alguna ocasión, sabiendo que siempre van a ser igual de semicutres??
¡¡¡No!!!
Está claro que lo de ayer tenía más de excusita que de fracasito.

Pero esto merecía el papelón.

¿¿Sabéis esos brownies que no llevan chocolate derretido, sino solo cacao puro purísimo en polvo??

Son bestiales. Brownie en estado puro purísimo.
Estos, en realidad no son brownies de cacao sin chocolate. Porque dentro hemos colocado onzas de chocolate.
Para más inri, onzas de chocolate relleno de tiramisú (los Creation de Lindt me matan). Metes la cuchara y de repente sale fundido un chorrito de chocolate con sabor a tiramisú (o algo parecido). Estáis fatal si no lo probáis.

No, no esperéis que ahora me líe a escribir y me tire cuatro párrafos hablando de la receta.
Esto habla solo: Un bol y una espátula, poco que fregar, relleno tipo coulant, mucho cacao y excusa para comer helado.
Si encima tiráis unas fotos horribles, o hacéis como que os equivocáis al cortarlo y lo servís feo, o lo que sea, ¡¡tenéis un motivo validísimo para repetirlo!! 
El antojo de rellenar los brownies de chocolate relleno salió de estos Ghirardelli stuffed brownies, de Bluebonnets + Brownies. Revisando recetas, la de los brownies de cacao pudo ser esta de Shugary Sweets, pero no estoy segura, porque todas son muy similares y siempre cambio algo.

Como lo he hecho en dos ocasiones (por el bien de la humanidad, ya sabéis), os contaré que la segunda añadí café en polvo, porque le iba muy bien al chocolate que he usado de relleno.
Pero lo podéis dejar fuera (como hice yo la primera vez) si utilizáis otro tipo de chocolate (y se me ocurren muchos candidatos a estos brownies).
En esta ocasión, el helado de nueces ha sido sustituido por uno de vainilla, hecho en (mi) casa.
**Agradezco comentarios con recomendaciones de chocolate de relleno, para tener una excusa para probar**
**Si no, podéis decirme que las fotos son horribles, que ni os molestáis en leer la receta, para tener una excusa para repetir**
**Podéis ser más sutiles y comentarme que las fotos no os convencen, que la cosa no parece para tanto, para tener una excusa para repetir mil veces en busca de la imagen perfecta**


Brownie de cacao con sorpresa fundida
Ingredientes (para 1 molde de 20x20cm):
- 110 gramos de mantequilla
- 70 gramos de cacao en polvo (puro purísimo)
- 1 cucharadita de café (opcional, si os apetece, y si le pega al relleno que usáis)
- 200 gramos (1 taza) de azúcar
- 1/2 cucharadita de semillitas de vainilla
- 1/4 de cucharadita de sal
- 2 huevos L
- 70 gramos de harina
- Unas cuantas onzas (enteras o en mitades) de chocolate relleno (como os digo, utilicé un Lindt relleno de tiramisú)

Preparación:
1) Derretimos la mantequilla.
Le añadimos el cacao y el azúcar y mezclamos con una espátula. Lo mismo con la sal y la vainilla.
2) Agregamos y mezclamos bien los huevos, de uno en uno.
Echamos la harina y mezclamos, hasta que no queden grumos, pero sin pasarnos un pelo.
3) Vertemos en un molde de 20x20cm forrado con papel de hornear la mitad de la masa, colocamos encima las onzas de chocolate, y luego vertemos el resto de la masa.
Horneamos a 180º durante 18-22 minutos (yo lo tuve unos 20).
Otras recetas hornean a 165º durante unos 25 minutos, usando proporciones similares a estas.
Si dividís las cantidades /2, os salen 3-4 racioncitas, y solo habrá que hornearlo 18 minutos.

Lo demás creo que sobra, ¿no? Enfríar lo menos posible (bueno, por completo, suelen decir), cortar en barras lo más grandes posibles, servir con helado, y desayunar, comer, merendar y cenar brownie de cacao.
Hace justo un añito:
¿Y hace dos? ¡Qué pesada! Otros brownies colmaban mi emoción, ¡¡estos llevan queso!!

domingo, 10 de noviembre de 2013

Fracasitos o excusitas

Hice un postre, casisegura de que iba a estar de muerte.

Más bien estaba para no morir nunca, para poder repetir durante una laaaaaaaaaaarga vida (¡¡incluso sin dientes!!).
Sería muy feo mantener algo así en secreto a mis numerosos los dos (contados) seguidores gatitos que me visitáis.

¡¡Pero mirad qué fotos!!

¿¿Alguien se cree viendo estas fotos que esto estaba bueno??
Lamentablemente, esta receta, hay que repetirla.
El mundo se merece conocerla.

No sé si esto han sido un fracaso de fotos, o una excusa para repetir esa cosa tan buena.

La cosa es que necesito que todo el mundo que vea la receta, la haga, porque todo el mundo (menos los malos malvados) se merecen probar esto una vez en la vida. Y con semejantes fotos, jamás lo haríais.
Bueno, claro, con las que traiga más tarde, quizás tampoco, ¡¡pero tampoco voy a contratar a un fotógrafo profesional decente!!

Hace justo un añito: Escondería alguna vergüenza por ahí.
¿Y hace dos? ¡Qué pesada! Una tarta de queso de cabra con lima y coco. Claro, como las fotos eran brutales, esta sí que la publiqué...

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Postrecitos de queso y yogur con salsa de frambuesas

Por las fechas, igual ya estamos más de peras y cardamomo.
De postrecito templado.
Y aquí vengo yo, con las reliquias, con un postre bien fresquito que preparé en verano.

Supongo que ya he dicho mil veces que cuando salimos de viaje, asalto los supermercados y lleno a reventar alguna maleta con comida y chorradas.
Es tan triste, que hasta me traigo Philadelphia.
Pero la hay de tantos sabores...

Cuando vi la de yogur, por supuesto, pensé: "Bueno, esta no la hay en España, pero no deja de ser mezclar yogur y queso de untar".
También me dije, cómo no: "Con este Philadelphia tienen que salir unas tartas de queso de muerte".
Y, podéis imaginarlo, me traje de Austria el Philadelphia de yogur. Tiene un sabor muy bonito, y una textura que me gustó mucho más que el normal (pero es que a mí el Philadelphia normal no es la marca de queso en crema que más me gusta, así que eso era fácil).
Y sí, no hice una tarta de queso. Porque si te metes por ahí, ya van los huevos, sour cream o más yogur, esto, lo otro. En resumen, que al final apenas aprecias el matiz de ese queso que es distinto al normal, pero no tanto.
Así que opté por buscar una receta tipo panna cotta. Con gelatina para dar textura, y poquitos ingredientes, pero con algún acompañamiento, para dar alegría.

El queso con yogur es este, y la receta es esta, con poquito meneo por mi parte.
Si os animáis, podéis utilizar otro queso de untar, o por ejemplo, el Philadelphia de miel, y servir con unas manzanitas asadas, para darle un toque otoñal. O también, cómo no, podéis mezclar queso de untar y yogur, y seguro que os sale algo muy parecido e igual de rico.

Postrecitos de queso y yogur con salsa de frambuesas
Ingredientes (2-3 raciones):
- 120 g de Philadelphia de yogur
- 1 cucharada de yogur
- Unas gotitas de extracto de almendra
- 40 gramos de azúcar glass
- 1 hoja y 1/2 (unos 3 gramos) de gelatina
- 20 ml (1 cucharada y 1 cucharadita) de leche
La salsita...
- 150 gramos de frambuesas (moras, arándanos...)
- 2 cucharaditas de zumo de limón
- 1 cucharada de azúcar
Queda más bonito...
- 2-3 galletitas para servir (usé mini shortbread)
- 1 galleta desmigada por encima

Preparación:
1) Remojar las hojas de gelatina en un tazón con agua fría.
Mientras, batimos el queso, el yogur, el extracto de almendra y el azúcar con las varillas de mano, hasta que esté bien mezclado.
2) Calentamos en el micro la leche.
Escurrimos la gelatina, se la añadimos y batimos bien bien para que se disuelva.
3) Agregamos la mezcla de leche y gelatina a la crema de queso y mezclamos bien, para que se integre todo.
Vertemos en unos moldecitos ligeramente engrasados con aceite (a ser posible que no tenga mucho sabor), dejamos enfriar un rato en la encimera y luego refrigeramos al menos 3-4 horitas antes de desmoldar y servir.
4) Llevamos a ebullición en un cacito la fruta con azúcar y el zumo de limón, y luego cocemos durante 5 minutos.
Pasamos por un colador para quitar las semillitas.
5) Servimos sobre los postrecitos desmoldados y luego decoramos con una galleta y un poco de polvo de galletita.
Hace justo un añito:
¿Y hace dos? ¡Qué pesada!